Hola a todos. Aqui he venido para traerles el último cap de esta historia.
Historia: ¿Estudias o trabajas?
Título del capítulo: "The Mile-High City"
Pareja: Todas
Número: 18/18
Canción del capítulo anterior adivinado por queenBwaldorf y Neko-uke. Eh Eh (Nothing else i can say) de Lady Gaga
La canción utilizada en este epílogo es So happy i could die de Lady Gaga si alguien quiere oirla mientras lee es libre de hacerlo.
Información de mi nueva historia al final.
South Park no es mío, es de Trey Parker y Matt Stone.
Epílogo: "The Mile-High City"
"Tan feliz que podría morir"
Craig revisaba su correo como todos los días, para encontrarse con una interesante proposición. Tweek estaba preparando el desayuno, su vida se había vuelto muy tranquila desde que se mudó a casa de Craig. Coffe's Company iba para arriba y Oliver y Max se encargaban de la matriz central. Tucker apagó el cigarro que estaba fumando y se levantó con una sonrisa en el rostro. Tweek estaba luchando por voltear los huevos estrellados que preparaba. Apenas les dio vuelta sintió los brazos de Craig tomando su cintura.
-casi e-está el de-desayuno ¡Gah!
-te tengo una noticia que te alegrara- le dijo al oído
-¿n-noticia? ¿C-Cuál?
-un empresario desea hablar conmigo sobre poner una nueva sucursal- dijo alejándose un poco
-¿y d-dónde s-sería la s-sucursal? ¡Gah!
-en Denver- dijo finalmente- quiere que vaya este fin de semana para hablar sobre los términos… y tú irás conmigo
Una enorme sonrisa iluminó el rostro de Tweek ¿Denver? Podría regresar a su casa y ver de nuevo a algunos amigos que tenía en ese lugar. Esa siquiera era una buena noticia. Mientras hacía su maleta veía la fotografía de su grupo. Pip, Kyle y Butters. Siempre fue más unido al británico pero eso no significaba que no apreciara a los otros dos chicos. Sabía que no los vería porque estaban en otras ciudades pero eso no eliminaba su emoción.
-se nos hará tarde- dijo Craig en el marco de la puerta
-y-ya voy ¡Gah!
Craig dejó de leer la revista que le dieron en el avión y volteó a su derecha. Tweek se había quedado profundamente dormido, sonrió y le dio un beso en la mejilla, mejorando su sueño y calmando sus temblores.
El celular de Damien rompía con la quietud que había en el set por los cinco minutos de descanso. Estaban por terminar de grabar la serie y entonces Damien podría concentrase totalmente en su película de Hollywood. El anticristo salió del set para contestar la llamada. Pip le daba un trago a su botella de agua. ¿Quién le llamaría? Al regresar, su novio sonreía. Se acercó a Pip y le dijo
-tengo que decirte algo, ven por aquí- dijo alejándose de los demás actores
-¿pasa algo malo Damien?
-al contrario… un productor me ofrece co-producir una película en Denver… y quiere que vaya el fin de semana ¿te gustaría venir conmigo?
Pip le plantó un beso a Damien de la emoción, deseaba visitar a su familia y mostrarles el éxito que tenía. No era para burlase, si no para ofrecerles su ayuda para lo que necesitaran. Al guardar las cosas en la maleta no pudo evitar ver su fotografía de la escuela. Tweek, Kyle y Butters. ¿Qué habrá sido del judío y de Stoch?
-yo ya conocí a tu padre, ahora quiero que conozcas al mío- dijo Pip una vez que subieron al avión
-está bien, pero solo si no mencionas que soy…
-claro Damien, nadie se enterará…
El anticristo acarició la mejilla del rubio, adoraba ver esa cara dulce y alegre. También el estaba emocionado, ahora que estaba en el negocio de los largometrajes aprovecharía cualquier oportunidad de grabar una buena película o al menos producirla. El avión despegaba, no sería un vuelo tan largo pero se aburriría fácilmente. Pip miraba por la ventana la enorme cantidad de nubes que estaban justo debajo de ellos en ese momento.
Kyle revisaba sus calificaciones, dando un salto de felicidad. Excelente en todas. Gary lo felicitaba mientras Stan hablaba por teléfono afuera. El chico judío sí que estaba feliz, todo su esfuerzo había valido la pena, su padre y su madre estarían orgullosos, sería una buena forma de compensar la sorpresa que les llevó saber que su hijo era gay. Vio como Marsh regresaba con el ceño fruncido.
