Clare mírame, por favor no lo hagas mas complicado de lo que ya es – la regañe conteniéndome, quería saber por que estaba tomando esas cosas si es que sabia muy bien que no era nada bueno.

-se, de lo que quieres hablar, también se que es lo que encuentras mas grabe, pero que entiendas que esas pastillas son recetadas y son una forma que tengo de poder estar activa mas tiempo, el jarabe para el apetito puede contra restar mi falta de hambre, pero no quiero dejar una medicamento que me recetaron, por que lo necesito.

-diem una cosa hija ¿de verdad piensas que soy idiota?

Si me sentía ofendido de que Clare insultara mi inteligencia con semejante charada, a que medico con dos dedos de frente se le ocurre recetar esas pastillas sabiendo que es para una menor de edad y que además esta en pésima condiciones físicas, Randon ya me había dicho que Clare no visitaba médicos, por lo que no le creía nada de lo que había dicho.

-no es eso, Henry para mi esas son las vitaminas que necesito, se que esta mal comer poco, y que es peor cuando haces mucho ejercicio, pero es algo a lo que me habitué.

- algo a lo que habituaste, ose que te dio una costumbre por meterme drogas al sistema para según tu trabajar mejor.

En ese punto yo ya estaba demasiado enfadado como para castigarla le podría hacer daño, intente calmarme y la abrase con fuerza para no dejarla ir, solo debía calmarme no dejar de estar enfadado.

-siento si te preocupe, no lo volveré a hacer, aprenderé a vivir de nuevo sin las pastillas, lo juro pero no te enfades y no te pongas tan tenso, por favor.

O Clare estaba jugando psicología inversa o estaba madurando a diez mil por hora, por que no comprendía su punto aun que lo valoraba y me agradaba bastante, me dejo alerta su repentino cambio de actitud.

-Clare quiero que entiendas que te adoro, que te amo mucho y que moriría si los pierdo a ti o a tu hermano, pero también quiero que entiendas que soy tu padre y que mi deber es corregirlos.

Intente ser suave y no dejarla boca abajo sin mas para darle la surra que se había ganado le daría algo de crédito a su actitud de niña buena.

-¿Me vas a castigar cierto?

-si, y quiero que sepas que este castigo es por que te amo y no quiero que te dañes, ¿estamos?

-no, por favor no me castigue juro portarme bien.

-se que lo aras, ahora quiero que me esperes en tu habitación, yo subiré en unos minutos.

Los ojos grises de Clare estaban repletos de lagrimas, su piel blanca estaba aun mas pálida si no fuera por dos manchones rosas en sus mejillas pasaría por un cadáver, sus ojeras ya casi habían desaparecido y al contacto ya no estaba caliente, la fiebre había cedido casi por completo y no había escuchado ningún estornudo dese hace ya un rato.

Solté a mi niña y le di un palmada para que obedeciera, ella camino cabizbaja puse atención a sus pasos hasta que escuche la puerta de sus habitación cerrándose.

Respire hondo, volví a marcar a Randon y nada, le deje otro mensaje pero esta ves fui mas discreto

-hijo, estoy preocupado por ti no se donde estas, y ya estoy a punto de partir a buscarte por todo NY, necesito que vengas a casa pronto. Y saber que estas bien.

Colgué el teléfono resignado, sabía que mi niña me esperaba en su habitación y ya no podía aplazar más su castigo.

Subí las escaleras pesadamente, entre a la habitación de mi niña, Clare estaba sentada en el borde de la cama, aun envuelta en la frazada, me miro enojada, estaba en el plano de no quiero nada con tigo Morrison. Yo lo deje pasar, sabia que no lo tomaría nada bien.

Cerré la puerta de tras mío, camine decidido hasta Clare ella me miro arrepentida aun que aun conservaba esa actitud alejada, la tome por los hombros levantándola, le saque la frazada y luego me senté para llevármela conmigo y dejarla boca a bajo en mi regazo.

