3-Paga...
Punto de vista Artemisa
-Esto me lo hace pensar-le dije y me estaba por acercar a su oído cuando me di cuenta así que me separe del y le pregunte-¿aceptas la apuesta?-Rafa me miro no estaba convencido pero igual asintió. Que iluso que es mi hermanito como iba perder no habia nadie que conociera a Electra Thomson mejor que yo; entonces me acerque a su oído y le susurre para que Mamá no pudiera escuchar-No me interrumpas- le ordene y espere que asintiera, cuando lo hizo seguí susurrándole-No te lo voy a decir, pero igual no estoy muy segura por eso necesito que nos quedemos a comer, para quitarme las dudas, así que vamos a tener que decirle lo que hicimos en el aeropuerto-y en ese momento mi hermano me miro con horror.
-¿Sabes lo que significa?-me pregunto en voz alta pero en castellano, cuando se ponía nervioso se olvidaba de hasta del lugar donde estaba
-si lo se-le dije en castellano también, hay me di cuenta que tenia que tomar medidas extremas, me acerque a su oído y le susurre-No es solo por la apuesta tengo hambre y hasta la casa de la abuela son 2 horas ya que como no comí no me puedo aparecer.-Sabia que estaba mal usar mi enfermedad, bueh si se le podía llamar enfermedad a lo que tengo, para poder ganar una apuesta pero cuando se me metía algo en la cabeza no tenia escrúpulos.
-Esta bien-dijo Rafa entre dientes le habia pegado en su punto débil YO. Sonreí y le di un empujoncito en la espalda para que hablara, él me miro enojado y se giro para encostrarse con la mirada de curiosidad y enojo que tenia mi Mamá.
-Mamita, tenemos que quedarnos a comer aquí, porque Day ya hace 7 horas que no come nada y sabes lo que eso significa-le dijo mi hermano, mientras tanto yo sabia lo que le iba a decir por eso la experiencia me decía que me alejara lo mas posible de mi madre, sigilosamente me fui hasta el final de la mesa donde quede entre un chico pelirrojo alto y otro que tenia el cabello negro azabache y anteojos, que me miraban como si yo fuera un extraterrestre, lo que me hizo reír, que gran error! por que acto seguido mi hermano me escucho y me grito:
-¡Traidora!-al darse cuenta que lo habia dejado solo confesándole nuestra "pequeña travesura" a nuestra Mamá
-¡Bueno la ultima ves me hice cargo yo!-le dije
-Si pero esta al igual que la última y ¡QUE TODAS! son ideas tuyas- me dijo, miarda!, tenía razón. Yo era las de las ideas y Rafa el tonto que me seguía. Pero antes de que pudiéramos seguir discutiendo mi Mamá hablo:
-¿Que hicieron con la comida?-dijo intentando moderaba la voz para sonar indiferente.
-Si te refieres al menjurje ese que sabe a pasto y zanja, yo que vos le preguntaría a la señora que estaba sentada al lado mio y de Rafa con el bolso abierto-dije antes de poder contenerme no soportaba que ya llamara a eso comida(que los sanadores de el hospital de magos de Argentina(N/A: Hay es donde viven) me recetaron cuando hace ocho meses me caí de mi escoba en un partido de Quidditch y al hacerlo me rompí 3 costillas lo peor es que desde ese momento quede muy débil y por esa razón debo reforzarlo comiendo más) era horrible y yo dudaba que me hiciera algún bien.
-¡Artemisa no importa que sea rico o no, importa que te haga bien!-me dijo mi Mamá enojada pero tambien preocupada yo sabia que desde mi accidente se preocupaba demasiado por mi.
-Bueno pues yo prefiero comer 18 veces al día, que comer eso una sola vez,-le conteste
-Má! te puedes pasar todo la noche retándola pero no va a cambiar de idea, es tan cabeza dura como tu, ahora podemos dejar de discutir pedir disculpas por interrumpir la cena y preguntar si no podemos quedar a cenar,¡ POR FAVOR!-le dijo mi hermano. Y solo pude pensar: ¡Amo a mi hermano!
