Aclaración: Los personajes de esta historia que aparecen en los libros de Harry Potter no me pertenecen, el resto son fruto de mi imaginación.

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Capítulo 4

Rhijal estaba sentada al lado de Sendhar mientras repasaban los libros que habían comprado y que no formaban parte de los que el joven vampiro tenía que llevar a Durmstrang. El joven heredero tenía una voraz ansia de aprendizaje y la reina de los vampiros se estaba encargando de satisfacer sus necesidades.

-Mamá ¿Por qué tengo que ir a un colegio de magia? –Sendhar miraba extrañado a su madre. Ningún otro vampiro había ido a un colegio así, era la propia reina la que les enseñaba y entrenaba en sus peculiares poderes.

-Sendhar, hijo mío, eres un mago y dentro de ti hay mucho poder, poder que tienes que aprender a usar. Cuando te convertiste en hijo mío no sólo no perdiste tu poder, sino que también, has heredado todo mi poder.

-Ya me has explicado como me encontraste y quienes fueron los que causaron todo aquello ¿Por eso voy a Durmstrang?

-Sí, hijo mío. Hay muchos mortales que ansían tener tu poder y controlarlo para su propio beneficio, mortales que con tal de lograrlo no les importa hacerte mucho daño.

-¿Y en Durmstrang no ocurrirá eso? –un leve brillo e temor había aparecido en los ojos del heredero de Rhijal.

-No es muy probable. El director sabe quien soy. No osará intentar nada extraño. Además, cualquier marca por la que pudieran reconocerte ya ha desaparecido y Alen y Colster se quedarán contigo y también contarás con la ayuda de Seth, que no creo que admita que te quedes allí sin estar a tu lado para protegerte.

-//No admitiré no estar al lado de Sendhar// -dijo la enorme cobra real que estaba cómodamente enrolada en el cuerpo y los hombros de su joven amigo- //El que ose dañarte o intentar algo contra ti se las tendrá que ver con mis colmillos// -terminó diciendo al mismo tiempo que ensanchaba su caperuza y mostraba sus terroríficos colmillos repletos de su letal veneno.

-//Gracias Seth// -Sendhar acarició con gran cariño la cabeza de su serpiente.

-x-x-x-x-x-

Igor Karkaroff caminaba de un lado a otro, recorriendo su despacho a grandes zancadas. Se paraba de tanto en tanto, miraba que todo estuviera en orden, repasaba que su indumentaria estuviera perfecta y volvía a iniciar su viene y va de una punta a la otra de aquella estancia.

El motivo de que tuviera tal estado de nerviosismo se debía a la llegada de un nuevo alumno. Por general nunca mostraba sus inquietudes con sus alumnos, ya fueran estudiantes que llevaran años estudiando allí o que se incorporaran por primera vez para iniciar su aprendizaje, pero esta vez era muy diferente, el alumno que estaba esperando que llegara hoy era muy especial.

Deteniendo su ir y venir se sentó tras su escritorio y se frotó la cara con sus manos. A la memoria le vino el momento en que le fue anunciada la llegada del nuevo estudiante

flash back

Estaba en su despacho revisando los últimos detalles para el inicio del próximo curso que tendría lugar dentro de siete días cuando llamaron a la puerta.

-Adelante –dijo pensando que sería alguno de sus profesores. Grande fue su sorpresa cuando dos hombre completamente desconocidos para él entraron y se quedaron de pie delante del escritorio.

-Buenos días –saludó amablemente uno de ellos, un joven hombre rubio de ojos azules.

-Buenos días –respondió al saludo. La amabilidad siempre era contestada con más amabilidad- ¿En qué puedo ayudarles?

-Venimos a comunicarle que recibirá a un nuevo alumno para iniciar sus estudios, aquí en Durmstrang, dentro de ocho días.

-Lo siento, pero el curso se inicia dentro de siete días, no ocho. Si el alumno que dicen no está aquí en ese plazo no podrá iniciar sus estudios en este colegio.

