En este capitulo se puede ver la cancion Rolling In te Deep de la fabulosa Adele, aclaro esta cancion no me pertenece ni a mi personaje, pero la use por que encaja muy bien en la historia, por favor a las fans de Adele entre las que me incluyo disculpen si les molesta, solo la use por un tema de letra y no quiero ni voy a lucrar con ella.
Clare POV
Hoy ya estoy mucho mejor, solo me duele la cola, pero se me pasara pronto, o al menos eso espero, por que si me sigo metiendo en problemas pasare un rato mas de pie.
Con papa visitamos al Dr. Oliver, los exámenes salieron muy bien, ya no tengo que tomar más pastillas, solo unas tabletas de vitaminas una vez al día. Fue un alivio.
Cuando salimos de la consulta papa llamo a Randon para pedirle que viniera por mi. El tenía que ir a trabajar, lo habían estado llamando cada cinco minutos por una reunión importante.
Lo escuche atenta, trate de no ser mimada, pero las ganas de sentir aire fresco me gano y decidí usar un poco de mi encanto de niña buena.
-Papi - lo interrumpí, pero con una vocecita dulce, deje mis manos juntas en mi regazo y lo mire a través de mis pestañas con una media sonrisa picara.
-espera un segundo hijo - papa callo de inmediato, me miro con dulzura, sonriéndose.
Mi corazón se hincho al notar que papa se sentía bien cuando yo actuaba así. Creo que es lo que todo padre quiere una hija mimada y llena de ternura.
-no le pidas a mi hermanito que me venga a buscar, por favor - si eso fue demasiado mimoso, pero me salio demasiado natural. Con las manos juntas en forma de ruego y todo, solté un puchero y le puse ojitos de Bambi.
-hijo te llamo en dos minutos, tengo que conversar con tu hermana primero- Hizo una pausa y se rió a viva vos - No hijo, no ese tipo de conversación, es una mas normal. Si Randon, te amo hijo nos vemos en la casa.
Juro que alcance un nuevo tono de rojo, no se si la rosa cromática tiene un tono como este, pero si se que estaría entre los colores fosforescentes. Sentía el rostro y el cuello calientes, papa se reía y yo me estaba espesando a sentir mal. Puse carita de pena, me cruce de brazos y me di vuelta haciendo sonar mis talones al llegar a la posición que quería, darle la espalda a papa.
Henry puso sus manos en mis hombros apretándolos levemente, podía escucharlo controlando su risa, he intentando calmarse lo suficiente, como para hablar. Yo no estaba realmente enfadada, todo lo contrario disfrutaba del verlo así feliz, de las tonterías que hacen sus pequeños retoños.
-Vamos Clare - me sacudió levemente con la alegría en sus vos tan latente que creía poder flotar de felicidad - No seas mañosa, dime lo que me querías decir, te escucho.
Me giro con apenas un poco de fuerza, yo puse los ojos y lo abrase. Duro tan poco enojada con el, aun que fuera muy grabe siempre me contentaba y terminaba cayendo en sus brazos para quedarme ahí siendo amada, se siente bien tener a alguien protegiéndote.
-no - le dije entre un sollozo fingido
-vamos, pequeña - tomo mi varilla con mucha suavidad, al observar su rostro alegre y sus ojos celestes con un brillo renovador, me di por vencida en mi papel de hacerme la enojada. Le sonreí tímidamente, volví a hundir mi rostro en su camisa absorbiendo algo de su fragancia de papa, y le conté lo que tanto deseaba.
-quiero... pasear... un rato, por hay - soné entre cortada, por que sabia que no lo merecía después de lo de ayer, y que lo mas probable es que estuviese castigada por un rato largo, pero por increíble que suene...
-esta bien - Papa me lo dijo resignado ¡pero dijo que si!
-¿de verdad? - No lo podía creer, es un gran avance en mi forma de conseguir las cosas, normalmente las hubiera exigido y ya.
