Hermione se aparecio directamente en su habitación en la madriguera, aventando su bolso con mas fuerza de la necesaria y luego sentándose en su cama, los brazos los tenia fuertemente cruzados y las cejas tan juntas que parecía un alcon. Casi estaba deseando que alguien entrara y asi poder desatar su furia.
Maldito Fred, todavía podía recordar su estúpida sonrisa coqueta a la amiga de Samantha, una tal Livie. Unas ganas incontrolables de gritar le llenaron. Estaba enojada y si, tenia que admitirlo, celosa. Unos celos que nunca sintió, ni siquiera con Ron, la estaban dominando y eran los causantes del mal humor que le siguió en los siguientes días.
Nadie entendia que era lo que le pasaba, porque andaba tan 'neurotica' según las palabras de George. Solo Fred sabia lo sucedido, el y su gemelo. El resto de los Weasley lo atribuía a los estudios, pues la castaña pasaba demasiado tiempo encerrada en su habitación. 'creo que es como Percy, pero en niña' había comentado Bill. Nadie se daba cuenta de las frecuentes miradas de enojo e incluso resentimiento que Hermione lanzaba a Fred cada que podía. Hasta una tarde, en la que Fred la cacho mirándolo con lo que a el le gustaba llamar 'la mirada Hermione'. El pelirrojo sonrio tan ampliamente que casi se le cerraban los ojos.
-¿Puedo saber porque tan contento? –pregunto Ginny, mirando a su hermano.
-Hoy es un día muy bonito –respondió el Gemelo.
-Concuerdo contigo –dijo George-. Justo ahora estaba pensando en invitar a las chicas a dar una vuelta por el campo –comento, gañéndole el ojo a su gemelo.
Simultáneamente, las cabezas de los presentes giraron hacia el sillón solitario, un poco retirado, en el que Hermione había hundido la nariz en un libro desde hacia un buen rato.
-Me has robado las palabras –dijo Fred, sonriendo aun mas, tratando de ver la reacción de Hermione, sin embargo, no pudo. Solo vio que la chica seguía sujetando el volumen firmemente y al parecer, sin haber oído nada. Pero solo finjia, lo sabia, unos momentos antes había visto un par de ojos castaños directamente sobre el.
Después de escuchar la idea de George, Hermione se quedo petrificada, podía sentir las miradas de todos sobre ella, pero no hizo nada, fingió indiferencia y cuando Fred se mostro de acuerdo con la idea, sus manos apretaron fuertemente el libro. Estúpido Fred… deseo con todas sus fuerzas apartar las sucias imágenes que le llegaron al cerebro.
Una vuelta por el campo… sabia perfectamente el significado de esas palabras, el recuerdo de sus propias 'vueltas por el campo', con Fred, invadieron su mente, sintiéndose estremecer al revivir mentalmente los besos apasionados y caricias infinitas que había compartido con su ex novio durante aquellos momentos. No pudo evitar la imagen de Fred haciendo eso con la tal Livie. Sabia perfectamente que no llegaban a mas y no estaba segura de si debía sentirse agradecida, pero algo dentro de ella le gritaba que esas 'vueltas por el campo' eran solo cosa de ella y Fred, el pelirrojo no tenia derecho alguno para compartir eso con nadie que no fuera Hermione.
Sintió los ojos arder, estaban a punto de humedecerse, sentía la nariz floja… en cualquier momento se delataría… tenia que salir de ahí y pronto. Cerro el libro con mas fuerza de la necesaria y haciendo que todos volteare a verle, les ignoro y apretó el libro a su pecho para después dirigirse rápidamente a la soledad de su habitación.
Todos creyeron que estaba fastidiada por el excesivo ruido en la cocina, risas, gritos y conversaciones de seguro la distraían. Pero Fred, quien no había bajado la guardia, pudo distinguir los ojos enrojecidos de la castaña y se sintió culpable. Quizás eso de 'vuelta' había sido demasiado. Con el pretexto de ir a ver algunos de sus viejos inventos, logro pasar desapercibido y subir directamente hacia la antigua habitación de Charlie, que ahora era la de Hermione. Toco ligeramente la puerta.
En cuanto Hermione entro a su cuarto, se tumbo en la cama, abrazando la almohada y hundiendo la cara en ella, para amortiguar cualquier sonido que pudiera salir, unos momentos después escucho que alguien llamaba a la puerta y supo que Ginny no había pasado por alto su reacción en la cocina, se levantó de inmediato, sin molestarse en limpiarse las lagrimas y dispuesta a una buena sesión de desahogo con su amiga.
Pero no era Ginny quien estaba afuera. Era Fred.
-¿Qué? –pregunto Hermione, en un susurro ahogado.
