Los personajes de Sonic el erizo no son míos pertenecen a Sega.

Lo que hace un caballero

Laya se encontraba jugando en los verdes prados de Mobius, en verdad ese planeta y Sinfonía no eran tan diferentes entre sí, la única variante era que habían mas especies que solo cabras, unicornios y pegasos y que todos tenían distintos poderes en Sinfonía casi todo el mundo posee poderes sónicos a excepción de Rock que posee, no solo esos poderes sino también el poder de crear y controlar oscuridad, ella quería mucho a Rock siempre cuidando de ella para que nada malo le pasará él era como un hermano o incluso algo más, Rock jamás la dejaba sola y esa una de las razones por la cual ella le pediría a su padre que la piedra Sagrada del Honor fuera tan importante como la de la Armonía.

Por su parte Rock no perdía de vista a la pequeña, pegaso el era el mayor de todos ellos, y eso le daba algo de vergüenza aunque solo fuesen dos años de ventaja agradecía ser mayor que ella por que solo con esa ventaja pudo protegerla aquel día en que perdió a su madre y encontró el amor tantos sentimientos que no pudo explicar en ese fatídico día en el que ella cumplió un año.

Hace siete años en la capital del planeta Sinfonía Rock Black de tres años observaba con cierta indiferencia, la celebración del primer cumpleaños de la princesa Laya, siendo parte de la guardia real juvenil e Hijo del Duque, era un honor siquiera estar sentado cerca de el rey la reina y la pequeña princesa, Todo ese barullo le parecía una reverenda estupidez celebrar el cumpleaños de una bebe era una completa pérdida de tiempo, chasqueo la lengua del coraje al ver cómo le colocaban la piedra sagrada de la Armonía era un clave de sol multicolor, el no entendía por que la piedra del honor no era también reconocida como la de la Armonía siendo ambas del mismo planeta, aunque los soldados de sinfonía portaran el emblema del honor que era en forma de espada de color plateado, la piedra principal siempre sería la piedra de la Armonía por ser la más poderosa de todas, igual no le parecía bien la idea de tener que cuidar de una bebe, era ridículo al terminar la ceremonia todo quedo aparentemente tranquilo pero pasadas unas horas la alarma de ataque se oyó a lo alto.

Era Dark Caos que se había posesionado del cuerpo de la reina, y todo el mundo estaba asustado ya que la reina era muy poderosa nadie podía con ella, La madre de Rock había logrado salvar a Laya y a su pequeño había huido al bosque, tenían que escapar Dark Caos haría cualquier cosa para acabar con los pequeños, y ella no se lo permitiría se interno aun más en al bosque encontró una cueva donde dejo a la bebe pegaso en las manos de su pequeño que a pesar de su corta edad tenía fuerzas para cargarla.

-Mami ¿Qué sucede?-Pregunto asustado el pequeño Unicornio.

-Hijo pase lo que pase protege a Laya-Hime, por lo que más quieras prométeme que mientras tu vivas nada le pasara a la princesa.-Le dijo su madre mientras salía de la cueva.

Rock estaba asustado y los llantos de Laya no lo tranquilizaban del todo era preocupante la situación, pero la cosa empeoro cuando escucho como atravesaban algo salió a ver qué paso y vio como Dark Caos atravesaba el cuerpo de su madre, Rock asustado retrocedió asustado levanto a Laya e intento huir pero no pudo ya que Dark Caos los había arrinconado y no había escapatoria parecía que todo estaba perdido, pero repentinamente un brillo plateado y uno Arcoíris ilumino a los niños eran las piedras que ellos llevaban puestas, Dark Caos no pudo ni tocarlos, se fue y Rock no comenzó a llorar su madre había sacrificado su vida para salvarlo a él y a la princesa quien ahora le sonreía eso lo alivio mucho, ella lo consolaba con su hermosa sonrisa. Pronto vinieron a salvarlos luego del funeral de su madre él Juro que protegería a la princesa aunque su vida dependiera de ello.

Pasados ya cinco años Laya ya era una niña pequeña y muy hermosa, ella jugaba en el parque tranquilamente corría por todos lados y por error choco con un niño cordero que estaba frente a ella.

-¡Oye mocosa!-Se quejo mientras la empujaba.

-¡Si dale una lección jefe!-Dijo admirado un potro que estaba al lado.

-Te hare pagar por esto.-Dijo el Cordero a punto de golpearla.

Hasta que de la nada un látigo oscuro los detuvo.

-¿Qué rayos?-Se quejo al cordero volteo a ver quien era y pudo ver que se trataba de Rock que ya era mas grande y su Crin era sujeta por una coleta.

-¿Qué creen que hacen cabos?-Pregunto molesto mientras ayudaba a Laya a levantarse.

-Señor Rock, lo sentimos esta mocosa se metió en nuestro territorio, solo quería hacer que nos respetara.-Contesto el cordero.

-¡Idiotas ella es la princesa, y si los veo haciéndole daño los mato!-Amenazo el unicornio haciendo que los brabucones se fueran, laya lo abrazo como agradecimiento y este se sonrojo, fue la primera vez que sintió algo por ella.

Unos meses después las chicas hicieron el pacto de cortarse el cabello por el accidente de Hikari, Laya lloraba ya que a ella quería tener su cabello largo ya que su padre le decía que su madre desaparecida lo tenía así y ella quería recordarla atrás vez de su cabello, se sentía muy mal Rock lo noto por eso tuvo que cortarse la crin se acerco a ella y le regalo la coleta.

-Rock, tu crin.-No la dejo terminar.

-Es solo cabello y al igual que el tuyo crecerá no te preocupes Laya-Hime ese problema tiene solución ya lo vera.

Ahora lo único que podía hacer era mirarla la amaba y daría su vida para salvarla.

Continuara.

Agradecimiento a:

Niki Hyuga, pitukel y Dany-chan