Capitulo 6: Personalidad hospitalaria

El automóvil conducido por Moghi iba rápido atravesando la ciudad. Near iba recostado sobre los brazos del Soyshiro-san y Light. Yo iba sentado junto a Mello, el cual se veía muy nervioso por la situación (como casi todos). Un poco más allá Linda lloraba desconsolada mientras Halle-san la intentaba calmar. La rabia que llevaba Mello colapsó entonces.

- Linda! Cállate de una maldita vez! - le gritó Mello - Llorando no vas a solucionar nada. Si no piensas en como atrapar a quien le hizo esto a Near… NO ESTORBES!

- Pe… Pero Mello… - intentó decir algo Linda, pero fue silenciada por Halle-san.

- Mello, tranquilízate -le dije y saqué una barrita de mi bolsillo - Quieres un poco de chocolate?

- Piensas en comer en un momento como este? - me dijo y con su mano lanzó la barra lejos - Matt! Perro estupido!

Eso era el límite: ver a Near en ese estado de seguro que había hecho colapsar a mi amigo. El vehiculo se detuvo de golpe. Inmediatamente bajaron a Near y se lo llevaron dentro del hospital, y pronto todos empezamos a bajar para ingresar al recinto. Los pasillos eran blancos, y habían algunos pacientes que esperaban ser atendidos en las bancas que estaban en la pared. Nos sentamos en una de ellas y comenzamos a esperar que, por una doble puerta, saliera alguien de bata blanca para darnos la noticia que la mayoría sospechaba con tristeza.

- Buenas noches - dijo un tipo alto, rellenito, que llevaba uno de esos instrumentos (nunca he logrado decirlo bien) en el cuello - soy el doctor Satou. El joven que ingresó hace unos minutos…

- Near - interrumpió L - cómo se encuentra el pequeño?

- No sé donde estaba, pero fue una suerte que lo encontraran… - el médico se acomodó los lentes que llevaba y siguió hablando - si estaba unos minutos más sin aire… Seguramente él no hubiera podido sobrevivir.

- Ósea que…! - Mello se levantó de su asiento - Near está bien!

- Está estable - ratificó el doctor - pero deben dejarlo descansar por ahora. Si me disculpan, debo ir a atender a otros enfermos - el hombre comienza a caminar - con su permiso.

La noticia no era la que esperaba la mayora. Al parecer Near era más fuerte de lo que creíamos y había sobrevivido. Algunos fueron por un café, otros se sentaron y se relajaron, y el resto (como yo) empezó a fijarse en otras cosas del edificio. Una vez de nuevo estuvimos todos reunidos se comenzó a decidir quien se quedaría para cuidar a la pequeña motita de algodón.

- Existe una alta probabilidad de que el asesino regrese si se entera que Near sigue vivo y está aquí - dijo L - así que necesitamos que unos tres o cuatro se queden a cuidarlo.

- Yo me quedaré! - dijeron Linda y Mello casi al mismo tiempo.

- Los acompañaré - señaló Light, el cual llevaba un café en la mano.

- Entonces yo también me quedaré - dijo finalmente Naomi Misora.

- Bien! - Ryuzaki se levantó y comenzó a caminar - el resto, vamonos; mañana nos espera un agitado día investigando el cementerio.

Los demás afirmaron y comenzamos nuestra partida. Salimos del hospital y comenzamos a caminar hacia el auto. Le di una última mirada a la construcción donde se habían quedado mis dos posesiones más importantes bajo un cielo que amenazaba con una llovizna.


La mañana estaba algo fría, parece que había llovido; aunque dentro del hospital no se sentía. Desperté junto con Light. Linda seguía durmiendo y Naomi ya estaba comiendo un pan con queso comprado de la cafetería. Al poco rato una mujer apareció del una sala cercana y nos saludó con una sonrisa.

- Ohayo - dijo la señorita - los que desean ver al niño de la habitación 203, por favor, síganme.

Naomi y yo fuimos con la enfermera, mientras que Light se quedaba cuidando a la molestia de Linda, que no estaba cooperando en nada. Llegamos a la sala, la cual era blanca, bastante iluminada, con una ventana y ese típico olor a salud. Near estaba acostado, con los ojos cerrados, como si nunca le hubiera pasado nada más que un mal sueño que se terminaría cuando despertase.