-Yo diría que sí puede –contestó el rubio al mismo tiempo que, junto con su compañero mostraba sus afilados colmillos.

Igor Karkaroff palideció intensamente. Eran las 11 de la mañana y frente a él tenía a dos vampiros que caminaban a la luz del día como si tal cosa. Eso solo significaba que delante suyo tenía a dos súbditos de la reina Rhijal, y si a algo realmente temía el director de Durmstrang, era a la poderosa reina de los vampiros sumus-puris.

-Bu... bueno, creo que... creo que en este caso se puede hacer una excepción –consiguió decir sin recobrar todavía el color de su rostro- ¿Quién es el alumno que debe llegar dentro de ocho días?

-Sendhar, hijo de Rhijal –contestó el otro vampiro, un hombre de cabello castaño y ojos marrones.

Karkaroff palideció más intensamente de lo que ya era posible, cualquier persona que le viera en esos momentos pensaría que estaba muerto.

-¿La... la reina tiene... tiene un hijo? –consiguió tartamudear-. Pe... pero este colegio es de magia.

-Sendhar es un mago muy poderoso, además de ser el heredero de nuestra reina y tener también todos sus poderes –aclaró el vampiro castaño.

-Podéis asegurar a la reina que Durmstrang se honrará de tener a su hijo.

-Entonces ya está todo aclarado –dijo el vampiro rubio mostrando una sonrisa de satisfacción.

-Nuestra reina acompañará personalmente a su heredero –anunció el otro vampiro-. Dentro de ocho días a la hora del almuerzo.

fin flash back

Y ahora estaba aquí, a solo un par de escasas horas de que llegara su nuevo alumno.

Nada más marcharse los dos vampiros había reunido a todos sus profesores y les había explicado la situación. Ni que decir tiene que todos se habían quedado más que sorprendidos y, literalmente, habían puesto el colegio de patas arriba para que todo estuviera perfecto para la llegada del nuevo estudiante y la visita de su poderosa madre.

El día anterior, durante la cena de bienvenida, había advertido a sus alumnos que al día siguiente recibirían una visita muy importante y que a la hora de la comida debían presentarse en el comedor del colegio con sus uniformes completamente impecables. A Igor Karkaroff le había faltado muy poco para decidir hacer una inspección de todos sus alumnos, el prudente razonamiento de que todos sabían estar a la altura de lo que se esperaba de ellos evitó que la llevara a cabo.

Con un movimiento nervioso volvió a repasar su túnica, alisándola de unas inexistentes arrugas cuando llamaron a la puerta, haciendo que se sobresaltara

-Adelante –dijo haciendo la puerta se abriera y permitiera el paso a la persona que estaba al otro lado- Ah, hola Serguey –saludo a su profesor de transformaciones.

Serguey Lankorv, un hombre altísimo de cabello negro muy rizado, anchas espaldas y unos brillantes ojos marrones, era el titular de la cátedra de transformaciones de Durmstrang. Un mago muy poderoso que más valía no hacer enojar.

-Hola Igor ¿Nervioso? –saludó con una leve sonrisa?

-¿Nervioso? –preguntó el director de Durmstrang- ¿Quién? ¿Yo? –siguió preguntando al mismo tiempo que mostraba sus manos en las que se apreciaba un más que visible temblor, haciendo que el profesor de transformaciones rompiera a reír.

-Todos estamos igual. No somos muchos los que conocemos a la reina Rhijal, pero es verdad que los pocos que lo hacemos temblamos ante ella.

-¿Hemos terminado todo a tiempo?

-Sí –afirmó Lankorv- Hemos aumentado la potencia de los escudos de protección y esta mañana he añadido unos hechizos de aviso alrededor de todo el colegio. Supongo que la seguridad de Sendhar será la principal razón por la que Rhijal decidió enviar a su hijo aquí. Se puede decir que ahora Durmstrang es más una fortaleza que un colegio.

-Eso gustará a Rhijal, solo espero que todo esté perfecto.

