-Y sentí tus besos, y vibro mi cuerpo...
Punto de vista Sirius
-¿Cómo vas hacer para que venga?-le pregunte a Remus, ya eran cerca de las siete y el debía irse por lo que habíamos decidido que lo mejor era que me viera hoy con ella ya que él al igual que los otros miembro de la Orden estaban ocupados y no pasarían por el cuartel.
-Voy a mandarle un Patronus, es la única forma de que no sospeche-me contesto Remus mientras se ponía su capa.
-¿Que vas a decirle?-le pregunte, necesitaba que todo fuera perfecto Electra era inteligente si notaba algo raro no vendría.
-Que la necesito en el cuartel que venga y que me espere, por que si llega a venir y no me ve pude que sospeche algo-dijo pacientemente.
-Gracias-le dije sinceramente, necesitaba cerrar este capitulo en mi vida
-Cuando quieras-dijo sonriendo mientras me daba unas palmadas en la espalda antes de tomar su varita y exclamar -Expecto Patronum-Provocando que de la punta de su varita saliera una figura en forma de Halcón-listo ahora solo tienes que esperar que venga-dijo en cuanto su Patronus en forma de Halcón se perdió de vista-suerte-me deseo con una sonrisa antes de salir por la puerta del cuartel.
Una vez que me quede solo llame a Kreacher...
-Amo-dijo mientras hacia una exagerada reverencia, el repugnante elfo.
-Te ordeno que vayas a tu armario en la cocina y no salgas de hay hasta que te mande a llamar-le dije mirándolo con desprecio, aunque él no se quedo atrás.
-Lo que mande el amo-dijo con odio volviendo hacer una reverencia-va dejar que entre en la casa esa escoria que mi ama nunca quiso, esa traidora a la sangre-agrego por lo bajo aun sin levantarse.
-¡No vuelvas llamar a Electra así!-le grite enojado.-vete a tu guarida antes de que...vete a tu armario-le ordene y después de hacer otra estúpida reverencia y farfullar por lo bajo mas insultos se fue.
¡Maldito elfo!Odiaba que repitiera las palabras de la despreciable de mi Madre.
Me senté en la mitad de las escaleras a esperarla, unos 20 minutos después, aunque para mi fue mas una eternidad, se escucharon unos fuertes ruidos metálicos provenientes de la puerta, me levante del escalón donde estaba sentado antes de que terminara de abrir la puerta y subí hasta mi habitación, no quería que habláramos en la cocina por que Kreacher estaría hay y podría escuchar, y resto de la casa Electra lo odiaba, nunca le habia gustado que todo estuviera lleno de serpientes y si quería que ella hablara tendría que ser un lugar donde se sintiera cómoda, y el único lugar que quedaba era mi habitación, una vez dentro me pare junto a la ventana y corrí un poco una de las cortinas de terciopelo para poder mirar hacia fuera, unos minutos después escuche el sonido de unos tacones subiendo las escaleras y luego escuche que tocaban a la puerta, y en ese instante mi corazón se acelero, me odie por eso ,me odie por desear verla, por que no era solo que necesita sus explicaciones también necesitaba verla...
-Pase-dije intentando ignorar el ritmo acelerado de mi corazón, ella no entro al instante sino que espero unos segundos...
-Buenas tarde Black-escuche que decía fríamente, con odio, cada vez que la escuchaba tratarme así me dolía el alma, gire la cabeza dejando de ver por la ventana para cruzarme con su mirada de odio, provocando que el cuchillo que ella habia clavado hace15 años en mi se enterrara un poco mas...
-Buenas tarde Electra-dije fríamente, pero no creo que la haya podido mirar con odio, estaba demasiado ansioso y seguramente ella lo tono por que frunció el ceño y me miro con sospecha...
Narrador Omnisciente
-¿Sabes donde esta Remus?-pregunto Electra mientras intentaba entender la mirada de Sirius.
-No ¿por qué?-pregunto Sirius indiferente mientras se cruzaba de brazos.
-Me envió un Patronus diciéndome que viniera-le contesto Electra mientras sentía que el cuerpo le temblaba al tenerlo tan cerca y encima le era difícil mirarlo así que se dedico mirar la habitación para no tener que ver sus ojos.
