Feliz año nuevo a todos. Les traigo este penúltimo capítulo.
Historia: ¿Estudias o trabajas?
Título del capítulo: La plaza Dealey
Pareja: Kenny y Butters
Número: 17/18
Canción del capítulo anterior adivinado por Neko-uke Stereo Love de Edward maya y vika jigulina. Esta es la última canción que les pediré adivinar.
South Park no es mío, es de Trey Parker y Matt Stone.
Capítulo 16 "La plaza Dealey"
"No hay nada más que pueda decir"
Bradley negaba con la cabeza. Sujetaba a Butters sentado en el piso. Se alejaba poco a poco de Kenny, muerto de miedo. El rubio no podía creer lo que estaba pasando.
-aléjate- dijo Bradley- ¡Vete de aquí!
Los demás alumnos voltearon a ver la escena e incluso comenzaban a hacer un círculo alrededor de los tres rubios.
-pero…
-¡Lárgate!- le repitió Bradley
Lágrimas caían del rostro de Kenny. No debió haber llegado de esa manera y pensar que lo verían como si nada hubiera pasado. Ahora casi todos recordaban sus muertes. Fue estúpido pensar que Butters y Bradley serían uno de esos afortunados que no lo recordaban. El pequeño Leopold se había desmayado por la impresión de verlo muerto en el suelo de la escuela y luego de la nada ahí afuera en uno de los jardines. Ahora sin duda alguna lo había perdido para siempre. Caminó sin rumbo por las calles de la ciudad, algunas chicas que trabajaban para Cartman lo saludaron pero él no les hizo caso. Su corazón estaba totalmente destrozado. Y no era por una bala o un cuchillo, era por ese terrible y a la vez hermoso bien/mal que es el amor. Quería morirse, aventarse de cualquier lugar, a un camión, donde fuera, con tal de detener al menos un instante el terrible dolor que lo aquejaba. Ahí venía su oportunidad. Un pesado camión con material de construcción estaba por pasar por la calle. Se puso a la orilla de la banqueta y rezó porque no le doliera tanto. Estaba a punto de lanzarse cuando su celular sonó.
-necesito verte en la tarde- era Cartman, maldito culón
-no tengo humor para un cliente
-¡más vale que te vea en la puta tarde Kenneth!- le gritó Cartman totalmente encabronado, más no por la boca de Kenny, si no por el hijo de puta del director
Butters se despertaba en su habitación. Bradley estaba sentado a su lado. Pero nada más él.
-¿y Kenny?- dijo recuperado del susto que lo desmayó
La cara de Bradley dejó de verse feliz.
-le dije que se fuera
-¿Qué?- dijo levantándose- ¿por qué?
-solo te hace daño Butters
-¿daño? Arriesgó su vida por mí y lo mataron
-¿entonces que hacía ahí afuera? De seguro todo fue un simple engaño para poder acostarse contigo
-¡lo vi muerto Bradley! Una bala le partía la frente… eso no se puede fingir…- dijo derramando unas lágrimas de enojo
Bradley se quedó callado, sorprendido por la reacción de su calmado amigo que nunca subía la voz ni un tono.
-necesito saber… ¿por qué está vivo? Bradley
-¿te enamoraste?- dijo ocultando el rostro
Butters miró hacia otro lado. Su silencio fue la respuesta.
-ya no se qué creer de él… al principio me di cuenta de que tal vez si te amaba de verdad… pero esto me parece demasiado extraño Leopold
-él volverá- dijo Butters viendo por la ventana- siempre lo hace
-espero que estés tomando la decisión correcta… perdona lo que dije, no quiero que nuestra amistad se dañe por una discusión
-claro Bradley- dijo Leopold volviendo a sonreír luego de mucho tiempo de traer una cara larga- ¿quieres ir mañana al cine o a comer?
-no yo… tengo planes- dijo poniéndose rojo
-¿tienes… una cita?-preguntó Butters al ver a su amigo sonrojarse mucho
-he… pues… yo… algo así…- dijo dándole la espalda totalmente apenado
-¿algo así? Cuéntame Bradley- insistió Butters
Cartman miraba furioso la fotografía de ese director hijo de puta. Lo haría pagar… ¡nadie se mete con su mejor amigo y sale limpio! Ya se las haría pagar el cabrón ese. El ruido de golpes en la puerta lo distrajo de su creciente ira. Fue y abrió la puerta rencontrándose con la cara larga de Kenny.