-¿Qué pasa Stan?
-Kyle, Cartman quiere que vaya a Denver el fin de semana
-¿Denver? ¿Puedo ir contigo? Por favor, así podría decirles a mis padres lo de mis calificaciones
-claro Kyle, lo convenceré de que me dé un boleto más o si no yo lo pago
-tengo mis ahorros Stanley
Cuanto extrañaba la nieve de Denver. La de Chicago era diferente y más fría. Necesitaba sentir el calor de hogar. Su familia no era suficiente como para sentirse realmente en casa. Vio la foto que tenía en el buró. Tweek, Pip y Butters. ¿Qué habrá sido del nervioso y del inglés? Creyó ver a Pip una vez en la tele, pero debió haberlo confundido.
El avión iba casi vació, era temporada baja. Kyle miraba las nubes oscuras que cubrían Chicago mientras más se acercaba a otros estados. Ahora consideraba a Denver como un verdadero paraíso tropical.
-perdóname, aun sigo trabajando para Cartman- se disculpó Stan
-al menos algo bueno salió de eso, estoy ansioso por llegar
Marsh sonrió, aunque ese viaje le daba una muy mala espina, algo se traía Cartman. Pero la emoción de su novio judío le hacía dejar a un lado esas sospechas y disfrutar el fin de semana que pasarían en el lugar de origen de este. El estado de Colorado.
Butters salía de su clase y se encontraba con Bradley en uno de los jardines. Él le sonrió y se hizo a un lado para que se sentara en la banca de concreto. Bradley señaló un árbol y Butters volteó a verlo, era Kenny quien estaba ahí, de verdad sabía cómo perderse en el ambiente, no lo había notado hasta ahora. El rubio hablaba por teléfono, seguramente con su jefe Cartman.
-¿Cómo te fue en las calificaciones Leopold?
-muy bien Bradley, mi padre se pondrá contento
Kenny regresó a donde estaban y le dio un beso en los labios a su novio ignorando por completo que estaba Bradley presente.
-adivina qué- le dijo Kenny
-¿Qué cosa?- dijo Butters intrigado
-Cartman quiere que vaya a Denver a hacer un trabajo y dice que puedo llevar a un acompañante
-Denver- el rostro de Leopold se iluminó
Hizo su maleta lo más rápido que pudo, ansiaba decirle personalmente a su padre lo bien que le había ido. También deseaba sentirse en casa de nuevo. Y podría ir con Kenny, estar todo el día juntos era un sueño hecho realidad. Guardó por último en la maleta la foto de su grupo. Tweek, Pip y Kyle. ¿Qué hará sido de ese par inseparable?
Kenny sacudía con delicadeza a Butters para que despertara del largo viaje, habían arribado a la ciudad de Denver y los pasajeros comenzaban a bajar del avión. La cara de Leopold no podía estar más feliz que ahora bajaban del avión y pisaban suelo de Colorado. Uno nunca antes pisado por Kenny y hacía mucho que no pisaba Butters. Salieron del andén y caminaron para entrar a la terminal y buscar sus maletas en la interminable fila que sacaban del avión a pesar de estar casi vacío. Que felicidad sentían ambos, solos y alejados de tantos problemas.
Cuatro compuertas, de cuatro vuelos provenientes de diferentes ciudades. Todos llegando exactamente a la misma hora y los pasajeros salían de estas encontrándose en un pequeño círculo que era la sala de espera. En una columna oculto a pesar de ser gordo estaba Eric Cartman, había llegado una hora antes y contenía sus ganas de fumar, unos lentes oscuros ocultaban sus ojos que no apartaba de las cuatro puertas. Un chico minusválido estaba a un lado suyo. Callado como siempre lo estaba. Cartman vio una vez más su reloj; los vuelos estaban aterrizando en ese preciso instante, sería divertido ver las reacciones de todos. Finalmente la gente empezó a salir de las compuestas, pero no salían ellos… fueron los últimos, tomados de la mano. Butters y Kenny salían de una puerta. Stan y Kyle de otra, Damien y Pip de otra más y de la última salían Craig y Tweek.
Los tres rubios y el pelirrojo quedaron boquiabiertos. Lo mismo fue con los pelinegros y el pervertido.