Fred la miro y, por primera vez, no supo como reaccionar, la imagen que tena frente a el era el resultado de lo que había estado haciendo en días anteriores, hasta ese momento se dio cuenta de que estaba provocando que Hermione sufriera. Que sufriera de verdad. La mirada que la castaña tenia ahora era de profundo sufrir, de enojo, de tristeza. Y Fred solo había visto eso en una ocasión. El día en que su hermano había muerto. Se maldijo por ser el quien provocara de nuevo aquello.
-¿Te encuentras bien? –pregunto el gemelo, amablemente.
-Claro que si –respondió Hermione, dándole la espalda y secándose los ojos -¿No ibas a irte a 'dar la vuelta'? –pregunto con malicia, parándose a un lado de la puerta, en una clara invitación a salir.
-¿Quieres venir? –pregunto Fred, sabiendo que se enojaría. Pero esta vez no acertó, la chica sonrió ampliamente.
-¿Puedo llevar a alguien? La idea de ir yo sola con dos parejas no me agrada mucho.
-¿Y quien dijo que irías sola? –pregunto Fred- Vendrás conmigo –aclaro y sonrió. Hermione no le devolvió la sonrisa, así que Fred dejo de insistir y salió, dejando a la castaña, nuevamente sola.
Hermione reacciono tarde. No podía seguir engañándose, tenia que aceptarlo de una vez. Sus sentimientos por Fred eran verdaderos, la tristeza, enojo y desilusión que había sentido minutos antes lo comprobaban. El solo hecho de pensar que Fred estaría con otra persona, el saber que saldría con alguien que no era ella… le hacían sentir dolor. Y al final identifico que esa opresión que sentía no era culpa, era tristeza, tristeza por haber tenido la mas maravillosa relación y echarla a perder por unas estúpidas dudas. ¿Cuándo se había dejado influenciar por los demás? Nunca, Hermione siempre era firme a lo que ella creía. Pero desgraciadamente, en el corazón, no podía ser tan racional.
Se acerco a la ventana, vio a Fred y George marcharse caminando. ¿Le dejaría ir? ¿Seria tan estúpida como para dejar que el amor de su vida se fuera con otra persona? ¿Volvería a cometer el mismo error? 'No' se dijo a si misma, ya no, esta vez no. Remediaría su error.
-¡Fred! –le grito, a través de la ventana, pero el gemelo no pareció oírla, sin pensarlo dos veces salió de la habitación y corrió para alcanzarle. Pero cuando salió de la casa ya era tarde. Fred y George acababan de desaparecer.
-¿Qué te pasa? –pregunto Ginny, al ver a Hermione tan agitada.
-¿A dónde fueron?
-A trabajar –respondió la pelirroja, con una sonrisa-. Tranquila, no saldrán con nadie.
Pero Hermione no escucho lo ultimo, tomo un puño de polvo flu, se metió a la chimenea, soltó los polvos y dijo 'A sortilegios Weasley'. Escucho a Ginny gritar algo como 'suerte' y eso le dio ánimos. Al salir de la chimenea de la tienda, lo primero que vio fue el montón de clientes, como siempre. Ubico a Fred cerca de la entrada y corrió a el.
-¿Te puedo ayudar en algo? –pregunto el pelirrojo. Hermione respiro profundamente antes de soltarlo todo.
-Tenias razón, sobre todo. Yo estaba mal, y ahora he perdido mucho tiempo, lo eche todo a perder y quiero remediarlo, si no quieres intentarlo de nuevo, lo comprenderé, pero perdóname por mi idiotez.
-¿De que hablas? –pregunto Fred, haciéndose el desentendido. Quería escuchar a Hermione decirlo claramente.
Hermione frunció las cejas, y antes de que Fred pudiera decir o hacer algo, lo abrazo y beso intensamente. El pelirrojo respondió el beso de inmediato, estrechándola con fuerza entre sus brazos y sintiendo aquel sabor tan conocido y que tanto había extrañado.
-Te amo Fred –dijo Hermione cuando se separaron. Fred la beso dulcemente.
-El también te ama –la chica lo miro sin comprender-. Soy George.
-Claro que no –contradijo ella, sonriendo.
-¿No? ¿Cómo lo sabes?
-Bueno, George no hubiera respondido el beso, el no me mira de la forma de tu lo haces, además… tu eres el único que puede hacer que mi corazón lata o se detenga al mismo tiempo –Fred sonrió- y por ultimo… tu tienes dos orejas.
-Lo olvide –comento Fred. Volvió a abrazarla y besarla, dejando todo atrás, y dispuesta a hacer su vida con la mujer que amaba.
[N/A] FIN! :D ñaoiefjoAWI –emocion- mi segundo Fremione terminado t-t que felicidad, bueno.. en realidad falta el epilogo xD la próxima semana lo publico :D espero que les haya gustado el final *-*y preparence para el epilogo :'D yo lo ame, okya(:
PD no puedo actualizar muy seguido e.e cuidando al perro no me da mucho tiempo de estar en la pc .-.