Clare intento zafarse pero mi agarre en su cintura era mas fuerte, empezó a corcovearse hasta que sintió la primera nalgada, la deje con los pantalones por que estaba enferma y no iba a ser tan duro con ella, Clare dio un gritito al recibir dos mas aun mas fuertes, le di a lo menos unas treinta palmadas mas todas con la suficiente fuerza como para que se acordara que nunca mas debía hacer semejante tontería, pero pronto mi enojo fue creciendo y me di cuenta de que si se merecía una buena surra así que le baje los pantalones y empecé a regañarla.

-no, quiero que nunca mas vuelvas a tomar esas pastilla

-si, papi, lo prometo

-no volverás a ser tan grosera con nadie estas claro Clare Morrison

-si papito, lo juro seré un ángel, papi por favor para.

-si es que se te ocurre volver a dejar de comer bien, te daré una surra con mi cinturón Clare.

-hay no papi te lo juro

-y si se te llega a pasar por la cabeza tomar una de esas pastillas otra ves te daré un surra todo los días por una semana, esta claro Clare

-si papi, por favor ya para duele, mucho papi.

Seguí con las nalgadas hasta que su trasero quedo de un rojo cereza brillante, deje mi adolorida mano descansar en el trasero de Clare, podía sentir el calor emanado de el, tal ves había sido muy duro, pero estaba seguro de que nunca mas haría una tontería como esa.

Termine el castigo con dos fuertes palmadas mas, Clare solo sollozaba y entre medio de palabras entre cortadas se encucaban los lo siento papi, nunca mas lo juro.

Tome a mi niña despacio para no hacerla sufrir mas, deje que su trasero colgara entre mis piernas, la mesi y la consolé, Clare ya no parecía estar enojada todo lo contario parecía estar mas tranquila.

Se quedo apoyada en mi hombro mientras yo le quitaba los pantalones con una mano, deje que se quedara dormida, como nunca Clare había dormido mas que en toda su vida, normalmente se acuesta a las una de la madrugada y se levanta a las seis, eso seria otra cosa que debería cambiar desde hoy, las reglas de la casa.

Acosté a mi niña boca abajo en su cama la volví a arropar y me fui dejándola totalmente dormida.

Cuando los chicos llegaron a mi vida, no les puse grandes reglas era sencillo, respetar a su padre entre ellos, no pelear entre ellos, ir a la universidad y comportarse como los buenos chicos que eran.

Pero ahora que lo pienso bien esas no son reglas reales, por lo menos no se parecían a las que estaban en mi casa cuando yo era joven.

Desde hoy cambiarían mucho las cosas para todos, ya no podrían salir cundo quisieran tendrían que pedir permiso ambos, tampoco podrán dormir a cualquier hora, dormirán máximo a las once y despertaran a las seis o siete dependiendo de lo que deban hacer durante el día, deberán reportarse y decir donde están realmente, no podrán salir de noche Randon reclamara por eso pero aun no cumple los 21 así que no puede beber. Clare tendrá que elegir sus actividades extra curriculares, ya no podrá hacer diez talleres distintos máximo cuatro y que no tomen mas de un día a la semana.

Por otra parte yo ya no trabajare los fin de semana, tampoco llegare tarde de la oficina todos tendremos que cenar juntos y sin escusas, si todo cambiara desde hoy empezando por el color del trasero de Randon este jovencito se a ganado una surra de proporciones, sentí su coche llegar en la entra de la casa, me apresure a bajar las escaleras.

Abrí la puerta de un jalón, Randon venia lento como si no quisiera llegara a casa, yo lo espera paciente apoyado en el arco de la puerta, no pude evitar sonreír frente a la mirada de cachorrito en medio de la lluvia de Randon eran casi tan buenos como los de Clare, pero los de llas parecían los de bambi cuando va a ser atacado por los perros.

-Buenas tardes hijo, recibiste mis mensajes – fue irónico y me encanto, Randon miro el piso angustiado y solo asintió.

-que bien te espero en mi despacho, hablaremos de tu día hay ¿te parece?

Deje a mi hijo que aun caminaba hasta la puerta, y me fui directo al despacho, me sentía horrible por tener que hacer esto dos veces primero con mi princesita y ahora con mi gladiador, Randon es un chico muy especial, es atento, inteligente, sociable, tiene muchos temas interesantes de conversación, es sacrificado y jamás deja que alguien se sienta mal.