-¿se asustó?- dijo adivinando lo ocurrido
-no me jodas gordo ¿para qué me quieres?- dijo tomando asiento en la espaciosa oficina de su mejor amigo
Cartman regresó a su asiento sin prisa, haciendo enojar más al rubio inmortal. A Cartman le parecía sumamente divertida la cara que estaba poniendo McCormick, pero estaba perdiendo tiempo y dinero.
-necesito que vayas a negociar con un grupo que quiere unirse
-¿así qué de nuevo seré tu chivo expiatorio?
-correcto, pero es dentro de unos días. Más específicamente el 31 de diciembre. Ellos te verán a las 11 de la noche en la plaza Dealey
-¿quieres que acepte trabajar el 31 de diciembre y recibir el año nuevo cerrando un trato o siendo baleado?
Cartman asintió.
-que cabrón eres
-¿tienes mejores planes? Ese chico se asustó al verte vivo
Kenny se entristeció. Cartman se sintió raro. Pero recordando el verdadero motivo de sus preguntas apretó los puños ante la falla de uno de sus implicados.
-aun tienes tiempo Kenny… el hechizo dura hasta las 12 del 31 de diciembre, si no se soluciona antes entonces será permanente
Kenny lo miraba con una mezcla de sorpresa, miedo y consuelo. Pero sobre todo asustado por el comentario tan cursi.
-¿Qué carajo te fumaste gordo?- dijo Kenny
Cartman le dio la espalda. Tenía razón, se comportaba raro.
-ya puedes irte
Sabía que esto pasaría. El 31 de diciembre siempre hace un frío de mierda. Ni siquiera con su capucha totalmente puesta podía soportar el frío de la noche, empezaba a considerar que si no lo mataba una bala lo haría aquel frío.
Una semana casi había pasado y Butters no había vuelto a ver a Kenny. Comenzaba a preocuparse un poco por él. En cambio Bradley estaba contento de que así fuera. Leopold necesitaba verlo antes de que el año acabara, pensaba que si no era así… jamás volvería a ver a Kenny en su vida. Él no quería eso, tenía que saber ¿por qué no murió? Y sobre todo ¿por qué hacía latir de esa forma su corazón?
-¿estarás bien Butters? ¿No quieres que acompañarme?- le preguntó su amigo Bradley
-no, te invitó a ti, disfruta el año nuevo con Gary
Las mejillas de Bradley se pusieron rojas y salió del cuarto. Butters miró de nuevo la ventana, el árbol donde Kenny lo había espiado durante mucho tiempo. Ya no estaba nadie…
-¿por qué quieren unirse a Cartman?- les preguntó a los sujetos que estaban en la ya muy adornada y llenándose de gente plaza Dealey
-él es el dueño de dallas en lo referente a este negocio- dijo el que parecía el líder de ellos
-¿nada más por eso? al unirse a nosotros tendremos el control total de su droga, distribuidores y sus ganancias
La sonrisa falsa del sujeto desapareció. Frunció el ceño no muy conforme con lo que le había dicho Kenny.
-no pactamos eso
-con Cartman no hay pactos, lo que él dice es ley
El hombre ya estaba mirando con odio a Kenny, culpándole de las cosas que marca el culón y que él solo le dice a cualquier idiota que trata de meterse con ellos. Los dos sujetos que lo acompañaban le enseñaron las armas que tenían a Kenny, tratando de asustarlo.
-yo no hago las reglas- dijo Kenny- solo las digo
-¿podríamos pensarlo un rato?- dijo el hombre forzando una sonrisa
-claro- respondió Kenny
Acto seguido los hombres se alejaron a uno de los edificios ahora abandonados que están enfrente de la plaza. Kenneth se sentó en una banca, sin duda sería una noche muy larga. Y tener tanta gente a su alrededor celebrando feliz y en familia solo lo deprimía más.
Cartman avanzaba enojado por el pasillo que lo llevaría a la oficina del cabrón director. Sabía que todos los años se quedaba en su oficina a recibir el año, así que esa era la oportunidad que debía aprovechar Cartman. Detrás de él iban varios sujetos y al final un poco rezagado, caminaba, lo mejor que podía su asistente Jimmy.
-¿e-está s-seguro d-de lo que va a ha-ha-hacer s-señor?
-tu viste lo que ese cabrón le hizo a Kenny- dijo Cartman furioso
-po-podría m-me-meterse en un e-enorme p-p-problema
El hombre estaba preparándose un café, mirando el reloj que apenas marcaba las 11. Algunos alumnos que se quedaron estaban haciendo una fiesta en el patio que estaba iluminado y muy adornado. Le dio un sorbo a su café y escuchó golpes en la puerta.
