Cap 14; Todo o nada

Cuanto estuvo lo suficientemente cerca, hizo el movimiento con la varilla con la que acabaría mi vida, y yo no me podía ni mover, y no había podido ni recargar mi hielo, estoy acabada, adiós mundo, cerré mis ojos, esperando mi fin, y sentí una brisa en mi cara, y roca rompiéndose, abrí mis ojos, y la varilla estaba a solo centímetros de mi cabeza, enterrada en la roca.

- Te pregunte como te llamabas – me dijo con ira

- Jonico Uchija, Yuki – le respondí temblando, ahora si ya no voy a decir ni hacer estupideces.

- Así que Uchija, Hmp, tu sí que nos serás de utilidad – la fuerza que me tenía contra la pared desapareció, y me caí al piso. El punk se volvió hacia Itachi, para hablarle en "privado", aun estaba en el piso, reviviendo lo que me acababa de pasar, tener una experiencia cercana a la muerte te hace sentir, em, como decirlo, VIVA. Deidara se me acerco y me ayudo a incorporarme.

- ¿Estás bien? – me dijo preocupado

- Si, pero nunca me había asustado tanto –

- Lo que hiciste fue estúpido – me dijo con voz de reproche

- Lo sé – admití - ¿Qué fue lo que me golpeo?

- Uno de los muchos poderes del Pein principal, controla la gravedad de sus oponentes, puede alejarte o acercarte a su antojo - ¿Principal? ¿Había más Peins?

- Deidara, llévate a Yuki a la guarida – nos ordeno Itachi desde lejos – si escapa, ya sabes qué hacer

- Si – dijo y me sonrió, con todo lo que estaba pasando, otra sesión de besos no me vendría nada mal.

Salimos sin articular palabra de la cueva, cuando estuvimos lo suficientemente lejos, Deidara me tomo la mano, y a mí no me molesto, es más, me gusto, y seguimos caminando

- Yuki, me gustas, y mucho – me soltó, de repente, eso me dejo perpleja, sin habla, pero la verdad es que a mí también me gustaba

- A mí también me gustas, Deidara – lo mire y le sonreí, de verdad me gustaba el chico, se inclino para besarme – pero – le interrumpí, se detuvo – no sé nada de ti, y creo que es adecuado que…-

- pregúntame lo que quieras – me dijo divertido

- Primero que nada; ¿cuántos años tienes?

- 18 ¿tu?

- a punto de cumplir 15

- ¿Cuál es tu apellido?

- Amma (lo invente, lo busque pero no tiene apellido )

- ¿De dónde eres? –

- De la aldea escondida entre las rocas ¿tú?

- De la aldea escondida entre los glaciares

- Creo que eso es suficiente – se acerco para besarme nuevamente, pero lo evite

- ¿Cuales son tus intereses? – me miro divertido, con esa mirada orgullosa que tanto me gusta

- Hagamos esto- me miro pícaro - por cada pregunta que me hagas, me tendrás que dar un beso

- Hecho – le respondí, cada vez que me hablaba, me derretía – ¿cuál es tu hobby? – Deidara se apunto los labios, indicándome que lo besara, eso hice, un piquito nada mas

- Hacer explotar cosas – me dijo orgulloso – encuentro que una explosión es un arte efímero

- Interesante, a mí me gusta congelar cosas, flores por ejemplo, yo al contrario creo que las cosas se pueden apreciar cuando duran más, se pueden disfrutar por más tiempo – lo mire a ver cuál era su reacción, pero no me miraba a mí, tenía la vista perdida en algún punto lejano, pero se le notaba una sonrisa de satisfacción.

- Me gusta más que nos gusten diferentes cosas – me miro – así siempre tendremos de que hablar – me miro con unos ojos que nunca había visto antes en el, ojos tiernos. Me lo quería comer.

- ¿Cuál es tu comida favorita y la menos favorita? – se me acerco, y frunció los labios, los cuales bese

- Mi favorita es el Bakudan y la que no tolero es el Maze-gohan ¿y las tuyas?

- Mi favorita es el Sushi y la que no puedo comer son las iosas rellenas de verduras –

- ¿Suficiente? – me pregunto, deteniéndonos y tomándome por la cintura

- Suficiente, por ahora – deje de lado toda mi curiosidad, y nos dimos otro beso, pero este como no fue como el primero, este era más confiado, con una persona que me gustaba, y mucho, fue un beso a nivel cósmico, puse mis manos alrededor de su cuello, y el poso las suyas sobre mi cintura, atrayéndome, y me mordió el labio, era agresivo y apasionado y eso me gustaba, ¡por dios que sabe besar!

Itachi y sus enredos genéticos podían irse al carajo, lo único que me importaba ahora es estar con Deidara-chan 3

Para ese entonces, aun era de noche y tenía mucho sueño, calculaba que eran como las 5 de la mañana (perdí totalmente la noción del tiempo en la historia) y no había dormido nada en toda la noche, después de besuquearme con Deidara, nos fuimos a la guarida, Deidara me dejo en la puerta de mi habitación, con un tierno beso de buenas noches, no pensé mas, me puse un pijama del closet del cual Itachi me dejo sacar ropa, el closet pertenece a la tal Konan que todavía no conocía, sin pensar más, me fui a dormir, pensando en mi Deidara-chan.

