ILK- Los e esto se tardo un buen pero ya la ultima parte etara la próxima semana
Es mas fácil debido a que ya decidi que poner, de hecho iba a vernir aquí pero, ya era demasiado
Bueno solo les recuerdo que TMM no me pertenece.
Alguna duda que tengan inclúyanla en un Review o MP
Tarde como siempre, Koneko-chan…-
La pelirroja simplemente sonrió, sabia que estaba en lo correcto y no iba a negarlo. Camino hasta su lado y sostuvo su mano.
¿Qué haces?- su sonrisa se mantenía fija en el rostro del joven, quien lanzo un pequeño suspiro antes de contestarle.
Recordando- giro su cabeza hacía arriba y se concentro en la suave caída de los pétalos que se deslizaban libremente, alejándose poco a poco del imponente árbol.
Después e algunos momentos decidieron sentarse sobre una manta, sobre ella estaban dispuestos unos cuantos pastelitos cortesía de Keichiro. Ichigo se sentó sobre sus talones mientras Kisshu recostaba su cabeza en su regazo, la joven empezó a acariciar sus cabellos y pronto escucho su respiración mas tranquila y pausada, evidentemente estaba a punto de quedarse dormido.
Kitten- la chica escucho como el trataba de obtener su atención, ella contesto con suave "¿si?" ante lo cual el chico continuo- ¿Recuerdas ese día?
Las caricias y mimos cesaron, la sangre se le había helado y sus ojos se humedecieron- Si- respondió con la voz un tanto forzada, ella observaba su rostro tranquilo él abrió sus ojos y le sonrió con sinceridad, gatita no llores. Ese día yo obtuve mi más preciado recuerdo
Ella lo observo desconcertada- ¿Por qué?- la pregunta escapo de sus labios pero no entendía como aquel día podía contener un recuerdo tan valioso, si en esa misma posición el había perdido la vida, la había observado con la misma ternura, le había pedido que no llorara tal y como en estos instantes. Una vez que sus ojos se habían cerrado para siempre, o al menos eso había parecido, y que su cálido aliento dejo de acariciar su piel, ella lo supo, su garganta había lanzado un grito ensordecedor, las lágrimas también habían hecho acto de presencia sobre su rostro.
Al darse cuenta de que después de todo, de todas las veces que lo había negado tan fervientemente, ella lo amaba y ningún falso dios lo impediría, el valor adquirido para el enfrentamiento con Deep Blue no había sido otra cosa mas que el simple y a la vez tan complejo dolor de haber perdido al ser amado. Todo el sufrimiento que había acumulado tras cada batalla contra el, donde se repetía mil y una veces que el era el enemigo y que por tanto estaba prohibido enamorarse de el, se desplego en un único ataque, y aun así no se había librado de el.
Porque ese día, tu te convertiste en mi mundo- ella sonrió ante lo que había dicho, ese día ella había visto el rostro de Masaya al despertar pero el no era la persona a la que quería ver.
Su mente había estado tan cerrada que llego a creer que Kisshu nunca mas podría volver a amarla, después de todo ella lo había dejado morir sin un último beso, el único deseo que había expresado antes de caer en el olvido. No importaba que ella hubiese tratado de seguirlo tiempo después al otorgarle a Masaya una oportunidad más de vida.
Lo único que ella había deseado en es momento era que, aunque sea, el supiera que en verdad agradecía el valor que había mostrado, así como el amor que alguna vez por ella haba sentido. Aoyama no la había dejado ir sola ¿Qué acaso desconfiaba de Kisshu después de que la había salvado?
Al momento de hablar con el, lo que mas la había sorprendido y torturado era el hecho de que el no deseaba verla a los ojos, así como también el hecho de que se hubiese arrodillado ante ella rogando por su felicidad, argumentando que si ella era feliz, el también lo seria, después de eso el había pedido sostener su mano, Ichigo había estado tan desconcertada ¿De verdad había dejado de amarla? Sus dudas se habían disipado al sentir como el, al halar un poco de su mano y por tanto obligándola a inclinarse un poco, le había robado un ultimo beso en la mejilla.
Así es- su voz la había traído de vuelta a la realidad, sus ojos estaban bastante curiosos- Yo había renunciado por completo a ti, me aparte lo mas que pude de ustedes, volando lo mas pronto posible hasta la nave- soltó una suave risa- cada vez que lo recuerdo me siento como un idiota, hubiese sido mas sencillo teletransportarme- ella negó energéticamente con la cabeza, le había costado demasiado seguirle el paso una vez que había decidido hablar con Aoyama acerca de la situación, ella se había enamorado de alguien mucho mas valiente que ella, alguien que no tenia miedo de decir que se había enamorado del enemigo, ni tampoco a sacrificarlo todo por la persona amada.
Él empezó a reír, y ella lo miro con algo de extrañeza- luego tu saltaste hacia mi, me derribaste sosteniendo uno de mis pies, te juro que no me lo esperaba- Ichigo simplemente le saco la lengua y sonrió. Por supuesto que el no lo había previsto, eso se noto cuando una vez que estuvieron en el suelo el había convocado a sus Sais y al ver el rostro de la joven, estas habían caído al suelo con un suave repiqueteo, aun continuaban en las posiciones adquiridas durante la caída, el tenia su espalda contra el suelo mientras que la chica se encontraba sentada en su estomago, con ambas piernas a los costados del muchacho.