-¿Te dijo que iba estar acá?-pregunto Sirius y seguía hablando en tono indiferente, como si las preguntas las hiciera por compromiso no porque le interesara, él tenia la mirada en la cara de ella mientras veía que Electra miraba la habitación.
-No, me dijo que lo esperara acá-le explico Electra distraída ya que una foto que habia colgada en la pared le llamo la atención, sin proponérselo en realidad se fue alejando de la puerta y se fue adentrando en la habitación hasta que quedo enfrente de la fotografía-Yo tome esta foto-dijo casi en un susurro, Sirius no la escuchaba ya que estaba muy ocupado viendo como estaba vestida, hasta el momento siempre la habia visto con túnicas, pero en ese momento tenia puesta ropa Muggle, una camisa blanca con cierre mangas tres cuarto que le quedaba bien al cuerpo, el cierre no lo tenia hasta arriba sino hasta los pechos dejando ver un poco la musculosa que tenia debajo, también llevaba una pollera de jean negra larga hasta un poco debajo de la pantorrilla, la pollera también era al cuerpo aunque en el final era un poco acampanada, y donde terminaba la pollera empezaban las botas, negras de cuero que tenían un taco chino de 7cm,tenia el cabello suelto y cada unos de sus rulos bien marcados. Electra siempre habia sido hermosa pero ahora que la veía detenidamente y vestida así, Sirius en lo único que podía pensar era en que los años la habían puesto mas hermosa aun. Cuando Electra lo miro se dio cuenta de que en la mirada de Sirius habia deseo y eso provoco que en enrojeciera, en ese momento recordó lo que llevaba puesto y se hizo una nota mental de matar a Daiana por obligarla a vestirse como Muggle, pero mas que nada por la ropa que tenia específicamente...
-¿Por que nunca te casaste?-le pregunto Sirius con verdadera curiosidad, él no podía creer que acaba de preguntarle eso, era verdad que esa pregunta rondaba por su cabeza desde que habia escuchado la conversación entre ella y Remus la noche de su llegada, pero aun así no era su intención preguntárselo tan directamente, fue como si su subconsciente hubiera hablado, pero se le hacia imposible que una mujer tan hermosa como Electra nunca se hubiera casado, además de que tenia muchísimas otras cualidades que la hacían perfecta, ella por su parte se quedo estática ante esa pregunta, además de que no sabia que contestarle, ya que la verdad no era una opción, al menos a él no podía decírsela, así que opto por representar su papel...
-No te interesa Black-le dijo fríamente, casi con repugnancia mientras volvía pasar su mirada por la habitación, como diciendo que cualquier cosa era mas interesante que mirarlo a él, a Sirius le molesto esa contestación pero mas que nada ese gesto no soportaba que lo ignorara de esa forma, estaba cansado de que pisoteara su orgullo a su antojo, así que dejándose llevar por su enojo se acerco a ella y la tomo del brazo bruscamente obligándola a mirarlo, ella se sorprendió al sentir el agarre de Sirius y lo miro furiosa ya que le estaba haciendo daño...
-¡Suéltame!-le rugió mirándolo con odio, como contestación él ejerció mas presión sobre su brazo antes de atraerla hacia él mientras tomaba su otro brazo-¡Por tu bien suéltame Black!-le amenazo mientras intentaba zafarse de su agarre-¡Me haces daño!-le grito intentando hacerlo entrar en razón ya que cada vez era mas fuerte la presión de las manos de Sirius sobre los brazos de Electra hasta el punto de que ella estaba segura que le iba dejar marcas, además tenia la cara desencaja por el enojo y por primera en su vida ella le tuvo miedo, al escuchar lo ultimo Sirius soltó una carcajada fría mas parecida al gruñido de un perro...