- Pobre pequeño - exclamó Naomi - debe haber sufrido mucho… pero ahora se ve tan tierno durmiendo como un angelito de cabellos blancos… no lo crees, Mello?

- Claro… - reflexioné unos segundos sobre lo que había respondido - digo NO! Ósea! No lo sé! Ni tampoco me importa ese mocoso! - miré hacia el otro lado de la habitación.

- Si no te importa - me dijo ella - por qué estás aquí?

Me había atrapado. Fue una suerte que no tuviera que responder esa pregunta, ya que el idiota (pero esta vez afortunado) Matsuda apareció por la puerta de la sala.

- Gud Mornin! - dijo Matsuda intentando ser cordial.

- Es "Good Morning" - le corrigió Naomi.

- Qué haces aquí, Matsuda? - le pregunté mientras buscaba en mis ropas si tenia algo de mi droga café azucarada.

- Es hora del cambio de turno! Aysawa, Moghi y yo - Matsuda se apuntó a él mismo - cuidaremos de Near-kun!


Los vigilantes del primer turno se habían retirado del hospital. Watari había llamado hace un rato, para informarles a los tres agentes que custodiaban al joven durmiente el avance de la investigación: uno de los guardias del cementerio, Lee Abe, había sido asesinado y las llaves no se encontraban con él; no habían huellas ni pista alguna del actuar del culpable, y nada más.

- Gracias por todo, Watari - dijo Moghi - por favor mantenednos al tanto en caso de que se descubra algo más.

- Bien, buenos días - Watari colgó el teléfono desde el otro lado.

- Algo nuevo, Moghi? - dijo Matsuda.

- Neeh… Sólo otro muerto, y cero pistas - Moghi guardó su celular en su chaqueta.

Mientras tanto, dentro de la sala donde estaba el joven que había sido atacado, Aysawa veía la televisión mientras cuidaba a Near, por lo que no se percató cuando el pequeño comenzó a mover su mano y a abrir sus ojos.

- MELLO! - fueron las primeras palabras del albino, con las cuales el detective casi se desmaya de la impresión.

- Near! Estas despierto! - Aysawa se acercó a él y lo abrazó - Qué bueno que estas bien! Nos tenías preocupados a todos!

- Ay… Aysawa-san… no… no puedo respirar - dijo Near por lo que Aysawa se disculpó y se separó del chico - necesito… quiero decir… deseo hablar con Mello.

Los demás entraron a la sala y vieron a Near recuperado, por lo que corrieron a saludarlo y a felicitarlo por estar sano y salvo. El ambiente era bastante agradable cuando, de pronto, una alarma sonó de uno de los relojes de los detectives.

- Es la mía - dijo Moghi - es hora del cambio de turno. Pero al parecer los otros se demorarán un poco más de lo previsto.

- No se preocupen! - dijo Matsuda - Ustedes vayan, llamen y avísenle a todos que Near ya despertó. Yo me quedaré cuidándolo mientras tanto.

- Ok Matsuda - habó Aysawa antes de salir - no cometas ninguna estupidez. Moghi, vamos. - y dicho esto los dos agentes salieron de la habitación.

- Veamos… - Matsuda se acercó al niño que estaba acostado - y a que podemos jugar por mientras, Near-kun? - una risa inconciente se dibujó en la boca del hombre para que luego cerrara la puerta de la sala.


Nos demoramos más en el cementerio por lo que íbamos atrasados a cuidar de Near. Hace poco habían llamado y nos habían dicho que él había despertado, por lo que ahora tenía más deseos de llegar al hospital.

- Estamos aquí! - dijo Soyshiro-san - vamos a ver al pequeño niño.

Por suerte Linda no venía, con lo mal que me cae esa chica. Tenía muchos deseos de llegar e interrogar a ese cabeza hueca, que se me hacia agua mi boca llena de chocolate. Pero aun me llenaba de ira el hecho de que lo habían atacado; es decir, se supone que yo soy su enemigo y sólo yo puedo golpearlo y esas cosas, se supone que es eso… o es lo que al menos quiero creer… por qué tal vez yo…

- Que extraño - comentó Halle, la cual me alejó de mis pensamientos - la puerta está atrancada por dentro, no se puede abrir.

