NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE IGINIO STRAFFI, SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO HISTORIAS.

¡Hola a todos! Es oficial, Fanfiction esta algo molesto conmigo; no sé porqué, había escrito toda una introducción de casi media hoja en el capítulo anterior que, cuando lo publiqué, se borró. Quede horrorizada al checarla y descubrir que aparecía el capítulo en solitario. Ni qué hacer, deberé decir lo mismo aquí:

Recién empecé el año viend capítulos de Winx Club, una de mis caricaturas favoritas cuando era una niña. Me enamoré de nuevo de las parejas, de la trama, y de inmediato busqué fics. Me ha desanimado descubrir que el fadom esta muy olvidado, espero que esto lo reavive un poquitín... Ya he publicado otra historia, un one-shot llamado "Mariposa" eso en lo que terminada de cimentar las ideas para el fic que en estos momentos leen.

No me esperaba, ni por asomo, tener tanto recibimiento. Infinidad de hits, así como muchas alertas, favoritos y comentarios. ¡Me tienen toda colorada de la felicidad! :) Aunque la trama irá avanzando de una forma que espero, sea fiel a la de la serie, espero seguir manteniéndolos curiosos y que les siga gustando. La historia, en sí, es muy diferente de otras. Me basé en algunas partes de la segunda temporada para consolidarla. Son villanos nuevos, que le dan un giro peculiar.

UA (Universo Alterno): ¿Cuál es la diferencia entre este fic y la serie? Verán, se ubica después de la cuarta temporada (como se habrán dado cuenta por Roxy) las chicas tienen sus poderes Beliviex, pero, por una misteriosa razón que después especificaré, Nabu ha resucitado. Tengo entendido que en la quinta temporada recuperan su vida, no sé si es cierto y menos sé cómo le harían.

La historia tiene además las parejas canon (Tecna/Timmy; Layla/Nabu; Bloom/Sky; Stella/Brandon) y cada una de ellas pasara por sus momentos, pero tenderá a centrarse en mi pareja favorita que es Riven/Musa.

Terminada esta larguísima nota, les dejo el capítulo dos. Enjoy!


Capitulo 2.

La Cueva.

Quien fuera que conociera a los Especialistas podía saber que no estaban pasando su mejor momento. Estaban entristecidos, desvelados, enflaquecidos y verdaderamente deprimidos. Pasaban día, tarde y noche tratando de localizar a las chicas del club Winx sin conseguirlo. Empleaban sus fuerzas enteras, toda su inteligencia. La magia que les otorgó Faragonda los hacía más resistentes en todo, incluso en soportar el sueño, pero estaban llegando a su límite.

Las Winx habían desaparecido, de eso dos semanas, sin que se encontrara rastro alguno de las hadas. Por toda la dimensión mágica se transmitía la noticia de que las hadas protectoras habían sido secuestradas por un ente desconocido y, presuntamente poderoso.

El Rey Oritel y la Reina Mariam llegaron desde Domino a Alfea preocupados por su hija. Ayudaban con sus poderes a los especialistas el tiempo que podían, pues también debían atender sus asuntos reales. Los padres de Musa, Flora y Tecna tampoco faltaban. Hasta los reyes de Solaria y Andros habían visitado la escuela en un desesperado intento de saber cómo estaban sus hijas.

Se les recibió solemnemente y acondicionaron habitaciones, pero las Winx no eran encontradas. Hicieron otro conjuro que les diera más energía a los Chicos, sin que eso mejorara las cosas. Ellos descansaban prácticamente nada, sabían que sus novias estaban en un peligro muy grande y no serían quienes las abandonaran.

Pero las cosas se salían de sus manos, jamás habían experimentado una catástrofe como esta. En todas las misiones que habían hecho juntos por años la desaparición, como tal, no se había hecho presente. Y las pocas veces en que alguien del grupo corría verdadero peligro, la adrenalina y el combate feroz hacía la ilusión de que todo ocurría muy rápido y, para cuando se percataban, todos estaban a salvo.