-Todo está perfecto ¿Ya has decidido donde se alojará Sendhar?

-Sí, en el ala sur he habilitado un nuevo grupo de alojamientos. Si tal como aquel vampiro me dijo, Sendhar es un mago poderoso y además tiene todos los poderes de su madre, mejor será que esté acompañado también por alguien que sea poderoso. Compartirá cuarto con Víktor Krum y Yuri Ivaken.

-Muy buena elección –reconoció el profesor de transformaciones.

-Vamos –dijo Karkaroff levantándose de su asiento-, será mejor que empecemos a bajar, ya falta muy poco para que lleguen.

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Dentro del lujoso interior del carruaje en el que estaban cómodamente instalados para ir a Durmstrang, Rhijal mantenía a su hijo abrazado contra su pecho al mismo tiempo que con una de sus manos acariciaba su negro cabello. Frente a ellos Alen y Colster sonreían cariñosamente ante la expresión de total relajación que el joven Sendhar tenía.

-¿Necesitas que te explique alguna cosa más? –dijo Rhijal con voz suave sin dejar de acariciar a su hijo.

-No, mamá –contestó el joven heredero-. Mi mente no recuerda nada de todo lo que me has explicado y estoy feliz de que sea así. Me ha gustado que me explicaras quienes fueron mis padres mortales y lo que les ocurrió y todos aquellos que han tenido la culpa de su trágico final, uno por asesino y otro por manipulador.

La enorme cobra real estaba tranquilamente enrollada sobre su regazo y con su final lengua bífida acariciaba las manos de su joven amigo.

-Todo el mundo mágico conoce la cicatriz que te dejó aquel ser rastrero y creo que algunos todavía buscarán esa marca en tu frente.

-Pero ya no tengo esa cicatriz, ni siquiera recuerdo cuando me la quitaste.

-Eras muy pequeño, es normal que no te acuerdes –sonrió Rhijal-. Al menos nadie podrá reconocerte por ese detalle.

-Y nosotros estaremos pendientes de cualquier incidencia que pueda ocurrir –aseguró Colster-. Tenemos que ser muy cuidadosos.

-Cualquier mortal que alguna vez se dirija a ti como "Harry Potter" debe ser minuciosamente vigilado –dijo Alen

-Y si resulta peligroso, convenientemente eliminado –sentenció la reina de los vampiros.

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Igor Karkaroff y Serguey Lankorv caminaban hacia la entrada principal del colegio al mismo tiempo que revisaban todos y cada uno de los detalles que había a su paso. Aunque ninguno de ellos dijera nada en absoluto, los dos estaban muy nerviosos.

Terminaban de bajar los últimos peldaños de la enorme escalera de piedra cuando un hombre enormemente alto y de cabello completamente blanco se acercó a ellos. Aquel hombre que imponía respeto con su sola presencia era Gustav Van Henken, profesor de pociones.

-Igor –informó el profesor-, he revisado las últimas defensas que hemos instalado. Todo está perfecto, solo falta esperar la llegada de Rhijal y la de su hijo.

-Gracias Gustav –dijo Karkaroff-. Estoy seguro de que la reina de los sumus-puris vendrá con escolta propia. Espero que quede complacida con nuestras medidas de seguridad añadidas.

-Lo estará –afirmó Lankorv-, son las mejores que existen en todo el mundo mágico.

-Serguey tiene razón –afirmó Van Henken-, si antes Durmstrang era infranqueable ahora es una verdadera fortaleza.

-¿El dormitorio ya está preparado? –quiso saber el director de Durmstrang

-Todo está listo –contestó el profesor de pociones-, ya he avisado a los señores Krum e Ivaken de quien será su nuevo compañero.

El director de Durmstrang iba a mostrar su satisfacción cuando un fuerte rumor lo interrumpió y los tres hombres vieron como todos los alumnos que allí había se agolpaban en los ventanales del colegio.

Los tres profesores se apresuraron a acercarse a una de las ventanas que tenían más cerca de donde se encontraban y al asomarse para ver qué era lo que ocurría se quedaron casi paralizados por la sorpresa.

