Capitulo 5: Nube de Funeral
La reunión ya llevaba unos minutos de haber comenzado. Estaban todos menos Elizabeth, de la que no se había sabido nada hasta el momento, y Matsuda, que estaba supuestamente vigilando las cámaras de seguridad. Luego de pasado un rato, L dijo quien era su sospechoso del caso de las muertes.
- NANII ! - Gritaba Aysawa - El culpable de todo esto es Elizabeth?
- Así es Aysawa - respondió L - El hecho de que portara sangre en sus ropas, que llegara tarde ayer, el día de la junta, y que ahora no está aquí con nosotros son pruebas de ello.
Todas estas pistas se me fueron dadas gracias a Roy, quien cooperó mucho con la investigación.
- Jajaja! No fue nada L - Roy "humildemente" se reía - Sólo quería que la verdad de Elizabeth-sama saliera a la luz. Jajajaja!
- Como sea… - L comió un poco de helado que tenía cerca - Ahora tenemos que esperar que ella…
En ese instante, las alarmas del edificio empezaron a sonar, un gran alborto se apoderó de la sala y, abriendo ambas puertas de la habitación, apareció un agitado Matsuda lleno de miedo y espanto.
- SALGAN TODOS! EL EDIFICIO SE QUEMAA! INCENDIOO! -gritó Matsuda, por lo que todos se alarmaron y escaparon lo más rápido que pudieron del lugar.
Mientras a lo lejos las sirenas de bomberos se oían cercanas, ya casi todos se encontraban afuera del recinto, menos alguien de quien no se había tenido noticia hasta ese momento.
- Esperen… Donde está Elizabeth!
- Hay restos de una persona calcinada allí adentro - escuché decir a uno de los bomberos que habían apagado el incendio que consumió casi todo un piso.
- Debe ser ella… - El detective Soyshiro, Aysawa, Light y L entraron al edificio del cual aun salía un poco de humo.
Yo miraba alrededor y notaba que todos estaban asustados. Bueno, casi todos: Near como siempre no mostraba ninguna emoción después de todo lo vivido, se mantenía serio, con una mirada perdida en la instalación que hace poco ardía. Matt por su parte parecía un verdadero perro asustado: Al lado mío, acurrucado, llorando como una señorita por sus juegos que posiblemente se habían quemado. Las mujeres estaban reunidas junto a Linda y a Roy esperando que L y los otros regresaran de ese infierno.
- Mello - Matt me llamó suavemente - tengo miedo; que tal si a nosotros nos hubiera pasado algo en ese incendio?
- Matt… de lo único que estás preocupado es que la princesa Peach y Zelda no hayan sido comida para las llamas. No creas que no lo sé - y tras estas palabras de "aliento", Matt se tranquilizó un poco y fue a esperar con los demás.
Pasaron unos minutos. Mi única preocupación en ese momento era que mis barritas de chocolate no se derritieran, porque tenía muchas y algunas muy caras y de buena calidad. Fue entonces que los agentes aparecieron para darnos la fatídica noticia.
- Chicos - L se dirigió a todos - la principal sospechosa, Elizabeth Tourske, ha muerto quemada dentro del cuartel.
No suelo vestirme de negro. No me queda el negro, no es para mí. En Wammy's Hose decían que por mi piel y mi pelo blanco yo parecía una nube que siempre estaba en los pasillos. Ahora yo sería como una nube de lluvia, porque me he vuelto con un traje oscuro, y que mejor lugar para andar así que en el cementerio.
- Near, te queda el negro, te vez lindo - me decía Mello con algo de ironía - Si tan solo tuvieras el pelo amarillo, serías tan guay como yo.
- Mello… estamos en un funeral - le sugerí - ten respeto por Elizabeth: baja la voz y deja de comer chocolate, por favor.
Han pasado dos días desde el incidente del incendio y los restos de la agente Tourske están siendo velados. Los familiares más cercanos de Elizabeth pidieron que (por favor) usaran un ataúd para enterrar los restos de su congénita, aunque sólo quedaran unos huesos quemados y gran cantidad de ceniza; según ellos, por una antigua tradición familiar.
- La ceremonia fúnebre dará inicio - decía el padre que se dirigía a nosotros - por favor, todos guarden sus respetos hacía la difunta, la señorita Elizabeth Tourske.