¿Dos semanas? ¡Nunca habían durado tanto tiempo sin saber de las chicas! Las extrañaban de sobre manera y tenían una harta preocupación de saber cómo estaban, en dónde, qué condiciones ¿Quiénes habían sido tan miserables de hacerles eso?

Roxy tampoco estaba muy bien. Desde Alfea, el hada ayudaba cada vez que podía en las búsquedas. Había dejado de comer y se le veía tan mal que la directora le obligó a quedarse a dormir al menos tres días, para que se recuperara. Alfea no estaba precisamente bien, los profesores y hasta las alumnas estaban angustiadas por las Winx.

Nadie desconocía que un grupo de lindas y poderosas hadas era el blanco de cualquier ente lleno de maldad. La preocupación radicaba en que no eran unas hadas comunes, las Winx tenían más poder que muchos de los magos y hechiceros más fuertes de Magix. Para que las tuvieran retenidas, con un hechizo lo suficientemente fuerte como para impedir que las encontraran, debían ser personas con dones excepcionales. Y, ante eso, las Winx estaban realmente en peligro.

Segunda semana, día tres. Timmy tecleaba en su ordenador procurando escanear toda el área del bosque anexa al lago Rocaluz. Buscaba signos vitales de seres mágicos, restos de hechizos y hasta indicios de un duelo mágico. Todo eso podía ser útil, empero, nada aprecia. El chico lucía desarreglado, con su cabello despeinado, ojeras bajo los ojos, más delgado y pálido.

Estaba en una de las naves de Fuente Roja. La radio sonó y aplanando el botón, se puso en comunicación con Riven.

—¿Has encontrado algo, Timmy?—preguntó.

—Nada. ¿Tú?

—Ni un poco.

Mientras Timmy rastreaba con el escáner ciento diez kilómetros cuadrados, Riven, Helia, Brandon y Sky usaban naves pequeñas para sobrevolar terrenos más alejados, donde la nave grande no podría maniobrar. Eso, en lo que Nabu y Roxy preparaban un hechizo con el cual pudieran quizá rastrear las habilidades mágicas de las Winx.

Riven hizo un ruido de coraje. La falta de sueño lo hacía más irritable, si eso era posible.

—No pudieron haber desaparecido así como si nada, deben estar por aquí.

En la parte trasera de la gran nave, donde estaban Nabu y Roxy, sonó una gran explosión. Timmy estaba acostumbrado y solo reinicio el programa para reconstrucción. Los dos entraron a la cabina mareados y algo sucios. Se les veía cansados y abatidos.

—No funcionó—dijo Nabu.

—Es como si algo bloqueara toda la magia, el hechizo las sigue hasta una especie de cueva y ¡Bum! Nos rebota—explicaba Roxy.

—¿Una cueva?

—Así es.

—No te ilusiones, Timmy—le reprendió Nabu—La cueva que vemos no es muy diferente de las otras. No te podríamos dar indicaciones para que la ubicaras. Solo sabemos que está en medio del bosque.

—¿Sabes cuántas cuevas hay en el bosque?—agregó Roxy.

—Aun así es información valiosa—y prendió el radio para comunicarse con los demás—Chicos, el hechizo tuvo mejores resultados. Roxy y Nabu dicen ver una especia de cueva… ¿cómo?

Nabu agarró el micrófono del radio.

—Es una cueva en medio de un claro, creo, hecha con rocas que forman un arco muy agudo, casi triangular. Alcancé a ver un poco más, como la sombra de árboles altos, así que supongo está entre arbustos y no por las montañas.

—Gracias por la información, Nabu—le respondió Sky.

—Seguiremos buscando—dijo Helia.

Y así hicieron, por muchas más horas.

De no ser por la llamada de Saladino los chicos no hubieran pensado en regresar. Primero llevaron a Roxy a Alfea y después, emprendieron el viaje a Fuente Roja. Casi les obligaron echarse una buena siesta y comer algo.

—Si no están frescos y descansado jamás las encontrarán—declaró Saladino—No queremos que se maten en la búsqueda.

