7-Me duele que me odie...

Punto de vista Artemisa

Luego de escuchar el Patronus de Mamá nos despedimos de Sirius, el estaba raro, pero después de todo era entendible con la escena que le habia montado seguramente creía que yo era una idiota, no podía creer que me habia puesto a llorar enfrente de él, no me gustaba que me vieran llorar, eso era algo más en lo que nos parecíamos con mi Mamá. Ella no era de llorar es más, me alcanzan y hasta me sobran los dedos de una mano para contar cuántas veces en todos estos años la he visto llorar, pero estoy más que segura que hace como yo espera a estar sola para poder llorar, para poder desahogarse por que después de todo el llorar muchas veces es saludable, sino toda la tristeza te queda adentro y no es fácil vivir así.

Subimos las escaleras y nos despedimos de lo gemelos, Harry, Ron, Hermione y Ginny, no sin antes desearles muy buena suerte para su nuevo curso, luego nos despedimos de la señora Weasley mientras nos acompañaba a la puerta una vez que la abrió le agradecimos por todo y salimos a la calle de Grimmauld Place, cuando estuvimos afuera agarramos nuestras varitas, cerramos los ojos y cuando los abrimos estábamos en la sala de nuestra casa. Nos quitamos las camperas y Rafa se fue a tirar al sillón a ver la tele, yo mi parte agarre mi varita y comencé a pensar en lo feliz que habia sido cuando nos dimos nuestro primer beso con Javier, una vez que tuve la mente inundada de ese recuerdo exclame-Expecto Patronum-y de la punta de mi varita salio un animal que tenia la forma de un león, el cual desapareció por la puerta ya que tenia que ir avisarle a mi Mamá que ya estábamos en casa, mire el reloj iban a ser las siete ,lo cual significaba que era muy temprano para cocinar así que me fui al sillón con mi hermano, estaba viendo Entrevista con el vampiro , recién habia empezado así que nos quedamos viéndola aunque yo la habia visto, pero no quería estar sola, no después de lo de hoy, seguro que si me iba a mi cuarto me iba a poner a llorar y eso no servia de nada, lo que si me iba servir era hablar con mi Mamá, necesitaba que me digiera la verdad, que digiera esa razones a las que se refería Sirius por las cuales se habian separado, y no me importaba si tenia que obligarla pero me iba a decir que era lo que en realidad sentía por el y no iba aceptar que me respondiera "odio" como siempre lo hacia cuando tocábamos ese tema por que ahora estoy mas que segura que odio es lo que menos siente hacia Sirius Black.

Ya eran las 8 y media así que le pregunte a mi hermano si tenía hambre como me respondió que si estaba por levantarme a cocinar cuando me dijo:

-¿No queres comer unas pizzas?-por lo que le lance una mirada asesina al tiempo que le decía:

-¿Vos te tomaste algo o que? ¿Enserio te crees que me voy a poner amasar con lo que odio amasar?

-Noo, TONTA, pidamos unas pizzas, aparte ¿me crees tan loco para comer una pizza amasada por vos?-dijo mientras hacia una cara horror, por lo que yo di le un manotazo juguetón en la panza.

-Ok, hay llamo-dije mientras me levantaba para ir hasta el teléfono, busque en la agenda el numero de la pizzería, llame y pedí 3 pizzas, por que la bestia de mi hermano se comía el solo una pizza y media y temíamos que dejarle para mi Mamá tambien. Después de cortar me fui de vuelta la sillón a seguir mirando la película, 15 minutos después llamaron a la puerta y mi hermano se levanto para ir a recibir las pizzas. Cuando las trajo yo ya habia hecho aparecer unos vasos, servilletas y una jarra con gaseosa. Rafa se sentó en el sillón y nos quedamos viendo la película y comiendo pizza, como habia predicho la bestia de mi hermano se comió el solo una pizza y media, no entendía como comía tanto y seguía siendo tan flaco, tenia un cuerpo de atleta, era entendible cuando jugamos al Quidditch, pero hacia como ocho meses que no jugamos y él seguía comiendo del mismo modo y seguía teniendo el mismo cuerpo...Yo por mi parte me comí solo media pizza...OK yo tambien soy una bestia comiendo, pero el me gana!

Cuando termino la película ya habíamos terminado de comer, mí hermano dijo que se iba acostar, aun no se acostumbraba al cambio de horario, yo lo agradecí mentalmente quería que se fuera a dormir antes de que llegara Mamá, para poder hablar a solas con ella...

