¿Por que diablos me dejaste si me amabas?...

Punto de vista Electra

No quería que el beso terminara, no solo porque besar a Sirius era una de las cosas mas exquisitas que existían en la vida, sino también porque sabía que en cuanto ese beso se terminara tendría que enfrentarme a la realidad, tendría que dar las explicaciones que nunca di, no podía seguir mintiendo, no después de lo que paso entre nosotros, además ya no tenia la fuerza para alejarme de él, termine el beso aun en contra de mi voluntad...

Dime por qué lloraste
Y por qué me mentiste

Dime por qué lloraste

Y por qué me mentiste

Yo te di todo lo que tenía
Y tú me dejaste plantado

¿Tenías que tratarme tan mal?

Ahora estoy todo el día lamentándome

-Necesito ir al baño-le dije saliendo de la cama, tenia la sabana alrededor del cuerpo mientras buscaba mi ropa interior por la habitación, una vez que ya la tenia puesta tome la camisa de Sirius del piso y me la puse, estaba por salir de la habitación cuando me acorde que él no vivía solo-¿Remus esta?-pregunte sobresaltada.

-No-me dijo con la vista clavada en mis piernas, lo que provoco que me sonrojara.

-Sirius a las personas se las mira a cara cuando se les habla-le dije haciéndome la ofendida, era tan hermoso poder decir su nombre y que la boca no me quemara.

-Tu cara es hermosa, pero esa la puedo ver todo el tiempo-dijo aun con su mirada en mis piernas y con una sonrisa picara, yo sonreí y estaba por salir de la habitación cuando me acorde de la verdadera razón por la que habia venido en un principio a esta casa...

-¿No se suponía que Remus me necesitaba urgentemente?-le reclame, al escuchar eso Sirius dejo de mirar mis piernas y me miro a los ojos y no habia ni una pizca de arrepentimiento en ellos.

-Era mentira-me dijo como si no pasara nada.

-Lo único que consigues con eso es que no vuelva a confiar en Remus-le dije seria.

-A ti lo que te molesta es que Remus me prefiere a mi-dijo con superioridad, yo puse mis ojos en blanco.

-No seas infantil-le recrimine-solo que no me gusta que me engañen para conseguir lo que quieren-le aclare un poco enojada, ya no teníamos 16 años no podíamos seguir comportándonos como adolescentes.

-¿Y que querías que hiciera? Fue la única forma que encontré para que nos viéramos... ¿o a caso si el que te hubiera pedido que vegas hubiera sido yo habrías aceptado?-me pregunto enojado, yo desvié la vista de sus ojos...

-No...-dije en un susurro saliendo de la habitación.

Antes de salir del baño me mire en el espejo, el cual me devolvió la imagen de alguien que se sentía feliz eso no podía negarlo, yo amaba a Sirius y estar con el habia sido...perfecto...no habia otra forma para definirlo, pero también me devolvió la imagen de alguien que estaba asustada...o tal vez esa no era la palabra correcta para lo que estaba sintiendo, estaba nerviosa...en realidad tenia un remolino de sentimientos en el cuerpo, pero ya no podía seguir dándole largas al asunto...Vamos Electra después de todo eres una Gryffindor me dije antes de volver a entrar en la habitación. Sirius estaba sentado en la cama con la espalda apoyada en la cabecera de esta, se habia sacado la bata y se habia puesto solo el pantalón del pijama, tenia la vista en el techo mientras comía distraídamente lo que parecían galletas y en la otra mano tenia una botella de cerveza de mantequilla, era cierto que ya no tenia el mismo cuerpo que a los 20 años y que el tiempo que habia pasado en Azkaban le habían quitado mucha vida pero aun así seguía siendo un hombre que al verlo te quitaba la respiración, me mordí el labio mientras reprimía mis ganas de besarlo y acariciarlo...me senté en la cama junto a él y tome una galleta del paquete en realidad solo lo hice por hacer algo a causa de los nervios se me habia echo un nudo en el estomago, pero Sirius seguía sin mirarme, trague saliva difícilmente antes de hablarle...

