6-"Canuto"

Punto de vista Artemisa

Me desperté sobresaltada ya que sentía como si me hubieran tirado un baldazo de agua, en efecto me habian tirado agua pero no de un baldazo sino de una varita mire para la puerta y ahí estaba él descostillándose de la risa...

-¡RAFAEL!-le grite enojada-¿Por qué me mojaste?-

-Para despertarte -me dijo el caradura entre risas.

-¡No te parece que llamarme hubiera sido mas educado!- le dije mientras agarraba mi varita para secarme.

-Si, pero no hubiera sido tan divertido- me contesto aun riendo pero ya estaba mas calmado.

-¡Te voy a matar, desaparece de mi vista!-le grite mientras le apunta con mi varita.

-Ya hermanita cálmate, solo fue un chiste-me dijo sonriendo mientras se acercaba hasta a mi para abrasarme.

-Solo te perdono porque, yo te lo hecho mas veces a ti que tu a mi-le dije divertida al recordar todas las veces que lo habia despertado así. Ya se me habia pasado el enojo, siempre se me pasaba rápido cuando el me abrazaba.

-Ahora dormilona porque no bajamos a desayunar, que nos tenemos que ir-me dijo mientras me besaba la coronilla, me encantaba que hiciera eso, nunca habia tenido Papá, y gestos como esos eran típicos de lo papas, Rafa se parecía físicamente a mi Papá, habia visto fotos de él, tenia sus ojos, su pelo, su frente, era guapo como mi Papá, además habia heredado el gen de ser alto, eso si que me daba envidia, yo era una Thomson era bajita pero él no el era un Moreira ,y ellos eran altos. Me reí por ese pensamiento.

-¿De que te ríes?-me pregunto curioso, cuando íbamos bajando las escaleras.

-De que tú heredaste de Papá el ser alto y yo el de nuestras Mamas el ser baja-le conteste haciendo puchero.

-Hay hermanita cuando vas dejar de acomplejarte por esa tontería-me respondió mientras me abrazaba por los hombros y me llevaba hacia la cocina.

-Nunca, siempre me voy a quejar porque tu seas alto y yo baja-le dije con actitud testaruda. Lo cual lo hizo reír.

-Bueno hermanita pero tu eres la linda y yo el feo-me dijo muy seguro de que eso me haría feliz.

-Definitivamente no sirves para subir el autoestima, tengo cuñadas hasta por las orejas y dices que eres feo- le respondí con tono de enojo fingido-ya prepara el desayuno y cállate

-¿Cómo que prepara el desayuno? preparamos-me dijo mientras me revolvía el cabello y sonreía.

-No señor, vas a prepararlo vos, después de cómo me despertaste es lo menos que me merezco.-le dije indignada.

-Vos siempre encostras una excusa para no hacer el desayuno ¿no?-me dijo sonriendo, y yo asentí con la cabeza con una sonrisa de oreja a oreja, no me gustaba hacer nada a apenas me levantaba, mis idea y acciones nos coordinaban bien.

Mientras Rafa preparaba el desayuno, con ayuda de magia, yo me dirigí al equipo de música y puse el CD habia estado escuchando la noche anterior mientras limpiaba.

-¿Ese es le que te regalo Sergio?-me pregunto mi hermano. Sergio era nuestro primo Muggle, solo el de todos nuestros primos sabia lo que eramos, ya que el pasaba mucho tiempo en casa de nuestros abuelos, y cuando a los 6 empezamos a demostrar nuestros primeros momentos de magia el lo habia visto.

-Si, tiene de todo, esta bueno-le dije al tiempo que me sentaba en la mesa de la cocina.

-Toma-me dijo mientras ponía un plato hondo con una mezcla de color verde oscuro que tenia olor a podrido. Lo que hizo que yo cerrara la boca con fuerza y negara con la cabeza repetidas veces.

