Hola a todos.
Historia: ¿Estudias o trabajas?
Título del capítulo: Navidad en Los Ángeles
Pareja: Damien y Pip
Número: 11/18
Canción del capítulo anterior adivinado por EmyCherry, WxTxR, Neko-uke, LittleMalory y ShinigamiJazzDark89. Intenten con esta.
South Park no es mío, es de Trey Parker y Matt Stone.
Capítulo 10: "Navidad en Los Ángeles"
"Solo baila, vas a estar bien"
El mismo baile de navidad de mierda al que todos los años debía asistir, pensó que Víctor le diría algo importante, en vez de darle su invitación y la de un posible acompañante. Llevaban más de dos meses grabando y se tomarían del 25 al 1 de enero de vacaciones, la última semana del año. ¿Por qué demonios quería una invitación extra? Cerró la puerta de la casa y miró la foto que tenía en la mesa de centro. El electo entero se tomó una foto el primer día de grabaciones, él estaba entre los dos protagonistas. Se quedó viendo fijamente la imagen de pio. Una loca idea cruzó su mente. Sabía que causaría más problemas a su ya muy confundido corazón, pero estaba cerrando la puerta del auto frente a la casa de Pip cuando se dio cuenta de ello. Una casa de clase media en un barrio pobre de Los Ángeles. Tocó el timbre y esperó en la entrada. Harry abrió sin imaginarse quien podría estar del otro lado. Abrió los ojos de par en par y su boca se separó intentando hablar.
-lamento molestarlo señor ¿se encuentra Pip?
-¿Quién es tío Harry?- escuchó la voz del británico
Harry estaba paralizado, al no recibir respuesta Pip se acercó a la puerta.
-Damien… que sorpresa… perdona a mi tío, se emociona con facilidad… pasa- dijo haciendo a un lado a su tío
El anticristo miraba la sala de su actor. Harry estaba frente a él un poco menos impresionado, pero de todas maneras lo veía con esos ojos de "soy tu más grande fan".
-¿quieres algo de tomar?- preguntó Pip
-no… solo venía a…- Damien sacó la invitación extra que tenía para el baile- a invitarle al baile de navidad de la cadena
Pip miró incrédulo la invitación. La tomó pensando que esto era un sueño y que se esfumaría en cuento la agarrara. Pero no fue así.
-será la premier de la serie y me dijeron que podía llevar a alguien- le explicó Damien
-¿por qué a mí?
Las mejillas del productor se sonrojaron un poco, sorprendiendo a Harry.
-porque eres el protagonista Pip… debo irme, vendré por ti mañana en la noche ¿de acuerdo?
El inglés solo pudo asentir con la cabeza.
Malditas sean las estúpidas corbatas. Era lo que pasaba por la mente de pio mientras terminaba de arreglarse para ir al baile navideño. Un elegante traje de color negro lo hacía verse muy serio y formal; los zapatos nuevos y una pendeja corbata que nos sabía ni como chingados amarrarla.
-se te hace tarde- dijo su tío entrando al cuarto- déjame ayudarte con eso
Las manos de Pip temblaban, estaba demasiado nervioso.
-sobrino… perdóname por lo que te dije sobre… que Damien nunca te amaría…
Pip miró extrañado a su tío.
-pero debes comprender que eso podría ser un banquete para la prensa. Thorn no tiene ni un escándalo, deben estar ansiosos de darle uno
-es tu última oportunidad Raúl- dijo su jefa
-le prometo que esta vez sí conseguiré una foto
-más te vale
El reloj marcaba las siete y ya estaba muy oscuro afuera. Damien no debía tardarse en llegar.
-prométeme que no harás una locura sobrino
-¿por qué cambiaste de opinión sobre lo de Damien?
Harry estaba por contestarle cuando sonó el timbre de la puerta, el momento había llegado.
Damien se había arreglado para la ocasión. No porque quisiera verse bien y darle gusto a la prensa y a la cadena, si no porque quería verse bien para Pip. Tocó el timbre un poco nervioso ¿Damien Thorn nervioso? Esas palabras nunca antes habían estado juntas. Al abrirse la puerta, quedó maravillado por esa imagen de Pip. Se veía increíblemente apuesto. Seguramente muchas chicas irían detrás de él en cuanto la serie saliera al aire. La sangre le hirvió al pensar eso.