- si por supuesto, no es como si te lo merecieras, pero are una excepción - Papa me miro serio, me escondí al apreciar un ápice de molestia en los ojos de papa. Juraría que podía ver sus recuerdos pasando por sus ojos como cristales, enojando lo a medida que pasaban.
-hujum - ronronee aun escondida en su camisa.
-pero, hoy me quedare en el centro, esta bien si vas a dar una vuelta pero no muy lejos -mi sonrisa se amplio y papa me desordeno el cabello mientras me daba un abraso aun mas apretado.
-papi, te amo gracias, te lo prometo estaré cerca - no lo enojaría otra ves, no se lo merece
-así me gusta, ahora se una buena niña -. Remarco la palabra niña - y llámame cuando estés donde querías llegar.
-si, chao... te amo mucho
Eso ultimo se lo grite desde la puerta de un taxi, pero donde voy, mi vestimenta no es la mejor, creo que...
-señor - llame la atención del taxista
-dígame señorita - era muy educado para usar tatuajes y escuchar a Metálica
-puede recomendarme un lugar donde tomar algo de aire - la verdad no imaginaba un lugar así en NY
-podría ir al parque central es lo mas verde que tenemos en este sector, lo otro seria ir mas a las afueras de NY
Decidí ir a pasear al Parque, queda a unos veinte minutos desde la consulta del Doctor, Es un lugar muy lindo lleno de verde, pero ya hace mucho frió y solo tengo mi polerón de los AC/DC es negro y me llega hasta debajo de las caderas, llevo puesto debajo una solera blanca y los pants largos rojos, que no me abrigan mucho.
Salí en búsqueda de un poco de calor, camine mas rápido por el parque, salí de hay una media hora después de haber ingresado. Me aburrí son las doce de la mañana y ya no andaba mucha gente. Salí a NY...
Las calles están atestadas, los carritos de Hot Dog adornan casi pintoresca mente las esquinas de las grandes avenidas, el olor a pan caliente salchichas recién cocidas termina por conquistarme, compro una y sigo caminando mientras devoro mi hot dog Neoyorquino.
Me pican un poco los ojos, creo que es efecto por llorar tanto ayer, mi estomago dio un vuelco cuando las imágenes de lo que paso ayer con papa se me vinieron a la mente, se me erizo al piel de espalda, y sacudí la cabeza en un intento inconsciente por alejar esas feas escenas de mi mente.
Decidí concentrarme en el paisaje, la arquitectura imponente de NY, Los enormes rascacielos cubiertos por inmensos ventanales, llenos de oficinas.
En la acera la gente con sus celulares, pasan sin parar de hablar, sin mirar a su alrededor, los taxis adornan las calles de NY tiñéndola de un amarillo chillón. El tráfico es terrible en esta ciudad, te sale más rápido el caminar.
Reflexione sobre NY, sus ciudadanos, sus avenidas, lo poco que había visto hasta ahora y lo poco que me agrada saber que estaría aquí por un buen rato, esto no se parece en nada a LA.
Mi ciudad... llena de playas y flores, altas palmeras, el aroma a libertad, la música latina por doquier, automóviles de colores vivos, lleno de gente alegre...
Extraño mi ciudad, su música, sus bares...
Con Randon pasábamos las noches en los distintos lugares donde pudiera mostrar mis canciones, luego salíamos a bailar, y por ultimo comíamos mariscos en la playa viendo el amanecer.
Extraño eso... ¿quien lo diría? Me quede de pie delante de un Bar con el nombre Caliss, la fachada negra, con grandes venales cubiertos por lo que parecían ser gruesas cortinas de un color borgoña oscuro, las escalinatas cubiertas por una gruesa alfombra. Conducían al interior del espacioso lugar.
Por dentro era casi acogedor, piso de madera oscura, mesas cubiertas de manteles negros, sillas en el mismo color, en el lado izquierdo de la que parecía ser la pista de baile, por toda la orilla de la pista El Bar, en frente un gran escenario completamente equipado. Juraría que el micrófono brillo.
-¿te puedo ayudar? - Esa vos...era un terciopelo, masculina un poco ronca, me enamore de esa vos.