-¿vos no te vas a dormir?-me pregunto

-si, primero lavo estos vasos y me acuesto-dije sonriendo.

-Ok, que descanses-dijo mientras me daba un beso en mejilla.

-Vos tambien-le respondí, espere a que subiera las escaleras y cuando escuche que cerraba las puerta de su habitación, agarre mi varita y mande todo lo que habíamos usado que estaba en la mesa de la sala a la cocina y después hice aparecer mi libro de Cumbres-barroscosas, y me puse a leerlo ya me lo sabia de memoria pero me encantaba...No me habia dado cuenta de que tenia sueño hasta que se me empezaron a cerrar los ojos y me quede dormida...

-Day despertate-escuche que me decían pero estaba tan dormida que parecía que me lo estuvieran diciendo desde un lugar muy lejano como si fuera parte de un sueño-vamos hija, levántate así vas a tu cama-

-Si, si lo que vos digas-respondí aun con los ojos cerrados y me acomode mejor.

-Bueno entonces áseme caso y levántate-como mientras me decían esto, me movían un poco, abrí los ojos enojada por que no me dejan dormir, mí Mamá me estaba mirando con una sonrisa en la cara y para mi sorpresa no estaba sola, estaba con Lupin, el cual se estaba sacando la capa de viaje y la colgaba en el perchero.

-Me quede dormida-dije como si no fuera algo obvio.

-No me habia dado cuenta –dijo mi Mamá riendo

-Buenas noches señor Lupin –dije ignorando el comentario de mi Mamá.

-Buenas noches Daiana ¿como estas?-me pregunto en las dos ocasiones que lo habia visto me habia caído muy bien siempre era amable.

-Bien gracias-le respondí sonriendo aunque todavía estaba medio dormida.

-Sube a tu cuarto a dormir que tienes una cara–dijo mi Mamá, y yo asentí, estaba yendo para las escaleras cuando me acorde de la razón por la que no me habia ido acostar antes así que me gire y le dije sin pensar a mi Mamá:

-Tengo que hablar contigo-ella me miro con preocupación por que el tono de mi voz reflejaba mi necesidad de que habláramos. Pero antes de que ella pudiera contestarme me retracte ya que me habia dado cuenta que no estábamos sola-mañana...mañana tengo que hablar contigo.

-¿Segura?, ¿No quieres que valla a tu habitación y hablamos?-me pregunto, y yo tenía unas ganas increíbles de decirle que si, pero ella tenía visita aparte lo que quería hablar no era de dos segundos así que le conteste:

-No te preocupes Má mañana hablamos...hoy pedimos unas pizzas en el horno quedo una...Buenas noches señor Lupin-

-Buenas noches Daiana-contesto sonriendo

-Buenas noches Má-dije mientras me acercaba para darle un beso en la mejilla.

-Buenas noches cariño, segura que puede espera-dijo mirándome a los ojos.

-Si, segura además tenes visitas-le dije y después para molestarla agregue-cuidado con lo que hacen mira que el guardabosque esta arriba-y antes de que pudiera reaccionar me aleje rápido y empecé a subir las escaleras mientras me reía...

Punto de vista Electra

¡Voy a matar a esa niña cuando la agarre! Como se le ocurren esas cosas. Mire hacia donde estaba Remus, él tenía una expresión divertida en la cara así que seguro que habia escuchado a Daiana...

-Me cae muy bien Daiana-dijo simplemente sonriendo

-Yo en cambio a veces tengo ganas de matarla-dije mientras me dirigía a la cocina y le hice señas para que me siguiera.

-Como toda Madre-dijo riendo, yo tambien me reí ya que tenía razón, cuando estuvimos en al cocina fui hasta el horno saque la pizza de la caja y la puse en una pizzería la metí en el horno y lo prendí para calentarla, después me senté en al mesa de la cocina con él. Empezamos hablar de la Orden, teníamos que arreglar unos asuntos...

-¿Lele nos vas acompañar a King Cross el primero a llevar a los chicos?-me pregunto Remus mientras ponía la pizza en la mesa.

-No, ya Albus me lo pidió pero ese día tengo que encabezar una misión para el Ministerio-le respondí mientras me sentaba en la mesa.

-Que pena...bueno que pena para nosotros para ti debe ser un alivio-dijo mientras agarraba una pizza, yo hice lo mismo y le pregunte:

-¿Por que alivio?-aunque yo sabia muy bien por que lo decía...y si era un alivio para mi.