-¿Te hago daño?-le pregunto con ironía-¡ ¿y el daño que tu me hiciste a mi?-le grito furioso Sirius, el enojo que tenia no le dejaba ver la cosas con claridad, no era consiente de que en verdad estaba sobrepasándose, hasta el punto de estar haciéndole daño a la mujer que juro jamás ponerle un dedo encima, para Electra la pregunta de Sirius fue mucho mas dolorosa que el dolor de sus brazos, porque como ella bien sabia dado a su trabajo los dolores fiscos se van, pero las heridas del alma o del corazón son muy difíciles de curar, además de que duelen mil veces más, ella sabia muy bien que al irse lo habia lastimado que le habia abierto un herida que iba ser muy difícil de sanar, pero una cosa era imaginárselo y otra cosa muy distinto era haberlo escuchado de su boca, haber escuchado esa pregunta llena de odio para también llena de agonía, porque solo un tonto no podría escuchar el dolor que trasmitía esa pregunta, no pudo mas y unas lágrimas escaparon de sus ojos. Eso fue lo Sirius necesito para volver a la realidad para darse cuenta de lo que estaba haciendo, la soltó al instante como si los brazos de Electra fueran hierro caliente y se alejo un paso de ella. Electra sentía una ardor en los brazos y sentía como mas lagrimas escapaban por mas que las quiso reprimir no pudo, se dio la vuelta no quería que él las viera no porque le molestara sino porque sabia que a él le dolía cuando ella lloraba y no quería lastimarlo mas, no después de ese grito ya no podía seguir lastimándolo, intento mirarse en la parte que Sirius habia echo presión paro la tapaba la manga de la camisa, así que se la saco no podía dejar que le quedaran marcas, tenia miedo que los gemelos las vieran y se preocuparan, una vez que sus brazos quedaron al descubierto vio en ambos los dedos de Sirius marcados en rojo sobre su piel saco su varita del bolsillo de su pollera pero en al momento que iba ser desaparecer lo moretones con un encantamiento que ella sabia muy (en su trabajo era muy común que sufriera daños) sintió que la mano de Sirius tomaba la suya, al tiempo que le decía con la voz cargada de culpa:
-Perdóname, deja que yo lo haga-Se sentía una basura no podía creer que le habia echo eso, no a ella, no importaba lo que pasara entre ellos, pero el lastimarla no estaba entre sus opciones, cuando Electra se saco la camisa y dejo al descubierto sus brazos marcados quiso patearse el mismo o dejar que le lanzaran mil Crucios a la vez. Pero en cuanto Electra sintió su mano de alejo de él, fue como un acto reflejo no por miedo sino porque no podía permitirse que Sirius la tocara, no, porque sabía que en cuanto eso pasara perdería la voluntad, por su parte Sirius sin poder contenerse le dijo con frustración:
-Deja de escapar-ella lo miro y él vio que tenia los ojos rojos y por sus mejillas seguían resbalando lagrimas era una imagen que le partía el alma, Electra no podía hablar se lo impedía el nudo que se le habia formado en la garganta al intentar detener los sollozos que al igual que las lagrimas querían escapar, Sirius se acerco a ella parecía que su cuerpo se manejaba solo ya que él no le habia dado la orden a sus pies para que acortaran la distancia entre ellos tampoco a su mano para que limpiara una de las lagrimas que escapaban de esos ojos verdes que lo hipnotizaban, ella no se habia equivocado en cuanto sintió la mano de él sobre la piel de su mejilla perdió la voluntad, Sirius dejo que su cuerpo se manejara solo, la mano que habia usado siguió la trayectoria del cuello de Electra hasta posicionarla en su nuca, y su mano libre la puso en la cintura de ella y de ese modo la atrajo hacia él, sin dejar de mirarse en ningún momento a los ojos sus labios se juntaron, esta vez no habia nadie que los interrumpiera, su bocas se movieron juntas, amoldaban perfectamente se movían en un compás sincronizado, sus lenguas se buscaban la una a la otra para bailar un mismo ritmo como paso la primera vez que se besaron cuando tenían 16 años, los brazos de ella se enredaron en el cuello de él mientras cerraba los ojos y se dejaba llevar por el momento, ninguno de los dos pensó ni tampoco quieran hacerlo, se deseaban ,se necesitaban y aunque ninguno de los quería reconocerlo se amaban...