-yo... - gire sobre mis talones y quede petrificada frente a un Adonis
Una alta figura, enfundada en unos pantalones de tela negros, camiseta blanca realmente ajustada y un sombrero Charly Chaplin que coronaba todo el conjunto, me atonto... Se acerco seguro, con un andar canalla que me mato. La luz llego a hasta su rostro, O mi Dios ¡Su rostro!
Eso era algo muy especial, ojos verde esmeralda finamente delineados en negro, los ángulos de su rostro eran masculinos y rectos, y su sonrisa torcida me mostraba algo de sus blancos dientes.
- vienes por lo del letrero cierto... sube pruébate, yo llamo al dueño.
Los engranes de mi cabeza giraron, ¡reacciona idiota!, pensé poco y mi cuerpo actúo mucho. Me pavonee elegante hasta el micrófono, apreté mis manos con fuerza en el pedestal, moví mis caderas una ves mas, sugerentemente mientras mis pies se posesionaban firme sobre las combes negras, mordí mi labio casi en un intento por reprimir el gemido que se estaba formando en mi garganta, este chico producía cosas en mi que no me esperaba.
- Alexis - apenas fue un susurro pero esa vos de terciopelo me erizo hasta el último pelo de mí ahora sensible anatomía.
Detrás de unas puertas negras, que apenas había notado hasta ahora, apareció un hombre muy parecido al chico, solo que con unos veinte años más, tenía una sonrisa más amplia, unas arruguitas muy leves le adornaban las esquinas de los ojos pardos y las comisuras de sus labios rojos.
-que hermosa, espero que cantes igual de bien como te ves.
Sentí eso como un reto así que sin mas el switch de diva del Rock se activo dejando ala Claredesinhibida y llena de ganas al frente. Camine decidida hasta una guitarra electro acústica Gibson del69, ala que ya le había echado el ojo.
- esta canción se llama Rolling in the deep…
Fue todo lo que dije, deje que la guitarra hablara por mi, los primeros acordes secos y rítmicos llenaron el lugar, de pronto me sentí llena, mi vos se volvió a escuchar fuerte, poderosa... vengativa
Las mariposas se tomaron mi estomago, invadiéndolo y asiéndome sentir una vorágine de sensaciones justo en el medio de mi cuerpo, parecían estar enojadas por que bajaban y subían de un sopetón, no era una sensación agradable ¿Cómo describirla? Casi adrenalinica, poco a poco sentía un dolor en medio del pecho reprimiendo las lágrimas de emoción al volver a cantar la primera canción que escribí después de Ethan.
Me agache enojada, aun tocando la guitarra, mis ojos se posaron en el bombo, deje la guitarra y con mi mano echo un puño lleno de rabia lo golpeé acompasadamente, dándome el tiempo suficiente como para calmarme, seguí cantando llenándome de mi dolor, las lagrimas pronto salieron y la guitarra lloraba mi dolor.
El último acorde y el sonido inexistente de mi vos rebotando en el lugar me empujaron a abrir los ojos.
La imagen de los dos hombres con los ojos brillantes me esperaba, una lagrima rodó por la mejilla del menor, las manos de ambos temblaban al moverse, para al fin aplaudir y quitarme el peso de que lo había echo pésimo
-eres, eres... tu por dios, quedaste no hay mas casting. Te quedas... - Alexis el mayor dejo de hablar, para hacerme una reverencia demasiado teatral - Su nombre señorita - la pregunta quedo suspendida en el aire, recordé respirar llenado de aire mis pulmones comiéndome las lagrimas he inflándome de orgullo pronunciar mi nombre.
-Clare Morrison - mi vos sonó casi sexy, el menor de los dos hombres se acerco con movimientos ágiles hasta mi, salto al escenario pude ver sus ojos mas de cerca, eran de un verde oscuro que me cautivo.
-por favor, un trago, déjeme prepararle un trago - casi suplico, al mismo tiempo su mano se estiraba para tomar la mía.
Temblé de pies a cabeza, mi centro me mandaba señales lento, desconectándome de lo correcto, el contacto con su suave piel mando señales de alerta cada terminal nerviosa de mi ahora tembloroso cuerpo.