-Sirius...

-¿Es verdad lo que dijiste anoche?-pregunto interrumpiéndome mientras clavaba sus hermosos ojos grises en los míos.

-¿Qué?-le pregunte, no estaba muy segura de que se refería, pero tenía una leve sospecha...

-Que me amas-dijo serio confirmando mi sospecha mientras sus ojos taladraban los míos, como si quisiera sacar de ellos las respuestas a todas sus preguntas...

-Si-le dije muy segura mientras le mantenía la mirada en la cual deseaba que se reflejara mi sinceridad, quería que el supiera que era verdad, ya no quería escapar mas...

Dime por qué lloraste
Y por qué me mentiste

Dime por qué lloraste

Y por qué me mentiste

Si hay algo que dijera o hiciera
Dímelo y te pediré disculpas

Si no lo haces, créeme que no podré seguir

Reteniendo estas lágrimas en los ojos

-Es cierto, lo puedo ver en tus ojos no estas mintiendo-dijo dolido mientras apartaba su mirada de mi y volvía a mirar el techo, no entendía por que le dolía o le molestaba que lo amara, no esperaba que me perdonara pero lo que menos me imaginaba era que le doler que lo amara-¿Por que diablos me dejaste si me amabas?-dijo con rabia contenida todavía mirando el techo, se notaba que estaba haciendo un increíble esfuerzo para no volver a perder los estribos como la noche anterior.

-Te juro que voy a responder a todas tus preguntas con la verdad, pero antes necesito que tú me respondas una a mí-le dije con suplica.

-Elec...-empezó a protestar enojado mientras volvía mirarme.

-Por favor-le suplique interrumpiéndolo mientras tomaba su cara entre mis manos, él cerró sus ojos por un segundo para luego volver abrirlos y asentir con la cabeza, necesitaba saberlo aunque sabia que si no era verdad se me volvería abrir el hueco en medio del pecho, pero aun sabiendo las consecuencias quería saberlo...

-¿Cuando dijiste anoche que me amabas era verdad o solo fue algo del momento?-se lo pregunte tranquilamente, no deje que mi voz reflejara la desesperación por escuchar su respuesta o en realidad por escuchar que él todavía me amaba...

Te lo pido de rodillas
Si al menos escucharas mis súplicas

¿Puedo hacer algo?

Porque créeme que ya no lo soporto

Estoy tan enamorado de ti

Dime por qué lloraste
Y por qué me mentiste

Dime por qué lloraste

Y por qué me mentiste

-Es verdad a pesar de todo te sigo amando-me dijo serio hasta parecía enojado, pero no me sorprendió su actitud yo habia dañado su orgullo era obvio que con todo lo que le habia hecho el no quisiera quererme mas, pero en el corazón no se manda, yo lo sabia muy bien porque durante todos estos años habia querido dejarlo de amar pero no habia podido al contrario cada día ese amor crecía un poco mas...

-Perdóname, por favor perdóname por todo el daño que te hice-le rogué mientras hacia increíbles esfuerzos para reprimir las lagrimas que querían escapar...

-Antes de perdonarte necesito que me expliques que fue lo que paso-dijo con vos inexpresiva mientras alejaba bruscamente su rostro de mis manos y se levantaba de la cama.

-Si tienes razón-le dije mirándolo, el se habia apoyado en la puerta y esperaba mis explicaciones, di un gran respiro antes de empezar hablar-...Cuando mi hermana murió fue muy difícil para mí, creo que todavía hay una parte de mi que no lo supero, pero mas que nada me sentí culpable...

-¿Culpable? -pregunto Sirius desconcertado interrumpiéndome-¿Cómo puedes sentirte culpable de la mue...

-No me siento culpable de la muerte de mi hermana-le aclare respondiendo a la pregunta que no le habia dejado terminar de formular.

-¿Entonces?-pregunto más desconcertado aun.

-Me sentía culpable de que mi hermana no haya disfrutado de una vida junto a Christopher y los gemelos, porque si mi hermana no se hubiera tenido que hacer cargo de mí se habría casado con Cris la primera vez que se lo pidió-le grite mientras cerraba mis manos en puños.