Desde que estas aquí, mi corazón se reactivo
Con ese cariño que le faltaba
y esas noches que no aguantaba
Desnude mi corazón en la habitación
Le pedí a sus labios que me besaran
Y sentí mi cuerpo como se entregaba
Dejaron que el deseo, la pasión y la lujuria manejaran sus cuerpos, que acallaran la razón y lógica de ambos, de esas luego se ocuparían, lo único que les importaba ahora era que entre sus brazos tenían a ser que los hacia vibrar...
Porque esta noche tengo ganas,
de decirte lo que siento.
De expresarte mil palabras,
que por ti me estoy muriendo.
Porque esta noche tengo ganas,
de expresarte mis locuras.
Y de rozar todo tu cuerpo…
y servirme de tu almohada
Porque esta noche tengo ganas…
Sus besos era intensos se podía palpar el deseo en ellos, era como si quisieran que cada uno de estos compensaran todos aquellos que no se habían dado, ella le acariciaba la nuca con una mano mientras la otra se entrelazaba en su pelo, las manos de él se movían libremente acariciándole la espalda por debajo de la musculosa, sintiendo su piel, la cual se erizaba con cada toque, ella llevo sus manos a los botones de la camisa de él y comenzó a desabrochársela, una vez que termino se la saco dejándola tirada en el piso, él comenzó a sacarle la musculosa por lo que Electra levanto los brazos para facilitarle el trabajo, Sirius dejo que la musculosa cayera en el piso al igual que habia echo ella con su camisa, él paso sus besos al cuello de ella mientras sentía que las manos de Electra le acariciaban el pecho, llevo una de sus manos al cierre de la pollera la cual al bajarlo callo al instante, dejándola solo en ropa interior y botas, sin dejar de besarla tanto el la boca, como el cuello, los hombros y todo los lugares que podía la condujo a la cama donde la recostó y él se posiciono arriba siguió besándole el cuello mientras ella le acariciaba la espalda, luego comenzó a bajar sus besos y caricias por su cuerpo, sonrío al escuchar los gemidos de placer que salían de la boca de Electra, siguió recorriendo el cuerpo de ella con su boca y sus manos hasta que llego a una de sus botas bajo el cierre y se la saco antes de besarle la pierna, para luego hacer lo mismo con la otra, se separo de ella para poder sacarse el pantalón pero en cuanto ella vio eso se puso de rodillas sobre la cama y lo tomo por el borde del pantalón atrayéndolo hacia ella, al tiempo que le sonreí de esa forma que lo volvía loco ,una vez que lo tuvo cerca subió y bajo sus manos por toda la extensión de su pecho y abdomen y luego sustituyo sus manos por su boca, ya que con sus manos comenzó a desabrocharle el cinturón y después el pantalón, para luego bajárselo dejándolo solo en bóxers y esta vez fue ella la que sonrío al escuchar los pequeños jadeos que salían de la boca de Sirius mientras ella seguía besándolo y acariciándolo, volvió poner su boca sobre la de él, necesitaba sentir esos besos dulces como la miel mezclados con una pasión gamberra que solo tenían los de Sirius. Sintió las yemas de los dedos de él recorrer el camino de su espalda, la cual se arqueo un poco la sentir ese toque áspero pero a la vez suave que la hicieron estremecerse de pasión, hasta llegar al broche de su sostén el cual desabrocho hábilmente, dejándola mas desnuda que vestida, la volvió a recortar en la cama sin dejarla de besar, pero ahora era el momento para admirarse para recordar cada parte del cuerpo de el otro y para conocer los cambios que todos estos años les habían producido, se miraron como si fuera la primera y ultima que lo harían, gravaron en sus mentes el cuerpo del otro, se besaron y acariciaron suave y lentamente como si estuvieran hechos del mas fino cristal...
No se que fue lo que paso
Sentí el amor que nos toco
Y sentí tus besos, y vibro mi cuerpo...
