icioLos personajes de Sonic el erizo no son míos pertenecen a Sega.

La princesa que parecía no tener corazón

Resha estaba en un lugar apartado del bosque cercano, ella meditaba para estar tranquila y poder comunicarse de telepáticamente con su abuela Cosmo ya que había entrenado muchísimo para poder llegar a ese nivel de poder síquico, ella desde que cumplió un año había desarrollado la habilidad de una inteligencia que sobrepasaba la de Tails, era algo muy útil pero eso tenía una grave ella recuerda cada cosa de su vida incluyendo la muerte de sus padres eso era lo único que lamentaba.

Todo comenzó cuando ella apenas había cumplido su primer año de edad, Resha estaba muy feliz, era muy hermosa y alegre sus padres la amaban y jugaban con ella, ella era muy feliz, pero lamentablemente ese día comenzó su dolor.

Sus padres estaban con ella jugando y hablándole con telepatía, Resha era muy buena con la telepatía, levitación, telequinesis y tele transportación desde que cumplió tres meses ella era un prodigio desde el momento parecía que la felicidad de esa familia de tres, no se eliminaría pero se equivocaron, al salir al parque fueron atacados por Dark Caos sus padres intentaron protegerla pero era imposible aunque su madre poseía los mismos poderes que su madre e hija ella no podía proteger a su bebe y a su esposo, ella le entrego la piedra de la pureza que tenía guardad a su pequeña para que la protegiera la piedra era de color verde en forma de semilla la bebe miro con alegría la joya eso ayuda a que se calmara, la escondió en un lugar seguro pero fue demasiado tarde para ella, y Resha no pudo hacer nada solo observaba como sus padres eran asesinados y no pudo hacer nada para salvarlos solo observar cómo eran torturados y masacrados pronto el tiempo paso y su abuela la encontró gracias a sus llamados.

Desde ese día Resha decidió dedicar su vida a perfeccionar sus poderes para salvar a sus seres queridos pero el problema era que ella con el tiempo se había convertido en una chica fría y casi sin sentimientos solo con las ganas de darle su merecido a Dark Caos, y no tenía nada más que hacer parecía que ella odiaba a todo y a todos cuando realmente la cosa era muy distinta cuando era bebe sus alegría había muerto junto con sus padres, pronto se rindió no pudo hacer contacto.

-¿Logro algo Resha-sama?- Pregunto su pequeña hada de nombre Lili.

Era algo así como una pequeña bolita verde con una hermosa coronita de hierba alrededor de su pequeña cabecilla y una carita tierna que te ropería el corazón en medio de la coronilla estaba la figura de la piedra de Resha.

-No Lili no pude hacer contacto con mi abuela en Seedrius creo que lo mejor será hablar con ella en persona, por el momento tenemos que hacer nuevos cálculos para encontrar las esmeraldas antes que Caos, para ello tengo que presionar a mi abuelo para que avance en las reparaciones y para ello necesito algo que lo pueda motivar, por que a este paso no iremos al espacio.-Dijo ya enojada la niña Seedriana.

-Tranquila Resha-sama, lo mejor será que se tome este asunto con más calma y así podrá pensar en soluciones en lugar de problemas.-Aconsejo la hadita.

-Bien haré lo que me dices por que creo un 70% que es ético.-Dijo esta algo molesta.

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En otro lugar Arieza jugaba con su hada, su nombre era Alice, que era una bolita con tres pares de alas angelicales y un bello símbolo fucsia con una gran sonrisa pero luego se entristeció al recordar un inconveniente.

-Arieza-sama ¿Por qué Resha-San nunca sonríe?-Pregunto Alice.

-Hay cosas que uno no debería saber Alice, yo se la razón pero no es mi deber ni nada divulgarlo, ella tiene derecho a guardar ese rencor y dolor que siente por si misma, tu sabes bien que intente hacerla sonreír pero al parecer eso es una tarea muy difícil que creo que nadie podrá cumplir Alice.-Dijo con pesar la Nightopiana deprimiendo a su hada pero sonrió pensando que tal vez solo una persona la haría sonreír.

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Resha levitaba sobre el taller de quien sería su abuelo y pudo ver como los mismo niños que lo molestaban de niño, estaban molestándolo, uno de ellos era un niño oso, un niño mono y un niño gato.

-Oye nerdo, ¿Qué tienes hay otro cachivache para romper?-Pregunto el niño.

-Si creo que si es eso Jefe.-Dijo el niño mono.

-Si jefe quítaselo y rómpelo.-Dijo el niño gato.

Tails trataba desesperadamente que esos chicos no se acercaran intento volar pero uno de ellos le sujeto de las colas.

-¡No por favor no lo rompan lo necesito!-Grito desesperado Tails.

-Cállate enano lo romperemos te guste o no.-Dijo el niño oso con un mazo apunto de romper el objeto. Hasta que de la nada una fuerza extraña evito que el mazo golpeara el objeto y un onda síquica golpeo al niño oso haciendo que cayera.

-¿Quién hizo eso?- preguntaron los niños.

-Yo.-Dijo una voz que venía del cielo Resha descendió mirando con furia a los niños malos.-Ustedes no vuelvan a hacerle daño a este niño, si lo hacen les hare algo como esto.-Dijo ella haciendo que los niños se elevaran por el aire y los arrojo con brusquedad a distintos sitios, los niños huyeron despavoridos, y Tails recogió el equipo, antes de que pudiera agradecerle a Resha su acción ya se había ido. Ella levitaba con una sonrisa en su rostro era raro de admitir pero al parecer ayudar a su abuelo la lleno de un sentimiento que no sentía desde hace tiempo era alegría esa verdadera felicidad de ayudar a otros, era la verdadera felicidad que estuvo buscando y no descansaría hasta hacer felices a su abuelo y abuela.

Continuara.

Agradecimiento a:

Niki Hyuga, pitukel y Dany-chan