El problema no es que digas

el problema es lo que callas…

Punto de vista Sirius

Si no estás, no sé nada de mí

El tiempo retrocede, algo falta, lo siento, me duele

Si no estás la noche te proclama

Mañana se hace un año, algo falta, lo siento y te extraño

Si seguía así haría hoyo en el suelo, no paraba de dar vueltas por la habitación, ya no sabía que hacer no había nada en este maldito lugar que me distrajera la necesitaba como se necesita respirar ella era todo, ¡dos días, DOS MALDITOS DIAS que ella no venía! Durante el día me era agonizante no tenerla pero podía soportarlo pero de noche era la muerte necesita tenerla en mi cama, hacerla mía, o simplemente dormir abrazado a su cálido cuerpo desde que sus hijos había viajado a Argentina había pasado cada noche con migo en la mansión. Lo irónico es que ella no estaba aquí con migo porque supuestamente "me estaba buscando", había tenido que salir en una misión en las afueras de la cuidad, Electra lo estaba pasando bastante mal en el ministerio no dejaban de presionarla ya que mi supuesta búsqueda no daba frutos y la verdad es que su orgullo muchas veces era un gran molestia y el hecho de que dudaran de sus capacidades como auror le molestaba bastante pero ella decía que podía soportarlo siempre cuando yo seguirá a salvo…

Pero cuando estás conmigo vuelvo a ser el mismo

Salgo del abismo, toco el cielo y brindo

Cada beso de esos que me das

Cada vez que pides más y más

Cada frase sin censura

Cómplice de mi locura

Como elevas mi necesidad

Como me haces trisas sin piedad

Como tu sutil gemido me alimenta los sentidos

-Hola mi amor-que bien se sentía escuchar su vos por fin…

-Preciosa-le dije mientras la tomaba entre mis brazos y la acercaba a mí para poder saciarme de una vez de mi necesidad de besarla...

-No sabes lo que te necesite, estos dos días sin ti fueron un infierno-me dijo cuando deje de besar sus labios pero continúe por su cuello…

-Lo sé, para mí también lo fueron-reconocí mientras dejaba que ella me desabrochara cada botón de mi camisa, no paso mucho tiempo para que el resto de la ropa que llevábamos dejara de estorbarnos y por fin pudiera admirad su perfecto cuerpo al natural…

-Por favor Sirius te necesito-me pidió entrecortadamente mientras tiraba de mi hacia la cama, sin necesidad de que me pidiera dos veces me recosté sobre ella para luego acariciar cada parte de ese cuerpo que me volvía loco, ¡Por Merlín! No había me mejor música para mi oídos como los gemidos que salían de su boca cada vez que la besaba y acariciaba, me sentía el hombre más poderoso del mundo de producir eso en ella…

Si no estás, me quedo sin dormir

El sueño se me pierde, algo falta, lo siento me duele

Y si no estás, mi cama te reclama

Las ganas me hacen daño, algo falta, lo siento y te extraño

Otra noche en vela, otra noche que el insomnio seria mi única compañía, ¡Por Merlín era adicto a ella, a su compañía, a su voz, a su risa, a su besos, sus carisias! No lo soportaba, la necesita a mi lado, la verdad es que ahora estaba completamente seguro que la única razón por la que había podido estar tanto tiempo lejos de ella era porque me habían encerrado en Azkaban. Electra era la mujer de mi vida, era la única a la que había amado y la única que nunca había podido olvidar, ella era mi corazón y uno no puede vivir sin su corazón…

Pero cuando estás conmigo vuelvo a ser el mismo

Salgo del abismo, toco el cielo y brindo

Cada beso de esos que me das

Cada vez que pides más y más

Cada frase sin censura

Cómplice de mi locura

Como elevas mi necesidad

Como me haces trisas sin piedad

Como tu sutil gemido me alimenta los sentidos

¿Era posible morir de felicidad? Porque yo sentía que el nivel de felicidad que me producía hacerle el amor podría matarme fácilmente y para ser sincero eso no me molestaba tanto, morir entre sus brazos escuchándola gemir era lo más placentero que me podría pasar…

-Sirius te amo- ¡Por Merlín esta mujer iba a matarme!, lleve mis labios sobre los suyos para deleitarme con ellos a la vez que mis manos lo hacían con su cuerpo…

A dónde vas... por qué te alejas.
Y me dejas sumido en la espera...
a donde vas, adonde vas...

¿Dónde diablos estaba Electra? Ya pasaba de la media noche, ya tendría que estar acá ¡Maldita sea odiaba estar incertidumbre, odiaba tener que quedarme aquí encerrado mientras ella estaba ahí afuera arriesgando su vida! Pero mi paciencia tenía un límite y ese tenía dos puntas: Harry y Electra, si yo tenía la más leve sospecha de que sus vidas corrían peligro me importaría un cuerno las ordenes de Dumbledore, no dudaría ni un segundo en ir por ellos.

-Hola-me saludo Remus al entrar en la cocina donde desde hacía más de una hora estaba sentado esperándola, lo mire y asentí si mutar mi expresión en estos momentos lo que menos quería era hablar o la compañía de alguien, solo me interesaba que Electra entrara por esa puerta-¿A ti que te pasa que tienes esa cara?-me pregunto tomando asiento en la silla que se encontraba frente a mi…

-Nada-respondí molesto…

-No lo parece-me contradijo ¡Maldita sea! ¿Porque tenía que molestarme justamente en este momento?...

