¡Hola! ¿Cómo están?
Me pregunto ¿Si alguien esperaba el 2do. Capitulo?
Siento de verdad la tardanza, tengo tantas cosas que hacer que a veces llego agotada. Pero aun seguimos al pie del cañón.
Gracias por dejar sus comentarios, sus alertas…. Pero ya no las aburro más.
Aclaraciones
Bleach no me pertenece si no es obra de Tite Kubo, la historia es original, resultado de mis ideas de mi cabeza tan retorcida.
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What if
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¿Por qué a mi?, pensaba mientras su cuerpo comenzaba a deslizarse por la puerta del baño, Una vez sentado en el frio piso del baño vio su reloj, faltaba 5 minutos para que la poción que tomo Rukia comenzara su efecto, suspiro y maldijo por dentro. Tarde o temprano tenia que encarar a su "esposa".
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Estaba sorprendida ante la actitud de Ichigo, apenas habían llegado al cuarto y se encerró en el baño. Llevaba un rato en ese lugar, seguramente le cayo mal la cena, no le dio importancia al hecho y camino por la amplia habitación, que tenia esparcidos pétalos rojos por la cama y el piso, era un ambiente romántico. Velas rojas por toda la habitación en espera de ser encendidas, suspiro con fastidio, no podía creer que su hermano había preparado todo eso. Algo le llamo la atención una maleta que había a un lado del tocador, invadida por la curiosidad la abrió, contenía un camisón de seda color vino con encaje en la parte de la parte de abajo y dos finos tirantes; le sorprendió el buen gusto de su hermano quien seguramente se había tomado la molestia, también había una pijama que parecía ser de su "marido". Tomo el camisón y la pijama entre sus manos; camino hacia la puerta del baño.
-Ichigo ¿Estas bien?- pregunto
-Ja, y ese interés por saber si estoy bien ¿a que se debe?- respondía del otro lado
-No quiero ser la sospechosa de tu muerte, si tienes planeado suicidarte procura que sea lejos de mí-
-No te preocupes querida, no pretendo dejarte viuda – protestaba
-¡Abre la puerta!-
El joven rodo los ojos, eso significaba que el efecto ya había comenzado- ¡No!- respondió muy decidido, no tenia la mas mínima intención de salir de ese baño. ¿Era cobarde? Si.
-¡Abre!- y golpeaba la puerta
-¡No quiero!-
Rukia suspiro, era un niño- ¿Entonces planeas dormir desnudo?-
El pelinaranja abrió con fuerza la puerta -Tienes mi pijama ¿no?- y le arrebato rápidamente de sus manos la prenda y de nuevo se encerró- Tienes diez minutos para cambiarte- le dijo desde el baño.
La pelinegra, se molesto por la actitud extraña de su esposo. Era un estúpido pensaba mientras botaba en el suelo la camisa de la pijama de su esposo, quien por las prisas solo había tomado el pantalón. Con tranquilidad deshizo el chongo que traía y quitaba el tocado y veía como su cabello caía, era un alivio tantos pasadores hacían que su cabeza comenzara a doler. Miro el camisón y dudo por un instante el ponérselo, mordió su labio y no resistió, quería vérselo puesto.
Desabrocho el vestido y este cayo al piso, y rápidamente se puso el camisón, se sonrojo al vérselo puesto. Era perfecto, sonrió ante la imagen reflejada en el espejo.
-¡Voy a salir!- grito el joven desde el baño
-¡No!- dijo desesperada, pero era tarde el pelinaranja ya estaba afuera.
Ichigo, salió de golpe y miro a su esposa, con un pequeño camisón color vino y su cabello negro apenas llegaba a su hombro, se sonrojo al verla tan descubierta y una extraña corriente invadió su cuerpo.
Mientras Rukia, se quedo mirando el perfecto torso de su esposo, a pesar de su esbelta figura, tenia un cuerpo bien trabajado, y verlo sonrojado hizo que algo en su interior comenzara a quemarla. Seguía con gran atención los pasos del joven quien recogía la camisa de la pijama. Trago saliva, su cuerpo comenzó a estremecerse, ¿Qué le estaba pasando?