Una enorme y suntuosa carroza se estaba acercando al colegio volando a gran velocidad, arrastrada por diez enormes hipogrifos. A su alrededor, veinte hipogrifos más montados por jinetes de feroz aspecto escoltaban al majestuoso carruaje y a los que viajaban en su interior.

-No lo puedo creer –dijo Lankorv-, todavía faltan 20 minutos para la hora del almuerzo. Han adelantado su llegada.

-No creo que bajen todavía –meditó el director de Durmstrang-, estoy seguro de que Rhijal está comprobando las protecciones del colegio. Vamos –dijo a sus compañeros- hagamos que los alumnos entren en el comedor. Todo debe estar en orden.

Con gesto decidido los tres adultos hicieron que los alumnos que estaban allí parados entraran en el comedor y que cada uno ocupara sus asientos al tiempo que apremiaba a sus otros profesores para que estuvieran todos listos en sus respectivos asientos.

El comedor de Durmstrang las mesas que ocupaban los alumnos eran redondas y estaban esparcidas por toda la inmensa estancia. Cerca de la única mesa rectangular que allí había y que era ocupada por los profesores, una pequeña mesa redonda de tres asientos permanecía con una de sus sillas vacía, clara señal de que ese era el lugar en donde le correspondía sentarse al tan esperado Sendhar.

Cuando ya todos estaban en su sitio las enormes puertas del comedor se abrieron y lo que todos pudieron ver aparecer en ellas logró que un silencio atronador reinara en aquella estancia.

Dos columnas de 5 vampiros cada una, avanzaron con paso firme hasta donde se encontraba la mesa de los profesores de Durmstrang y se quedaron quietos, pendientes de todo lo que pudiera suceder a su alrededor.

Gustav Van Henken tragó saliva, los diez vampiros venían con sus ojos de un color amarillo brillante, el color que avisaba a los demás de un gran peligro para sus vidas si alguien cometía alguna tontería.

Una figura femenina cubierta por una enorme capa negra con capucha que le cubría la cabeza pero que dejaba ver parte de su rostro se adelantó en medio de las dos columnas de vampiros, a su lado, un joven vestido ya con el uniforme del colegio y algo que hizo temblar a muchos de los presentes, una enorme serpiente enroscada en su cuerpo y que descansaba su cabeza sobre uno de los hombros de su dueño. Tras ellos, los dos vampiros que Igor Karkaroff ya conocía y que hacía ya 8 días le habían avisado de la llegada de su nuevo alumno.

-Majestad –saludó el director del colegio inclinando su cabeza lo más repetuosamente que podía.

-Director –correspondió al saludo Rhijal

-Estábamos ansiosos por tener aquí a su hijo

-Eso me han informado –contestó Rhijal- ¿Ha tenido ya en cuenta las necesidades de mi hijo?

-Sí, majestad –se apresuró a afirmar Karkaroff. Una de las cosas que más había hecho moverse a cuerpo de profesores de Durmstrang era la obtención de la sangre fresca que el hijo de la reina necesitaba para su alimento diario.

-Me place escucharlo –un leve brillo de diversión apareció en los ojos de Rhijal-, para mayor seguridad de Sendhar, Alen y Colster permanecerán aquí -dijo señalando a los dos vampiros

-Majestad, en cuanto a la estancia de sus súbditos aquí, creo que... –Igor Karkaroff enmudeció al ver como los ojos negros de la reina cambiaban a un amarillo brillante y sus colmillos comenzaban a aparecer en su boca- creo que no habrá problema alguno para asignarle un alojamiento.

-Me alegro –los ojos de la reina de los vampiros volvió a su color natural aunque sus colmillos no desaparecieron del todo- La seguridad de mi hijo es prioritaria y no admitiré ninguna negligencia.

