La siguiente historia que van a leer sin duda alguna es de Genshin Impact, pero he decidido hacer un genderbend, un genderswap. Es decir, los que son chicas, al menos los personajes jugables y veré qué otro personaje más, ahora son chicos y los que son chicos, ahora serán chicas. Quise hacer esto hace un largo rato. Quería subir algo de este juego y bueno, aquí está la obra. Espero que sea de su gran agrado y disfruten de la misma. Algunos nombres se quedarán, otros se cambiarán, habrá alguna que otra explicación de algún nombre cambiado, etc.

Tengan un excelente día y espero que disfruten de la obra.

Introducción

"Esta es mi historia…

Mi hermana, Aether, y yo, solíamos viajar mucho. Éramos unos gemelos que poseían un poder particular: podíamos viajar entre diferentes mundos, diferentes dimensiones. Nos encantaba viajar, mucho, algo que nunca hemos podido hacer en nuestra realidad, en nuestra propia dimensión. Hemos descubierto muchos poderes, también hemos conocido a muchas personas que a lo largo de nuestros viajes han significado mucho para mi hermana y para mí…

Pero de pronto, en uno de nuestros viajes entre los mundos, llegamos aquí… aunque hemos sido interceptados por una Diosa sin nombre, una Diosa que por más que mi hermana y yo hemos plantado cara alguna, por más que hemos usado todos nuestros poderes para detenerle y así poder ser libres como siempre hemos buscado ser…

Fallamos…

No solo fallamos, fallé… fallé en proteger a mi hermana que he visto cómo era lentamente absorbida por el poder de la Diosa sin nombre, desapareciendo cada parte de ella frente a mis ojos en lo que estaba congelado por los poderes de ella.

Me sentí demasiado inútil, demasiado…

La misma Diosa… todavía sin poder hacer nada, sin poder hacerle algo… me rodeó con ese poder suyo con el que hizo desaparecer a mi hermana por completo y frente a mis ojos, burlándose de mí y diciendo que me esperaba el mismo futuro que a ella… no pude hacer nada para evitarlo. Lo último que vi era a mi hermana desaparecer frente a mí…"

. . . . . .

—… entonces, ¿esa es tu historia?

—… sí, más o menos. No sé qué pasó, pero terminé despertando en este lugar, el lugar donde se supone que mi hermana y yo viajaríamos de no ser por la Diosa sin nombre haya decidido interceptarnos. No tengo idea de cómo, pero de alguna manera me las apañé para encontrarte, Paimon.

—¡Y gracias a ti, Paimon sigue viva! De no ser por ti Lumine, yo ahora estaría en el fondo del lago, muerta, ahogada… sin poder todavía cumplir mis propósitos de vida.

—¿Cuáles serían? Si me permites saber. Hace un par de meses que viajamos juntos…

—¡Paimon siempre ha tenido el sueño de probar toda la comida que Teyvat tenga que ofrecernos! Aunque ahora… digamos que tengo otras metas, Lumine.

—¿Cuáles?

—Pues, como tu nuevo mejor amigo y tu compañero de viaje, es mi deber en poder ayudarte en encontrar a tu hermana. ¿Qué clase de mejor amigo sería de no poder ayudarte?

—… gracias Paimon, eso es muy amable de tu parte…

Sus poderes habían sido de alguna manera bloqueados. Todos y cada uno de ellos fueron bloqueados por la Diosa sin nombre, especialmente aquel que le permitía viajar entre dimensiones, ya no podía usarlo. Por ende, por meses estuvo vagando por este mundo totalmente desconocido para él. Al menos conservaba todavía su manejo del arco y flecha así como también sobre la espada. La espada y su arco que alguna vez albergaban enormes poderes ahora eran simples armas.

En esos meses vagando, un día, pescando, improvisando una caña de pescar y con ganas de comer un pescado, terminó pescando a Paimon, un… ¿hada? Pelo blanco un tanto corto, ojos… ¿negros? Su atuendo era totalmente blanco… y podía flotar. ¿No es un hada? Cuestión que, bueno, terminó pescando entonces a esta especie de hada, declarando el mismo que de ahora en adelante, sería su compañero de viaje, su mejor amigo, su guía en este mundo…

Terminaron junto a un acantilado, en una hermosa playa con una exquisita vista al mar… muy lejos de lo que se suponía que deberían de ir a una ciudad cercana, pero Paimon decía que este era un excelente lugar para reflexionar y pensar un poco.

Al menos ha servido para contar su historia y de su hermana, una que Paimon escuchó detalladamente.

—¡No es tiempo para agradecer todavía! —soltaría entonces Paimon flotando alrededor de Lumine—. Aunque es obvio que debes de agradecerme, Lumine —a veces Paimon era un poco… bueno, se tiene en alta autoestima, a veces. Realmente es alguien que sin él, sentiría que todo su viaje hasta ahora, si es que se le puede decir viaje, sería demasiado aburrido—. ¡De todas formas! ¡Ven! ¡Sígueme! —se alejaría un poco flotando para marcarle el camino. Lumine seguía en su lugar, sentado, habiendo hecho los garabatos que había hecho en la orilla del mar, en la arena. Paimon veía esto y daba unas vueltas—. ¡Vamos! ¡¿No querías ir a una ciudad?! ¡Ven conmigo! ¡Te mostraré una ciudad y unas cuantas cosas más!

—Ya voy, ya voy…

De alguna manera, Paimon le recordaba a su gemela. Nunca sería como ella, por supuesto. Su hermana… es realmente única y jura que ella no ha muerto, para nada. Está muy seguro que su hermana debe de estar por aquí. Si después del poder de la Diosa sin nombre ha terminado en este lugar, Aether, ella, también ha terminado aquí.

El tema es ese, no sabe dónde se encuentra.

Esa sería su misión.

Aparte de tener que buscar a su hermana, que espera que esté bien sea donde sea que esté, tiene que investigar y descubrir más de este mundo extraño. Debe de ver si realmente en un mundo así su hermana y él podrán vivir muy en paz y en armonía… pero primero y para eso, su misión, es encontrar a su hermana…