Cap 11; Inútil
Cuando termine mi sándwich, no sabía qué hacer, ¿que se supone que se hace en una casa llena de criminales? Sobre todo si eres una "protegida" eso es lo que mi cara reflejaba, por que inmediatamente Deidara trato de darme diversión
- ¿Qué quieres hacer? - se estaba tomando en serio lo de "encargado"
- Eemm, de verdad, no sé, ¿Qué se hace en una casa donde no se puede salir? – había decidido olvidar el enojo hacia él, después de todo, era el único, que me prestaba atención, o que demostraba preocupación por mí, aun mas que mi original captor, Itachi Uchija.
- Te ensenare la casa – dijo decidido, asique tomo mi mano, y cruzamos la cocina, esperen, ¿ACABA DE TOMAR MI MANO? Omg, no lo demostré, pero mi pulso se empezó a acelerar, y sentí como me subía la sangre a la cabeza, específicamente, a las mejillas. Bueno bueno, ¿en que estaba? A si, cruzamos la cocina y entramos por una puerta que estaba ahí. Era un comedor, había diez puestos, era una habitación sumamente oscura, iluminada solamente por dos candelabros lúgubres.
- Bueno, este es el salón donde nos reunimos, pero no comemos aquí – menos mal, yo, tampoco lo haría - es algo oscuro ¿no te parece? – Estaba escuchándolo y observando la habitación con detalle, ni note cuando nuestras manos se des-entrelazaron y se puso en frente a mí.
- Muy oscuro – le respondí, cruzando mi mirada con la suya, cuando lo note ya era muy tarde, se había acercado lo suficiente como para tomar mi cara entre sus manos y hacer que mire sus ojos. ESOS ojos, celestes como agua, podían hacer que me temblaran las rodillas nunca había sentido eso por un chico, y si, ya había dado "esos" pasos, ya había tenidos novios, y ya había dado varios besos, y mirado de esta manera otros ojos, pero ningunos, ni unos, habían surtido ese efecto en mi.
MUACK, fue lo único en que pensé, cuando inevitablemente mis labios se juntaron con los de él, no estaba segura si había aplicado la regla del 90-10% (el chico se acerca el 90% y la chica le responde con el 10% si quiere el beso) pero eso ya no importaba, lo único que si lo hacía es que, me estaba besando con un chico, que quizás cuantos años tenía, un criminal, en verdad eso es lo que menos me importaba, no me importaba porque era criminal, solo que me estaba besando y no solo eso, yo, le estaba devolviendo el beso.
Fue un beso tierno, pero después de un rato, se volvió apasionado, empezó a aumentar de ritmo, la cosa se estaba poniendo seria, bajo sus manos a mi cintura y me acerco su cuerpo, un beso tierno se convirtió en un beso francés, y yo no quería, así que me detuve, y me separe. Ahí es cuando me tope de nuevo con ESOS ojos.
- Fue divertido no lo niego – dije con una sonrisa coqueta – pero no quiero nada serio – le dije
- Yo tampoco – y comenzamos de nuevo a besarnos, retomando nuestra posición.
Me di cuenta de algo, no quería dejar de besarlo, simplemente, mis labios no lo querían soltar.
Solo estuvimos así por un rato, basándonos, cuando se nos acabo el aire, nos detuvimos.
- Mejor te enseno el resto de la casa – me dijo con una sonrisa maliciosa que yo estaba empezando a desear
- De acuerdo – y salimos tranquilamente, como si nada hubiera pasado.