-No seas infantil-dijo Rafa serio-Es por tu bien-se le notaba su preocupación, por lo que me trague mi asco y comencé a comerlo. No veia la hora de que Mamá tuviera tiempo y me llevara a San Mungo, tenía la esperanza de que ellos encontraran una respuesta a lo que tenia a si podría que dejar de comer esta porquería, la cual tenía que comer dos veces al día, apenas me levantaba, y devuelta a las 6 de la tarde, lo peor era que desde que habíamos llegado mi hermano me obliga a comerlo. Ya que después de lo del avión mi Mamá le habia dado un sermón, el cual lo habia hecho sentirse muy culpable. Mi Mamá...un segundo...

-¿Rafa donde esta Mamá?-le pregunte en cuanto me di cuenta que estábamos por desayunar y ella no estaba.

-Se fue a trabajar- me contesto mientras preparaba sus huevos, aun no entendía como podía comer eso a la mañana.

-¿Qué hora es?-pregunte extrañada ya que Mamá se iba a trabajar a las 11.

-10 y media-me contesto y antes de que pudiera preguntar agrego-se fue antes así venia temprano para irnos a buscar al cuartel.

-Ah, bueno mejor así podremos cenar con ella-le dije mientras miraba con asco lo que estaba comiendo, ya me quedaba poco pero cada vez se me hacia más difícil comerlo. Con mucho esfuerzo lo termine justo al tiempo que mi hermano decía:

-Listo a desayunar-me levante y fuimos juntos al comedor.

Después de un rato de desayunar sin hablar solo escuchando música le pregunte a Rafa:

-¿A que hora va ir Mamá a buscarnos?-

-Como a las nueve dijo-me contesto al tiempo que se metía un pedazo de huevo en la boca, me revolvía el estomago solo de mirarlo.

-Como podes comer eso a las 10 de la mañana-le dije sin poder contenerme.

-Con la boca-contesto el estupido.

-Jaja-le dije con sarcasmo-sabes a lo que me refiero-

-Me gusta ¿que queres que le haga?-dijo sonriendo

-Te vas a quedar sin estomago-dije riéndome

-No seas exagerada, si acá todos comen así-

-¿Si acá todos se tiran de un tren vos te tiras de un tren?-le conteste.

-Es la última vez que te despierto de esa forma estas re molesta-me dijo con fastidio aunque sonreía. Yo me reí y seguí desayunando, a diferencia del asqueroso de mi hermano estaba tomando un té, pan con manteca y galletitas de chocolate.

Cuando terminamos de desayunar me puse a lavar lo que habíamos usado mientras el se iba a bañar y cambiar. Después de terminar yo hice lo mismo. Eran casi la una cuando aparecimos en la calle Grimmauld Place, estaba por tocar el timbre cuando mi hermano me agarro del brazo y negó con la cabeza...

-¿Por?- pregunte con curiosidad

-Fred me dijo que le mandara un patronus en cuanto llegara, no se por que pero me dijo que no tocara el timbre-contesto al tiempo que miraba para ambos lados de la calle y como no habia nadie saco su varita e hizo aparecer su Patronus el cual tenia forma de...-Ya le avise que el mio tenia forma de tigre –me explico mientras veíamos como el tigre se metía al numero 12 de Grimmauld Place, unos minutos después la puerta se abrió dejando a la vista a la señora Weasley.

-Pasen- nos dijo amablemente, e hicimos lo que nos dijo. Una vez adentro nos guió hasta el segundo piso de la casa.

-están todos aquí dentro-nos dijo mientras nos señalaba la puerta de la derecha.

-Muchas gracias-dijimos con mi hermano al mismo tiempo y entramos. Dentro se estaban los gemelos, Harry, Ron, Hermione y Ginny.

-¡Hola!-dijimos con mi hermano.

-¡Hola!-dijeron todos cuando nos vieron entrar, los gemelos se pararon de la cama donde estaban sentados y le dieron la mano a Rafa, y luego a mi.

