Un Solo Impulso

By Tita Calderón

CAPITULO 2

Candy parpadeó varias veces sin poder creer lo que a lo lejos sus ojos alcanzaron a divisar…

¡¿Terry se había caído?

¡Oh, por Dios! Ese idiota seguramente no se había sujetado bien…

Se paró de un brinco y corrió como alma que lleva el diablo.

¿Tal vez el tren dio un acelerón y él cayó? ¿Tal vez resbaló?

¿A lo mejor estaba herido? ¿Tal vez inconsciente? ¿A lo mejor estaba…?

¡Virgencita Santa!…que ese idiota siga vivo, rogó en sus adentros mientras corría desesperadamente.

Terry, dio varias volteretas antes de detenerse. La caída había sido dura…demasiado para su gusto, nunca pensó que saltar de un tren dolería tanto. Quedó bocabajo y por unos cuantos segundos perdió el sentido. Algo mareado trató de reincorporarse…todo daba vueltas….Le dolía todo el cuerpo. Era como si en lugar de caer, le hubiera atropellado el tren en el que viajaba.

Se arrodilló sin mucho equilibrio, sosteniéndose no solo con las rodillas sino también con las manos. Trató de recomponerse, agitando la cabeza, lo que empeoró el mareo.

Candy corría desaforada a su encuentro. En la distancia, logró distinguir que él trataba de reincorporarse con dificultad, suspiró aliviada al verlo con vida mientras agradecía al cielo. Quería decirle que era un Idiota pero su alivio de verlo vivo era más fuerte que su indignación.

-¡¿Estás bien? – preguntó gritando mientras la distancia entre ellos se acortaba con su carrera.

Se arrodilló junto a él tratando de examinarlo con la mirada, no se atrevía a tocarlo; a lo mejor era solo un espejismo.

-¿Terry? – vacilo tratando de recuperar el aliento por la carrera. Le parecía un sueño tenerlo tan cerca…

-Creo…creo…que estoy bien… - contestó con voz algo temblorosa por la caída

Terry, levantó sus ojos y al fin la vio. Parecía un ángel caído del cielo. Si no fuera porque le dolían hasta las pestañas, habría jurado que estaba muerto.

Quitó su apoyo del suelo lentamente; con cierta vacilación dirigió una mano al rostro de ella, intentado tocarla, pero en el último instante se arrepintió, ¿qué tal si solo era un espejismo?

Parpadeó un par de veces asegurándose que fuera real. Allí estaban sus pecas, su nariz respingada, sus rizos rebeldes, sus enormes ojos verdes que tanto había extrañado…fue entonces, que se animó a tocarla desviando el roce a uno de sus hombros para que el impacto fuera menor… Pero el impacto fue el mismo, un solo roce y a él le vibró el alma misma.

El sacudón que sintió por dentro, hizo que de pronto el cuerpo lo terminara venciendo y se fuera encima de ella. Definitivamente aún seguía mareado.

-Lo...lo siento – se disculpó al ver que estaba sobre ella.

-No…no te preocupes…- Candy estaba sin pensamientos. Había imaginado toda clase de encuentros con él…pero éste, jamás…

Terry trató de reincorporarse, pero al encontrarse con esos ojos verdes que lo miraban de tan cerca, se quedo completamente paralizado, y todo, absolutamente todo, perdió sentido….

Cuanto habían deseado volver a reflejarse en los ojos del otro, volver a detallar cada una de sus facciones, el color de su pelo, el suave rasgo de su sonrisa…Nunca habían estado tan cerca…

Tan cerca, que podían sentir la respiración del otro mezclándose con la suya…Ambos tragaron seco… ¿Qué debían hacer? Era lo que siempre habían soñado…

Pero los sueños no producían un dolor tan punzante en su cabeza, ni en su brazo. Terry se negaba a separarse pese al fuerte dolor que poco a poco empezaba a cobrar fuerza en su brazo que había sido el que había recibido todo el peso tras su caída.

-¡Estás lastimado! – confirmó Candy cuando sintió una gotas tibias tocar su rostro y ver como un tenue hilo rojo bordeaba el perfecto borde del rostro de Terry.