-chicos- dijo Kyle incrédulo
-están aquí- dijo Pip acercándose
Las sonrisas llenaban los rostros de los cuatro que se abrazaban a mitad de la sala de espera. Mientras que los otros cuatro se miraban en silencio, pensando el motivo por el que habían coincidido exactamente el mismo día, la misma hora y el mismo lugar. Llegando todos a la misma conclusión. Cartman.
Pip miró a su novio, le sonreía a los otros chicos. Un poco confundido preguntó.
-¿ya se conocían?
Damien y los demás vieron al inglés.
-¿ustedes ya se conocían?- regresó la pregunta el anticristo
Se presentaron las personas que debían presentarse y se contestaron unas preguntas al sentarse todos en esa sala de espera. Aun intrigados por la enorme coincidencia.
-¿de dónde se conocían?- dijo Stan haciendo la pregunta que todos esperaban escuchar la respuesta
-éramos compañeros de clase- respondió Pip- ¿y ustedes?
Craig, Kenny, Damien y Stan se vieron entre sí antes de contestar al unísono.
-Cartman
-¿no les parece sospechoso que hayamos venido los ocho justamente el mismo día y a la misma hora?- dijo Kenny
-pareciera que estaba planeado- dijo Stan
-muy inteligente Stanley- dijo una voz que reconocieron de forma inmediata
Cartman salió de su escondite para encontrarse con los ocho. Su plan había salido a la perfección.
-yo fui quien les pidió que vinieran, engañé a Damien y a Craig haciéndolos creer que se encontrarían con otra persona, mientras que a Kenny a y Stan los obligué a venir
Kenneth era el más sorprendido de todos, primero había ayudado a Butters y ahora esto. Comprendió entonces la razón de su ayuda. Si Kenny no se enamoraba de Leopold entonces no habría razón para que fuera.
-¿por qué?- dijo Kenny viéndolo a los ojos
-¿Qué acaso no puedo?
-no es normal en ti gordo- dijo Craig
-jamás hez hecho algo por alguien en tu vida- dijo Damien
Cartman rió un poco.
-no lo hice por ustedes pendejos, lo hice por mí...
-¿por ti?- inquirió Stanley
-ya no soportaba saber de ustedes maricas, Craig, te dejaré en paz a ti y a tu hermana, ya no volverá a mi grupo. Lo mismo con ese Christophe, dale el mensaje Damien. Kenny, ni tú ni tu hermano volverán a trabajar para mí. Mientras que tú Stanley, considera saldada tu deuda
Las cuatro parejas miraban boquiabiertas a Eric Cartman.
-… no trabajaré con gente como ustedes- concluyó dándoles la espalda y yéndose por el pasillo para salir de aeropuerto
Jimmy lo seguía de cerca, apresuró el paso para acercarse de tal manera que solo Eric lo escuchara.
-no es por eso- murmuró- es porque no quieres que se enteraran de la verdadera razón por la que eres mafioso, porque no quieres que se enteren de Scott Ternoman- dijo sin trabarse una sola vez
Un recuerdo cruzó velozmente la mente de Eric al escuchar de nuevo ese nombre. Odiaba a ese chico, lo odiaba tanto que terminó amándolo. Lo seguía a todas partes sin saber la vida criminal que ocultaba. Cuando por fin se confesó el lo besó y lo rechazó. ¿No encuentran algún parecido con hecho recientes? Desde ese día Cartman juró que se vengaría. Se unió al grupo criminal contrario de la ciudad de Dallas. Obligó a sus cuatro amigos a unirse y el resto es historia.
-una historia que terminará hoy mismo- dijo Cartman en voz alta
Al salir del aeropuerto se giró hacia Jimmy, su fiel ayudante durante tantos años. Era el momento de despedirse.
-lo que dije ahí te incluye Jimmy
-¿s-señor?
-ya no trabajas para mí Jimmy, yo me las ingeniaré a partir de ahora, en el banco te iré dejando una compensación y en tu chaqueta hay dinero suficiente para que regreses a Dallas o te vayas a donde tú quieras… debo terminar un negocio y hacerlo solo, como debió ser desde el inicio…
-¿l-lo volveré a v-ver señor?
-no lo sé…
Cartman se subió al taxi que lo llevaría al lugar donde acabaría finalmente con todo.