-¿Como están?-nos preguntaron mientras nos señalaban unas de las camas para sentarnos

-Todo bien-dije y mi hermano asintió con la cabeza.

-¿y ustedes?-pregunto Rafa al tiempo que se sentaba.

-Bien, aunque queriendo salir por fin de este lugar-dijo uno de los gemelos y los demás asintieron.

-¿Tan malo es vivir aquí?-pregunte

-Ni te imaginas –dijo Ron con una cara que daba pena.

-No le hagas caso Ronald es un exagerado, lo que pasa es que no le gusta tener que ayudar a la limpiarla casa-dijo Hermione mientras le dirigía un a mira de reproche a Ron.

-Si Mamá nos contó algo relacionado con la limpieza, pero se me hace raro que teniendo un elfo la familia Black, este todo tan sucio-les comente mientras pensaba en la elfina de mi tía Caliope

-Lo que pasa es que Kreacher esta viejo, y no puedo encargarse de la casa-dijo Hermione, pero lo que me sorprendió es que todo los demás rodaban los ojos ante esas palabras.

-Me sigue pareciendo raro la elfina de mi tía tiene muchísimos años tambien y gracias a ella no tuvimos que pasar por lo de ustedes, cuando llegamos la casa estaba un poco desordenada pero nada mas-le conteste pero en eso mi mirada se encontró con la de Harry y me miro como diciendo que terminar con el tema por lo que agregue-sabes perece que estoy equivocada no tiene tantos añ estaba por agregar algo pero la interrumpió la señor Weasley cuando entro con un par de sándwiches para almorzar.

Después de comer la tarde paso normal, estuve hablando con Hermione y Ginny sobre los que les podrían dar en sus nuevos cursos, como yo ya los habia pasado les di un par de consejos, aunque después de escuchar a Hermione creo me ella me podría dar consejos a mí, luego hablamos de cosas de chicas incluso les pregunte si tenia novio y ambas contestaron:

-No- no pude evitar ver que cuando lo decían miraban en dirección a donde estaban Ron y Harry. Obviamente después me lo preguntaron a mí que automáticamente dije:

-No-aunque para mis adentros pensé un "me gustaría", por que en realidad extrañaba mucho a Javier habíamos decidido tomarnos un poco de tiempo por este viaje, pero nunca creí que seria tan difícil, bloquee los pensamientos hacia él por que seguro que me iba poner triste sino. A eso de casi las 6 escuche que los chicos hablan de Quidditch, pero lo que en realidad me llamo la atención fue algo que habia dicho Harry por lo que me metí en su conversación preguntándole:

-¿Tienes una Saeta de Fuego?-el aludido asintió con la cabeza-eres un maldito suertudo-le dije sin poder contenerme, Harry me miro extrañado por lo que habia dicho así que me explique-Yo tambien tenia...bueno tengo una pero desde mi accidente mi Mamá la guardo en nuestra cámara de Gringotts-le dije con voz súper triste, adoraba mi escoba.

-¿Como fue tu accidente?-me pregunto Ginny

- Ehh...estábamos en la final de Quidditch, ya habíamos ganado por que agarre la snitch, pero a uno de los golpeadores del otro equipo no...le agrado la idea por decirlo de una forma amable, entonces me tiro una bludger y como estábamos todos demasiados distraídos por haber ganado, no la pude esquivar, bueno en realidad ni siquiera la vi, los golpeadores de mi equipo tampoco, la bludger me tiro de la escoba, cuando caí me rompí tres costillas, me las arreglaron pero por alguna razón hace tres meses no me he sentido muy bien, por lo que los sanadores me mandaron esa porquería que tengo que comer, que supuestamente, me ayuda a no estar tan débil-les explique mientras captaba la mirada de reproche de mi hermano por lo ultimo que habia dicho, pero no me importo yo no creía que esa cosa me hiciera bien, aunque tengo que reconocer que desde que lo comía regularmente 2 veces al día no me habia sentido tan mal.