-Tú sabes muy bien porque, conmigo no te hagas la desentendida-y si era verdad con el no podía fingir, era mi mejor amigo, siempre lo habia sido fue al primero al que le dije lo que sentía por Sir...Black, aunque en realidad debería decir que se lo confirme por que él ya se habia dado cuenta que yo estaba enamorada de Black desde el día que lo habia conocido en el castillo a los 11 años, y ahora estábamos solo no habia necesidad de fingir de hacerme la que no me pasaba nada...

-Si, para mi es un alivio, tú mejor que nadie sabes lo que me cuesta estar cerca de él-dije mirándolo a los ojos.

-Lele necesito preguntarte algo, y necesito que me respondas con la verdad-estaba serio y me miraba directamente a lo ojos.

-¿Qué quieres saber?-dije pero mi tono demostraba que no quería que me preguntara.

-¿Por qué te fuiste?-mire para otro lado esa era la pregunta que mas me costaba responder.

-¿Que te dijo él?-no tenia el valor de míralo a la cara todavía, pero quería saber que explicación habia dado de mi desaparición ya que no creía que hubiera mostrado la carta, no con todas esas cosas horribles que yo habia escrito, aun podía recordar el dolor que sentí al escribirla fue como si me desgarraran el alma...

-Que no querías estar en la guerra...pero yo no lo creo Lele para mi hay algo más, tu nunca fuiste una persona cobarde-dijo buscando mi mirada, por esta razón habia dejado esa vendita carta, por que me era muy difícil mentirles a las personas que quería, sentí como me caían unas lágrimas, no me gustaba que la gente me viera llorar, pero con Remus era distinto enfrenté del no me molesta en realidad habia tres personas delante de las que no me molesta una era él, la otra habia sido mi hermana y ultima era el único hombre al que habia amado.

Junte todo el valor que pude y lo mire a los ojos mientras le decía:

-Tienes razón hay algo mas, pero no voy a decírtelo, perdóname, no quiero mentirte no a ti, solo voy a decirte que en ese momento era lo mejor y que aunque muchas veces en estos años una parte de mi se arrepintió, hay otra parte que sigue creyendo que fue lo mejor...se que todo acto tiene consecuencias y te aseguro que las he pagado... y que las sigo pagando...- mientras decía esto mi vos se quebró tres veces.

-Me duele verte así, pero mas me duele es saber que se siguen queriendo pero que su orgullo es más grande, por que tu no estas dispuesta a decir la verdad y él no esta dispuesto a aceptar que a pesar de los años no pudo olvidarte-dijo mientras se acercaba a abrazarme.

-Si es verdad él no pudo olvidarme, pero te puedo asegurar que no es por que me siga queriendo, no, es por que me odia-dije y vos reflejaba el dolor que sentía por que él me odiara...

-El no te odia Lele, nunca podría odiarte, significaste y significas alguien muy importante en su vida, esta enojado contigo eso si-dijo muy seguro de sus palabras, pero aun así yo sabia que se equivocaba, por lo que negué con la cabeza al tiempo que decía:

-Tú al igual que yo viste como me mira, su mirada refleja un odio tan grande que a veces siento que se me va a salir el corazón del dolor que me produce.-seguía abrazada a Remus y las lagrimas no paraban.

-Lele tambien he visto como lo miras, y tu mirada tambien refleja odio, así que si tu puedes fingir te puedo asegurar que él tambien-dijo mientras se separaba un poco de mi para mirarme a la cara.

-La diferencia es que yo no tengo razones para odiarlo, pero él si, el no finge Remus eso te lo puedo asegurar-Y yo no quería discutir más así que lo abrace mas fuerte y seguí llorando ya que lo necesitaba, el dolor que tenia adentro era muy fuerte, en estos años nunca habia hablado con nadie de lo que me dolía haberlo dejado, y estas noche Remus habia sido como en el pasado el hombro en el que podía llorar, en el amigo con el que podía hablar...después de nose cuanto tiempo nos despedimos ya que era tarde y Remus se tenia que ir y además yo mañana me tenia que levantar para ir a trabajar.

Cuando estuve sola me fui a dar una ducha y luego me acosté, y cuando cerré los ojos, fue igual que todas noches su rostro estaba en mi mente, no podía seguir mintiéndome mas yo lo seguía amando igual, no igual no, más lo amaba mas que antes, pero como le habia dicho a Remus, Sirius...incluso pensar su nombre me dolía, el me odiaba y como no iba hacerlo después de la cosas que yo habia escrito en esa maldita carta. Me dormí pensando en él, soñé con él, soñé con nuestro pasado juntos, por que cuando yo estaba en esos sueños era feliz por que él me amaba...