Una pequeña casa de color verde con los números en morado a un lado de la puerta. Siempre quiso Scott tener una casa de esa forma. No había nada de seguridad, nadie más que él sabía de la existencia de esa casa y el paradero de Ternoman. Se acercó a la puerta y levantó el tapete de bienvenida, sacando la llave que ahí estaba escondida. Abrió la puerta y entró a la casa de aspecto normal.
-pensé que vendrías en año nuevo- bromeó Ternoman
-estaba ocupado- dijo Eric sacando su pistola y tirando cinco de las seis balas que tenía de capacidad. La hizo girar y la bala quedó perdida- ¿quieres jugar?
Una pequeña sonrisa se formó en la cara del pelirrojo.
-claro- dijo indicándole que se sentara
Eric le dio la pistola para que el juego iniciara. La ruleta rusa era uno de los más peligrosos que existen y el juego perfecto para segar la vida de uno de ellos. El azar sería el juez en el juego y quien decidiría quien moriría.
-¿puedo darte un beso antes?- dijo viendo los ojos cafés de Eric- por los viejos tiempos
Cartman le plantó un rápido beso en los labios a Ternoman.
-empieza- le dijo Eric de forma seductora
Ternoman se puso la pistola en la cabeza y el dedo en el gatillo. Miró a Eric fijamente, grabando su imagen por si era la última vez que lo viera. Jaló el gatillo y nada. Sonrió y le dio la pistola al niño gordo. Eric tragó saliva, sabía que no sería tan fácil ni tan rápido, puso el arma en su sien y el dedo en el gatillo, no podía evitar temblar. Las probabilidades de morir eran una de cinco. Pero el destino había sido tan malo con él que podría ser el final.
-aun te sigo amando- dijo Cartman antes de jalar el gatillo y sellar su destino
Cinco años han pasado desde el día en que se encontraron en el aeropuerto y sus vidas han ido cuesta arriba. Craig y Tweek hicieron un Coffe's Company en Denver y tuvo tanto éxito que desbancó a los Tweak. El padre de Tweek se alegraba de su hijo y ya nunca lo volvió a tratar como un niño. De hecho, ahora se trata de Coffe's Company International, con una sucursal en cada capital de los países americanos y europeos. Eran famosos en todo el mundo.
-m-maldición- decía Tweek peleándose con su corbata
-te ayudo- le respondió Craig terminando el nudo de la corbata negra que combinaba a la perfección con el traje
-v-vamos t-tarde ¡Gah!
-lo sé, súbete al auto, voy por las invitaciones- dijo dándole las llaves
Tucker recogió las dos invitaciones de la mesa de la sala, saliendo corriendo de la casa.
El camino era largo, pasaron por las más importantes calles de Denver que estaban adornadas con cientos de anuncios publicitarios de su compañía. Max y Oliver hacían un trabajo increíble en la ciudad de Nueva York, no debían tardar en llegar al juzgado. Fueron muy importantes en sus vidas hacia cinco años y no se perderían un momento tan especial. Clyde y Token ya estaban en el juzgado, esperando impacientes la llegada de sus amigos. Token consiguió un contrato con la mejor disquera de Estados Unidos y gana millones gracias a las ventas de sus discos. Mientras que Clyde se había hecho famoso, pero no con la magia o la adivinación que consideraba sus talentos, si no con el dibujo. Estaba por estrenar una serie animada de una chica que quería ser maga y su mejor amigo era un gran cantante ¿en qué se habrá inspirado para crear la trama?
Una estatuilla del Oscar estaba en una de las repisas de la sala, el reconocimiento que recibió Pip por su actuación en la película de Damien. Del otro lado también había otro Oscar, por el trabajo de dirección del anticristo en dicha película. Solían bromear que era como la entrada a los premios la entrada de su casa. Se tomaron un año sabático luego de no detenerse durante cuatro años seguidos, Damien terminaba de ponerse el traje cuando Pip entró.
-no puedo creer que aún me quede- dijo refiriéndose al traje que traía puesto, el mismo que usó en la fiesta de navidad del 2011
-¿consideras que eso es bueno o malo?- quiso saber Thorn
-me trae recuerdos- dijo viéndose en el espejo
El teléfono sonó, al revisar el número Damien exclamó.
-¡por fin! ¿Dónde estabas metido Chris?- dijo enojado
-¡deja de llamarme Chris por un carajo!
-¿les falta mucho?
-ya casi llegamos, cinco minutos más
-date prisa, no quiero llegar tarde
-solo no te olvides de las invitaciones
La carrera de Gregory también seguía en ascenso y Christophe tuvo que dedicarse a ser el manager del británico tiempo completo. Al menos ahora tenía más tiempo libre y no se arriesgaba a que lo descubrieran con droga.