El sacerdote estaba hablando de muchas cosas aparentemente maravillosas que Elizabeth había realizado (que por casualidad parece que ninguno sabía que las había hecho), pero mi cabeza no estaba allí, estaba en el cuartel, donde analizaba cada momento de aquel incendio. Elizabeth sabía que L la había descubierto y por eso se suicidó? O tal vez… Ella sabía algo, y alguien fingió todo para borrar las pistas que de seguro descifrarían al verdadero culpable… de ser así… Matsuda sería…
- Pueden ir en paz - decía el clérigo, dando por terminada la misa.
Abrieron las puertas y afuera había comenzado una pequeña lluvia (la cual había mojado todo el suelo cubierto por las hojas de los árboles) por lo que se dejó que el entierro se haría por la noche. Volvimos al cuartel casi sin decirnos palabra. Cuando llegamos, me dirigí inmediatamente a mi habitación, a pensar de que forma interrogar a Matsuda sin que él se diera cuenta de mis sospechas.
Estaba L reunido junto a Matsuda, Soyshiro y Aysawa en uno de los salones del cuartel. La noche ya venía cayendo encima. Según parecía, todos tenían la intención de saber que le había pasado a Elizabeth, aunque hace un par de días fuera declarada como una asesina.
- Matsuda - le decía L - seguro que no viste nada extraño en las cintas de seguridad del cuartel?
- No Ryuzaki - respondió el agente - nada, en lo absoluto. El fuego salió de la nada y para cuando me di cuenta, creo que ya había agarrado a Elizabeth y la había dorado… jajaja…
- Esto no es un juego Matsuda! - El detective Soyshiro le levantaba la voz - Acabamos de perder una vida!
- Tiene razón… lo siento jefe.
- Me llevaré las grabaciones del recinto para investigarlas - señaló L - Aysawa, Soyshiro - los nombrados miraron a L - quiero que vuelvan a ir al sitio del suceso y intenten encontrar algo que nos ayude a entender lo que pasó. Me retiro; permiso.
L salió de la habitación, donde afuera lo esperaban Mello y Matt.
- Ryuzaki-sama! - dijo Matt...
- Y ahora que? No ando de humor para jugar con ustedes.
- Escúchanos L - Mello intentaba imponerse ante tal situación - Queremos ayudar en la investigación; no queremos ser un estorbo para ustedes y somos bastante inteligentes, sólo danos una orden y nosotros la cumpliremos!
- Mmm… - L se mordía su dedo - es tarde - Mello y Matt se miraron - mañana a primera hora les diré que favor especial necesito para que me ayudan a resolver este misterio. - Mello y Matt asintieron, y se alejaron corriendo y muy felices - Niños, que bueno que están aquí para alegrarme - se dijo a si mismo L mientras caminaba rumbo a su habitación.
Ya la luna estaba alta. Near había trabajado arduamente en sus posibles teorías sobre el incendio, por lo que poseía más de 100 hojas diferentes con diversas situaciones.
- Creo que es suficiente… quizá mañana le pida ayuda a Mello… - Near se queda pensando - Mello… que opinarás tú? Cuál será el culpable según tú? De verdad me veía lindo de negro? - el pequeño se ruboriza, para luego mover la cabeza - Qué rayos estoy diciendo!
Golpean la puerta suavemente, pero con la fuerza suficiente para oír aquel ruido.
- De seguro que es Linda - se dijo Near y se levantó a abrir la puerta - Qué quieres, Lind…? - su frase fue abruptamente cortada por un certero golpe que lo dejó inconciente en el suelo.
- Hora de dormir… Near-kun…
Son tantas cosas las que pasan por mi mente… por fin ayudaré a L, y el verá que soy el indicado para ser su sucesor… sin embargo… no tengo muchas pistas… por eso hago esto… sólo porque necesito su consejo para descubrir al verdadero culpable.
Mis pies estaban frente a la puerta del dormitorio de Near. Tal vez estaba dormido… pero que importa… sería sólo un momento… Abrí la puerta con sumo cuidado en caso que mi rival ya estuviera soñando, pero… No era posible! Su dormitorio estaba hecho un desastre (más del normal): sus torres esparcidas por el suelo, las hojas de sus libros arrancadas, su cama deshecha y él… Near no está!
- Near!
Corrí rápidamente a buscar a Matt, por lo que mis pisadas despertaron a los otros. Poco a poco se levantaban a averiguar el motivo de mi bullicio. Antes de llegar al dormitorio del pelirrojo, L se puso frente a mí.