Paso la otra mano por la guitarra despojándome de ella suavemente, la dejo en piso a un lado sin preocuparse de como quedara.
Sus manos viajaron hasta mi cintura, el aire entro de golpe a mis pulmones cuando sentí su cuerpo como una roca contra el mío, el calor que emanaba este hombre era impresionante, y su aroma era demasiado embriagador, a canela y azaro, fuerte y exquisitamente tentador.
-Josh - la vos del otro hombre me saco del transe que había caído, los ojos verde esmeralda que aun mantenían el hechizo sobre los míos, se trasformaron en dos rendijas, sonrío amable, sentí frío al notar que sus manos abandonaban mi cintura, para alejarse un par de pasos hacer una reverencia y tomar nuevamente mi mano para esta ves besarla suave, tierna y profundamente, dejando un botón de fuego en el dorso de mi mano.
-es un placer - su tibio aliento provoco un temblor generalizado, produciendo ciertas cosquillas, le sonreí tímidamente - y disculpe mi falta de modales, me presento Josh Caliss, soy el barman del lugar. - amplíe mi sonrisa al notar que también era dueño del lugar, por su apellido.
-y yo soy Alexis Caliss, el dueño y tu actual jefe, hay que celebrar - aun que un principio parecía serio, al final de su interrupción alzo los brazos con una gran sonrisa en su rostro. - vamos Josh, hijo hay que abrir el whisky.
Yo sonreí atontada, tomaría agua del retrete si me la sirve este adonis, hasta ahora me encantaba la idea del bar.
Cantaría y así saldría de la monotonía de NY, podría venir junto a Randon, y la guinda de la torta era trabajar con este par de padre he hijo, que para ser sincera me traen loca.
Bebí el whisky que me pusieron por delante, hablamos nos reímos, cantamos un poco mas, Alexis cantaba muy bien al estilo country y Josh tocaba la guitarra con mucho swing, ya estábamos en el quinto trago, riendo y bromeando acerca de la vida y de LA, me sentía tan bien hasta que…
-Clare Casandra Morrison Sanz ¿¡Me podrías explicar, que demonios haces aquí! –
Salte al cielo derramando mi trago sobre el lustroso piso de madera, el sonido del cristal rompiéndose me lleno los idos. Me gire asustada, temblando de miedo. Caí en cuenta de que era tarde, que no había llamado avisando donde estaba –por supuesto mintiendo- y que realmente estaba en un bar bebiendo con dos casi desconocidos.
-papa - la palabra salio en susurro casi inaudible, papa… ¡si estupida, Papa! ¡te olvidaste de el! Me auto regañe.
Henry estaba en la entrada del bar, se veía furioso me esperaba, por que no movía un músculo, su imagen imponente con los brazos cruzados sobre el pecho, las piernas separadas. Me decían que saliera corriendo lo más rápido que pudiera de ese lugar.
-yo, lo siento me tengo que ir. - Me disculpe con los dos, dejándolos con la palabra en la boca.
Salí despedida de aquel bar, pase por el lado de papa rogando por que no me tomara de un brazo o peor. Por lo menos no fue así, fue peor...entro al bar y solo me dedique a salir y buscar un lugar donde dejar una parte de mi anatomía que me preocupaba mucho, lejos de papa.
Sentí ganas de vomitar estaba ebria, no me había dado cuenta. Hace un rato que no tomo y no comí mucho hoy. Me apoyé sobre el auto de papa, con la espalda pegada a la puerta del copiloto.
Mi cuerpo no funcionaba bien y en mi cabeza solo estaban los entupida, tonta, idiota...
Tenía mucho frío. Y me preocupaba lo que fuera que estuviera haciendo papa dentro, ya han pasado unos minutos desde que entro... Abra matado a Josh, o dios no por favor es muy bello para morir.
- Sube al auto - fue una orden seca, papa entro al lado del piloto en un segundo, su tono era demandante, y entre las suaves capas de su vos logre sacar la decepción, el enojo y el cansancio.