Damien recogió las invitaciones de la mesa y salió de la casa junto con Pip. A esperar que el francés se dignara a llegar por ellos. La próxima vez ni locos aceptaran irse con ellos. El auto azul de El Topo dio vuelta en la esquina y se detuvo frente a ellos.
-media hora después- se quejó Damien abriéndole la puerta a su novio
-podría haber sido más, recuperaremos el tiempo si acelero a 100
-ni se te ocurra ir así de rápido- lo regañó Gregory
-tranquilo, el anticristo viene con nosotros
Stanley siguió el ejemplo de su padre y se convirtió en el mejor geólogo de la ciudad de Chicago. Kyle está presente en los casos más famosos y difíciles de los últimos años, es considerado el mejor abogado de la ciudad. Convencido por el judío Stan les contó toda la verdad a sus padres que lo perdonaron y le dijeron que le ayudarían. Vivían en Chicago, pero como los demás, tenían una pequeña casita en Denver. Kyle se subía al auto con Stanley a su lado, tomó su mano y revisó la hora, iban a tiempo.
-¿crees que fue buena idea invitar al gordo?
-no creo que vaya- dijo Kyle- No hemos sabido de él durante cinco años, debe estar muerto
Marsh miró por la ventana del auto, faltaban muy pocas calles para llegar al juzgado. Ike se negaba a sentarse y grababa todo con su cámara estilo Randy Marsh cuando los conejillos de indias atacaron el pueblo. Ruby se interpuso en su lente, traía puesto un vestido, esa imagen merecía ser grabada.
-te gastarás la cinta, guárdala para la ceremonia
La chica pudo seguir con sus estudios y entrar a la universidad de Chicago junto con Ike, pero ese fin de semana pidieron permiso de salir y viajar a Denver para estar presentes en ese momento tan especial. Ike estudiaba relaciones internacionales, deseando mejorar las relaciones entre Canadá y el resto del mundo. Mientras que Ruby estudiaba economía, quería encontrar la forma de ser corredora de bolsa y hacerse millonaria en un abrir y cerrar de ojos.
-¿Cuánto más tardarán?- dijo la chica desesperada
-debes ser paciente Ruby, no se debe apurar al amor
La chica alzó una ceja. Ike era demasiado cursi algunas veces y muy sentimental en todo lo que incluyera una boda. Casi llora al entrar y ver todos los adornos que había.
-pero tampoco puedes retrasarlo- agregó para sí misma
Kenny había logrado entrar a la universidad y ahora tenía el observatorio astronómico más grande de todo Texas. Butters le ayudó a diseñarlo gracias a todos sus conocimientos arquitectónicos. El chico sin duda tenía talento, el alcalde lo contrató para diseñar el nuevo ayuntamiento a pesar de su corta edad. El inmortal solía morir una vez por semana o cada dos semanas, pero muy rara vez frente a Leopold. Cada año iban a la plaza Dealey a recibir el año nuevo como aquella vez. Y no pasaba un día sin que el Stoch se preguntara por la persona que les ayudó tanto Cartman.
-llegaremos tarde K-Kenny- dijo Leopold sin poder contener un pequeño gemido
-solo cinco minutos más- dijo Kenny besando el cuello de su novio
-ya casi son las cuatro Kenny… no podemos decepcionarlos
Kenny suspiró resignado.
-de acuerdo, yo conduzco
Subieron al auto, si no se daban prisa serían los últimos en llegar al juzgado. De seguro Bradley y Gary ya estaban ahí. Ese par sí que se amaba. Gracias, de nuevo al discurso que dio Butters a Bradley una vez, pudieron convencer a la familia mormona de aceptar a su hijo. Ellos vivían en Denver así que no les contaría mucho trabajo el llegar al juzgado, en realidad, sí fueron los primeros en llegar.
-¿ya está el juez aquí?- dijo Bradley nervioso
-cálmate, tú organizaste la mejor boda del mundo, deja que yo me encargue al menos de esto
-de acuerdo- dijo el chico sentándose
El mormón salió a buscar al juez, los novio debían de estar por llegar. Lo encontró fumando afuera.
-¿ya es hora?