-No entiendo de lo que estas hablando-dijo entre confundido y molesto mientras se acerca a la cama y se sentaba al lado mío.

-Cris y Ciry se conocieron cuando ella tenia 23 años fue cuando Christopher se mudo definitivamente a Londres y tomo un puesto en el Ministerio, por que hasta el momento solo venia de vacaciones a visitar a sus papas que se habían venido a vivir a acá hacia unos años, en esa época mi hermana estaba mal hacia poco que mi Papá habia muerto y Cris fue el hombro en el que ella se pudo apoyar, fue quien la escucho, quien le limpio las lagrimas, porque Ciry tenia una carga demasiado pesada, tenía que consolarnos a mi y a mí Mamá tenía que ser fuertes por nosotras, así fue como se enamoraron él la ayudo cuando mas lo necesito...y cuando Cris creyó que la tormenta habia cesado un poco le pidió que se casaran y ella le dijo que si estaba súper enamorada de él, mi hermana estaba buscando la forma de contárnoslos porque para nosotras Cris era un amigo, un compañero de trabajo aunque Mamá siempre hacia chiste sobre ellos decía que eran mas que amigos pero mi hermana nunca lo confirmo...pero mientras buscaba la forma de decírnoslo mi Mamá...falleció, y esta vez tuvo una carga mas pesada porque no solo tenia que consolarme, sino también tenia que hacerse cargo de mi ya que solo tenia 10 años...mi Mamá le habia hecho jurar que si algo le pasaba yo iba ser su prioridad numero uno por lo menos hasta que cumpliera la mayoría de edad, por eso mi hermana decidió no casarse termino su relación con Cris no creía que fuera justo para él hacerlo esperar ni tampoco ponerlo en un segundo plano Ciry creía que al dejarlo libre podría encontrar alguien que lo valorara como se merecía, a Cris le dolió mucho pero él siempre hacia lo que mi hermana le pedía, incluso si lo que le pedía era que se alejara de ella, por eso se fue a vivir de vuelta a Argentina sabia que si se quedaba acá iba ser muy difícil para los dos...-pare unos segundo de hablar para acomodar un poco mis ideas era la primera vez que hablaba de esto y que quería explicárselo todo necesitaba que el entendiera cuales habían sido mis razones para dejarlo, Sirius no habia emitido palabra en todo el tiempo que yo habia hablado solo me miraba fijamente y de vez en cuando fruncía el ceño o abría la boca para decir algo pero volvía a cerrarla sin emitir sonido-cuatro años después se encontraron en una misión en Venezuela, Ciry no lo habia dejado de querer habia tenido citas con un par de hombres pero no sentía ni siquiera algo parecido a lo que habia sentido por Cris, él tampoco la habia dejado de querer entonces cuando unos meses después fue a visitar a sus papas a Londres la busco y le dijo que no le importaba si tenia que esperar pero que quería estar con ella, mí hermana no tuvo la fuerza para decirle que se fuera por segunda vez, lo único que Cris le pidió fue que esa vez lo dejara formar parte de su vida que todos supieran que eran parejas que yo supiera que cuando cumpliera la mayoría de edad se casarían...-

-Por fin obtuviste la respuesta a la pregunta que tu hermana siempre contestaba con evasivas -dijo Sirius con voz inexpresiva su cara era una piedra no tenia expresión alguna y habia dejado de mirarme a los ojos así que no sabia que era lo que estaba pasando por su cabeza-Por fin supiste por que tu hermana quería esperar a que cumplieras 17 para casarse-dijo del mismo modo, me estaba exasperando un poco no saber que pasaba por su cabeza...

-Si...aunque a veces hubiera preferido nunca enterarme-dijo en vos baja, eso lo habia dicho mas para mi que para él.

-¿Tu hermana te contó todo esto?-pregunto mientras me miraba entrecerrando los ojos.