-regresó más tarde tío Harry- se despidió Pip
El auto de Damien era de color negro y último modelo, impresionó mucho a Pip. Al entrar en él, Pip clavo sus ojos en su productor. Damien al notarlo le dijo.
-¿Qué ocurre?
-¿no vas a darme unas reglas?
Una ligera sonrisa se asomó por los labios del anticristo.
-solo… no tomes, no fumes, no aceptes droga, que no te vean con una chica y sonríale a la prensa. Eso es todo lo que se debe hacer para sobrevivir a una fiesta en Los Ángeles
Pip no pudo evitar sonreír, veía un cambio de actitud en su jefe y eso le agradaba. Era una pequeña ventana llamada posibilidad. Una que anhelaba ver.
La ciudad iluminada en la noche era un espectáculo que Pip admiraba todas las noches y que seguía causándole una gran impresión. Adoraba como se veía. La noche buena era un poco más fría que días anteriores, pero no como eran los días en Colorado.
-una cosa más Philip… la prensa podría hacerte preguntas que no tienen sentido, cuando pase eso solo voltea a verlos y sonríeles, no digas nada, podrían usarlo en tu contra
El auto se detuvo afuera de un elegante salón, una alfombra les daba la bienvenida. Al abrir Pip la puerta se encontró por primera vez con esas cámaras con flashes cegadores. Todos lo miraban con suma atención. Pendientes de cada movimiento, era su primer encuentro con el monstruo que era la prensa de espectáculos. Damien se paró a su lado y sonrió a las cámaras. Pip lo imitó, sintiendo como su cara empezaba a calentarse. Caminaron por dicha alfombra hasta llegar al interior del salón.
-son parásitos- dijo Damien una vez adentro
Pip abrió los ojos de par en par. Cientos de personas estaban en dicho salón, estrellas de la televisión, el cine y uno que otro conductor o reportero privilegiado.
-él es… ¿Tom Cruise [1]?- dijo boquiabierto al ver al famoso actor
Damien sonrió y se acercaron más a la multitud que hablaba, reía y tomaba un poco de vino de diversas clases.
-no puede ser… Nicole Kidman [1]
El productor no pudo evitar soltar una pequeña risita.
-es… no puede… es John Travolta [1]…
Damien rió un poco más fuerte. La cara sorprendida, sonrojada y sobre todo feliz de Pip, le estaba alegrando el corazón como nada lo había hecho antes. Víctor vio al productor a lo lejos y fue inmediatamente hacia él.
-Damien, me alegra que por fin le hayas dado uso a la invitación extra que te doy cada año
Pip miraba hacia todos lados. Estaba entre los grandes, cientos de estrellas y pronto se convertiría en una más de ellas.
-la proyección está por empezar, deberías dejar que dijera algo
-le preguntaré si quiere… Pip…
El inglés regresó su atención a su acompañante
-¿te gustaría decir algo al presentar la serie?
En un segundo se puso pálido.
-si no quiere no tienes que hacerlo- dijo Víctor
-yo… no sé…
-bueno, piénsalo en lo que termino de arreglar todo- dijo Víctor
El jefe de Damien se fue para terminar con los preparativos.
-¿no sabes que decir o estás muy nervioso?- inquirió Damien
-las dos cosas- respondió el inglés
-¿te gustaría conocerlos?- dijo señalando a los tres artistas que había mencionado antes
-¿c-conocerlos?
-sí, ven, te los presentaré
Ese bien podría haber sido un sueño lodo del cual despertaría de un momento a otro, pero no lo era, era tan real que incluso asustaba. Su cara estaba roja cuando conoció a los tres artistas que vio. Casi se desmaya cuando ellos dijeron su nombre. Ahora comprendía la reacción de su tío al encontrarse en la puerta a Damien el día anterior. El momento cúspide de la noche llegó cuando todas las luces se apagaron y en un pequeño escenario se encendió un reflector con Víctor dentro de él. Damien llevó a Pip al escenario, hablara o no debía estar ahí.
-les agradecemos su presencia en el baile de navidad. Pero no solo celebramos eso esta noche. También nuestro compañero Damien nos presentará el primer capítulo de su nueva producción que protagoniza el joven Philip Pirrup
La luz le dio a Pip directamente, toda la gente aplaudió, su sueño se materializaba frente a sus ojos y sentía que lloraría de un segundo a otro.