-Si tienes razón-acepto mi Mamá al tiempo que se giraba para hablar con los que estaban el la mesa-Pido muchísimas disculpas por todo esto, les juro que intentado que maduren-decía al tiempo que nos miraba con reproche-pero no lo consigo-cualquiera hubiera esperado que nosotros nos avergonzáramos, pero no, sonreímos orgullos al escuchar las palabras de nuestra Madre, esta al vernos desvió la mirada para no matarnos-Yyy...-dijo dudando al tiempo que miraba al hombre que estaba en la cabecera de la mesa el cual a diferencia de los demás estaba parado, era joven no podía ser mucho más grande que mi Mamá, era alto y delgado tenia el cabello largo de color negro, ojos grises, se podría decir que era guapo, pero de lo que me podía dar cuenta era que tenia un porte elegante, ese porte es natural es como si nacieran con el, yo lo se por que mi Madre lo tiene aunque ella diga que no.
-No necesitas ni preguntar eso por supuesto que se quedan a comer-dijo un hombre interrumpiéndola; era joven aunque pareciera que no ya que era pálido y lucia como exhausto, no enfermo es la palabra en realidad, pelo de color castaño claro aunque tenia canas y en su cara habia cicatrices, estaba parado al lado de mi Mamá-No es cierto Sirius-agrego para el hombre que estaba parado, a la ves que lo miraba de forma como diciendo que el tema no se discutía. él aludido asintió sin dejar de mirar a mi Mamá de forma rara.
-Gracias-respondió al hombre de al cabecera mi Mamá de forma demasiado educada, y yo conociéndola sabia que cuando hablaba si en realidad no quería serlo. Después de eso una señora regordeta y de rostro amable que estaba sentada en la mesa se paro y de su varita hizo aparecer una silla en el lugar donde yo me encontraba, al ver esto mi Mamá le agradeció e hizo lo mismo para ella y mi hermano.
-No te preocupes por lo que sucedió yo se lo que es tener dos hijos incontrolables-dijo la señora mientras hacia aparecer platos en los lugares que nosotros estábamos y a la vez miraba en dirección a dos muchachos que para mi sorpresa eran idénticos. Yo me reí mientras les decía:
- Ves Má, no es nuestra culpa es algo relacionado con ser gemelos-Cuando dije esto el chico de pelo azabache y anteojos me miro y me pregunto medio confundido:
-¿Son gemelos?-
-Si -le respondí-Ya se que nos parecemos, Rafa es alto yo baja, él tiene pelo negro yo rubio, tengo ojos verdes él azules; pero en algunas cosas nos parecemos la nariz, el mentón, tenemos el mismo lunar en el cuello aunque no se ve muy bien por que es chiquito. Ah y nuestra principal diferencia yo soy mujer el es hombre-y hay me reí y agregue-eso dice él-Que suerte que estaba lejos de mi hermano sino me hubiera pegado ya que al escuchar esto todos rieron incluso mi Mamá
Pero igual me dijo-Vas morir Artemisa-le lance una mirada asesina al decir eso.
-Basta-dijo mi Mamá antes de que pudiera contestar. Y ya habia tentado demasiado mi suerte con ella esta noche así que me calle y se la deje pasar. Como yo me encontraba entre los dos chicos me gire para hablar con el que me habia preguntado antes y le dije:
-¿Estoy muy desubicada entre ustedes dos no? Porque no cambiamos así puedes hablar con él-dije señalando al pelirrojo, el chico asintió y de este modo quede sentada al lado de Sirius Black, me di cuenta que era él cuando Lupin lo llamo por el nombre. Y sabia que el hombre que ahora estaba sentado del lado derecho este, era Lupin por que mi Mamá me habia hablado de ellos hacia un tiempo. Pero en realidad yo habia hecho esto por que no me habia olvidado de al apuesta con mi hermano y necesitaba estar al lado de Black.
Cuando todo se hubo normalizado y todos comenzaron a comer y charlar como me imagino que lo habian estado haciendo antes de que los interrumpiéramos, y después obviamente de que comiera algo por que de enserio tenia hambre era hora de ganar mi apuesta.