-Podéis estar segura de que hemos aumentado las protecciones del colegio. Sendhar estará a salvo y seguro en Durmstrang. Permitidme, mi señora, que os presente a los compañeros de habitación de vuestro hijo –dijo al mismo tiempo que se apartaba de la mesa y se acercaba a la pequeña redonda donde había un lugar vacío- Majestad, os presento a Víktor Krum y a Yuri Ivaken, estudiantes de tercero y de segundo año respectivamente.

Rhijal observó detenidamente a los dos jóvenes al mismo tiempo que sus ojos volvían a ponerse en su terrorífico color amarillo y quedó sumamente satisfecha y complacida por lo que pudo observar en sus almas y en sus mentes.

-Me alegro de conoceros y sé que mi hijo estará muy bien con vosotros –sonrió Rhijal a los dos muchachos que quedaron más que impactados ante todo aquello. Rhijal se volvió al director- Dejo a mi hijo a vuestro cuidado. Alen y Colster estarán pendientes de él y cualquier anomalía o suceso no habitual en la escuela les deberá ser comunicados –no esperando la conformidad del director del colegio se giró a su hijo-. Sendhar, hijo mío, recuerda todo lo que hemos hablado. Disfruta de tu estancia en este colegio y de tus nuevos compañeros. Vendré a verte en cuanto pueda.

-Sí, madre –cuando estaban en público la forma de hablar entre Sendhar y su madre era mucho más formal. Contento recibió el abrazo y el beso que su madre depositó en su frente.

Todos vieron como los dos vampiros, el rubio y el castaño quedaban a un lado de la sala y la reina de los vampiros, rodeada de toda su escolta, salía del comedor para volver a sus dominios.

-Hola –Viktor Krum tendió su mano hacia su nuevo compañero recién llegado- Soy Víktor Krum y él es Yuri Ivaken. Bienvenido a Durmstrang

-Gracias –contestó Sendhar respondiendo alegremente al saludo de sus nuevos amigos-. Soy Sendhar. Me alegro mucho de conoceros. Perdonad a mi madre, creo que es un poco exagerada.

-No lo es –aseguro el joven conocido como Yuri Ivaken- Está preocupada por ti y tiene todo su derecho –terminó diciendo al mismo tiempo que se sentaban todos en la mesa al mismo tiempo que una enorme copa llena de un líquido rojo y espeso aparecía frente al hijo de Rhijal.

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Hasta aquí el cuarto capítulo, que espero que os siga gustando.

Muchísimas gracias a todos lo que leéis mis locuras y de manera muy especial a Kaito Seishiro, Clawy, Sekhmet Malfoy, Karla Ate, MagicShadow, Alicia-Malfoy2, Aurasly, ROBERTODD, val, angel sin alas, Utena-Puchiko-nyu, ESTRELLA DE KALEIDO STAR, kyo, This, the angel of de dreams, Lonely. Julie, YO, Elementh, anita1989, joice, Drika, UsagiPotter, jim, RAC, mikelodeon, Lady Layil Black, Undmiel de Vil, Leahnor Naril Potter, Salsa Slythring TM, Artemis Shiro, 7th-nevaeh, Luna duSoleil, Andy Potter, Harry18, KatherineMalfoy, D.L.A., Lado.Oscuro por vuestros magníficos comentarios. No paráis de darme alegrías y ánimos para seguir adelante.

Perdóname 7th-nevaeh por no haberte puesto en el capítulo anterior, pero llevo un despiste más que mayúsculo. Por favor si me he dejado a alguien avisadme que con esta cabeza loca que tengo sobre los hombros puede pasar de todo.

MagicShadow, tu dirección de correo no sale en el comentario no te puedo responder commo me gustaría.

Por favor os ruego que los que no han puesto dirección de correo electrónico lo hagan para poder contestar personalmente vuestros comentarios y vuestras preguntas. Las normas de FancFiction no permiten contestar reviews aquí.

Permitidme una mención a Drika que está traduciendo esta historia al portugués. Un abrazo inmenso amiga

Millones de gracias a todos los que habéis leído esta historia

Un abrazo enorme parta todos.