-¿Quién?
Al no obtener respuesta fue a abrir. Sintió un golpe en la nariz y cayó al suelo, derramando el café que se había preparado. Un chico fornido entró a la oficina, sus ojos brillaban con la luz del patio que entraba por la ventana. Tenía las manos hechas puños y una de ellas estaba manchada de sangre, se tocó la nariz y sintió el caliente líquido gotear. Dos sujetos lo tomaron de los brazos y lo alzaron. El de cabello castaño se acercó más.
-no sé qué odio más de ti, que coges con jovencitos, qué res un director mentiroso o qué res un cobarde que tiene que mandar a unos gatos para deshacerte de quien se metió contigo… yo también hacía eso, pero ya no más… yo mismo me encargaré de ti- dijo dándole un golpe en el estómago
La familia de Gary terminaba de acomodarse en la plaza Dealey, su padre se puso a contarles una historia de año nuevo a los niños más pequeños, mientras que Gary y Bradley se sentaron en el pasto un poco apartados.
-me agrada tu familia… los mormones son agradables
-no creo que la tuya sea tan mala- dijo Gary
-lo es… bueno, lo era… a los 8 años me mandaron a un campamento cristiano para que corrigieran mi actitud
-¿tu actitud? ¿Por qué? ¿Eras un chico problema?- dijo dándole un sorbo a su refresco
-no… no querían que fuera bisexual
Gary no pudo evitar escupir el líquido.
-lo siento… ¿te molesta?
-no, es solo que… me lo dijiste muy de golpe
-estoy seguro que tu familia me rechazaría si lo supiera
-no… bueno, no lo sé, nunca he hablado de eso con ellos
Un incómodo silencio descendió sobre ellos. Gary ahora sabía que tenía una oportunidad con Bradley, mientras que el otro solo se preguntaba porque había soltado eso así como asó. Esperando no haber cometido un error.
-chicos vengan- dijo la madre de Gary- tu padre está por contar otra historia
Gary se puso de pie más rápido y le ofreció la mano a Bradley. Él se puso rojo y aceptó el ofrecimiento, una vez de pie no quería soltar la mano de su amigo. El mormón tampoco se apartó.
-Bradley…-empezó Gary- hay algo que quiero decirte…
-¿Qué cosa… Gary?
Los dos se acercaron un poco, pero de nuevo fueron interrumpidos por la madre del mormón. Tuvieron que acercarse a oír la historia.
Butters había sido invitado a la fiesta en la universidad. Pero no se sentía a gusto ahí, caminaba por los oscuros pasillos sintiéndose el chico más miserable de todo el mundo. Pasó por la oficina del director y escuchó una voz.
-por favor…- gimió el director-… lo siento mucho…
Cartman le dio otro golpe. Leopold abrió un poco la puerta asomándose. El director no apoyaba sus pies, pero los hombres lo mantenían erguido sujetándolo de los brazos. Tenía la nariz llena de sangre y un ojo morado. Un chico que parecía de su edad un poco gordo tenía las manos hechas puños y manchadas de sangre. Asestó otro golpe a la cara del director con una gran fuerza. Un chico inválido miraba todo desde una esquina sin pronunciar una sola palabra.
-lo siento- volvió a decir el hombre dejando caer la sangre que ya no podía contener en la boca
-debiste pensar eso antes de mandar matar a Kenny
-"Kenny"- pensó Leopold- ¿Dónde está Kenny?
Butters abrió la puerta de par en par sin pensar si esas personas eran buenas o malas, lo único que quería era encontrar al de capucha anaranjada. Cartman vio unos segundos al chico que había irrumpido, su mirada era decidida. De inmediato se dio cuenta que era el chico por el que Kenny babeaba.
-está en la plaza Dealey- dijo Cartman dándole la espalda al director y encarando a Butters
-¿la plaza Dealey?- Butters se dio la vuelta a punto de salir corriendo
-espera- le dijo Eric- no encontrarás un taxi a estas horas, tú, llévalo- dijo señalando a otro sujeto
-¿por qué me ayudarías?- dijo desconfiando el rubio
-por mi culpa te enteraste de la forma equivocada de los raros poderes de Kenneth, por mi culpa y la de este cabrón- dijo señalando al director
-¿por tu culpa y la de él?- se confundió Leopold
-no juzgues a Kenny por lo que hace, solo es un buen amigo, uno que yo nunca supe apreciar
-tú eres gente mala- dijo Leopold como si se tratara de un niño que ve a un ladrón- ¿por qué he de creerte?