Yo sabia que había estado trabajando todo el día, que por eso no me había podido acompañar a dar mi paseo, sabía que yo había estado mucho rato con ese par. La noche ya había caído sobre la gran manzana, en las calles ya casi no andaba nadie, y mi reloj me confirmo las nueve treinta de la noche, había salido a las doce treinta de la consulta, media hora en el taxi, media hora en el parque, media hora comer y encontrarme con este lugar casi seis horas aquí dentro, o por favor... estoy en grabes problemas.
-Clare, si te lo tengo que repetir...
No fue necesario que terminara la frase, no se como pero me subí al auto, el alcohol se subió a la cabeza, me sentí demasiado mareada, me deje desvanecer por completo sobre el asiento, eche la cabeza hacia atrás, sentí el entumecimiento de mi cara como si la sangre hubiera abandonado por completo la cabeza, las manos me sudaban frío, pero las sentía calientes a diferencia del resto de mi cuerpo, que estaba frío y húmedo por el sudor.
-Llegaremos pronto a casa.
No escuche mas, me concentre todo el camino en no devolver todo lo que tenia dentro, papa pasaba cambios como si no existiera mañana, llegamos a casa en la mitad del tiempo que nos tomaría normalmente.
-llegamos, no te bajes - fue una orden directa solo apreté los ojos y asentí lo mejor que pude.
Papa aprecio por la puerta del copiloto, la abrió desabrocho mi cinturón y me llevo entre sus brazos hasta dentro de la casa.
-¿como esta? - la vos de mi hermano estaba llena de angustia, no abrí los ojos para verlo estaba demasiado concentrada en no devolver todo lo que llevaba dentro.
-ebria no se cuanto tomo, pero fue mucho para su sistema, hay que hacerla vomitar.
Papa sonaba enojado, podía imaginar su rostro cansado con la mandíbula tensa y los ojos oscuros por el enfado, y mejor ni hablar de Randon, a el lo conozco mejor y se como debe estarlo pasando.
-llévala al baño quiere vomitar se esta aguantando - corrijo el me conoce mejor, gracias a Dios papa me llevo al baño, me dejo en el piso y apenas tuve el lavabo en frente mío deje salir olas y olas de vomito.
Me sentía pésimo, mi estomago de contraía en calambres demasiado largos, las lagrimas salían solas y yo solo me dedicaba a aferrarme a la loza azul del lavabo, para no caerme, aun que las manos de papa ayudaban mucho a ese propósito, Randon sostenía mi pelo mientras me regañaba
-eres una irresponsable, no sabes en la que te has metido, cuando te sientas mejor no te podrás sentar en un mes, eso te doy filmado Clare Morrison.
-lo se - fue todo lo que logre decir, después de lavarme los diente y ya poder sostenerme por mis pies, papa me llevo a la cocina.
Me pareció extraño que interfiriera con el regaño de Randon, normalmente le refrena esa parte de el con la frase yo soy el padre jovencito.
Me sirvieron café y una sopa de pollo con verduras, comí en silencio no dije ni pío por que mi estomago se resintiera por comer tan pronto. Papa se paseaba por toda la cocina mientras Randon me ayudaba a comer, me daba la sopa en la boca con otra cuchara cuando yo paraba de comer, y acercaba el café cargado para que se me quitara la borrachera.
Cuando ya estaba todo limpio en la cocina, papa mando a dormir a mi hermano, el se fue cansado, a mi me llevo de un brazo a su despacho, sabia que esto pasaría tarde o temprano.
- siéntate - papa me señalo el sillón rojo en el medio de su despacho, me senté con cuidado y luego me concentre en piso.
-mírame cuando te hablo jovencita - papa estaba demasiado enfadado.
-no se que pasaba por tu cabeza, cuando se te ocurrió hacer todo eso, pero si se que no lo volverás a hacer, y no necesito que me prometas que no lo aras, yo me voy a encargar de eso.