El cálido aliento de Candy, le rozó el rostro con más fuerza, haciendo que se olvidara hasta del nombre, como un autómata se aproximó lentamente, necesitaba volver a saborear su aroma. En ese momento el mundo entero desapareció…

Tal vez era el golpe…pero la cordura sabe Dios donde estaba…lo único que sabía: era que necesitaba volver a sentir sus labios en los suyos. Casi sin aliento se animó a continuar hasta rozar los labios ligeramente abiertos de ella...

Candy se quedó de piedra por unos segundos, estaba en una posición muy comprometedora y en desventaja. Por un momento quiso hacer lo que hizo aquella vez cuando él le robó el primer beso…pero sus manos no respondían, mejor dicho nada en ella respondía, solo sus labios, entonces supo que también quería ese beso. Y embriagada por el calor de aquel encuentro, se entregó al suave vaivén de los labios de él en los suyos.

A lo lejos, escucharon el sonido de voces que se acercaban alarmadas, en un inicio las ignoraron pero cada vez se escuchaban más cerca…casi a regañadientes Terry se aparto lentamente.

Cuando sus ojos se encontraron ambos se sonrojaron. ¿Que podían decir? No había tiempo de hablar…tan solo intercambiaron una tierna sonrisa, que decía más que mil palabras.

Terry se sentó y la ayudó a reincorporarse. Aun temblaba…pero no estaba seguro si era por la caída o por el beso.

Las voces, cada vez eran más cercanas y cuando las buscaron en el horizonte, Terry reconoció a varios de sus compañeros de reparto…y encabezando la marcha, Susana Malrow corría desaforada…

-Vienen por ti – aseguró Candy

-Eso parece – dijo inconforme

Un breve silencio lleno de interrogantes se cruzó entre ellos antes que Candy se pusiera a revisar la herida de Terry.

-Déjame ver – le pidió mientras se arrodillaba para examinarlo, rogando para sus adentros que nadie les hubiera visto besándose.

Terry sonrió tenuemente al notar su nerviosismo…al menos no le había pegado como en Escocia, más bien había correspondido al beso… y en qué forma. Quería volver a besarla…

-La herida no es muy grande, pero sangra mucho.

-Mmm hasta pareces una enfermera Candy – bromeo Terry

-Eso es lo que estoy estudiando

-Lo sé. El inventor y el elegante me lo dijeron ayer.

Candy quería preguntarle tantas cosas. Pero en ese momento llegaron todos los que venían corriendo.

-¿Estás bien Terry? – preguntó Susana poniéndose al otro lado de Terry y tratando de tomar su rostro.

Una punzada de celos abrumó el corazón de Candy un segundo, pero al ver como Terry esquivaba aquel roce se sintió incomprensiblemente aliviada.

-¿Qué pasó, muchacho? – preguntó Robert Hathaway

-Les dije que se cayó del tren – se apuró contestando Susana

Terry miró a Candy sin saber que decir. Mejor que creyeran que se había caído, luego le contaría que se había lanzado por ella.

-Cuando vi que te caíste, grité para que detuvieran el tren – añadió Susana con preocupación, tratando de llamarle la atención

Terry no decía nada, hubiera querido que nadie se percatara de su salto.

Candy se limitó a rasgar la tela de su delantal y a ponerlo en la cabeza tratando de detener la sangre.

-La herida sangra mucho. Necesita ser cosida. – sentenció Candy

En ese momento, Susana recién se fijó en la muchacha que estaba junto a Terry…era la misma del hotel…era la misma que él buscaba con desesperación entre la gente…Su corazón se detuvo en seco…

-Debemos regresar al tren – añadió Susana con decisión. Quería alejarlo de ella, tenía que hacerlo – En la próxima estación debe haber un médico.

-Creo que no debería esperar a la próxima estación, estamos aun muy lejos...mínimo unas cinco horas – añadió el conductor del tren. – Lo mejor sería que regresara a Chicago.

-Yo vine en un coche, y me está esperando en la carretera – añadió Candy.

Robert Hathaway intercambió una mirada con Terry y vio como la venda blanca ahora estaba completamente roja.

-Chicago está más cerca – meditó Robert con preocupación.

-No puedo detener más el tren – añadió el conductor.

-Sigan ustedes el viaje, yo regresaré a Chicago y en cuanto me curen, tomaré el siguiente tren. – aseguró Terry.