Comencé a observar a Black este no comía solo acuchillaba con ganas el pedazo de carne que tenia en el plato como si este le hubiera hecho un daño muy grande. Además hacia todo lo posible por no mirar en dirección donde estaba sentada mi Mamá, la cual conversaba animadamente con Lupin, pero fallaba mas de una vez miro y cuando su mirada y la de esta se encontraban se miraban con odio antes de apartarla bruscamente. Para ese momento sabia con quien era que mi Mamá habia peleado antes de que entráramos con Rafa, así que habia ganado. Sonreí intérname. Ah como sabia que mi Mamá habia peleado con alguien, fácil, desde el momento que me caí de al escoba no deja que este mas de dos segundos lejos de ella y con Rafa habíamos tardado en entrar así que tenia que ser algo muy importante lo que la habia detenido para no ir a buscarme desesperada. Sin contar que yo sabía que entre ellos habia habido algo cuando eran más jóvenes y no habia terminado nada bien. Pero a Mamá no le gustaba hablar de eso solo me lo contó cuando por casualidad hace como 3 años encontré una carta de él para ella, ¡Pero que carta! Se notaban que se habian querido mucho, no querido no, AMADO mucho. Y por ultimo que cuando dije que se habia peleado con alguien fue solo por decirlo, sin realidad no hubiera pasado mi Mamá no hubiera apartado la vista de mi como lo hizo, no sabia mentirme, ella decía que seguramente era por que nos parecíamos y mentirme a mi era como mentirse a si misma, eso no quiere decir que me contaba todo sino que cuando no quería que sepa algo simplemente me decía que eso no quería que lo supiera, y yo prefería eso a que me mintiera.
Como ya sabia que habia ganado me dedique a comer placenteramente mientras veia como los demás comían y charlaban, ya arreglaría con mi hermano después.
Punto de vista Electra
Nos sentamos a comer, luego de mi pelea con Black y de la mía con mis demonios, quería matarlos no podía creer lo que habian hecho con la comida que Day tenia que comer, pero no era tanto por esa pobre señora la que seguramente en este momento debe querer matarlos tanto como yo, sino porque como le habia dicho a ella no importa que no le gustara sino que le hiciera bien, ese accidente la dejo débil aunque ella no quiera reconocerlo y esa era la razón por que habia regresado a Londres después de 15 años y de jurarme que nunca más volvería. Quería llevarla a San Mungo para que la revisaran ya que era el mejor que habia.
Comencé a hablar con Remus, hacia tanto que no lo veía, hablamos de todo un poco de su vida aunque no me sorprendió saber que le era difícil sobrevivir debido a su condición. Me contó que ahora estaba viviendo con Black, (el cual me miro con odio y yo se lo devolví antes de apartar la mirada bruscamente) aquí en esta horrible casa, mientras hacia misiones par la Orden. Hasta que se canso de hablar y me comenzó a preguntar sobre mi.
-¿A que te dedicas?-
-Soy auror- le respondí al tiempo que sonreía por su cara de sorpresa-si ya se que no lo puedes creer, pero he cambiado mucho-agregue; siempre habia odiado esa profesión era peligrosa, y siempre habia temido por la vida de mi hermana, en la escuela siempre me quejaba de eso y después de todo fue por la cual perdí a mi hermana y mi cuñado.
-Me doy cuenta, Madre, Auror, ¿Quién eres? Y ¿Qué hiciste con Lele?-dijo mientras fingía una cara de horror
-Crecí, simplemente crecí, y lo de Madre no es tan así yo quería ser madre-le aclare.
- Si pero creí que tenias hijos mas pequeños, te hiciste cargo de los hijos de tu hermana, ¿no estaban a cargo de los padres de tu cuñado?-me pregunto en ese momento mi mirada se cruzo con la Sir...digo Black y nos miramos con odio antes de apartarla bruscamente
-Si pero...pero decidí que los tenia que criar yo después de todo era su Madrina y tutora legalmente, no fue fácil, los padres de Christopher no querían pero terminaron cediendo-le respondí un poco ida por lo que habia sucedido Remus lo noto pero no dijo nada.
-¿Te casaste?- me pregunto de sopetón elevando un poco la voz y yo sabia por que lo hacia.
- No-le dije simplemente
-¿NO?- me preguntó incrédulo
-No-le repetí-con dos hijos como los míos y con el trabajo, no tuve ni tengo tiempo-me di cuenta que Sir...Black escuchaba la conversación aunque supuestamente estaba comiendo yo solo veia como acuchillaba su pedazo de carne.
-No puedo creerlo, que les pasa a los... espera a ¿donde te mudaste?-me pregunto
-Argentina-dije mientras mi mirada se volvía a encontrar con la de Black y nos mirábamos con odio antes de volverla a desviar bruscamente.
-Bueno... ¿que les pasa a los argentinos?-me dijo divertido
Yo me reí y le dije- Le asustan los demonios que tengo por hijos, bueno a todo el mundo le asustan, no solo a los hombres-mire para donde estaba Day que estaba comiendo muy tranquila lo que no era un buen presagio pero preferí hacer como si no me daba cuenta, luego mire para donde estaba Rafa conversaba muy animadamente con uno de lo gemelos Weasley.