-Así que eres buscadora-dijo Harry fue el único que pudo hablar los demás tenían cara de horror o preocupación después de mi relato sobre mi "inofensivo accidente".

-Si era buscadora, Rafa era guardián y capitán de nuestro equipo-dije orgullosa de mi hermano-¿tu que eres? por que si tienes esa escoba tienes que jugar al Quidditch-lo dije en tono como que si no era así, estaría en problemas.

-Soy buscador-respondió sonriendo por mi tono.

-¿ustedes juegan?-pregunte a los demás. Excepto los gemelos que asintieron los demás negaron con la cabeza.

-¿De que juegan?-les pregunto mi hermano.

-Golpeadores- dijeron con un poco de culpa, por lo que con mi hermano nos reímos.

-No se hagan problema, él que era golpeador de nuestro equipo es mi mejor amigo se llama Javier, no le tenemos rencor a los golpeadores solo al imbésil que le hizo eso a mi hermana-le contesto Rafa y pude notar que aun quería matarlo. Aunque él y Javi se habian vengado, nunca me quisieron decir como.

-Day son las 6-dijo Rafa en el tono más paciente y persuasivo que tenia. Yo en cambio use el más malcriado que tenia cuando dije:

-¿Que queres que haga una fiesta Rafael?-

-Day es por tu bien-dijo pacientemente.

-Me tienen cansada con esa frase-le dije enoja y tambien con frustración, no me contesto solo me paso su mochila en la que supuse estaba esa porquería, la cual agarre con brusquedad y mirándolo mal mientras me levantaba para salir de la habitación.

-¿Adonde vas?- me pregunto extrañado cuando llegue a la puerta.

-A la cocina, a comer esto-le conteste con fastidio ya que era algo obvio.

-¿Porqué no lo comes aquí?-pregunto con cara de desconcierto.

-Por que vos ya estas acostumbrado al olor pero ellos no, así que no les voy hacer pasar un mal rato-dije al tiempo que abría la puerta y salía de la habitación.

Baje las escaleras y me dirigía a la cocina, cuando entre el la cabecera de la mesa pude ver sentado a Sirius Black leyendo el profeta.

-Buenas tardes señor Black-dije mientras me sentaba en la mesa a unas dos silla de donde el estaba, al escuchar mi voz levanto la cabeza del periódico

-Buenas tardes-contesto un poco desconcertado.

Conversación de Sirius y Artemisa (con narrador omnisciente)

Sirius sabia que los gemelos de Electra estaban en la casa pero le extraño ver a Daiana sentarse en la mesa con él, por lo que pregunto:

-¿Sucede algo?-Day por su parte ya habia sacado el bol que su hermano habia preparado para ella y lo habia puesto en la mesa.

-No, lo que pasa es que son las 6 y tengo que comer esto-dijo mirando con asco el bol

-¿Qué es?- pregunto Sirius le parecía raro que lo mirara con asco.

-Un mezcla que SUPUESTAMENTE me ayuda a no estar tan débil- contesto asiendo mucho énfasis en la palabra supuestamente. Al escuchar esto Sirius recordó la conversación que Electra y Remus habian tenido la noche de la llegada de esta en la que le contó que Daiana estaba enferma.

-¿Te llevo Electra a San Mungo?-pregunto, a lo que Daiana negó

-No ha tenido tiempo-y estaba por abrir el bol cuando recordó la razón por la que habia ido a la cocina en vez de comerlo en la habitación, por con siguiente le dijo a Sirius:

-Esto tiene mal olor si quiere irse no me molesta-al escuchar esto Sirius rió, no creía que después de haber pasado 12 años en Azkaban podría a ver algo que oliera peor, así que le contesto:

-No te preocupes come tranquila-después de eso Daiana abrió el bol, y si que olía feo pero no se habia equivocado habia olido cosas peores, esta hizo aparecer una cuchara y comenzó a comerlo con cara de asco. Aunque era ya la segunda vez que la veia, Sirius no podía dejar de asombrarse del parecido que esta niña tenia con Electra por lo que se lo dijo, además era incomodo el silencio que habia entre ellos y le daba un poco de pena el esfuerzo que hacia para comer por lo que creyó que talvez hablando y distrayéndola le fuera mas fácil comerlo...

