ILK- Bueno este es el ultimo capi
Espero que lo disfruten, no olviden dejar review
Me encantaria verlas en mis otros proyectos
Siempre juntos
Dos simples palabras que aun resonaban en su cabeza. Estaba maravillada con el obsequio, volteo a ver su rostro, la miraba con una gran sonrisa.
Era de mi madre- Ichigo se desconcertó con la nueva información- le agregué los dijes para que fuera mas con tu personalidad- exclamo mientras le daba un ligero golpecito a uno de ellos.
Es hermoso- beso una de sus mejillas, sabia perfectamente lo que esa inscripción significaba, el había estado sumido en una gran soledad durante demasiado tiempo. Recordó con tristeza el día en el que mirando juntos las estrellas el le había revelado algo de su pasado.
Había sostenido su mano fuertemente, mientras una estrella fugaz caía en el horizonte, Ichigo escucho como murmuraba algo entre susurros entonces decidió preguntar cual había sido su deseo, sus ojos lucían algo distantes y con la menor cantidad de palabras que pudo utilizar, le explico que solamente estaba rezando por sus padres. Al parecer en su planeta, era costumbre rezar a las estrellas por el alma de tus seres queridos- Cada vez que una estrella cae delante de tus ojos- dijo viéndola directamente- Significa que ellos están teniendo problemas para llegar al reino de Sharen- Ichigo lo vio extrañada- Los humanos lo llaman Hades, es el dios del inframundo, guardián de las puertas al reino de los muertos.
¿Cómo murieron?- pregunto la joven con cautela, Kisshu aun estaba algo distante en sus pensamientos, pero aun así ella quería saber, estaban recostados en un campo abierto, el siguió con la vista en el espacio, reflexionando sus palabras, hasta que por fin hablo.
Papá era un líder militar- apretó su mano buscando apoyo- murió en una de las tantas guerrillas ocasionadas entre tribus por los alimentos- Ichigo no pudo evitar sentirse culpable al recordar todas aquellas noches en las que había discutido con su madre solo por que no le gustaba lo que había hecho- Y mamá- continuo el peli verde con la voz cada vez mas fría- fue secuestrada y torturada por los miembros de otro planeta- sus ojos lucían algo furiosos- esos, malditos solo se dedicaban a saquear cualquier lugar que se les pusiese enfrente- apretaba los dientes- logro esconderme debajo de unas tablas, yo era demasiado pequeño todavía, esa… fue la primera vez que…- Ichigo acaricio su rostro, el estaba demasiado furioso como para continuar- fue cuando mate por primera vez- respondió después en un susurro- me habían encontrado y ya habían empezado a lastimarme, mi mamá rogaba por mi, cortaron su cabeza delante de mis ojos- desvió su mirada- después de ahí no recuerdo mucho, solo se que al despertar, mi cara estaba cubierta de sangre, y entre mis manos sostenía mis Sais… fui tomado por el gobierno, un niño que había invocado el poder de las armas sagradas parecía ser un buen candidato para las ordenes de Deep Blue….
La chica lo escucho terminar su relato, envolvió sus brazos alrededor de su pecho y susurro en su oído algunas palabras de alivio.-Tu no eres un asesino.
Es mejor que nos demos prisa- Ichigo despertó de sus recuerdos, Kisshu se había levantado y ahora extendía una mano hacia ella, tus padres no se pondrán contentos si llegamos tarde- sonreía como siempre lo hacia, de una forma tan contagiosa, tan sincera que era imposible el imaginar su pasado o sus propios pensamientos.
Tienes razón, hicieron esa reservación desde hace meses- tomo su mano y lo ayudo a recoger las cosas, guardándolas en una cesta. Con las manos entrelazadas iniciaron su camino hasta la casa de la joven, Kisshu parecía relativamente humano, había logrado reducir sus orejas con ayuda de Keiichiro y Ryou, pero aun conservaba los ojos dorados y el cabello de color verde profundo.
El sol se estaba ocultando, tenían cerca de una hora para llegar a su casa, podían caminar tan tranquilamente como quisieran, pasaron por delante del viejo almacén nuevamente, Kisshu la abrazo al sentir como se estremecía, pues según sus pensamientos solo sufría las consecuencias de un clima y un suéter demasiado delgado.
Sin embargo Ichigo estaba preocupada por otra cosa, volvía a recordar las lágrimas derramadas en este mismo lugar, el dolor que le había provocado el decirle nuevamente que no podía acompañarlo "al paraíso". Después de todo había deseado desde hacia demasiado tiempo el escuchar esas palabras, quería abandonar esa lucha tan inútil, estar entre los brazos del ser amado, a pesar de que estuviese prohibido. Era su mayor enemigo y aun así se había enamorado de el, el verlo constantemente proclamando su amor por ella y demostrando lo mucho que la quería con sus celos.