-¿Son un poco terribles no?-me pregunto mientras el tambien los miraba.
-¿Un poco? ¿Solo un poco? Eso es quedarse corto son extremadamente terribles e inteligentes que es lo peor- le respondí mirándolo-tienen 17 y ya terminaron el colegio-no pude ocultar mi orgullo al decir esto.
- ¿De verdad? Bueno después de todo lo compensan ¿no?-me dijo pero yo no le respondí de inmediato mi mirada se encontró con la de Black por cuarta vez y en esta no pude apartarla. Seguía siendo tan guapo como lo recordaba ni siquiera los años en Azkaban habian podido quitarle eso aunque estoy segura que lo intentaron .Me volví a perder como cuando tenia 16 años en esos ojos grises que tanto habia amado. En su boca esa que por un tiempo habia sido solo mía, porque si yo habia logrado que el Gran Sirius Black el mayor mujeriego de la historia de Hogwarts, le fuera fiel a una mujer por casi 4 años. Su cabello ese que yo habia acariciado tantas veces y el cual adoraba como le caía tan casual y elegantemente sobre los ojos. Sus manos...me estremecí internamente al recordar lo que sentía cuando sus manos me tocaban, su cuerpo... ¡PERO NO ELECTRA! Me dije ¡TU Y BLACK SOLO SE PUEDEN ODIAR! Vuelve a la realidad me ordene.
Remus aun esperaba mi respuesta, a la pregunta que en este momento no recordaba así que después de apartar por fin la vista de esos ojos grises, lo mire y le pedí que me la repitiera y estaba segura que Remus se habia dado cuenta de lo que habia sucedido o tenia un leve sospecha así que sentí como me ruborizaba, no podía creerlo con 35 años me ruborizaba, creo que el que él me llamara "Lele" mi apodo de la adolescencia me estaba transportando demasiado al pasado. Una vez que me repitió la pregunta, se la conteste:
-Si razón por la cual son como son, ya que pueden terribles pero son geniales...bueno eran geniales el la escuela, y eso me impide retarlos libremente-le respondí sonriendo.
-¿Si no entendí mal Artemisa esta enferma?-dijo Remus pero antes de poder contestarle, se escucho la voz de Day diciendo:
-Disculpe señor Lupin pero me llamo DAIANA-al tiempo que hacia todo lo posible por no mirarlo mal pero le costaba.- y no estoy enferma.
-Lo siento es que de pequeña te decían así-le dijo Remus con una mirada de disculpa
- Lo se, Mamá Circe estaba loca, solo una loca le pone de esa forma a sus hijos. Gracias a Merlín que Papá nos puso segundos nombres-le respondió con el ceño fruncido. A veces me sentía mal que no les gustara el nombre que mi hermana habia elegido para ellos, después de todo yo tenia un poco de culpa, cuando nos mudamos a Argentina creí que Apolo y Artemisa eran nombres muy raros para ese país así que comencé a llamarlos por los nombres que Cris les habia puesto, el era argentino, así que esos nombres no eran raros en ese país.
-Tu madre no estaba loca, es solo que en nuestra familia se acostumbraba a poner nombres de ese estilo-le respondí
-Bueno entonces todo la familia estaba loca-dijo bajando mirada al plato y comenzando a comer de vuelta, para que me diera cuenta que no quería hablar mas el tema, y yo preferí dejarlo pasar, me gire y le conteste a Remus como si no nos hubieran interrumpido.
-Daiana se callo de la escoba hace 8 meses y se rompió 3 costilla se las arreglaron con magia pero por alguna razón desde hace 3 meses su cuerpo esta mas débil últimamente-le respondí y hasta yo pude notar la preocupación en mi voz.
-¿Que te dijeron los Sanadores?-me pregunto Remus y el tambien se notaba preocupado.
-Que debe reforzar sus comidas-le respondí mirando a Day significativamente-con la preparación que por lo que entendí esta noche dejaron en el bolso de la señora Muggle que estaba en el avión al lado de ellos-Day hizo como si no hubiera escuchado-Pero de todos modos la voy a llevar a San Mungo para que la revisen mejor.
-Si eso seria lo mejor-me dijo Remus
Luego seguimos conversando de cosas que no tenían demasiada importancia hasta que después de un rato de que habíamos terminado de comer todos. Mire a Day primero y luego a Rafa y por ultimo a mi reloj significativamente para que entendieran que ya era hora de irnos, ellos asintieron y se pararon.