-Seguramente ya estas cansada de que te lo digan pero eres idéntica a Electra cuado tenia tu edad-Daiana también habia sentido incomodo ese silencio por lo que agradeció que él hablara.

-No me molesta que me digan que me parezco ella, pero si me lo han dicho mucho-contesto sonriendo al recordarlo, Daiana era una persona que muchas veces hablaba antes de pensar, era impulsiva, así que no pudo evitar decir...-¿Mi Mamá tenia mi edad cuando era su novia no? –Al escuchar esto Sirius se sorprendió no esperaba que ella lo supiera, ni siquiera se le habia pasado por la cabeza la posibilidad de que Electra hubiera hablado de su relación con sus hijos, por lo que cuando contesto lo hizo casi en un susurro

-Si-Daiana sabia que no tenia que seguir con el tema pero ya era tarde se le habia despertado la curiosidad su Madre no habia querido contarle nada sobre esa relación y no creí que Sirius le dijera mucho pero talvez le diría un poco mas que su Mamá.

-¿Cuanto tiempo fueron novios?-Sirius aun no se habia repuesto de la sorpresa, y para su mala suerte Daiana lo miraba directamente a los ojos, así que contesto sin pensar...

-4 años-Daiana estaba un poco contenta de que el le contestara a sus preguntas, cuando bajo la vista al bol para poder agarrar otra cucharada Sirius le pregunto:

-¿Electra te hablo de esto?-al bajar la vista le habia dado la oportunidad de pensar con más claridad y necesitaba saber si ella habia hablado de él en estos años, Daiana se habia metido una cucharada en la boca por lo que tardo un poco en contestar, una vez que habia tragado le dijo:

-Si, pero lo que paso es que hace como tres años yo estaba buscando unas cosa en su habitación y por casualidad encontré un cofre y cuando lo abrí encontré unas fotos de mi Mamá cuando era mas joven y en algunas estaba usted, junto con las fotos habia una carta suya para ella así que le pregunte sobre usted y me dijo que no habia sido su primer novio pero si su primer amor...ah y que no habian terminado muy bien-Se moría de ganas de preguntarle por que habia terminado pero no era tonta y sabia que no se lo iba a decir tan fácilmente, Sirius por su parte estaba muy confundido y no podía negarse que tambien estaba un poco por ponerle un nombre emocionado no era la primera vez que escuchaba que habia sido el primer amor de Electra ya que ella se lo habia dicho muchas veces en el pasado pero aun así le gusto volver a escucharlo.

-¿Te contó por que nos separamos?-Pregunto Sirius aunque en su cabeza la pregunta era distinta "¿Te contó por que se separo de mi?", pero no creyó que seria bueno hablar mal de Electra con Daiana después de todo ella la consideraba su Madre. Daiana negó con la cabeza, tenía una leve esperanza de que talvez él le contaría el porque, Sirius no se sorprendió de eso ya que si le hubiera contado eso tendría que admitir que era una cobarde.

-Espere...dijo que cuatro años y que tenia mi edad cuando salían ¿a que edad comenzaron a salir?-pregunto Daiana cuando se dio cuenta de algo...

-Cuando teníamos 16-contesto Sirius y no entendía el cambio en la expresión de Daiana.

-Ósea que salieron hasta los 20 si no me equivoco-Daiana no podía creer, que no se hubiera dado cuenta de esto antes y mas conociendo a su Madre como la conocía...