Su presencia la había ayudado en tantas ocasiones, al verlo sonreír en sus múltiples batallas, ella sabia que ganaría. Él nunca la lastimaría y ella lucharía por liberarlo, quería creer en un mundo donde ambos pudiesen estar juntos. El sentir sus manos en sus hombros, sus labios en contacto, escuchar su voz, todo la alentaba a seguir luchando por un futuro juntos. Al luchar contra Pai y Tart no se sentía tan segura, después de todo ellos si estaban dispuestos a dañarla, no había nada que pudiese detenerlos, excepto el nuevamente, ambos compartían un sentimiento, pero muy a su pesar Ichigo no podía revelarlo, debía de ser fuerte por el bien de la tierra, ¿Quién decía que ser un superhéroe era lo mejor del mundo? ¿Qué acaso no tenia derecho a enamorarse? Al parecer si, pero este amor no era correcto. Sus lágrimas habían caído mientras se daba cuenta de todo lo que significaban esos sentimientos de seguridad.
Lloraba no para rogar que perdonase a Aoyama, su corazón había sufrido tanto cuando le había mentido "Es la persona mas importante para mi" había gritado internamente, si el no se hubiese rendido en ese mismo instante, ella habria, probablemente, saltado a sus brazos. Lo amaba con sinceridad pero las circunstancias los obligaban a estar separados. Deseaba poder responderle que si, acompañarlo, el correr de el no había resultado así como tampoco el intentar que su corazón se enamorase de alguien mas. Lloraba de verdad, lloraba por todo lo que no podía decir, por aquellas cadenas que mancillaban su alma.
Había sentido como su interior se iba desmoronando, el sonido de su voz, la apariencia que tenia mientras se despedía de ella, le había dolido tanto, se había odiado tanto, ella le estaba provocando ese profundo e incontenible dolor. El estaba rindiéndose, el estaba igual de destrozado que ella, no, el estaba peor, el tenia que soportar la idea de perderla a manos de alguien mas, sus espadas habían caído y con ello su espíritu de lucha, la esperanza de estar juntos en un mundo ideal. Lloraba al recordar como momentos antes su mente había sido atrapada en una furia ciega en una loca incontrolable, todo por ella. Ni siquiera se había detenido cuando ella había abrazado su cintura, tanto era su dolor, al momento de amenazarla con matarla ella no estaba preocupada, confiaba en que no lo haría, por que el estaba tan enamorado de ella como ella de el, comprendía que deseaba acabar con ese doloroso sentimiento, pero también sabia que al igual que ella, no podía vivir el uno sin el otro.
Su mente decidió centrarse en el presente. Kisshu la abrazaba mientras caminaban, dándole algo de calor. Su padre había aprobado a Kish con algo de facilidad, después de tener una pequeña charla con el, Ichigo aun ignoraba el contenido de la plática, debido a que su novio le había dicho que era algo que solo se compartía entre hombres.
Pronto diviso las luces de su casa, sus padres ya los esperaban en la entrada, al parecer conocían demasiado bien a Kisshu. Siempre que ella salía con el volvían con algo de tiempo de sobra, al contrario de ella que solía llegar tarde a todos lados, Kisshu libero una de sus manos para saludar a la pareja, mientras estos le devolvían el saludo.
Ichigo, Kisshu, ¿Cómo se la han pasado?- La señora Momomiya los esperaba con un suéter en la mano para cada uno, su padre torcía la boca en un gesto chistoso, aun tendía a sobreprotegerla.
Muy bien mamá- Ichigo respondió de inmediato mientras tomaba la prenda que le ofrecían, al igual que Kisshu.
Vamos de una vez, no quiero llegar tarde- su padre se dirigía al coche, el día de hoy irían a cenar juntos. Una bella cena familiar, o una cita doble como prefería verlo Ichigo. El peli verde comenzó a seguir a su padre quien en un gesto de rendición, paso un brazo por sus hombros y alboroto su cabello mientras el joven reía alegremente.
Ichigo no podía pedir nada más, tenía al chico que amaba, la familia más maravillosa del mundo, los mejores amigos y al parecer todas estas facetas se llevaban de maravilla entre ellas. ¿Qué importaba el pasado? Como Kisshu siempre decía "Detrás de toda nube gris se esconde un rayo de luz" la esperanza, aquella que nunca debía perder, era lo mas valioso en su vida. Gracias a ella ahora estaban juntos por siempre.