-¿Pasa algo?- pregunto incomodo mientras terminaba de abrocharse el ultimo botón. Trataba de no delatarse, estaba hecho un nudo de nervios. No sabia como iba a reaccionar Rukia debido a la bebida, así que trataba de sonar lo más serio posible, aunque sus manos eran una gelatina.
-No- respondía con un sonrojo y volteaba la mirada, cerró sus manos en dos fuertes puños. ¿Qué es lo que le pasaba? ¿Por qué sentía ganas de ir a acariciar ese torso? Su respiración comenzó a acelerarse, y sus sentidos comenzaban a nublarse.
-¿Estas bien?- preguntaba Ichigo al notar que Rukia comenzaba a temblar, se acercó a ella, al parecer no había notado su presencia, debido que tenia los ojos cerrados. Coloco una de sus manos en la frente de la joven y otra en la suya, para verificar si tenía fiebre. Gran error, en un solo movimiento lo empujo a la cama, y se coloco encima de él, mientras sus manos comenzaban a tocar su torso, estaba perdido. Cerró sus ojos y un suspiro salió de su boca, era un tacto sublime, su respiración comenzaba a acelerarse. De pronto su rostro comenzó a humedecerse ¿Por qué? Abrió lentamente los ojos, y vio a la pelinegra llorando.
-¿Qué me hiciste?- reclamaba como un susurro y sus ojos no dejaban de brotar las lágrimas.
El pelinaranja salió del trance de las caricias y cayo a una cruel realidad- no debía ser así-dijo en voz baja, con cuidado saco las manos de la joven que se encontraban debajo de la pijama- Ambos estamos cansados y estresados. Será mejor dormir-
La joven lo miraba con los ojos llorosos- No pienso dormir contigo en la misma cama-
–Lo siento querida- dijo con seriedad y en un movimiento brusco se coloco encima de ella y con las manos sujetadas- Bajar la guardia no esta en mis planes…. No sé que clase de prevenciones puedes hacerme, así que me asegurare que duermas bajo mi custodia- le susurraba al oído.
-¿Qué clase de persona crees que soy? – le reclamaba
-No lo se- respondía fríamente- Hemos tenido un día pesado, será mejor descansar- se quito de encima, y se coloco a un lado de ella y la rodeo con sus brazos posesivamente, mientras ella le daba la espalda. Ella seguía reclamando pero después de un rato se canso y cayo en un profundo sueño.
Él no podía conciliar el sueño aun, pensaba en el depravado de su jefe, pudo haber hecho mucho daño. Ese matrimonio no estaba sustentado en nada, su travesura pudo resultar en una violación por parte de ambos y eso no quería, no seria justo para los dos. La sujeto con mas fuerza y su cuerpo se acercaba mas al de ella, era muy cálida, su calor poco a poco fue acurrucándolo y llevándolo a un sueño profundo mientras deseaba que todo fuera un mal sueño.
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-¿Qué?- pronuncio sorprendida
-Es una pequeña broma- reía- ¿Qué clase de depravado crees que soy?
-Eres el mayor, me atrevería a decir Urahara-
Su rostro se torno serio y miraba a la mujer que estaba frente a él, que lo miraba con frialdad, sintió que esos ojos color miel, lo matarían- Yoruichi, tranquila solo fue una gota, el efecto solo durara 5 minutos por mucho. Lo demás será trabajo de ambos-
La esposa de Urahara, suspiro con fastidio. Y con resignación, las bromas de su esposo a veces rebasan los límites de una persona "normal"- ¿Crees que ese matrimonio resulte?-
-¿Por qué tu pregunta?- el ambiente se había tornado tenso, Urahara tomo una botella de sake y sirvió en dos copas. Ambos adultos permanecieron en silencio, mientras veían el líquido en las copas como si fuera lo mas interesante del mundo.
-No había ese brillo en los ojos de la novia- respondía Yoruichi
-Supongo que eran los nervios- seguía el tema, suspiro y tomaba en sus manos la copa de sake-Lo que pasa es que eres muy observadora Yoruichi-
-Entonces el gran Urahara ¿no noto nada fuera de lo común?- decía con tono sarcástico
El adulto se levanto del sillón y se encamino donde estaba su esposa, con gran cautela se acercó al cuello y comenzó a besarlo, subió al oído y le susurro- Hasta un ciego vería que no era ella, quien cortejaba Ichigo-
-Entonces ¿Por qué casarse con alguien a quien no quieres?- decía entre suspiros y enredaba las manos en el cuello de su esposo
Urahara abrió los ojos, quien lo había cerrado para disfrutar las caricias – Supongo que tiene sus razones- dijo con una extraña seriedad, y continuo con besos.