Enredo su pierna derecha en la cadera de él y luego engancho su pie en el bóxers y comenzó a bajarlo hasta que se lo quito, dejándolo totalmente desnudo sobre ella, esta vez era su turno, se separo un poco de ella para quitarle su ropa interior sus manos rozaron la parte mas intima de Electra lo que le provoco un temblor con solo un roce, Sirius solo sonrió satisfecho de lo que provocaba en ella, antes de volver a acostarse sobre Electra, ahora si estaban totalmente desnudos ya no habia nada que les impidiera ser uno, pero ella cerro sus piernas y él la miro fijo preguntándole con la mirada ¿Por qué? , ella le devolvió la mirada perdiéndose en esos ojos grises que parecían plata liquida...necesitaba decírselo aunque él ya no le correspondiera aunque él ya nunca mas se lo volviera a decir, quería que antes de que dejaran de ser dos para convertirse en uno, él lo escuchara salir de su boca eso que tenia atravesado en la garganta y que estaba luchando con toda sus fuerzas por salir, esas dos palabras, esas cinco letras, ese sentimiento que le estaba quemando el pecho...
Porque esta noche tengo ganas, de decirte lo que siento
De expresarte mil palabras, que por ti me estoy muriendo
Porque esta noche tengo ganas, de expresarte mis locuras
Y de rozar todo tu cuerpo… y servirme de tu almohada
Porque esta noche tengo ganas…
-Te Amo...-dijo al tiempo que abría sus piernas, Sirius se deleito con esas palabras, si la lógica hubiera estado en ese momento en su cabeza le hubiera dicho que algo andaba mal que era imposible que de la boca de ella salieran esas dos palabras pero la lógica no estaba y dejándose llevar por el momento le correspondió diciéndole eso que se venia negando desde hacia mucho eso que estaba trabado en su garganta...
Porque esta noche tengo ganas, de decirte lo que siento
De expresarte mil palabras, que por ti me estoy muriendo
Porque esta noche tengo ganas, de expresarte mis locuras
Y de rozar todo tu cuerpo… y servirme de tu almohada
Porque esta noche tengo ganas…
-Te Amo...-dijo al tiempo que entraba en ella lentamente fusionando sus cuerpos, y a igual que en él si la lógica hubiera estado en la cabeza de Electra le hubiera dicho que eso era imposible, pero la lógica no estaba, por lo que no le importo si eso era verdad o no, solo le importo que esas palabra habia salido de su boca convirtiéndola en la mujer mas feliz del mundo...
Sentía como él se movía suavemente sobre ella provocándole gemidos de placer mezclados con la mención de su nombre, por primera vez en muchos años se sentía completa, Electra le habia entregado el alma a Sirius en el momento en que le dijo que lo amaba y cuando lo dejo, también dejo su alma y ahora que él estaba dentro de ella podía sentir como su alma volvía a su lugar sentía como el hueco que habia en el medio de su pecho por primera vez en años estaba totalmente lleno y que con cada beso que le daba curaba cada una de las heridas que tenia en el corazón...escuchar su nombre en los labios de ella hacían que su pecho se inflara de felicidad, sus besos y caricias curaban la herida que ella misma le habia abierto hacia años...comenzó a ser sus movimientos mas rápidos, mas intensos al tiempo que gemía su nombre y gritos de placer de ambos llenaba la habitación que estaba siendo testigo de su amor, hasta que ambos sintieron una explosión, un fuego que los quemaba, que los lleno por completo, llevándolos a la gloria, volviéndolos una sola persona una y otra vez sintiendo un placer inexplicable...´
Y yo te quiero… y yo te amo…
Esta noche… esta noche tengo ganas…
Se quedaron abrazados unos minutos mientras recuperaban la respiración...sin decirse nada solo mirándose a los ojos se separaron hasta que él quedo acostado en la cama, ella se acurruco en su pecho mientras él usaba el brazo que tenia libre para taparlos con una colcha ya que el otro lo tenia alrededor de ella aprisionándola contra él, todavía no querían volver a la realidad, aun quería disfrutar un poco mas de esa de inconsciencia, luego se harían cargo de las consecuencias de esa noche de amor y pasión, ahora solo se besaron suave, lentamente con dulzura como si fuera el ultimo, antes de quedarse dormidos...