-Si hasta esa edad... ¿por que te extraña tanto esto?-dijo Sirius tenia curiosidad de sobre que estaba pensando esa niña...

-Señor Black-comenzó Daiana pero...

-Dime Sirius-le dijo interrumpiéndola

-Ok, Sirius vos saliste con mi Mamá hasta que ella se fue con nosotros a vivir a Argentina, ustedes se separaron por que ella nos adopto-dijo Daiana y no era una pregunta era una afirmación y le dolía darse cuenta que ellos habia sido la causa de que su Madre hubiera perdido al amor de su vida, por que ahora lo sabia Sirius no solo habia sido el primer amor de Electra si no el único, por que en los 15 años que habia sido su Madre Electra ni siquiera habia ido a una cita con un hombre y no por que no la invitaran, tenía muchos pretendientes pero ella nunca se habia interesado por nadie ,ahora entendía por que su madre a veces parecía tan triste ,se sentía estupida al recordar la veces que creyó que su Madre era demasiado pretenciosa con los hombres, no era eso, si no que ella ya habia encontrado el amor pero lo habia dejado ir para hacerse cargo de Rafael y de ella.

Sirius por su parte no podía creer que Daiana hubiera sacado esa conclusión, pero podía darse cuenta por la cara de esta que ella de verdad creía que los culpables de la separación con Electra eran ellos, y el sabia que Electra se habia ido por...cobarde...por egoísta, no por que tendría que hacerse cargo de sus sobrinos, estaba seguro que si Electra se hubiera ido por eso se lo hubiera dicho...o no se lo hubiera dicho definitivamente esta niña lo habia confundido mas de lo que ya estaba, pero aunque estaba bastante confundido prefirió dejar para después sus ideas y concentrarse en Daiana que estaba mal incluso habian empezado a caer unas lagrimas por sus mejillas ,razón por la que se levanto de donde estaba sentado y se acerco a la silla que estaba a su lado, se sentó y le dijo:

-Te equivocas ustedes no tienen la culpa, con Electra nos separamos por otras razones...-

-cuales-le dijo Daiana interrumpiéndolo

-No pude decírtelas, son cosas entre tu Madre y yo, pero te aseguro que ustedes no tuvieron nada que ver, ¿por que crees que ustedes tuvieron al culpa?-le pregunto Sirius

-Es que...en todos estos años mi Mama no ha tenido novio ni siquiera una cita, y siempre me pareció raro, cuando ella me dijo que tu habías sido su primer amor, nunca me imagine que habías sido el único, y para haberte dejado tendría que haber tenido una razón muy importante-le dijo mientras se secaba nuevas lagrimas, aunque él le habia dicho que no tenían la culpa no podía dejar de sentirse culpable, necesitaba hablar con su Mamá que ella le explicara todo. Sirius se sorprendió al saber que Electra no habia estado con nadie en todos estos años, y no podía ser hipócrita eso le gustaba, cuantas veces se habia atormentado con la idea de que un hombre que no fuera el la tocara la hiciera feliz aunque sonara egoísta quería que ella solo fuera de él...

-¿Qué hora es?-pregunto Daiana sacando a Sirius de sus cavilaciones

-6 y media–dijo mirando su reloj

-¡Mierda! ¿Se nota que estuve llorando?-le pregunto Daiana mientras se tocaba debajo de los ojos

-No-le dijo Sirius, ya que como solo habia derramado un poco de lágrimas no tenía los ojos rojos.

-Bien, mejor como esto antes de que venga mi hermano-dijo a tiempo que se metía una cucharada en la boca, cuando trago le explico a Sirius-Supuestamente ya tendría que haber terminado de comer le va parecer raro así ya debe de estar por venir a fijarse-Sirius se dio cuenta que ya estaba un poco mas tranquila, aunque todavía se le notaba un poco triste.