-así es- le confirmó Gary
-¡Ya llegaron!- gritó Bradley al ver detenerse el auto de color negro en la entrada
Craig y Tweek se acercaron para ver a los novios. Damien y Pip comenzaban a arrojar flores. Mientras Kenny y Butters se asomaban para ver entrar a sus amigos. Del auto salieron Stanley Marsh y Kyle Broflovski. Estaban felices, porque ese era el día de su boda. Una boda civil en un juzgado de la ciudad de Denver. En la ciudad que tenía una milla de altura sobre el nivel del mar. Al caminar a la mesa donde estaba el juez sentían que estaban en el paraíso. Todos los que tuvieron que ver con su historia de amor o con las de sus amigos estaban presentes. Randy soltaba una lágrima al igual que Gerald. Las mujeres en cambio lloraban a mares de felicidad por el matrimonio de sus hijos. El juez empezó con la ceremonia al tiempo que todos se sentaban, excepto Ike, que grababa feliz la boda de su hermano.
-Kyle Broflovski- dijo el juez- ¿aceptas a Stanley Marsh como tu esposo?
-acepto- dijo el judío con lágrimas en los ojos
-y tú Stanley Marsh, ¿aceptas a Kyle Broflovski como tu esposo?
-acepto- dijo Marsh tomando con fuerza la mano de su novio
-qué gran juez contrataste- le dijo Gary a Bradley- hasta parece que es el padre de una iglesia
-lo es en realidad- susurró Bradley- es el padre Maxie de la iglesia de Denver, pero en su tiempo libre es juez y no tuvo problema con casar a dos hombres
En el fondo del juzgado un hombre miraba atento la ceremonia, con una sonrisa en el rostro. Acababa de entrar y nadie se molestó en voltear a verlo.
-firmen aquí- dijo el juez entregándoles el documento
Kyle y Stan firmaron el papel que decía que ahora eran esposo. Dejaron las plumas a un lado y del juez continuó.
-sus testigos
Butters, Pip, Tweek y Bradley firmaron como testigos de Kyle. Mientras que Kenny, Craig, Damien y Gary firmaron por Stan. Una vez que todos firmaron el juez vio el documento y dijo
-oficialmente los declaro esposos
Stan le dio un beso a Kyle, el beso que sellaba su nueva vida juntos. Todos les aplaudieron de pie. Les arrojaron el tradicional arroz de camino al auto que los llevaría al aeropuerto y a su luna de miel. Las otras parejas se despidieron de los novios desde la calle.
-¡adiós tórtolos!- dijo Kenny- Gary trae los palillos
-¿no esperas ni un día?- dijo Tucker
-no, necesito saber quien sigue
El mormón regresó con tres pelitos que su mano cubría para hacer que se vieran del mismo tamaña. Damien, Craig y Kenny tomaron cada quien uno. Gary abrió la mano, el más corto era el de Craig.
-¡puta madre!- se quejó Kenny
-jódete McCormick- dijo Tucker haciéndole una seña ofensiva con el dedo- yo soy el siguiente que se casa
Todos rieron por la reacción de Kenny que se moría por casarse de una maldita vez con Leopold.
Desde lejos una persona veía la escena, era Cartman. Encendía el último cigarrillo que tenía y observaba la escena, sería la última vez que vería a todas esas personas que afectaron más su vida que cualquier otra, a pesar de haber kilómetros de distancia y cuyas vidas eran tan parecidas a ciertos aspectos de la suya. Recibió la invitación de Kyle y Stan. Fue por despedirse de ellos, pero no necesariamente debía hablarles, aquella era su despedida silenciosa. Una menos dolorosa para ellos, aunque igual de difícil para él, casi como la de Scott.
-malditos maricas- dijo para luego darles la espalda y apagar el cigarro en el piso
A sabiendas de que la única razón por la que estaba vivo era la buena obra que hizo al reunirlos.
FIN
Eso fue todo. Y sí no podía matar a Cartman, el hizo cosas buenas en el fic y él verdadero enemigo era Scott Ternoman.
Bueno ahora les dejaré el Summary de mi nueva historia que aún no se cuando la publicaré, depende de los reviews que dejen en el epílogo.
Cinco tiempos diferentes, cinco historias de amor, unidas por las amarillas páginas de un diario. El papel y la tinta son un lazo que rompe con las barreras del tiempo.
Bueno eso era todo lo que debía decir. Agradezco a todos los que han dejado un review y les deseo lo mejor.
L.E.D.A.Y.Y.