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La mañana había llegado, y sus ojos comenzaron a abrirse lentamente, lastimando por un momento la luz, pero poco a poco se acostumbraron al resplandor del sol que se filtraba por las cortinas. Sintió un par de brazos aferrarse de su cintura, con delicadeza los separo, quedando libre. Se levanto de la cama y camino por el cuarto hasta llegar a la ventana, donde se podía apreciar la ciudad. Sus manos comenzaron a acariciar su cabello; mientras trataba de asimilar lo que había ocurrido en la noche. Miro al joven que yacía dormido tranquilamente en la cama, ¿Cómo podía sentir atracción por el? Era lógico que se sonrojara al verlo semidesnudo, pero sentir algo por un completo desconocido salía de su lógica, seguramente había sido producto las cantidades de alcohol que había tomado durante la boda. Bufo ante el pensamiento de deseo de la noche anterior. El solo era la llave hacia su libertad, pensaba mientras lo veía con frialdad.
De pronto un sonido proveniente de la puerta la saco de su pensamiento, y se encamino a abrir. Era el servicio a la habitación que traía el desayuno. Rukia argumento que no había pedido nada, pero una nota de su hermano le fue entregada, suspiro con fastidio y dejo que pasara la joven que traía el carrito donde había dos bandejas, una jarra de jugo, dos vasos y fruta. Una vez cumplida su tarea, salió rápidamente de la habitación. La joven leyó la nota que decía:
Felicidades Rukia.
Tomo la nota y estrujo entre sus manos. Era un estúpido su hermano, no comprendía su actitud, la obligo a casarse con un completo desconocido. Como podía estar feliz con eso.
-Vaya pediste el desayuno- decía Ichigo quien se levantaba de la cama, y bostezaba-Buen detalle de tu parte-
-Fue mi hermano- decía con seriedad
El joven miro el desayuno consistía en un omelette de queso, adornado con algunas verduras, sonrió, tomo un plato y comenzaba a degustar el platillo.
Rukia lo observaba, como era posible que estuviera tan despreocupado y quitado de la pena.
-¿No vas a comer Rukia? Esta delicioso- decía tranquilamente
La pelinegra lo miro, y con fastidio se encamino hacia la bandeja, tomo su plato y comenzó a comer del omelette de queso.
Mientras Ichigo, trataba de mirar para otro lado, evitándola a toda costa, tomo su plato y se encamino a la ventana de la habitación. Se sentó en la orilla de esta y con tranquilidad miraba la ciudad mientras comía su desayuno.
Rukia tomo su plato y se sentó en uno de los sillones de la lujosa habitación y prendía la televisión.
-Todos comentan la boda del año, la señorita Rukia Kuchiki contrajo nupcias con el joven Ichigo Kurosaki-
-Si ambos se ven felices-
-La novia se veía tan elegante y enamorada-
-¿Y que me dices del novio?-
-Muy afortunado, además un joven muy guapo-
Y pasaban imágenes de la boda de ambos, inmediatamente Rukia apago el televisor. Bufo ante los comentarios.
-Jajajajajaja… Entonces estas enamorada de mi ¿Rukia?- se burlaba Ichigo desde la ventana
-¿Y tú eres un joven guapo?- respondía con sarcasmo
Ambos se miraron desafiantemente, y el ambiente se tenso.
-Sera mejor irnos a casa- dijo el pelinaranja con fastidio, y dejaba el plato vacío en el carro de servicio- Me daré un baño, después sigues tu- y camino hacia la puerta del baño pero se detuvo y volteo a ver a su esposa quien lo miraba fríamente- ¿o quiere bañarse conmigo señora Kurosaki?- decía con una sonrisa burlona en su rostro.