—Esta bien profesor—sabían que necesitaban descanso, pero eso era irrelevante en esos momentos. Al menos para ellos.

Sky se fue a su dormitorio seguido de Brandon, pues eran compañeros. Timmy y Helia también desaparecieron así como Riven y Nabu. Tomaron una ducha y después perdieron el conocimiento del rededor cuando tocaron la almohada.

El sol los despertó al día siguiente, ya más prestos y descansados. Comieron algo en el comedor, donde también se dieron algo de tiempo para charlar. Saladino tenía razón, necesitaban relajarse un poco.

—Estoy algo cerca de encontrarlas—les dijo Timmy—Recordé que cuando fueron a la tierra, Tecna usó el poder del Árbol de la Vida para poder encontrar una ubicación más exacta de Roxy.

—Pero no es del todo preciso—le replicó Helia—Dudo que nos de una coordenada precisa.

—Tienes razón en eso, los aparatos tecnológicos no podrán medir con exactitud la información que nos dé—respondió, acomodándose los ante ojos.

—Y eso es buena noticia por…—dijo Riven, con sarcasmo.

—La tecnología no puede, pero la magia sí.

Todos lo miraron con una misma pregunta en sus rostros: ¿De qué estás hablando?

—Miren, las hadas y otros seres con poderes mágicos pueden recibir y traducir la información mucho mejor que los aparatos.

—¿Crees entonces que Roxy lo haga?—inquirió Sky.

—Ella podría ser, pero también pensé en otras haditas.

—¿Las pixies?—dijo Helia con exepticismo—Ellas no poseen tanta magia como Roxy.

—No, en eso tienes razón. Pero las pixies tienen un lazo fraternal-mágico con las chicas.

—Que encaminaría mejor la información del Árbol—completó Nabu.—Muy bien pensado Timmy.

—¿Alguien sabe dónde está la aldea de las pixies?

-Bueno, eso es más fácil se investigar—Y Timmy sacó su computadora portátil—Denme solo diez minutos.

Los chicos chocaron las manos, esperanzados de que al fin podrían tener mejores resultados.

o-o

No tenía ni la más mínima idea de dónde estaba. Todo el rededor era oscuro, un escaso y delgado rayo de luz colándose a la celda gracias al cuadrito de dos centímetros que estaba en la parte más alta del lugar, casi tocando el techo, a fácil ocho metros de donde ella se encontraba, y que funcionaba como única ventana.

El lugar apestaba, y estaba sucio, húmedo, horrible. La enorme puerta de acero que chillaba al abrirse era lo peor. Solamente entraba una persona durante el día, una a la que ni el rostro podía verle, y que sonría maliciosamente mientras sacaba un látigo de sus túnicas oscuras. Le dejaba a un lado, por el piso, una charola con pan seco, sopa fría y agua sucia, para después dar lugar a su placer.

Se la pasaba tumbada en el suelo, incapaz ya de moverse. La atormentaban los más pequeños ruidos y se sentía siempre débil. Pensaba que lo peor estaba por venir, que las cosas podrían ser más difícil de lo que ya eran.

Ya había perdido la cuenta del tiempo desde el día en que despertó ahí encerrada, y no sabía cómo había llegado y menos cómo salir. Los primeros días que entraban para lastimarla había sido capaz de al menos limpiarse las heridas. Ahora, cansada, débil, hambreada, no podía ya ni pararse a comer.

Si las intenciones de aquellos hombres era matarla, seguro ya estarían por conseguirlo. Era dolorosamente horrible y más escalofriante escuchar el hinchado metal oxidado abrirse lamentosamente, y los fuertes pasos de aquel hombre; ver su mirada lasciva, sus intenciones macabras brillando en sus ojos y después… sentir que las hacía realidad.

Gritaba, pero los últimos días eran apenas sollozos agudos y bajos. Su garganta le dolía cada vez más, y pasar la saliva era una tortura. Sentía su cuerpo más caliente de lo normal y de vez en cuando calambres recorrerle el cuerpo. Eso era nada a comparación del ardor que le causaban las punzantes heridas que cubrían su cuerpo. Heridas que aumentaban día con día.