-¿te gustaría decir algo Philip?- preguntó Víctor
El rubio se acercó al micrófono y dijo lo único que pudo antes de que su voz se cortara.
-gracias…
Las lágrimas cayeron sin que Pip lograra detenerlas. El aplauso del público lo hizo sentirse bien. Al momento de verse en la pantalla sintió mucha vergüenza, quizás no era un actor de Oscar pero se defendía bastante bien. Lo único que aún vagaba por su cabeza eran las enseñanzas de Damien que no lograba comprender.
Buscó en el bolsillo de su traje su cajetilla de cigarros. No la encontró, esperaba no haber cometido un error al dejar a Pip solo.
-ten- dijo Christophe ofreciéndole un cigarro- no pensé que vinieras con ese chico
-¿te invitaron?
-a mi no, a Gregory
-¿aceptaste venir a una fiesta por el nacimiento del hijo del Dios en el que ni siquiera crees?
-si no venía yo no vendría Gregory, y vaya que quería verlo vestido de traje
Damien se sonrojó un poco. Era la misma razón por la que llevó a Pip.
-¿te preocupa algo?- dijo al cansarse del silencio ¿tiene que ver con el proyecto?
-el proyecto es un éxito Chris
Mole frunció el ceño y cruzó los brazos.
-¿entonces se trata de ese chico?
-¿Qué te hace pensar que es sobre él?- dijo ardiendo en vergüenza
-tú solo te delatas Damien
-¿delatar qué?
Christophe rodó los ojos.
-¿delatar qué?- le repitió el anticristo
-admítelo, te movió el tapete- dijo con una sonrisa que se transformó en una pequeña risa
-yo no soy marica
-y yo no soy un mercenario… ese es Stan… hablando en serio Damien ¿ya le dijiste que eres el anticristo?
Cierto, se olvidó por completo de mencionar eso. Pip era un chico bueno, huiría si se enterara que su productor que esta perdidamente enamorado de él es el anticristo.
-mierda- dijo apagando su cigarro con el pie
Pip buscaba entre la enorme cantidad de gente una cara conocida. Todos le miraban bien, pero se sentía muy intimidado. Ir a la deriva así como así.
-Pip- dijo una voz que reconoció de inmediato- no pensé que vendrías a la fiesta
Gregory le miraba alegremente.
-vine con Damien
Una sonrisa maliciosa se formó en los labios del caballero británico.
-¿Qué te parece el ambiente artístico?
-bien… es solo que… es un poco difícil ignorar la cantidad de alcohol y droga que hay- dijo al ver una bandeja repleta de vasos con una bebida embriagante y unas sospechosas bolsitas con polvo blanco
-solo no aceptes nada y estarás bien… nadie te obligará…
-¿entonces por qué ellos si lo hacen?
-dicen que llega un momento de tu carrera en que los pruebas, pero si no has llegado a ese punto no tienes motivos para hacerlo
-pensé que sería un poco más… asfixiante…
-no te confundas, ese es el ambiente que da Damien, no el de todos los artistas
Pip respiró tratando de tranquilizarse. Un mesero se acercó con una de las famosas charolas. Cuando Pip la vio tan cerca se puso pálido y tembló un poco como su amigo de la infancia Tweek.
-¿gustan?
-no gracias- respondió Gregory divertido por la reacción de Philip
Damien y Christophe entraron de nuevo a la fiesta de navidad. Buscando a los dos rubios. Os vieron a lo lejos y caminaron hacia ellos. Pip dio un paso atrás y chochó por accidente con Damien. El anticristo vio la cara asustada de Pip y el mesero que se alejaba.
-se lo nata lo novato- dijo Christophe aguantando la risa
-p-perdona Damien… es que yo…
La sonrisa que Damien tenía en los labios le tranquilizó. Christophe se acercó más a su novio y le dijo al oído.
-digas lo que digas Damien sonriendo me asusta más que verlo enojado
Gregory estaba por contestarle cuando la música se hizo más fuerte y las luces se encendieron en la pista de baile. El rostro de El Topo se iluminó, tomó rápidamente a su novio del brazo y dijo feliz.
-ven Gregory, vamos a bailar
-Christophe… no…
Muy tarde, Ze Mole lo había arrastrado a la pista de baile y comenzaron a bailar. Mierda con él, exactamente por eso no quería traerlo. Damien miró a Pip no muy convencido de lo que haría, pero como cuando lo invitó, su cuerpo reaccionó antes.