-¿Tu hermano tambien lo sabe?-pregunto Sirius, a lo que Daiana negó con la cabeza ya que tenía la boca ocupada para hablar, cuando termino le dijo:

-No y no se puede enterar, primero me mataría por no haberle contado cuando me entere y luego se pondría histérico y no querría que mi Madre estuviera cerca de ti-Sirius no entendía y se le notaba en la cara por lo que Daiana aclaro-Mi hermano adora a mi Madre es súper celoso de ella...bueno de las dos conmigo tambien es bastante pesado cuando se refiere a hombres, no me molesto TANTO con mi ex-novio por que era su mejor amigo, a veces creía que mi Mamá no estaba con nadie para no pelear con Rafa...aunque ahora se que me equivocaba- y todo el tiempo que habia estado hablando lo habia echo con un poco de gracia pero al final se habia entristecido. Sirius se habia dado cuenta pero prefiero no seguir hablando del tema, no la conocía y no sabia como hacer para que ella entendiera que no tenían la culpa, cuando pasaron unos minutos la puerta de la cocina se abrió y por ella entro Rafael le pareció raro la escena ya que Daiana estaba comiendo ,con Sirius sentado al lado...

-¿Todavía no terminaste?- le pregunto acercándose a ella y mirando el bol que ya le quedaba muy poco, Daiana sabia mentirle muy bien, siempre que le pasaba algo sabia como fingir enfrente de él como si todo estuviera bien, así que cuando le hablo no habia rastro de la tristeza y la culpa que tenia por dentro.

-¿Queres comerlo vos, haber si sos tan rápido?-dijo haciéndose la enojada.

-Ya se que es horrible pero nunca tardaste media hora comiéndolo-le contesto Rafa sonriendo sabia que fingía el enojo, pero no se habia dado cuenta de que en realidad ella estaba mal.

-Pasa que me distraje hablando con Sirius-sabia que para mentir siempre hay que aferrarse lo más posible a la verdad. Rafael no paso desapercibido el hecho de que lo tuteara por lo que se lo dijo:

-¿Sirius? desde cuando eres tan confianzuda- y lo hizo en tono de reto.

-El me dijo que llamara así, no soy confianzuda-contesto con el seño fruncido y ya no estaba fingiendo el enojo.

-Tu tambien me puedes llamar Sirius, no me gusta que me hablen de usted-este se habia dado cuenta de que se estaban peleando y no quería que fuera por algo relacionado a el

-Ok, como usted quiera...como vos quieras-respondió Rafa un poco más calmado y antes de que alguien pudiera decir algo más en la cocina apareció un Patronus en forma de un perro grande, aunque por el tamaño parecía más un oso el perro abrió el hocico y envés de ladrar hablo con la voz de Electra:

-Se me complico en el ministerio, no voy a poder ir, mándenme un Patronus cuando estén en casa.-

-¿Sabes lo que eso significa no?-dijo Daiana con una sonrisa a su hermano.

-Si que si en máximo media hora no le mandamos un Patronus diciendo que ya estamos en casa se pondrá histérica-respondió Rafael tambien con una sonrisa, sabían que cuando decía mandenme un Patronus tenían máximo media hora para hacerlo por que si le agarraba un ataque pensando que les habia pasado algo.

-Bueno será mejor que vallamos a despedirnos así nos vamos –dijo Daiana, luego apunto con su varita al bol que ya estaba vació diciendo-Fregoteo-haciendo que el bol quedara limpio.

Mientras ellos habian escuchado el mensaje y hablado no habian reparado en Sirius el cual aun tenia la imagen de "Canuto" hablando con la voz de Electra, no era la primera vez que lo veía, pero habia creído que con los años y con lo que habia pasado entre ellos el Patronus de Electra habia cambiado, pero no habia cambiado, ahora si estaba seguro de que necesitaba explicaciones de parte de ella y no iba aceptar un no por respuesta no importaba lo que tuviera que hacer pero Electra Thomson le iba aclarar muchas dudas que tenia...