De más está decir que sus ropas estaban sucias, rasgadas y duras, manchadas de carmín. No podría soportar mucho más el dolor, el miedo y la desolación.

Sabía al menos que no estaba sola. Durante el día—o noche, ya no sabía nada del tiempo—escuchaba otras voces, de diferente tonos, todas femeninas, que gritaban y sollozaban seguro por la misma pena que ella misma sufría. La llenaba algo de esperanza saber que, cruzando las paredes, había otro ser que bien podría ayudarle. Pero esa ilusión fue desapareciendo cuando se percató de que nadie podría salvarla.

Estaba sola, el mundo la había dejado a merced de ese torturador. Gotas de agua caían enmoheciendo el suelo, apestando el lugar, llenándolo de un silencio insoportable. ¿Cuánto tiempo llevaba ahí? Solamente Dios lo sabría.

Quizás lo más desesperante era que no recordaba nada más que oscuridad. Sabía que había algo más lejano que esa tortura y prisión, algo mejor, bello, y mágico. ¿Dónde? Era su condena no saberlo. ¿Habría hecho algo malo para que la castigaran de esa cruel manera? iQue alguien la ayudara! No soportaría ya más ese infierno. ¡No podía!

¿Habría algún alma piadosa que acudiera a sus llamados? ¿Unas manos benevolentes, voz dulce, sonrisa afable, que la ayudara a levantarse y sanara sus heridas internas? ¿Alguien que le quitara las cadenas en sus manos, que la alejara por siempre de esos hombres enmascarados, a donde nunca más la encontraran?

Algún tiempo pensó en escapar. Ahora ese pensamiento era borrado y penado hasta por ella misma. La sola idea de que, si escapara, la volvieran a encontrar, la hacía temblar de pies a cabeza. Ya se imaginaba los castigos… ¡No! ¡Nunca!

El pecho se le oprimió. Le estaba costando mucho trabajo el respirar. La cabeza le dolía, el cuerpo ni se diga, le daba escalofríos y a la vez sentía mucho calor en su cuerpo, que sudaba. Solo rogaba porque esa tortura terminara pronto.

Si, pronto. Quizás la muerte estaba cerca y podría llegar para llevársela. Muerte salvadora, dulce. Buena…

o-o

Llegar a la aldea de las pixies fue rápido y sencillo. La nave se estacionó cerca y los especialistas bajaron ansiosos. Las hadas de inmediato dieron la bienvenida a los recién llegados. De todas las pequeñas criaturas que había, seis se alzaron con más confianza y de inmediato estuvieron volando enfrente de ellos, sonrientes.

Tune fue la primera en hablar:

-¡Hola chicos! Llevamos esperándolos mucho tiempo—le dijo con amabilidad.

—¿A nosotros?—respondió Helia.

—Exacto—Amore apareció a su lado—Hace mucho tiempo que tenemos un horrible presentimiento.

—Sobre nuestras lindas hadas Winx—terminó Digit.

—¿Ya sabían que las chicas fueron secuestradas?—les preguntó Brandon.

Las pequeñas se estremecieron, sus ojos abriéndose por el miedo.

—¿Secuestradas?—repitió Chata—¡No teníamos ni idea!

—Aunque, considerando el horrible presentimiento que tuvimos para con ellas hace tiempo… suena muy lógico—Pensaba Locket.

—Vinimos porque creemos que pueden ayudarnos—Timmy les explico detalladamente todo el plan, las pixies escucharon atentas, sin interrumpirlos. Cuando terminó de hablar, fue cuando comenzaron a preguntar.

—Tienes razón en muchas cosas—les dijo Digit—Pero temo que así como puede funcionar, puede fallar.

—Hemos estado buscándolas por semanas, no perderemos nada con tratar—les dijo Riven.

—Bueno, como lo deseen. Haremos de todo por salvar a nuestras hadas.