-Bueno la cena estuvo deliciosa señora Weasley, muchas gracias por todo pero ya es hora de irnos –dije dirigiéndome a Molly Weasley. Remus se paro y me acompaño a ala puerta al tiempo que yo me iba despidiéndome de los demás, pero me detuve cuando escuche la voz de Daiana diciendo:
-Paga...-cuando la vi seguía en su lugar de la mesa y tenia la mano extendida para su hermano-la apuesta fue con esto testigos paga enfrente de ellos-le decía con una sonrisa y yo ya me estaba dando cuenta de que estaba hablando.
-Aun no me has probado que Mamá se peleo con alguien-le dijo Rafael con una sonrisa en la cara-Así que la que me tiene que pagar eres tu-quería decirles que se callaran pero no me salían las palabras estaba estática conocía lo suficiente a Daiana para saber que cuando sonreía de esa manera era por que sabia que tenia razón, y lo peor era que tenia razón yo me habia peleado con Black
-Ok, ¿señor Black usted discutió con mi Mamá antes de que nosotros apareciéramos?- le dijo mirándolo directamente a los ojos.
Punto de vista Sirius
-Ok, ¿señor Black usted discutió con mi Mamá antes de que nosotros apareciéramos?-me pregunto la hija de Electra mirándome directamente a los ojos, y yo nunca le habia podido mentir a Electra cuando me miraba directamente a los ojos y esa niña tenia sus ojos.
-Si-dije antes de poder contenerme, parecía como si las hubiera dicho alguien más, pero yo estaba perdido en esos ojos y me olvide de todo lo de más en ese momento.
-Gracias, por no mentir-dijo sonriendo y al tiempo que se giraba y volvía a extender la mano hacia su hermano diciendo:
-Paga...ya te lo demostré-cuando aparto la mirada de mis ojos pude volver a la realidad para ver la cara de total enfado y odio de Electra por haber dicho la verdad.
-Merlín cuando voy a aprender cuando tú juegas una apuesta nunca pierdes-dijo el muchacho con enfado mientras se llevaba la mano al bolsillo del pantalón y sacaba tres galeones pero antes de que pudiera dárselos Electra que se habia dirigido hasta donde el estaba y le habia sacado el dinero de la mano mientras les decía:
- ¿Qué les dije de apostar?-pregunto con una vos terriblemente en calma, la cual recordé usaba cuando estaba de verdad enojada
-que no apostáramos con personas-dijeron los dos al mismo tiempo y me sorprendió que hablaran con tanta calma al escuchar la voz de Electra después de todo era su Madre y seguramente conocían ese tono
Punto de vista Artemisa
- ¿Qué les dije de apostar?-dijo Mamá con una vos terriblemente calmada, lo que significaba que nos quedaban pocas horas de vida. Pero con mi hermano habíamos aprendido que cuando usaba esa vos era mejor hacer como si nada pasaba, razón por la que le respondimos como si no pasaba nada:
- que no apostáramos con personas-dijimos los dos al mismo tiempo-y antes de que Mamá pudiera hablar agregamos-pero yo no apuesto con personas yo apuesto con...-Yo complete la frase diciendo "Rafa", mí hermano en cambio completo la frase diciendo "Day".Todos rieron excepto mi Mamá que seguía teniendo la cara totalmente inexpresiva, su vos cuando hablo tambien estaba en calma;
-Un mes sin dinero-dijo y antes de que pudiéramos protestar agrego-eso les va a enseñar a no apostarlo, nos vamos-podríamos haber hecho una escena pero no valía la pena aceptamos nuestra derrota y nos despedimos de todos los habitantes de Grimmauld Place, de todos modos Mamá nunca mantenía nuestros castigos por mas de una semana.
-¿Te sientes bien para aparecerte? O ¿Prefieres que caminemos hasta encontrar un taxi?-me pregunto mi Mamá cuando nos dirijamos a la puerta de salida del cuartel.
-Hay Mamá no me estoy muriendo, para que me trates así-le respondí molesta porque me trata como un enfermo terminal-Pero contestando a tu pregunta, me siento perfecta para aparecerme-agregué rápidamente antes de que me regañara
-Muy bien entonces no vamos aparecer en la casa de su abuela-nos dijo-Remus fue un placer verte, durante esta semana no creo que vuelva, pero no te preocupes que desde ahora nos vamos a ver mas seguidos-escuche que le decía a Lupin, con mi hermano estábamos ocupados poniéndonos las camperas y hablando ya que teníamos que salir afuera para aparecernos. Por esta razón no escuche la respuesta de este, lo que si vi cuando termine fue a Sirius Black apoyado en el marco de la puerta mirándonos.