Papa no me dejo hablar ni siquiera poder responder, ni pedir disculpas. Estoy en grabes problemas. Me tomo desprevenida cuando un golpe en la mano que tenia sobre mi regazo me arranco un gritito, los dedos de papa estaba marcada en el dorso de mi mano me quede petrificada observando las líneas rojas con la forma de sus dedos, me dolió y mucho.
-eso es lo que obtendrás, una zurra de proporciones, nunca mas volverás a hacer algo así, eso te juro Clare, observa esa marca por que tendrás varias en tu trasero, como tus faltas fueron varias obtendrás varias surras.
-pa - otro palmazo, esta ves en mi boca me callo, sentía la cara roja papa me había callado como una niñita y eso era demasiado.
-silencio, no quiero escuchar una palabra de ti Clare hasta que yo te lo diga - la vos de papa iba subiendo de tono y a mi se estaba asiendo que no iba a ser fácil sentarme mañana.
-te di permiso para ir al parque a pasear, confíe en ti y tu que hiciste - no respondí por miedo a otra bofetada - te vas a un bar donde bebes como si pudieras hacerlo, además no me avisas ni donde estas o a que hora pretendes llegar, no respondiste el teléfono, Clare eres una chica inteligente y se que te das cuenta cuando haces algo que no debes, y se que esto lo hiciste a sabiendas y eso me enoja el doble.
-Sin contar que tu hermano y yo te buscamos por medio NY. Gracias a Dios un chico reconoció tu foto y nos dijo que habías entrado a ese local. Randon se vino a la casa manejando ofuscado, y tuve que dejarlo por que tenía que sacarte de aquel lugar. ¿Sabes como me sentí al verte borracha frente a esos dos tipejos carcajeándose?
No pronuncie palabra, esa era una pregunta a la cual no quería responder, me sonroje aun mas y sentí que todo el mundo me daba vueltas, papa me odiaba y tenia razón de hacerlo, no sorprende que después de esto no quiera volver a saber de mi.
-ponte de pie - como si fuera propulsada por una especie de mecanismo mi cuerpo se irguió y termine mareada de lo rápido que me puse de pie
Lo siguiente que supe fue que estaba de estomago en el regazo de papa, el me sujetaba fuerte por la cintura, y aun que suene loco la presión de su gran mano me daba algo de seguridad a lo menos no me dejaría caer... aun.
Una fuerte y sonora nalgada, me arranco un quejido amortiguado por el cojín que abrase con fuerza. Lo peor fue que esta era mi tercera surra en menos de dos días, y me las tenia ganadas todas y cada una de ellas.
Las nalgadas fueron cayendo acompasadas demasiado rápido para mi gusto, no me reponía de una cuando llegaba la otra, el dolor era cada ves mas intenso y el ardor también, sentí que podían freír un huevo en mi trasero.
Papa me llevo a un punto donde no aguante más el estar en silencio, y empecé a llorar con más ganas, los quejidos se transformaron en gemidos desgarrados. Esto se sentía pésimo, de pronto sentí un Swat fuerte y sonoro que dejo un dolor mas largo y pronunciado, otro llego casi de inmediato intente girarme pero se me hizo imposible el agarre de papa, era demasiado fuerte.
Conté veinte de esos golpes, cuando sentí que mis pantalones y mis bragas iban a dar al piso, yo lloraba y me lamentaba, jamás había estado en una situación tan penosa. en los castigos anteriores no había sido tan duro.
Un golpe me desconecto el cerebro, ya no procesaba bien, solo sentía dolor y nada mas que eso. Me retorcía intentando salir del agarre de papa, unos minutos mas tardes me deje rendir, solo sentía los duros golpes empezando a caer en la sima de mis muslos.
Me lo merecía a si que mejor solo asía, lo que podía hacer… llorar y llorar desconsoladamente.
-no quiero volver a hacer esto Clare - la vos de papa era entrecortada, su tono era de pena y lastima no había odio, ni autoridad. Era una suplica, adivine su rostro seguramente desolado, lleno de decepción.
-no mas, por favor - rogué ya no podía mas, no habían mas lagrimas, ni mas lo siento que pudiera gritarle.