De repente escuchamos un fuerte grito desde el interior de la sala. No cabía duda. Era de Near. Entre todos comenzamos a golpear la puerta y al cabo de unos segundos logramos derribarla. En el interior había una escena escalofriante, e inclusive fue una suerte que Linda no estuviera para ver tal espectáculo: Near estaba amarrado sobre la cama, en una posición que era claramente incomoda, mientras abajo habían muchas púas esperándolo en caso de que se soltara y, un poco más allá, sentado, Matsuda afirmando la soga y con unas tijeras a punto de dejar caer al albino. Una verdadera tortura.

- Matsuda! Qué haces maldito enfermo! - le gritó Halle, pero no tuvo tiempo de responder, porque un gran puño le había llegado de mi parte, mientras que Light sostenía la cuerda que mantenía a Near en el aire.

- Kuso! Así que tú eras el bastardo que se escondía tras las muertes! - le Escupía esas palabras en su cara, mientras lo golpeaba sin piedad. - Respóndeme!

- Estás atrapado - habló L entonces, que se había mantenido al margen de la situación - confiesa, Touta Matsuda.

- Jajajajajaja - se rió el mencionado con una risa de loco - A quién se supone que le hablas? - todos nos quedamos extrañados - Aquí no hay ningún Tou no se que aquí; sólo estoy yo! Taro Matsui! Jajajajaja

- Nani? - nos cuestionamos todos.

- Trastorno de doble personalidad - exclamó L como pasa sí mismo - así que eso se escondía tras la muerte de nuestros agentes. Creo que con esto se puede entender todo: Matsuda, en su personalidad de Taro Matsui, comenzó a eliminar a los agentes por un claro trastorno que le genera felicidad ver el sufrimiento de otros - Ryuzaki esta vez se dirigió a los demás - Halle, afirma la cuerda; Light, Soyshiro-san, arresten a ese sujeto!

- Si señor! - Los tres hicieron lo que se les fue ordenado: Halle afirmó la cuerda, mientras Light y el señor Soyshiro me quitaban de encima del enfermo y lo esposaban, para luego sacarlo del lugar.

- Estás enfermo Matsuda - le dijo Light.

- Quién está más enfermo? - le respondió el ya ex-detective - tú, yo, los que estamos o no estamos en esta sala, Quién! Jajajaja!

Ryuzaki comenzó inmediatamente llamó a Watari para comentarle lo sucedido. Después de hablar unos minutos con él por teléfono, cortó la comunicación y nos encomendó la misión de bajar a mi rival con el sumo cuidado posible.

- Ustedes - L apuntó a Near, el cual estaba en completo silencio - bájenlo con sumo cuidado! No queremos que le pase nada, ya que ahora Near es el principal testigo de todos los hechos ocurridos. En cuanto terminen sáquenlo de aquí; afuera estará un auto esperándolos para llevarlos al cuartel - y una vez dadas las instrucciones Ryuzaki se fue de la habitación, probablemente para llevarse al maniático enfermo ese, o al menos eso yo creía.

Comenzamos con mucho cuidado a sacar las agujas que estaban clavadas en el colchón de la cama, para luego bajar a Near hasta el suelo. Fue algo extraño, pero cuando Near ya pudo tocar el piso corrió hacia mí y, como buscando protección, me abrazó desconsoladamente.

- Mello… Arigato… - me dijo Near con sus ojos llenos de lágrimas.

Y nunca olvidare ese momento, ya que fue el día en que por primera vez, después de años de mirar a Near con recelo y odio, me di cuenta que no era necesario: él era como yo, sufrido, complicado, podíamos ser amigos y quien sabe… Pero no lo olvidaré porque, sobre todo, en este día, vi por primera vez una emoción en los ojos de mi rival.

- Mello… Tú a mi…

- No digas nada… Vamonos, Near.

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Moghi: Según parece, las cosas se han calmado con la captura de Matsuda.

N. Misora: Jamás pensé que Matsu podría hacer cosas tan espantosas como eso.

Moghi: Seguramente nuestros lectores tampoco, pero como vez la mente del autor está tan retorcida que puede crear eso y mucho más querida Naomi.

N. Misora: Bueno, esperamos sus comentarios y agradecemos a todos los amigos y amigas del autor que dan ideas para que este fic sea posible.

Moghi: Claro, domo-arigato para todos y para los que leen también. Ahora que terminó todo… por qué no salimos, Naomi? ^^ :$

N. Misora: Sí! Salir a encontrar más dementes y asesinos! Vamos! (se marcha)

Moghi: Uff… Mujeres… (xD) Espérame! ^^'