-¿quieres bailar Pip?
El inglés se puso rojo pero aceptó la invitación.
-siento ser tan inseguro Damien…
-Pip…- dijo Damien viéndolo a los ojos sin provocarle el menor miedo, esos ojos rojos se veían lindos- solo baile, vas a estar bien… mientras estés conmigo
Ese momento fue como tocar el cielo con la punta de los dedos, los ojos rojos de su productor no se apartaban y lo veían con una tierna dulzura. No era el mejor bailarín de mundo pero se defendía bastante bien, Gregory miraba a esa pareja, enojando a su novio.
-hacen muy buena pareja
-disfrútalos mientras puedas- dijo Chris- porque cuando Damien le diga que es el anticristo Philip correrá más rápido que nadie
Cierto, ese detalle aún no estaba aclarado. Damien lo sabía pero solo quería disfrutar el momento, bailar con Pip. Luego se preocuparía de su incierto futuro.
-espero que te equivoques- dijo el rubio viéndolo a los ojos
Luego de un buen rato de bailar Damien y Pip salieron al pequeño jardín para tomar un poco de aire. Una sonrisa marcaba el rostro del inglés, se estaba divirtiendo como nunca en su vida. De nuevo la duda llegó a su mente, se encontraba solo con Damien y no grabarían toda la siguiente semana, era la oportunidad de preguntarle.
-Damien… aun no entiendo lo que me dijiste el primer día… eso de… actuar con sentimiento
El anticristo volteó a verlo, qué más podía esperar de Pip.
-es simple… ten miedo cuando dice que lo tengas… tenlo de verdad, siéntelo… ten amor cuando… dice que lo tengas…
La luz de la luna caía graciosamente en la cabeza de Pip, dándole una imagen angelical y hermosa que el pelinegro no podía soportar más. Se acercó a Pip, sin dejar de ver esos bellos labios.
-miedo ya he tenido- dijo acercándose él también a su productor- pero amor… nunca…
Unieron sus labios en ese pequeño jardín y debajo de la luna que estaba completamente llena. A Pip ya no le importaba la fama, la fortuna, todo lo que antes deseaba pasó a segundo plano, ahora tenía lo que más quería, besar a Damien, sentirlo con él y que le correspondía. Damien sintió su corazón latir con mucha fuerza, sus mejillas ardían y estaba feliz, por primera vez en la vida se sentía realizado y completo. Ninguno de sus triunfos anteriores de comparaba con tener a Pip en ese instante; besarlo y jamás dejarlo ir. En un arbusto cercano Raúl reaccionaba, tenía que tomar esa foto, la había esperado dos meses y había hecho que se colara a la fiesta a pesar de toda la seguridad y las grandes consecuencias que tendría si era descubierto. Las manos de Pip se pusieron en la nuca de Damien, acercándolo, mientras que los brazos del anticristo rodearon la pequeña cintura de Pip. Era su empelado, su actor principal, una jugosa nota para cualquier revista de Los Ángeles, podría ser el final de su carrera. Disfrutaba tanto aquel beso que no reaccionó hasta que sus ojos resintieron el tercer flash de la cámara de Raúl. Se separó de Pip y vio fijamente al reportero que intentó correr. Estiró la mano hacia adelante y luego la tiró hacia él, trayendo al paparazzi sin tocarlo. El rubio vio sorprendido ese acto sobrenatural.
-dame esa cámara- dijo al paparazzi en el suelo
-no importa que me la quites, el mundo se enterará…
Damien vio un destello rojo en la cadera del chico, su celular estaba encendido y su jefa escuchaba atentamente todo lo que su fotógrafo decía.
-…de todas maneras todos se enteraran que el famoso Damien Thorn estaba…
Los ojos del productor se pusieron rojos, lanzó una bola de fuego al aparato del chico, quemándolo. Raúl se lo quitó asustado ¿Qué demonios fue eso? Damien lanzó otra bola de fuego a la cámara que aun estaba entre sus manos haciendo que la aventara.
-lárgate de aquí antes de que te mate
Raúl se levantó temblando y desapareció entre la negrura de la noche. Habilidad innata en cualquier paparazzi.