Creo que por eso me sorprende mucho que no me hubiera avisado antes, sobre que llegaría tarde, me parece raro en el, siendo de que es muy responsable y hasta se hace cargo de problemas ajenos como de Clare, por ejemplo. O de sus compañeros de universidad.

Creo que será mejor conversar con el primero y luego ver que castigo se merece, Randon entro a mi despacho y se sentó junto a mi en el sillón rojo, de tres cuerpos que estaba en medio de mi despacho.

Sabiendo que mi muchacho buscaba algo de apoyo, lo abrase por los hombros y lo atraje hasta mi, mi muchacho dejo caer su cabeza en mi hombro y suspiro pesadamente.

Lo deje respirar tranquilo, que sintiera que estaba a salvo.

-hijo, me puedes decir ¿por que no contestabas las llamadas? – deje que mi niño se irguiera un poco que se acomodara para quedar frente a mi.

-por que estaba en un asunto, con una bueno una – ¿Randon estaba en donde, con quien? Deje que mi susto se disipara y le termine la frase para que pudiera seguir mas cómodo.

-con una chica, en algún lugar privado, eso quieres decir cierto.

-si – Randon asintió algo sonrojado – y bueno la chica y yo nos entretuvimos unos momentos mas y se me paso la hora por completo.

Deje que Randon se calmara por que parecía que se le fuera a salir el corazón en cualquier momento, lo abrase para que se sintiera protegido sabia por lo que había pasado mi hijo, y no quería que el pensara que yo lo iba a golpear hasta matarlo, pero si que su trasero lo lamentara por un par de días.

-¿Hijo estabas bebiendo? ¿Y fumando? – El olor de su camiseta me alerto se lo del cigarro y de su aliento se sentía el aroma a cerveza.

-papa, yo se que no debí, pero es que la chica era muy linda y bueno yo, simplemente lo hice para que no pensara que era un pelele.

-Hijo no puedes impresionar a una mujer con ese tipo de cosas, a lo mas cuéntale quien eres y que se de cuenta sola de que eres un buen chico con que vale la pena estar.

-lo se, lo siento mucho de verdad

No seguí regañándolo, no había caso el ya sabia que lo que había echo estaba realmente mal, además ¿que hombre de 19 años con las hormonas todas alborotadas se negaría a algo así? una chica que apenas conoces se acuesta con tigo a cambio que bebas una cerveza y te fumes unos cigarrillos, claro que la chica no era de la mejor clase, por lo que me doy cuneta.

Solo espero que mi retoño hubiera utilizado protección, y lo pero s que debía preguntarle. Y mas adelante tal ves mas rato deberemos tener "la charla" Dios jamás pensé en que esto tendría que hacerlo yo y lo peor es que también tendré que tenerla con Clare y eso si me aterroriza.

-hijo, cuéntame ¿tu y esa chica se protegieron?

-si – fue un murmullo, pero me dejo mas tranquilo.

-Randon ¿por que no me avisaste que llegarías tarde? – se lo pregunte solo por saber, por que fuera cual fuera su respuesta las palmadas ya se las tenia ganadas.

-por que se me voló la mente, después me quede dormido y no supe del mundo hasta que desperté y escuche tus mensajes y de hay volé a la casa.

- cariño, no lo vuelvas hacer, ustedes son mi todo, me muero si algo les pasa, y lo siento hijo pero tu actitud a sido mas que irresponsable, me sorprende de ti. Tu eres un chico muy maduro y responsable, no puedo creer que hubieras salido y que llegues a esta hora y que además no contestes, y que por ultimo no importa cual sea la razón te arriesgas a andar conduciendo bebido cuando solo tienes 19 y sabes que no tienes edad legal para beber, que hubiera pasado si te agarran los policías.

-lo, se y lo siento, prometo no volver a hacerlo

Los ojos de mi niño se leían sinceros, pero sabia que no podía dejarlo, así que antes de que Randon pusiera reaccionar lo puse boca a bajo en mi regazo, lo afirme por la cintura y le di una buena nalgada, mi niño no dijo ni hiso nada, solo aceptó su castigo que punto aparte se lo tenia bien merecido.

Seguí dándole una nalgada tras otra, aplicando la fuerza justa para no quebrarme la muñeca y no dañarlo a el, cuando pensé que ya me estaba cansando, empecé a sermonearlo.