-si Kenny muere y revive ¿por qué me molestaría en vengarme del director?
Leopold tragó saliva y bajó la mirada. Aceptando el trato salió del lugar con el sujeto detrás de él, listo para llevarlo a la plaza.
-además…- dijo Cartman una vez que el pequeño Stoch se fue-… si no se resuelven las cosas entre ti y la puta esa, arruinarían todo mi plan
El auto salió a toda velocidad del Distrito Escolar Independiente de Dallas. Faltaban solo 15 minutos para que fueran las 12 y atravesaban las calles con una velocidad muy peligrosa. Por suerte no había patrullas en las calles que los persiguieran, porque se pasaron como cinco altos y seis semáforos en rojo, además de superar el límite de velocidad. Butters saltaba en la parte de atrás del auto por los pozos y topes que se encontraban. Pero se sujetaba con la esperanza de volver a ver a Kenny y decirle una sola cosa. La frase que le urgía sacar de su corazón. Unas cuadras antes el sujeto detuvo el auto.
-no puedo llegar así a un lugar tan lleno de seguridad, lo siento chico pero tendrás que…
Butters se adelantó, ya iba corriendo en la calle.
Finalmente su padre se distrajo. Gary tomó la mano de Bradley y lo alejó rápidamente de su familia. El originario de Dallas se sorprendió por el acto tan repentino.
-¿Qué pasa?
-Bradley… debo decírtelo…
-¿decirme qué Gary?- dijo viéndolo a los ojos
Gary respiró profundamente y tomó aun más fuerte la mano del chico.
-yo… te amor Bradley…
Los ojos de Bradley se llenaron de lágrimas. La madre de Gary buscaba a los chicos con la mirada. Casi se desmaya al verlo. Bradley estaba besando a su hijo. Gary sentía que estaba en el mismísimo cielo. Ya no le importó su familia o el hecho de que mañana regresaba a Chicago. La mujer dejó de verlos y miró a su esposo. Pensó en contarle, pero… su hijo se veía feliz… guardó silencio sobre lo que vio
El jefe del grupo de criminales que buscaban una unión se notaba enojado. Una enorme ira lo estaba dominando.
-¿Qué haremos jefe?- preguntó uno de sus hombres
-ni muertos nos uniremos al hijo de puta de Eric
-entonces ¿Qué haremos con él?- dijo otro asomándose por la ventana del edificio abandonado
El hombre vio al chico sentando en esa banca, tan despreocupado. Era muy raro, su actitud lo ofendía ¿no lo consideraba un digno rival? Ya se las vería ese cabrón
-mátenlo- ordenó
Sus subordinados asintieron y empezaron a preparar un arma para hacer un tiro certero a la cabeza de ese chico. Le dispararían de la misma manera que murió el presidente Kennedy hacía ya 48 años.
-ya verás cabrón- dijo el jefe
10… "Esta noche me siento como un astronauta"
Kenny miraba el piso de manera triste, el tiempo se había acabado y no arregló nada. Ya no tenía sentido seguir pensando en él, nunca más en la vida lo vería de nuevo, su oportunidad pasó.
9… "Enviando S.O.S desde esta pequeña caja"
Butters llegaba corriendo al parque, divisó a Kenny en una banda. Sonrió y continuó su carrera para llegar con él a tiempo.
8… "Podría pedir un deseo ahora"
Kenneth se ponía de pie, esos cabrones no volverían, al igual que sus esperanzas de volver a ver a Butters y tener una vida con él.
7… "Si no alcanzo, entonces cambiaré de vuelo"
-¡Kenny!- gritó Butters a todo pulmón para evitar que el chico pobre se alejara. Kenneth se sorprendió al verlo correr hacia él
6… "Todo lo que quiero es perder el control"
-Butters- dijo Kenny al ver al chico detenerse delante de él- ¿Qué haces aquí Leopold?
Stoch tomó sus manos.
5… "Y es por eso que sonrío"
-no quiero volver a perderte Kenny- dijo con lágrimas en los ojos y viendo directamente al de ojos azules
4… "Nunca creí que llegaríamos a este punto"
Kenny no tenía palabras para describir lo que sintió al escuchar eso. Apretó la mano de Butters con fuerza para que siguiera.