A la mañana siguiente me desperté fresca y descansada, me di la libertad de tomarme el baño más largo y relajante de toda la Historia de la humanidad aprovechando lave mi polerón, mi falda y mis ropas ninjas, y me vestí con unas ropas del armario de Konan una polera de tiritas morada y unos pantalones negros sueltos, y Salí a desayunar, aun que no lo creía me había despertado temprano, y había dormido poco, pero me sentía descansada, eran las 10 de la mañana.

Todos estaban desayunando menos el líder y la misteriosa Konan, al parecer se habían dormido después o igual que yo, localice a Deidara con la mirada y me sonroje, salude a todos con un corto

- Buenos, días – algunos (entre ellos Deidara) me devolvieron el saludo

- Yuki, desayuna, te voy a hacer una prueba– me dijo secamente Itachi

- ¿Así como un entrenamiento? – me emocione, ¡al fin! Iba a tener un entrenamiento

- Como quieras llamarlo, ahora come – me ordeno Itachi. Eso hice, me serví una taza de café, y me prepare unas tostadas

Todos comían en silencio sentados en el living, eso no me molestaba, es más, me agradaba, hasta que alguien rompió el silencio.

- Y, bueno Deidara, ¿así que te gustan las chicas menores? – casi escupo todo el café que tenía en mi boca, no puedo creer que Hidan sea tan imbécil, todos los otros miembros lo miraron, todos divertidos con la incomodidad de Deidara, menos Itachi, que lo miraba serio, con cierto enojo.

- ¿A qué viene eso? – pregunto Deidara desinteresado, yo por mi parte no quería que nadie más se enterara de nuestros "besuqueos", eso es lo que habíamos acordado. Pero igual los otros no aflojaban sus miradas

- No solo digo que tu parecías muy contento cuando ayer Itachi dijo que trajeras a Yuki a la guarida – ahora todas las miradas se posaron en mi

- Hidan, cada vez dices más estupideces – me defendí, pero con tono tranquilo. Itachi no nos quitaba la mirada.

- Hmp – dijo molesto levantándose -Yuki vámonos, te enfrentaras a mí en batalla- Escupí mi café, ¿Qué? ¿Estaba loco acaso? Todos me miraron expectantes, y Deidara con preocupación.

- ¡Esto no nos lo podemos perder! – dijo Zetsu, pero no estoy segura de que haya sido o el negro o el blanco. Le hice un ademan a Itachi para que me esperara, y fui y me vestí con mis ropas ninjas de repuesto, llene la tina del baño con agua, y lo mezcle con mi chakra, para hacer Hielo. Cuando estuve lista, Salí a encontrarme con Itachi, que me estaba esperando en el living, salimos afuera de la guarida hasta un claro enorme, seguidos por todos, ese iba a ser nuestro campo de batalla

- Estoy lista – asegure, le patearía el trasero

- Para hacerlo más interesante – me dijo – si me vences, serás libre de irte a tu casa, y Akatsuki te dejara en paz a ti y a tu familia – eso sí que lo ponía interesante, y no lo podía creer, la oportunidad que estaba esperando, ¡al fin!, bueno no estaría fácil, es un Akatsuki y es muy poderoso – pero si pierdes – trague saliva, seguro me iba a pedir que me quedara ahí para siempre o algo así – Te quedaras a mi lado, hasta que la muerte le llegue a uno de nosotros – me dijo serio, temblé, ¿cuánto tiempo le quedaría de vida? ¿O a mí? Pero definitivamente no perdería esta oportunidad, no era de esas personas que se conforman con lo medio, para mi es todo o nada, todo sería la libertad, perderlo todo seria quedarme con Itachi.

- Hecho – le dije seria

- Tienes que firmar esto – me dijo mostrándome un pergamino abierto ¿es en serio? – fírmalo con tu sangre o no te creeré –

- Yuki, no lo hagas – me dijo Deidara, Itachi lo fulmino con la mirada, pero no lo escuche, me ganaría mi libertad, esto es todo o nada, me mordí el dedo hasta sacarme sangre y firme con una cruz el pergamino

- Perfecto – me miro, mostrando creo que por primera vez una sonrisa, pero no me gusto para nada, era una sonrisa malévola.

- Comencemos de una vez, quiero irme antes del anochecer - le dije con aire satisfactorio. Esta quizás es la última oportunidad que se me presente para ser libre, sino estaré encadenada a un Akatsuki.

- Como quieras, peo date cuenta de lo que has hecho, nunca volverás a ver a tu familia-

- Menos charla y mas acción - me aleje de él para comenzar la batalla, y me puse en posición en de ataque.

Todo o nada Yuki, esto es TODO o NADA