Sirius se despertó con una sensación plenitud que hacia mucho no sentía, al principio no entendió porque, pero después sintió que alguien estaba acostado sobre su pecho y sin abrir sus ojos aun supo perfectamente quien era ya que un exquisito aroma a chocolate le lleno la nariz, al tiempo que imágenes de la noche anterior se colaban por su cabeza, abrió los ojos y sonrió mientras acariciaba la espalda de Electra la cual dormía profundamente, necesitaba ir al baño así procurando tener el mayor cuidado para no despertarla la corrió de sobre su pecho y salió de la cama, se puso sus bóxers que estaban en el piso al pie de la cama y una bata, pero antes de salir de la habitación la miro y otra sonrisa se dibujo en su cara mientras volvía a su lado para darle un pequeño beso en sus labios ,ella solo se movió un poco mientras una pequeña sonrisa se dibujaba en su cara. Sirius fue al baño y después bajo las escaleras hasta al cuarto de Remus, abrió un poco la puerta pero su amigo no estaba, en realidad el solo se estaba cerciorando, esperaba que Remus no estuviera, luego siguió bajando las escaleras y fue hasta la cocina, tenia hambre así que busco algo para comer, encontró un paquete de galletas saladas y luego tomo dos cervezas de mantequilla, por las dudas que Electra se despertara y quisiera, cuando estaba saliendo vio sobre una de las sillas el bolso y la capa de Electra, pero no les presto mucha atención, salió de la cocina y subió las escaleras hasta su habitación...
En cuanto Electra se despertó no abrió inmediatamente los ojos, pero mientras su mente se iba despertando unas imágenes que la llenaban de felicidad aparecían por su cabeza, sabia que tenia que estar muy enojada con ella por dejar que eso pasara entre ellos pero aun así no lo estaba, mientras se desperezaba tanteo el lugar donde él tendría que estar durmiendo, pero solo toco la sabanas, y eso hizo que un frió le recorriera el cuerpo no quiso abrir los ojos, no, porque sabia que en cuanto lo hiciera se encontraría acostada en su cama y sabría con total certeza que esas imágenes solo eran parte de un sueño, un hermoso sueño, un deseo que nunca se haría realidad, se dio la vuelta quedando boca abajo y enterró la cara en la almohada, como si fuera una broma de mal gusto el aroma de Sirius entro en su nariz, no podía creer lo vivido que habia sido su sueño, aunque en verdad no podía sorprenderse mucho no era la primera vez en estos 15 años que se despertaba con esa sensación de haber estado con él, a veces su mente le jugaba unas muy malas pasadas, dio un puñetazo de frustración al colchón aun con la cara escondida en la almohada, pero en ese momento sintió que alguien se sentaba en la cama y le acariciaba el pelo, se levanto de golpe dándose la vuelta para encontrarse con la cara de Sirius, dejándose llevar por la emoción que le provoco el darse cuenta que todo eso habia no habia sido un sueño que todo eso habia pasado de verdad, lo abrazo aferrándose a él como si tuviera miedo de que si lo soltaba lo perdería otra vez, Sirius le devolvió el abrazo aunque estaba un poco confundido no entendía la reacción de Electra, sintió que el hombro donde ella tenia la cara estaba húmedo y se dio cuenta que estaba llorando así que la tomo por lo hombros separando la un poco de él para poder mirarla a la cara...
-No llores-le pidió mientras le limpiaba las lagrimas con su mano.
- Pensé que era un sueño-le dijo ella mientras cerraba los ojos al sentir el tacto de Sirius.
-¿Tan vividos son tus sueños?-le pregunto en tono de broma, aunque la entendía muy bien si el se hubiera despertado como ella también hubiera creído que todo fue un sueño, Electra esbozo una pequeña sonrisa triste mientras le decía:
-No sabes cuanto-habia tanto dolor en esa frase que Sirius sintió una punzada en el pecho no soportaba que ella sufriera, la beso queriendo curar con el ese dolor, era hermoso poder besar los labios del otro, acariciarse, sentirse, pero ambos sabían que ya no podían seguir en esa burbuja de inconsciencia, ambos sabían que en cuanto ese beso terminara la burbuja se rompería que tendrían que enfrentarse a la realidad, que Electra tendría que dar explicaciones que Sirius necesitaba escuchar...