3… "Tengo alguien que me ama desde hace mucho, mucho tiempo"
Butters se recuperaba del esfuerza por correr, pero sin dejar de ver a su amado Kenneth.
-yo te amo Kenny- dijo finalmente
2… "Siguen diciéndome que algo está mal"
-te amo- repitió- y eso es todo lo que puedo decir- terminó con una enorme sonrisa en el rostro
1… "Todas las mentiras, todas las lágrimas"
-Leopold- dijo Kenny derramando unas lágrimas- gracias Butters- pronunció antes de sellar sus labios en un beso
¡Feliz año nuevo 2012!
-debes preguntarte porque estoy vivo- dijo Kenny sentando en esa banca de la plaza Dealey con Leopold tomado de la mano como su nuevo novio
El Stoch asintió.
-lo que pasa es que… yo no puedo morir, siempre despierto vivo al día siguiente- dijo desviando la mirada
-no te hubiera creído si no te hubieran matado así en navidad- dijo Leopold acercándose a Kenny- aunque eso no hará que no me duela verte morir…
-ya no quiero trabajar para Cartman… me pone en situaciones peligrosas
-¿Cartman? ¿Es un chico gordo?
-si… ¿Cómo lo sabes?
-él me dijo dónde estabas y me trajo hasta aquí
Kenny estaba boquiabierto, sin creer lo que le había dicho Stoch.
-¡¿Qué demonios se fuma ese gordo?- dijo haciendo reír a Butters bastante
Cartman miraba por última vez el rostro del hombre que era el director de la universidad. Estaba amordazado y el miedo se encontraba vivo en sus ojos. Antes de cerrar la cajuela del auto para exiliarlo de Dallas le dijo
-escucha… maldito hijo de puta… si vuelvo a verte cerca de Dallas o de Kenny te juro que te arranco los huevos y dejo que te desangres cabrón ¿entendido?
El director asintió aterrado y Eric cerró la cajuela.
-sáquenlo del estado, mándenlo a Dakota o a Canadá
Eric volvió a sacar un cigarro, solo fumaba cuando estaba nervioso. Y en ese momento sus nervios estaban a flor de pie por diversos asuntos. Pero sobre todo por cierto chico pelirrojo que tendría que ver en poco tiempo.
-vamos Jimmy- le dijo a su fiel asistente
-sí, s-señor C-C-Cartman
Bradley y Gary se habían besado justo a la media noche. Sentados apoyados en un árbol. Entonces Bradley vio lo que creyó que era Butters, se puso de pie de un salto y sí. Era su amigo de la universidad… con Kenny.
-¿para algo Bradley?- le dijo Gary levantándose también
El antiguo compañero de Butters en el lugar cristiano caminó hacia la nueva pareja seguido por Gary.
-oh, Bradley, llegas justo a tiempo
-hola Butters… Kenny…
-¿Kenny?- preguntó Gary sorprendido
-él es Gary- dijo Bradley presentándolos
-¿Kenny… McCormick?
-así es- dijo la puta de Dallas- ¿Cómo lo sabes?
-Kenny… ¿el amigo de Stanley Marsh?
-Gary… el mormón…
-¿ya se conocían?- preguntó Butters y Bradley
Luego de aclarar algunas cosas ya estaban los cuatro viendo el espectáculo de fuegos artificiales. Bradley aun no estaba muy convencido de Kenny, pero solo el tiempo lo convencería. Gary tenía miedo por Butters, ahora entendía el motivo por el que atacaron la universidad de Dallas. Pero no se explicaba cómo es que seguía ahí vivo. No dijo nada de los negocios turbios que debían tener porque se notaba que se había enamorado de Butters y Leopold de él. Muy tarde como para advertencias.
-mira Leopold- dijo Kenny señalando un fuego que se elevaba al cielo y explotaba con un intenso rojo
-es hermoso Kenny- dijo el pequeño Stoch
Kenny se acercó a su novio con intención de darle un beso, pero una bala le atravesó la cabeza. Butters se asustó.
Pero bueno, volvería al día siguiente.
John F. Kennedy y Kenneth McCormick murieron en la plaza Dealey.
Ya estoy por terminar el epílogo, ahí se revelará el plan de Cartman.
De mi nueva historia ya tengo el prefacio y los dos primeros capítulos así que creo que la publicaré pronto. Pero como estoy por regresar a clases en dos semanas quizás la publique hasta finales del mes cuando ya tenga mucho de ella para no hacerlos esperar. En el epílogo les daré un adelanto de la trama y el summary que usaré.
Nos leemos en el epílogo.