Las pixies guiaron a los especialistas hasta el Árbol de la Vida. Fueron buscando entre las ramas hasta que cada una encontró la correspondiente al mundo de su hada especial. Cerraron los ojos, invocando todos sus poderes mágicos en un hechizo unánime.

La búsqueda era ardua y difícil. Los chicos vieron a las pequeñas temblar y pelear contra enemigos invisibles. El recorrido, ennegrecido por la maldad que rodeaba a las Winx, tuvo que ceder ante la magia de amor y amistad que había dentro de las haditas. Al final, ellas pudieron vislumbrar una serie de imágenes tan horriblemente precisas, que abrieron sus ojos abruptamente y gritaron, cayendo al suelo de una en una con cara de espanto.

Los especialistas las agarraron antes de que se golpearan y trataron de hacerlas reaccionar, pero estaban en total estado de shock. Tardaron algunos minutos en poder hablar cuerdamente, y cuando lo hicieron, no fueron cosas agradables las que dijeron. Chata fue la que más se recuperó y quien pudo hablar primero:

—¡Es espantoso!—decía—Son una especie de mazmorras, están ocultas bajo tierra. Son húmedas, frías, sucias ¡Ah. Pobre Flora!

—Chata, dinos más por favor—le pedía Helia con ansiedad.

—Parece que han caído víctimas de horribles hechizos malignos—Locket hablaba ahora—Están muy perdidas y desesperadas, no puedo saber lo que han sufrido.

—¿Y no han visto dónde están?

Tune, que hasta ese momento había estado cómodamente sentada en las manos de Riven, abrió los ojos para decir con voz fina, dejo de tristeza.

—Partimos del lago Rocaluz, hacia el norte, antes de llegar a las grandes montañas hay una desviación inclinada al este. Son como unos sesenta kilómetros hasta llegar a una formación rocosa que simula una cueva. Pareciera que está cerrada, con pared, pero es una ilusión. Se puede abrir al jalar de una piedra escondida; con pasadizos profundos pero no complicados, imposible de perderse. El segundo pasillo a la izquierda, seis habitaciones….

No pudo seguir hablando, se agarró la cabecilla como quien tiene un horrible dolor y voló hasta el suelo. Las pixies se dieron un abrazo grupal. Los chicos sabían que las haditas eran vulnerables a los poderes oscuros, pero para que adquirieran esa condición, debieron ver cosas espeluznantes.

Timmy había codificado toda la información en su mapa virtual, el cual había llegado a un punto aparentemente inexistente, pero sabía que eso podía ser obra de un conjuro protector. Los chicos agradecieron su favor a las pixies, y tras una ardua discusión consiguieron hacerles entender que ir podría poner sus vidas en peligro.

Resignadas, las pixies volvieron a su aldea, de donde los especialistas partieron llenos de esperanzas. Tomaron la ruta que dijeron, siguiendo lo que el mapa indicaba. Al final, se estacionaron entre los árboles y fueron andando por un sendero oscuro y abandonado.

Sus rostros se iluminaron cuando, al final, encontraron las dos rocas colocadas perpendicularmente, simulando un arco agudo, que era la entrada de la cueva.


Eso es todo por el momento ¿Qué irá a pasar?...

Comentarios:

Gatita Kon: Gracias por los ánimos y también por agregarme en tus alertas :)

RoseMarie1314: Me alegro mucho de que opines eso, en todas las historias que empiezo siempre temo no capturar bien la escencia de los personajes.

Tinteii: Si, en esos tienes razón, ojalá esto anime un poco el lugar. Thanks

Liss: Uff, tengo un año menos que tu y aún asi la historia me sigue emocionando, es como si me mandara a los siete años. Amo esa sensación :D

Volviendo al capítulo, los chicos la están pasando realmente mal y las cosas no mejorarán en muuucho tiempo. No es que los odie, si no que mientras más veía la serie, más me percataba que siempre son los que quedan atrapados, secuestrados, a veces heridos, comprometidos (Brandon) ahora estarán del otro lado. Sonará cruel, pero este fic pretende voltearlo todo al revés.

Sin nada más me despido. ¡Esperaré sus comentarios!

chao!