-no mas por ahora mañana recibirás la otra parte del castigo. - caí rendida a lo que el me digiera, aun seguía enfadado y tendría que pasarlo aun peor.
- por ahora estas castigada, no saldrás de tu habitación ya hice retirar todas tus entretenciones. No habrán mas permisos para nada, ya no confío en ti, levántate ve a tu habitación no quiero halar con tigo.
Lo juro, ni la paliza, ni nada de lo que hubiera podido pasar hasta ahora, me había dolido tanto como ahora. Sentí el corazón apretarse, y mi estomago dio un vuelco, llore amargamente, me levante y mire a papa, pero el apenas me puse de pie salio del despacho.
Lo siguiente que sentí fue su auto. Me quede petrificada, no levante mis pantalones eso seria demasiado solo baje mi polerón, que gracias a dios me quedaba largo y salí del despacho hasta mi habitación, me deje caer sobre la cama pensando en lo mal que había actuado, lo mal que comporte con ellos, lo malo que hice y lo mucho que gustaría poder cambiarlo.
Me dormí llorando sin ningún tipo de consuelo, papa ya no acaricio la espalda, ni me dijo lo mucho que me amaba, tampoco seco mis lagrimas, ni me dejo en mi habitación, me dejo sola. Lo último que escuche antes de dormirme por completo fue el auto de papa llegando.
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Randon Pov.
esta niñita me va a escuchar que se cree que es, no puede hacer esto, se embriagó, por Dios hizo algo imposible para ella, cuantas veces la regañe por que intento probar uno u otro trago y yo solo la dejaba tomar una lata de cereza.
Y ahora tragos, y no pocos. Papa aun sigue castigándola, estoy en la cocina, escuchando por que no quiero que la maten solo que no se pueda sentar en un mes, y espero con todas mis ganas que papa haga su trabajo o si no me encargare personalmente de que así sea.
No fue tanto lo angustiante de no saber donde andaba, si no saber donde estuvo y con quien.
Me relaje un poco al escuchar que papa dejaba a Clare, el llanto de mi Hermanita se escucho hasta que llego a su habitación, lo que me pareció extraño fue que al mismo tiempo papa salía en su auto, eso no es normal.
Esta es la hora en que papa la consuela y conociendo a mi hermana y considerando el tamaño de la surra que le dieron lloraría mucho y costaría demasiado el calmarla.
Decidí ir a investigar, llegue hasta mi habitación y hable a papa.
-halo papa - casi medio pregunte
-si, dime hijo - papa sonaba fatal, como si estuviera llorando.
-quería saber, por que saliste y por que no te quedaste con Clare - fui directo que sacaba con sutilezas.
-por que tuve que parar o le aria daño…. hijo no debí castigarla en este estado, fui demasiado duro con ella, hijo hazme un favor y ve a verla… si no te quieres acercar esta bien, pero si revisa que este bien.
-papa a que te refieres con que fuiste demasiado duro ¿con que le pegaste?- si había sentido unos golpes mas fuertes, pero pensé que seria mi imaginación, ahora me había entrado la duda
-con un rebenque hijo…
-¿con que mierda? – no tenia ninguna gana de ser sutil y controlarme, esto me esteba llevando a mi limite en cuanto a estrés.
Es un trozo de cuero curtido en forma de paleta, fui muy duro y estoy seguro que mañana veremos las marcas de eso. – papa sonaba cada ves mas angustiado
-¿marcas? Moretones… - me deje caer sobre la cama, no quería eso... Para nada, no podía quedarle nada a mi hermanita.
-no hijo el rebenque deja verdugones – suspiro pesadamente- son marcas rojas y lilas peor que un moretón y duran un par de días duelen como el demonio y estoy seguro que a mi niña le deje varias.
-le pegaste con rabia ¿no es cierto?
-si y lo peor es que un siento esa rabia, Clare me decepciono demasiado, aun no puedo creer, como fue de irresponsable y toda mi confianza la mando al demonio – soltó un sollozo contenido- hijo estoy manejando por favor as eso por mi.
-si, pero lo are por Clare.