-Damien…- dijo Pip con miedo
-perdona por no haberlo dicho antes
-decir… ¿Qué…?- se atrevió a preguntar aunque ya tenía una idea muy clara sobre lo que era
-Pip… yo…- los ojos rojos de Damien se encontraron los asustados orbes azules del inglés- soy el anticristo…
Gregory ladeó la cabeza que estaba apoyada en el hombro de su novio para ver por uno de los cristales el rostro asustado de Pip. Supo de inmediato lo ocurrido.
-tú…- dijo Pip reprimiendo mentalmente por no haberse dado cuenta antes- tú…
Unas pequeñas lágrimas fueron derramadas, tanto por los ojos de Pip como los de Damien. Gregory y Christophe se dieron prisa para llegar al jardín donde estaban sus amigos. Philip no sabía que sentir, ya lo sospechaba y aún así se enamoró, con la esperanza de que no fuera verdad. En el fondo sabía que eso pasaría ¿por qué se dejó engañar por esa estúpida esperanza? Hizo lo único que su cuerpo le marcó hacer. Se dio la vuelta y se fue del lugar ante la mirada triste del francés y el inglés. Damien lloraba por primera vez en su vida, eran lágrimas que no provenían de sus ojos solamente, si no desde lo más profundo de su corazón.
-¿sobrino? ¿Cómo regresaste?- dijo Harry al ver que Pip llegaba sin Damien- ¿Sobrino?
El rostro destrozado de Pip hizo que callara, que no preguntara más. Es doloroso no conseguir lo que se desea, pero conseguirlo y que este se te sea arrebatado de tajo es algo terrible para cualquier persona y más Pip.
El día de navidad, el más feliz de todo el año se convirtió en el más miserable para los dos, Damien se encerró en su casa y se negó a recibir a nadie. Desconectó el teléfono y no usó la computadora para nada. Pip cenó con su tío y abrió los típicos regalos, pero sin concretar una sonrisa puro en su rostro. Le seguía matando lo que vio la noche anterior.
-cuando quieras hablar…- dijo su tío- ten pro seguro que yo te escucharé
Las horas pasaron como suspiros para Pip y como interminable tortura para el hijo de Satanás. Sabían que solo había una persona en todo el mundo que podría consolarlos. Levantaron la bocina del teléfono y marcaron un número que no era de Los Ángeles. Si no de Nueva York. Solo para encontrarse con el mismo sentimiento de tristeza del otro lado de la línea.
-acabo de cometer el peor error de mi vida- dijo la voz quebrada de su mejor amigo Craig
-yo hice lo mismo, pero anoche- dijo uniéndose a la tristeza que debía sentir Tucker
-no hay forma de solucionar esto, acabo de perder a Tweek para siempre Damien
-y yo acabo de perder a Pip para siempre Craig- dijo el hijo de Satanás con tristeza
-mi o-oportunidad se p-perdió- dijo un devastado Tweek
-igual que la mía- dijo el británico
-no puedo c-creer que f-fui tan p-pendejo
-y yo no puedo creer que fui tan ingenuo
Gregory miraba caer la lluvia que repentinamente azotaba Los Ángeles. Christophe lo abrazaba por la espalda como si lo consolara.
-ya no hay remedio- dijo el inglés
-eso está por verse- dijo Christophe con seguridad- esto no se acaba hasta que aparezcan los créditos en la pantalla
-los créditos ya aparecieron
-te confundes, fue solo un corte comercial- dijo sonriente
El golpeteo en la puerta de Damien era muy molesto. El anticristo harto de aquel ruido abrió la puerta.
-finalmente- exclamó Víctor un poco enojado- si no fuera a traerte buenas noticias…
Thorn lo miraba sin expresión.
-he decidió entregarte esta película- dijo dándole el guión- ven el dos de enero a mi oficina, lo discutiremos con calma
Eso era lo que más había querido Damien por cinco años, pero sin estar Pip a su lado deseaba más tirarse por una ventana que dirigir esa película.
En fin, así es la navidad en Los Ángeles.
[1] Son los tres de los cuatro famosos que se mencionaron en el episodio donde Stan se vuelve el profeta de una religión y que es la reencarnación de un escritor de ciencia ficción
Si lo sé, un poco triste pero esto no es una tragedia. Obviamente se van a reconciliar.
El siguiente será el Style que los dejará sorprendidas de eso estoy segura.
Nos leemos luego.