- Bueno esta es la cocina- me dijo mostrándome lo obvio – este es el living – y caminamos hacia el pasillo – bueno y este es el pasillo principal, donde están todas nuestras habitaciones, te voy a advertir algo – preste atención – no quiero que entres, ¡por ningún motivo, bajo ninguna circunstancia! En la habitación de Hidan – dijo lo ultimo bajando la voz, era una de mis habitaciones vecinas, Hmp
- ¿Por qué? – tenia curiosidad
- Su habitación es el único lugar en donde puede dañarte a su antojo, sin que nadie pueda evitarlo, incluso Itachi, y él lo sabe- me dijo con cara de preocupado
- ¿Dañarme? ¿Por qué lo haría? – me estaba confundiendo
- El es así, y tampoco quiero que te acerques a él –
- ¿pero por qué? – solo nos habíamos besado y ya quiere imponerme reglas, jaja
- Créeme es por tu propia seguridad- me aseguro
- Esta bien, no lo hare – le asegure, si él me lo decía de ese modo, es porque era en serio, lo amenazador que note en el desde el principio no había sido en vano
- Y tampoco le sigas sus juegos
- ¡No lo hare! – le dije alzando mis cejas con una sonrisa, yo no era dura de entender y odiaba que me repitieran las cosas
- Bueno, y al final del pasillo esta el baño, el único de la casa –
- ¿Eso es lo que te dijeron? – Lo mire risueña ya que recordé el baño de mi habitación-
- ¿A qué te refieres? – me miro con cara de "me tomaron el pelo"
- A que hay un baño en mi habitación – le comente, sus ojos se abrieron como platos
- Esa mentirosa – gruñó
- Jajajaja, te vieron la cara –
- Hmp, como sea ¿quieres ver televisión?
- Claro – fuimos al living a ver televisión, no se por cuanto tiempo, pero estaba atardeciendo.
Ni note lo cerca que él se había sentado de mi, y no me molestaba, me empezó a gustar, que inconsciencia la mía, enamorándome de un chico del que no sé ni su nombre y sin darme cuanta me quede dormida en el sillón mas grande, apoyada en Deidara.
Me desperté, creo que un par de horas después, ya que era de noche, en el living estaban ese tipo llamado Hidan, y Deidara, en el cual yo seguía apoyada, creo que desperté en un momento crítico, por que se miraban con odio, no sabían que yo estaba, despierta. Cerré mis ojos para que continuaran y para escucharlos.
- No vas a hacerle nada, Hidan, no lo permitiré –
- Jaja eso no lo decides tú, ni tampoco lo puedes evitar -
En eso, escuche la puerta abrirse, Abrí mis ojos
Era Itachi que entro por la puerta principal
- ¿Que sucede? – pregunto
- Yuki se quedo dormida en mi hombro – le respondió Deidara
- Hmp – me parece que eso no le gustaba
- Itachi – lo llame, Deidara y todo los presentes me miraron – necesito preguntarte algo –
- Hmp, ven – me señaló
Eso hice, me levante y fui donde él, que a su vez iba hacia su habitación. Cuando entramos
- Quería saber de una vez por todas, cuánto tiempo voy a estar aquí –
- El tiempo que se me dé la gana, ¿otra cosa? – me dijo con mala cara
- Quería saber si me dejarías entrenar, cerca de aquí o algo mientras la gana te dure, no soporto estar quieta y tengo que entrenar ¿sabes? porque… -
- No – me interrumpió
- ¿Disculpa? - ¿es en serio? ¿Acaso no me iba a dejar hacer nada? - ¿Por qué no?
- No vas a salir de esta cueva Yuki
- ¿Por qué no? – me empezaba a enojar, emputecer más bien, le dije eso gritando
- ¿Por qué NO SE ME DA LA PUTA GANA! – dijo gritándome, perdiendo los estribos
- ¡Te va a tener que dar! – le amenace
- ¿a si? ¿Por qué? – dijo desafiándome
- Porque… - no sabía que decir - ¡no quieres que entrene porque sabes que si entreno mi sharingan, te puedo ganar!
- No me ganaras jamás porque si sales de esta cueva, yo mismo te voy a matar-
- Entonces ¿Por qué carajo me trajiste aquí? Me siento Inútil, no quieres que entrene, no quieres que salga, ni que hable con tus compañeros, ¿Qué carajo quieres Itachi?
- ¿Quieres saber lo que quiero?
- ¡Si! ¡Si quiero, quiero saberlo todo y ahora!