-No, creo que mi hermana nunca pensaba contestarme esa pregunta...lo leí en su diario, poco después de que murió lo encontré en su recamara mientras juntaba sus cosas para guardarlas en el sótano, la madre de Cris me pidió que sacara todas la cosas personales de ellos dos, decía que para aceptar su muerte lo primero que habia que hacer era entender que ya no volverían a ese cua...rto...-deje de hablar ya que la voz se me quebró a la vez que una única lagrima resbalaba por mi mejilla, Sirius levanto su mano como si quisiera limpiarla pero lo pensó mejor y volvió a bajarla sin tocarme...

-Aun no entiendo porque me dejaste... ¿Creías que privándote de la felicidad le pagarías a tu hermana?-me pregunto con ironía mientras posaba su mirada en la araña de luces que habia en el techo.

-No lo se, tal vez si...tal vez no, no pensaba bien ese momento...pero de lo que si estaba segura era de que si amaba a mi hermana debía cuidar a sus hijos como si fueran míos, debía dedicar mi vida entera ellos si era necesario-le dije muy segura, y en cuanto Sirius escucho esto su mirada se clavo en mí ojos, sentía como me traspasaba con ella...

-Daiana tenia razón, me dejaste por que ibas a adoptarlos-dijo con un hilo de voz.

-No, ellos no tienen la culpa-le dije enojada fulminándolo con la mirada, mis niños no tenían la culpa, la única culpable era yo...

-No por supuesto que no tienen la culpa, solo eran niños, los errores los cometieron los grande-dijo mirando significativamente-¡¿Por qué no me lo dijiste?-me grito dejando salir la rabia que habia estado conteniendo-¡¿Por qué no me dijiste lo que querías hacer?-volvió a gritar mientras se paraba de la cama y le pegaba a la pared con el puño.

-Porque tú no tenías porque cargar con esa responsabilidad, ese era mi trabajo-le dije lacónicamente mientras clavaba mi mirada en un poster de motos Muggle que habia en la pared, aunque en realidad no lo estaba viendo realmente.

-No me vengas con idioteces Electra, tú eras mi mujer todo lo que te concernía a ti me importaba a mi también-me espeto furioso.

-Tu no estaba listo para esa responsabilidad, además yo no tenia derecho de obligarte a que lo tomaras-le dije.

-¿No crees que esa decisión la tenía que tomar yo? ¿Que me tendrías que haber dejado elegir en vez de tomar la decisión tu sola?-me pregunto entre enojado y dolido.

-Tú y yo nos amábamos mucho, pero en el último tiempo las cosas nos estaban bien entre nosotros, yo deje que el dolor por la perdida de mi hermana provocara una distancia entre nosotros, tú estabas para mi pero yo estuve para ti...no te atrevas a negarlo-le advertí cuando abrió su boca para hablar-Tal vez con tu hermano no tenían la misma relación que yo tenia con la mía, pero era tu hermano y yo no estuve hay para ti cuando se supo lo de su muerte, no te ayude a saber que fue lo que le habia pasado, te deje solo, deje que cargaras con tu dolor y con mi dolor porque a pesar de todo seguías estando hay, seguías cuidando de mi como si la única que tuviera derecho a sufrir era yo, no podía seguir haciéndote eso...se que lo que hice no fue lo mejor, que debí hacer las cosas de otra manera...pero tengo que reconocer que habia una parte de mi que tenia la esperanza de que me buscaras o que el dolor de nuestra separación iba ser tan fuerte que iba volver yo sola a rogarte que me perdonaras, pero las cosas se salieron de control...lo que hizo la maldita rata fue algo que no esperábamos-todo el tiempo que habia hablado lo habia echo con culpa y con dolor pero en la ultima frase hable con odio el cual me recorría por todo el cuerpo, un odio que me hacia hervir la sangre...

-¿Me creíste culpable?-me pregunto después de unos minutos de estar en silencio, se le notaba que era una pregunta que hacia mucho rondaba por su cabeza.

-No-le dije segura mirándolo a los ojos y hasta un poco ofendida porque me hiciera esa pregunta, siempre creí en su inocencia, sabia que no era capaz de traicionar a Lily y a James, mucho menos de matar a la maldita rata...aunque se lo mereciera-pero si me enoje mucho contigo-le dije frunciendo el ceño.