Kisshu se había sorprendido, la chica lucia enfadada o decidida pero estaba consiente de que lo mas probable seria lo primero debido al beso que acababa de robarle, intento en vano realizar alguno de sus típicos comentarios, haciendo alusión a la posición tan comprometedora que sostenían, pero su voz se había esfumado desde que había emprendido su marcha. Sus ojos dorados brillaban con un tenue toque de lágrimas, las cuales no derramaría delante de ella ¿Ahora que quería? Y que si la había besado, no merecía que le viniese a restregar por millonésima vez lo mucho que ella amaba a Masaya Aoyama.
En ese momento, me asustaste de verdad-la pelirroja bufo y empezó a reír, recordaba con exactitud como había tomado las espadas caídas entre sus manos, por el simple instinto, Kisshu se había sorprendido, su boca se abrió inútilmente en un sordo intento de detenerla, Ichigo había colocado las puntas, cruzadas, sobre su pálida garganta, el había cerrado los ojos esperando lo peor. Si iba a morir, el hacerlo por sus manos seria la más grande bendición.
Lentamente, sus ojos se abrieron, gotas de lluvia habían empezado a caer, pero había algo mas, algunas eran cálidas, al ver los ojos de su gatita se dio cuenta de que esta lloraba silenciosamente, trato de incorporarse y acariciar su rostro, pero ella simplemente se lo impidió, aplicando mas fuerza en su forma de sostener los mangos de las espadas, él trago algo de saliva y se mantuvo en la misma posición, aguardando el momento en el que ella se dispusiera a hablar.
Escúchame bien, Kisshu- sus ojos veían fijamente los propios, el agua acumulada de la lluvia se deslizaba por sus mechones- solo lo diré una vez- respiro hondamente, cerro los ojos y dejo caer las espadas. Antes de que él pudiese reaccionar ella se abalanzo sobre el, rodeo su cuello con ambos brazos y acomodo el rostro en el espacio que quedaba. Kisshu sentía su aliento acariciando su garganta y su propia respiración se detuvo al oír las palabras que tanto tiempo había rogado por oír de aquellos dulces labios que ahora cepillaban su piel con cada silaba pronunciada- Te amo, nunca lo dije… pero así ha sido desde siempre.
Simplemente glorioso- con esas simples palabras ambos habían dejado la tierra de los recuerdos y memorias, Ichigo se inclino y deposito un beso en sus labios el cual fue respondido de forma cariñosa, ella también consideraba aquel día uno de los recuerdos mas bellos, se había liberado de si misma y desde entonces ella y Kisshu no se habían separado, excepto la vez en la que el tuvo que viajar devuelta a su planeta para llevar el Mew Aqua, sin embargo esto había durado tan solo una semana.
Sus brazos habían rodeado la delicada figura de la chica, sentía sus lagrimas deslizarse en su cuello, y como una respuesta a su felicidad, sus ojos se derritieron en el mas cristalino de los oros, derramando lagrimas silenciosas, veía la lluvia que caía sobre ellos desde las nubes de color gris. Mantuvieron esa posición durante horas, hasta que sus amigos habían llegado a su lado, en medio de bromas y risas por parte de ambos bandos, habían formalizado su compromiso, sujetos de la mano y viendo el futuro delante de sus ojos.
¿Quieres ver tu regalo?-Como respuesta, Kisshu, se levanto automáticamente de su regazo y se sentó sobre sus propios talones delante de ella, viéndola de forma expectante- Entonces cierra los ojos y extiende las manos- inmediatamente hizo lo que le pidió ante lo cual la chica simplemente rio, deposito el paquete entre sus manos y dejando un beso en su nariz dijo- Ahora
Al momento de abrir los ojos, Kisshu, se sorprendió al ver el pequeño paquete, empezó a observarlo con extrañeza- Pero… esto es… como
Ichigo sonrió y coloco su dedo índice en los labios de Kisshu- El año pasado, mientras hacia los chocolates, no dejaba de pensar en ti y al tratar de concentrarme en Aoyama pues- realizo una extraña mueca con el rostro- digamos que ahora siento compasión por lo que comió, sin embargo al envolverlo había pensado enteramente en ti- sus ojos habían entrado en contacto- este año quise que llegaran a su verdadero dueño, Kisshu Ikisatashi.
Su sonrisa volvió a ocupar su rostro y observo con detenimiento el pequeño paquete, saco la cajita por una de los lados y al ver el contenido sus ojos brillaron como los de cualquier niño pequeño al ver su golosina favorita. Los chocolates lucían muy bien y cada uno llevaba un pequeño corazón que encerraba una K y una I
Es por las iniciales de tu nombre- exclamo la pelirroja mientras tomaba uno de los chocolates y lo colocaba frente a sus pálidos labios. El simplemente negó con la cabeza yantes de morder la cremosa golosina respondió- Es por Kisshu e Ichigo.
El chocolate se derritió en su boca y una vez que hubo terminado relamió sus labios con la punta de la lengua- Ahora es mi turno.
Ichigo cerro sus ojos y estiro ambos brazos, escucho la risa de Kisshu quien solo dijo- solo deja extendida la izquierda, por favor.
La pelirroja algo extrañada alzo una ceja pero aun así obedeció. Las manos de Kisshu tomaron la suya y sintió como alzo se deslizaba por su mano hasta quedar colocada en su muñeca y acto seguido un par de labios toco suavemente la piel de la misma, abrió los ojos y vio como de una pulsera e perlas color rosa, colgaban cuatro dijes: uno en forma de gato, otro en forma de pescado, uno mas en forma de pescado y un ultimo en forma del cascabel que solía llevar en su cola al transformarse en mew. También había un corazón del doble de tamaño que estos últimos, vio que se habria de una lado y al abrirlo pudo comprobar que contenía una foto de ella y Kisshu abrasados en un lado, mientras que la inscripción Siempre juntos relucía del otro lado.