- Qué te pasa a ti que deambulas y me despiertas a estas horas de la noche?
- Es Near - respondí agitado - No está!
L abrió los ojos de golpe y en cosa de minutos todos buscábamos al albino, pero al cabo del poco rato nos dimos cuenta que no servía de nada: el no estaba.
- Esto es malo - dijo Aysawa - si la misma persona que hizo las otras muertes tiene a Near, podemos esperar cualquier cosa.
- NO! No le puede pasar nada a Near! No a él - gritó Linda mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
- Por qué Linda - preguntó Roy curioso.
- Tú no lo entenderías; nadie lo entendería. Yo… Near… Yo… - Linda empezó a llorar - Near es lo más importante en mi vida! Desde que mis padres murieron el ha sido lo más cercano hacía mí… Me ha cuidado y protegido por eso yo… Lo amo…
Y quien diría que sólo dos palabras nos dejarían a todos en silencio. Linda amaba a Near… Por qué? Por qué a él? Digo… hay más niños al que te puedes enamorar… como Matt o no sé… En eso Linda salió corriendo, y por una extraña inercia la seguí pidiéndole que se detuviera… Corrimos por los pasillos e incluso pasamos por el cuarto de Near, donde me detuve. Había algo que no había notado… una hoja de árbol húmeda y media seca.
- Esta hoja... El cementerio!
La fría madrugada no detuvo a los detectives que llegaron al cementerio de la ciudad. En un comienzo se les impidió la entrada, pero luego de un "dialogo" (donde las armas y la comprensión reinaron) se les permitió el paso, inclusive los guardias del lugar empezaron a trabajar para encontrar al niño perdido.
- Near! Donde estás? - eran los gritos que se escuchaban por casi todo el lugar.
- No te preocupes Linda - Roy intentaba animar a la pequeña - Ya verás que Near aparecerá y estará sano y salvo - le decía mientras Linda era un mar de llanto, tanto por la posible perdida de su ser amado como de que nunca más lo pudiera volver a contemplar y a declararle sus sentimientos.
- Tsk… Maldito cabeza de cepillo! - Mello corría por los rincones del cementerio - por qué estoy tan desesperado por encontrarlo… no lo entiendo… si se muere tal vez sería lo mejor para mí pero… Near… donde estás? - pesaba Mello.
Linda, Roy y Matsuda pasaban por una gran muralla llena de hoyos que aún no eran rellenos; L, Light y Aysawa buscaban en las lapidas del centro; Matt, Naomi y Halle investigaban en las tumbas aún abiertas; y Mello y Soyshiro buscaban en los costados, lugar donde el rubio chocó con una pared.
- Maldita pa… - Mello miró el objeto con él que se había golpeado, el cual decía "Bóveda Sagayi-Iruno".
Hace frío… Está oscuro… Donde se supone que estoy? Este sitio es muy estrecho… Yo… que es esta sensación que siento… una emoción? Miedo? Creo que sí. Tengo miedo. Sé que estoy asustado: mi voz no me sale, mi cuerpo está tenso sintiendo un suave terciopelo. Será que acaso este es mi fin, mi muerte?. Empiezo a pensar en todas las cosas que hice y que nunca podré hacer… el aire empieza a escasear… mi mente se vuelve nublosa y mis recuerdos empiezan a desvanecerse… Espero al menos volver a ver alguna vez a mis amigos: Roy, Linda, Matt, Mello… Alguien… sálveme…
- NEAR! - el ataúd donde me encontraba se abre de golpe, pudiendo notar tan solo una luz amarilla que se emana desde lo alto como el oro. Es… Mello… - Está aquí, en la bóveda de los Tourske! Near, respóndeme!
- Me… Mello… - es mi última palabra antes de que mis ojos se cierren en este mundo.
….
¿?: Sí, hoy me toca despedir el capitulo a mí: el asesino del fic. No soy de muchas palabras, así que seré breve: Si creen que he sido malo, ni siquiera saben de lo que soy capaz. Si creen que elimino por diversión, no me conocen. Solo algunos de los lectores deben saber quien soy en realidad, por lo que pronto ellos serán los siguientes en ver el más allá. Dejen sus comentarios, ya que todo ayuda a mejorar esta serie y mi personaje. Muy pronto, pero muy pronto, me conocerán…
Roy: -de lejos- rápido! Creo que el culpable está por aquí despidiéndose!
¿?: Bueno me retiro. Sayonara, Lector/a-san.