-Yo me quedaré contigo Terry y luego regresaremos juntos – dijo Susana con rapidez.

Candy la miró sin saber que sentir, mientras su corazón latía al filo de la ira.

-No te preocupes Susana. Gracias por tu preocupación, pero tú debes ir con la compañía, es mejor que solo un actor falte, antes que dos. Candy cuidará de mí. – Terry sonrió al mirar a Candy.

-Si – contestó Candy decidida

-Pero…no puedes viajar solo…a lo mejor…necesitas que alguien te cuide…- intentó persuadirle Susana

-Es lo mejor, Susy… – añadió Robert sabiendo que no podía hacer nada más.

Algunos actores ayudaron a Terry a llegar al carruaje junto con Candy.

-Cuídelo mucho señorita – pidió Robert a Candy con vehemencia.

-No se preocupe.

El carruaje emprendió su camino, mientras los actores caminaban de regreso al tren. Susana regresó a ver varias veces, sintiendo como su corazón perdía sus latidos mientas aquel carruaje se alejaba…

-¿Tú me coserás? – preguntó Terry con preocupación.

-No. Aun no estoy autorizada para hacerlo – sonrió Candy

-Que alivio - añadió con una media sonrisa

-Idiota

J-ajaja

Candy respiró aliviada cuando confirmó que nadie en el hospital había notado su ausencia. Encaminó a Terry al área de emergencia para que lo revisaran. Pero justo cuando entraban escuchó varios comentarios.

-¡Vengan rápido! ¡Una de las estudiantes de enfermería será escogida para ser enviada a Europa como enfermera militar!

Ambos se quedaron de piedra por un instante. Aquel anuncio se dividió en dos partes en sus mentes.

"Enfermera Militar" "Enviada a Europa"

-Apúrate Candy, la directora nos está esperando – dijo una voz a su lado.

Ambos intercambiaron una mirada llena de angustia.

-Aquí te curarán. Yo iré a ver lo que está pasando. – dijo Candy tratando de sonar tranquila

-Candy…- le llamó Terry como si fuera una súplica.

-Regresaré…-prometió

Mientras Candy se alejaba, todo se volvió confuso en la mente de Terry…Se había prácticamente lanzado del tren por volver a verla…

¿De qué había servido casi matarse para volver a perderla? Y lo peor de todo, enviándola a la guerra….Su respiración se cortó…Pero según había escuchado, recién iban a seleccionar a la candidata…

¿Y si escogían a Candy?

O peor, tal vez ella misma podría lanzarse de candidata…conociéndola….

¡NO!

Su corazón empezó a latir tan rápidamente que necesitaba respirar más aprisa. No podía dejar que Candy fuera enviada a Europa y mucho menos de enfermera militar. Si la enviaban tal vez nunca más la volvería a ver….Tenía que hacer algo…. ¿Pero qué?

Continuará…

Notas de la Autora:

Muchísimas gracias a todas la chicas que se han dado un tiempito para leerme y para dejarme un review…se les agradece todos los comentarios, incluso los reclamos, quejas y jaladas de orejas...soy plenamente consciente que me los merezco…creo que a este paso mejor abriré una oficina de quejas…me iría mejor…

Les cuento que este capítulo les iba a subir el viernes pero justo Fanfiction se bloqueó todo el día y por más que intenté no pude hacerlo…Bueno chicas si quieren leer el siguiente capítulo este miércoles…pues solo tienen que levantar la mano mmmm está un poco complicado verdad?…mejor envíenme un review y sabré que quieren más rápido que volando el siguiente capítulo…

Un agradecimiento especial para:

OLIGRANCHESTER, R., ANNIMA, LIZET, LADY KENOCHI, MARIANA, CARMEN, AMPARO DE GRANDCHESTE, LUCI, LADYROSE23, GRA, LORENA, GRECIALICA, DYAN, ABOUT TERRY, ANGIE JB, KARINA GRANDCHESTER, USAGI13CHIBA, LUCERO, ROSIAL, SARY HAYASE SWAN, ZUCIX, YEYAHO, CONNY DE GRANDCHESTER, ASCELLA STAR, JARI DE GRANDCHESTER.

Gracias chicas, sus reviews marcan la diferencia!