-¿Porque?-me pregunto con curiosidad.

-No sabia bien lo que habia pasado, nadie lo sabia, pero tenia una muy fuerte sospecha de que al intentar defender a los demás te habías dañado solo...y no me equivoque-le dije, ahora era yo que estaba reclamando-el enojo me ayudo al principio, estaba tan enojada contigo porque todo eso estuviera pasando que no quería verte me decía a mi misma...que no me importaba que estuvieras encerrado, aunque sabia muy bien que era una mentira las pesadillas que tenia cada noche me lo hacían ver, te veía rodeado de denme...tores sin varita, sin...poder defenderte-le dije con la voz quebrada mientras dejaba que las lagrimas recorrieran mi cara-y cuando ya no pude usar mas al enojo de excusa volvió la culpa y así he vivido todos estos años consumiéndome de dolor por dentro, odiándome por dejarte, por ser la única que daño el mas grande y puro amor que tenia, llorando en silencio creando una mascara para que nadie supiera en realidad lo que sentía por dentro, no voy a negar que fui feliz pero toda esa felicidad fue por los gemelos, fue por ser su Madre...anoche me preguntaste por que nunca me habia casado fue por que nunca pude volver a amar nadie, porque con la única persona que quería hacerlo era contigo, porque al único hombre que he amado es a ti desde que tenia 11 años, porque...-pero no pude seguir hablando por que Sirius me habia tomado el rostro con las manos y me lo habia impedido con uno de sus besos, pero era un beso tan lleno de enojo, de desesperación, de rabia que hasta dolía pero no me importaba quería sentir todo su enojo hasta incluso su odio porque en ese beso me decía mas de lo que podría decirme en palabras enrede mis manos en su pelo mientras él sacaba sus manos de mi cara y ponía sus brazos alrededor de mí, podía sentir sus manos fuertemente en mi espalda atrayéndome mas hacia él hasta que no habia espacio entre nosotros, nos separamos cuando se nos acabo el aire, pero aun así manteníamos nuestras frentes unidas...

-No puedo mas, te necesito...siempre te necesite, me duele las cosas que hiciste hubiera preferido que actuaras de otra forma...pero me duele mas estar lejos de ti, no poder verte, escucharte, acariciarte, besarte-dijo acariciando una de mis mejillas con su pulgar, mientras yo besaba su mandíbula...

-Perdóname...-le pedí mirándolo a los ojos, él no me contesto solo me beso, quería creer que con eso significaba que me perdonaba, pero lo conocía muy bien y sabia que ese beso por mas que estuviera cargado de amor no significaba un "te perdono"... yo lo habia dañado, lo habia abandonado cuando mas me necesito e iba ser muy difícil que el lograra perdonarme, pero yo sabia lo que era vivir sin él y no estaba dispuesta a pasar por lo mismo, quería estar con Sirius aunque entre nosotros estuviera siempre esa herida...-Tengo que irme...-le dije después de un rato de estar abrazados sin hablar.

-No...-dijo Sirius abrazándome mas fuerte.

-Sirius salí de mi casa ayer como a las siete de la tarde...ni siquiera se que hora es, pero ya debe ser media mañana, los gemelos ya deben de haber despertado y deben estar preocupados-le dije mientras le acariciaba el pelo, habia una parte de mi esa que habia estado dormida durante 15 años y que anoche él la habia despertado ,se quería quedar hay entre sus brazos, sintiendo sus caricias, su calor, su aroma, escuchando su voz, besando sus labios...pero también estaba esa parte de mi, la que era mas racional, que me estaba recordando que era Madre y que tenia responsabilidades. Sirius dio un suspiro antes de soltarme, le di un beso en la mejilla antes de tomar mi varita, abrí la puerta mientras decía-Accio bolso-unos segundos después mi bolso estaba en mis manos, volví cerrar la puerta, Sirius se habia vuelto a sentar en la cama con la espalda en cabecera de esta y con la vista en el techo, sabía que por su cabeza estaba pasando toda nuestra conversación, me vestí sin prestar mucha atención a lo que hacia, solo la suficiente para no ponerme la camiseta o el pantalón al revés, una vez que estuve vestida ,ate mi pelo en una cola y busque por todo el piso de la habitación mi ropa para luego guardarla en el bolso...-Esta me la llevo-le dije llamando su atención, en cuanto Sirius vio a que me refería sonrió divertido...