-Solo vine a decirles que no hablen fuerte-dijo medio susurrando cuando se dio cuenta que lo había visto, por que hasta ese momento nadie se habia dado cuenta que estaba ahí
-Gracias por recordármelo Sirius,-le contesto Lupin con una sonrisa que daba la sensación de que estaba disfrutando de un chiste privado-¿Necesitas algo mas o solo era eso?-le pregunto sin dejar de sonreír de esa forma...
-No solo era eso-le contesto de manera seria aunque parecía un poco molesto por la actitud de su amigo. Todo el tiempo estuvieron susurrando por lo que no pude evitar preguntar:
-¿Por qué no podemos hablar fuerte?-aunque lo hice susurrando me hubiera encantado decirlo fuerte, pero me parecía demasiado atrevido hacerlo me di cuenta que mi hermano tambien hubiera querido que lo hiciera porque me miro un poco desilusionado.
-Porque la adorable señora Black les daría pesadillas-contesto mi Mamá en un tono que no pude descifrar, al decir esto a Black se le escapo una media sonrisa pero la borro casi al instante, yo mi parte le dije:
-No entendí ni media palabra de lo que dijiste pero tengo sueño, así que dejemos lo ahí.-mi Mamá me sonrió y asintió con la cabeza dándome a entender que ya nos íbamos.
-Un gusto conocerlos Señores Lupin, Black-dijimos con mi hermano al mismo tiempo, lo que nos hizo mirarnos y sonreímos medios divertidos y medios molestos, ya que teníamos esa costumbre de decir lo mismos al mismo tiempo, o terminar uno la frase del otro. Los aludidos nos saludaron, luego Lupin abrazo a mi Mamá, pero con Black solo se miraron y ambos asintieron con la cabeza, antes de que Mamá tocara la puerta con su varita como lo habia hecho cuando llegamos y se escucharon unos fuertes ruidos metálicos y luego el de una cadena y salimos a la calle de Grimmauld Place.
Punto de vista Electra
Por fin estábamos en la casa que habia sido de mis padres, necesitaba darme un baño y acostarme, estaba agotada. Luego de darles las buenas noches a los gemelos y arreglar con magia un poco el desorden de la casa, hacia muchos años que nadie la usaba, bueno 15 años en realidad aquí vivían mi hermana y su marido con los gemelos, antes que murieran en esa misión. Esta casa habia pertenecido a mi familia por demasiados años razón por la que no tuve el valor de venderla cuando me fui, al contrario cada año mi tía Calíope mandaba a su elfina para hacer una limpieza general.
Estar en esta casa me trai demasiados recuerdos, a pesar de que no pude disfrutar mucho de mis padres ya que ellos eran muy mayores cuando me tuvieron y murieron cuando yo era pequeña tenia 7 con mi Padre y 10 cuando mi Madre. Mi hermana se habia hecho cargo de mi, era 16 años mayor que yo, por lo que habia sido una madre para mi, y nunca habia dejado que la muerte de mis padres fuera algo que nos separa al contrario luego de que mi Madre nos dejara ella se habia acercado muchísimo a mí, sabia que cuando estaba en el colegio trabajaba el doble, de ese modo cuando llegaban las vacaciones estaba conmigo todo el tiempo. Pero si seguía dejando correr mi mente me iba a empezar a entristecer y no quería por lo que fui a darme un baño, para luego acostarme.
Cuando termine me puse la pijama, un short y una remera, y me acosté, pero cuando apoye la cabeza en la almohada y cerré los ojos, en lo único que podía pensar era en él, veia su rostro en mi mente una y otra vez, y solo tenia un pensamiento fijo por el cual tambien me odie con todas mis fuerzas por tenerlo. Pero aun así lo seguía teniendo: deseaba con todas mis fuerzas volver a ver a Sirius Black...
Punto de vista Sirius
Ya se habian ido todas a costar por lo que yo subí al único lugar de esta...casa que no odiaba tanto, mi habitación. Seguía igual que cuando me fui a los 16 años. Me puse un pantalón solamente para dormir y me acosté. Cerré los ojos pero en lo único que podía pensar era en ella, veía su rostro en mi mente una y otra vez y solo tenía un pensamiento fijo por el cual tambien me odie con todas mis fuerzas por tenerlo, pero aun así lo seguía teniendo: deseaba con todas mis fuerzas volver a ver a Electra Thomson...