Esa fue la gota que derramo el vaso, completamente furiosa arrojo el cubierto que tenia en su mano. Y este rápidamente cerro la puerta, cubriéndose del impacto.
Como podía estar tan tranquilo y bromeando, pensaba mientras su respiración se aceleraba y pequeñas lágrimas salían de sus ojos.
-¡Idiota!- susurro
Mientras en la regadera se encontraba Ichigo que se perdía en un punto del suelo de la regadera, y dejaba que el agua lo relajara, recargo una de sus manos en la pared, respiro hondo, todo comenzaría. Si quería su libertad tendría que atarse por un tiempo. Y después todo cambiaria, sonrió ante su pensamiento.
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La mañana había pasado muy rápido, y era momento de dejar la habitación del hotel y encaminarse a lo que seria su hogar; habían tomado un taxi, sumergidos en un silencio que hasta el mismo taxista le incomodo y puso música para amenizar el trayecto.
Una vez que llegaron a su destino, Ichigo bajo la única maleta que traían, y saco unas llaves de la bolsa de su pantalón, mientras Rukia miraba desde la reja la casa un jardín, y parecía ser no una casa grande pero si con el suficiente espacio para alojar a mas de 10 personas. Una vez abierta la reja camino en medio de un bonito jardín, con un par de arboles de sakura, rosales. Le sorprendió mucho ver lo cuidado que estaba, El pelinaranja abrió la puerta de la casa-Este será nuestro nidito de amor- decía sin emoción.
La pelinegra camino por inercia mirando cada detalle, estaba amueblado con un buen gusto. La sala no se podía apreciar ya que ahí estaban los regalos de la boda.
-¡Vaya si que son muchos!- decía sorprendido Ichigo, mirando la pila de regalos
Rukia no dijo nada y continuo su camino, encontró unas escaleras, que seguramente darían a la recamara. Estaba inerte, miraba las escaleras pensando en la tortura de no solo compartir la casa si no la misma habitación con Ichigo.
-Te mostrare tu habitación- intervenía el joven y pasaba de lago y subía las escaleras.
La pelinegra lo miro desconcertada y se quedo al pie de las escaleras, el pelinaranja noto que no lo seguía y detuvo su paso y volteo la mirada y dijo- ¿Quieres dormir en la misma habitación que yo?-
-No- respondió con la misma seriedad con la que le preguntaron. Así que siguió a su esposo quien continuaba subiendo. El silencio invadió el lugar, no había razón por la cual dirigirse la palabra.
Se detuvo frente a una puerta y la abrió- Esta será tu recamara-
Invadida por la curiosidad, entro a su habitación, era amplia. Consistía en una cama matrimonial, un closet, un baño y un par de sillones pequeños, una televisión y una mesa de centro. Era perfecta pensó.
-Yo estaré en la siguiente recamara- decía y señalaba Ichigo, pero fue ignorado; se retiro del lugar, animado abrió la recamara contigua y sus ojos miraron una habitación vacía y sus manos fueron a su rostro entro a la habitación para cerciorarse, pero sus ojos no lo engañaban un suspiro de fastidio salió de su boca. ¿Por qué su vida era tan complicada?
-Vaya te gustan los grandes espacios vacíos- se burlaba Rukia desde la puerta
Ichigo volteo y una sonrisa apareció en su rostro y dijo - Y a ti te gusta compartir la cama-
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Hasta aquí llega el capitulo ¿Sorprendidas? ¿Decepcionadas? Jejejejejeje. Si a veces suelo ser cruel, pero no mucho ;D
Espero actualizar pronto, la idea del siguiente capitulo ya esta, solo falta lo mas difícil es plasmarlo. Pero tengan paciencia.
Me gustaría saber ¿que les pareció el capitulo?
Respuesta a los Reviews anonimos:
Deathbychocolatee: ¡Hola! Muchas gracias por tu comentario, y dime ¿Qué te pareció? Jejejejejejeje. ¡Saludos y Cuídate!
Como siempre les pido un review para saber sus opiniones.
Gracias!
¿La historia merece un review?
El capitulo estuvo dedicado a:
SkyHikary-Lyon
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FATUA
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Nemesis2012
Deathbychocolatee
vickyallyz
Aiko Li
Gracias por leer.
Los quiere
Hikky