-pensaras dos veces antes de hacer las cosas, no puedes llegar y salir de aquí sin avisar a donde estas y con quien

-si señor

Detuve las nalgadas en seco, ¿señor? Yo no era señor, era papa, ¿por que mi niño me diría señor? Ante la duda pare el castigo, levanté a Randon de la posición en la que se encontraba y acurruque su gran cuerpo en mi regazo para mecerlo y calmarlo, sabia por que lo había dicho, lo mas seguro es que llamara asía a su padre cuando le pegaba, debía dejarle en claro que esto era diferente que yo no le estaba pegando si no que lo estaba corrigiendo por algo malo.

-shh, cariño, tranquilo ¿Por qué me dices señor? Cariño soy papa, estoy aquí por que te amo y no soportara perderte o que te llevaran preso por conducir bebido, no pro que no te quiera y te este maltratando, yo no soy señor soy tu padre.

Randon temblaba, tal ves con el deba ver otra forma y no las nalgadas al parecer le duelen mas psicológicamente que físicamente.

-Randon hijo mírame, tu llevas mi apellido ahora, yo soy tu padre el que te protege el que te guía, quien esta encargado de corregirte, no te voy a golpear si no quiero que te quede claro y muy latente que no debes hacer.

-lo se – Randon lloriqueaba y se limpiaba en la manga de su camiseta– yo también te quiero, no te amo papa, pero no puedo dejar de pensar en que podría aburrirte, que ya no quieras estar con migo, comprendo que Clare s tu hija biológica pero yo solo soy un aparecido.

Sentí la sangre hervir ¿Cómo demonios hago entender a este chico que es mi hijo?, le di mi apellido, lo adopte legalmente el es mi hijo ahora no hay nadie que lo pueda desheredar ni nada, el es mi niño mi fortachón, no lo podría dejar solo jamás. Le di una fuerte palmada y lo mire serio

-no quiero volver a escuchar una tontería tan grande, Randon tu res mi hijo ahora, llevas mi apellido, eres un Morrison con todas las de la ley, no hay nadie que te pueda quitar eso, ni siquiera yo, y es por que eres mi pequeño y te amo demasiado, o crees que hoy estaba si de preocupado por que te quería molestar, que piensas hijo, que por que te quiero maltratar me preocupo de que si estas vivo o no, si tienes un accidente si te llevan preso por la irresponsabilidad tuya, yo no quiero que tu sigas con esas malas actitudes se que son muy aisladas en ti, que prácticamente nunca te he llamado la atención por nada, pero aun que haya un error debe corregirse he intentar ser mejores, no me creo el papa perfecto ni quiero hijos perfectos, pero si quiero ser lo mejor posible y quiero que ustedes también lo sean.

-gracias, papa te amo mucho

Abrase a mi hijo con todas mis fuerzas, y aun que Randon es unos cuatro centímetros mas lato que yo, se acoplo tan bien a mi cuerpo que no puede habitar sonreír por lo pequeño que lucia así , acurrucado con sus ojitos azules mirándome expectantes.

Volví a poner a Randon boca abajo le di unas veinte palmadas mas pero esta ves su pantalón fue abajo, fui duro y estricto, pero sabia que era por su bien cuando se sentara otra ves se acordaría que no podía hacer tales barbaridades cuando quisiera.

Cuando di por terminado el castigo Randon lloraba a mares, le subí los pantalones con mucho cuidado, pero no fue el suficiente, mi niño siseo cuando la tela de sus jeans rozo su adolorido trasero.

-Ya estas pequeño, nunca mas prométemelo – lo mire serio a sus grandes ojos azules

-nunca mas, te lo prometo. – Randon hiso un gesto de honor poniendo su mano derecha en su corazón

-si por que si vuelves a beber te voy a dar una surra que no olvidaras nunca ¿entendido?

- si papi, nunca mas, te lo prometo. – Randon me miraba apenado.

Tome a mi niño y lo guie hasta su habitación en el segundo pido, al pasar por la habitación de Clare, Randon oculto su rostro entre las manos, yo me sonreí y decidí no decir nada sobre la experiencia de su hermana, ambos tendrían que contárselos eso era un castigo a aparte.