-¿No tienes pijama?-pregunto en tono burlón.

-Si, pero me gusta mas esta-dije con una sonrisa mientras guardaba su camisa en mi bolso-¿me acompañas a la puerta?-le pregunte, él asintió con la cabeza antes de pararse de la cama, paso un brazo por mi cintura antes de salir de su habitación...

-¿Cuando vas a volver?-me pregunto acariciando su nariz con la mía, tenía sus brazos alrededor de mi cintura, mientras le acariciaba la cara...

-No lo se-le dije antes de besar su mandíbula...

-No era la respuesta que quería -dijo un poco molesto mientras tiraba su cabeza para atrás se parando su cara de mi...

-Ni era la respuesta que quería a dar, pero es la verdad-dije tomando su cara entre mis manos acercándola nuevamente a mí, comencé a besarlo pero Sirius no me respondió por lo que comencé a sepárame de él, pero no me dejo en ese momento hizo mas fuerte el agarre de sus brazos en mi cintura y respondió a mi beso, sentía su aliento cálido en mi boca era casi una tortura no saber cuando lo volvería sentir, cuando mis manos volverían enredarse en su cabello como lo estaban haciendo en ese momento...-Te Amo...-dije aun con mis labios sobre los suyos.

-Te Amo...-me dijo antes de besar mi nariz, haciendo un esfuerzo terrible le di un ultimo beso en los labios antes de agarrar mi bolso y mi capa que estaban apoyados en el suelo y salir de la mansión sin decir una sola palabra ni mirarlo, sabía que si lo hacia no me podría ir, él no intento detenerme...

Me puse la capa y después de verificar que no habia Muggles cerca me desaparecí...mantuve mis ojos cerrados en cuanto sentí que estaba en la sala de mi casa a la espera de la avalancha de reclamos por parte de mis hijos, pero no escuche ni uno en cambio solo escuche silencio, abrí mis ojos sorprendida en la sala no habia nadie, fui hacia la cocina y no habia indiciosos de que estuvieran o hubieran desayunado, subí las escaleras la habitación de Rafa era la mas cercana a esta abrí la puerta, él dormía tranquilamente sobre la mesita de luz estaba una botellita con un liquido color púrpura, era la poción para dormir que usando sus dotes de galán habia conseguido sacarle a la sanadora en San Mungo ayer era cierto que si Maita se enteraba lo mataba, iba tener que advertirle a Day que mantuviera su boca cerrada si no quería tener problemas conmigo, luego fui hasta la habitación de Day, su cama estaba vacía es mas parecía que ni siquiera hubiera dormido hay, arrugue el entrecejo mientras me dirigía a mi habitación, cuando entre vi a mi niña durmiendo en mi cama como cuando era pequeña y se quedaba dormida esperando a que yo regresara de trabajar, después de dejar el bolso en la mecedora procurando hacer el menor ruido me acerque a ella para acariciarle el cabello y la frente, después de un rato abrió un poco los ojos y con vos adormilada pregunto:

-¿Estas bien? ¿No te paso nada?-yo le sonreí mientras seguía acariciándola...

-Estoy bien, no te preocupes seguí durmiendo princesa-le dije bajito ella asintió con la cabeza antes de cerrar los ojos y volver a dormirse, claro que esta bien, me sentía tan liviana por fin habia podido dejar de sentir ese hueco en el pecho...por fin habia podido escuchar y sentir que él me seguía amando...después de 15 años habia podido decir que seguía amando a Sirius Black...


Este cap esta todo escrito desde el punto de vista de Electra pero la canción es del lado de Sirius, cuando la encontré me pareció que se reflejaba lo que el sentía! Se llama Tell me why/Dime por qué de los Beatles.