-Déjame en paz Lunático por favor-le pedí aun que más bien se lo gruñí, la verdad es que no quería descargar con él mi frustración pero si seguía molestándome lo haría, sin ningún problema….

-Bien como me veo que no estas de muy buen humor lo mejor será que me valla-dijo con un suspiro desvié mi vista de la puerta un segundo para verlo levantarse de la silla y después volví a concentrarla en la puerta esperando que Electra entrara por ella. 20 minutos después de que Remus se fuera dejándome solo nuevamente mis nervios estaban a punto de colapsar, me levante de la silla decidido a ir a buscarla justo en el momento en que ella entraba por la puerta, se veía cansada, tenía ojeras pero aun así lucia hermosa me acerque a ella sin decir palabra la tome entre mis besos y la bese como si la vida se me fuera en ello y ella me respondió de la misma forma…

-¿Dónde diablos estabas?- le pregunte en un murmullo tan solo separando unos milímetros mi boca de la de ella, Electra tiro de mi para que caminara con ella y así salir de la cocina pero sin separase mucho de mi…

-Tuve que quedarme a un reunión en el ministerio, la que debo agregar fue una total molestia ya no soporto a Scrimgeour diciendo que esperaba más de mí, si el muy imbécil supiera sé muy bien donde se esconde Sirius Black y es más que duermo cada noche en su cama-dijo mientras desabotonaba botón por botón de mi camisa a la vez que comenzábamos a subir por las escaleras por lo que tuve que hacer un gran esfuerzo y concentrarme un poco en ello, ya que ella subía de espalda y me tocaba a mi guiarla para que no termináramos dándonos un buen golpe, no fue fácil ya que Electra me desconcentraba bastante pero logramos llegar a la habitación donde una vez más el mundo entero desapareció y lo único que importábamos éramos nosotros dos.

Punto de vista de Electra

-La verdad es que no quiero dejarte Sirius-reconocí mientras terminaba de hacer mi maleta ya estábamos a 22 de diciembre y aunque faltaba dos días para Navidad iba a tener que despedirme de Sirius hoy ya que antes de aparecerme en Argentina tenía que hacerlo en Brasil a causa de una "pista" sobre el paradero de Sirius, una pista que obviamente yo misma me había hecho cargo de filtrar por medio de mis contactos y de la cual ahora tenía que hacerme cargo antes de viajar a Argentina para pasar navidad y año nuevo con los gemelos….

-Solo son unos días tampoco es que vuelves a vivir hay, además creo que podrías aprovechar ahora que vuelves para arreglar todo lo que te haga falta para poder quedarte definitivamente en Londres ¿No te aparece?-me sugirió Sirius mientras dejaba de ver por la ventana de su habitación para mirarme, yo desvíe la mirada mientras asimilaba sus palabras sabía que esta conversación llegaría en algún momento pero para ser sincera espera tener mas tiempo…

-Sirius yo…-comencé a decir pero me calle la verdad es que no sabía cómo decírselo….

-¿Tu qué?-me pregunto frunciendo el ceño…

-Yo-suspire antes de seguir-Yo no tengo planeado volver a vivir a Londres mi transferencia aquí es hasta principios de agosto luego de volver a mi puesto en Argentina-le aclare aun sin mirarlo…

-No te entiendo Electra me juras que me amas y que nunca me vas a volver a dejar y ahora me dices que a principios de agosto vuelves a Argentina, no te entiendo en verdad no entiendo ¿a qué diablos juegas?-me pregunto enojado pero también dolido...

-A nada Sirius no juego a nada-le dije desesperada porque me entendiera mientras intentaba acercarme a él pero Sirius dio un paso atrás alejándose de mí, ese gesto me dolió igual o más que sus palabras pero me lo aguante-pero entiende por favor yo vivo en Argentina desde hace más 15 años mi trabajo esta hay, mis hijos tienes su vida hay no puedo obligarlos a quedarse aquí a Day le encanta Londres pero como vacaciones nada más y Rafa odia Londres jamás se quedaría aquí y yo no los puedo dejar, me moriría sin ellos-le explique lo mejor que pude mis razones para no quedarme...

-Pero si puedes dejarme a mí...-sentencio dolido- ¿pero sabes? La culpa es mía el idiota soy yo por creerte que me amas lo suficiente para no volverme a dejar pero quédate tranquila que no voy a cometer más ese error esto se acabó no puedo seguir viviendo en el pasado por mi has lo que quieras, porque no quiero volverte a ver no alarguemos la cosas si de todos modos te vas a ir para que seguir jugando a los enamorados que viven una mentira-me dijo de forma fría mientras endurecía el gesto yo por mi parte me desgarre por dentro al escuchar sus palabras no quiera creer que había escuchado eso...

-Sirius no te precipites por favor aún falta mucho tiempo para agosto pueden pasar muchas cosas aun nose lo que voy hacer ni lo que puede pasar en estos meses pero favor te lo ruego no me saques de tu vida no puedo vivir sin ti no otra vez por favor-le rogué y no puede evitar las lagrimes que comenzaron a recorrer mis mejillas, siempre había sido una persona muy orgullosa razón por la que no rogaba aunque mi vida dependiera de ello pero con Sirius era distinto al si era capaz de rogarle por él podía comerme mi orgullo...Sirius empezó a caminar hacia mi dirección y por un microsegundo tuve la esperanza que me abrazaría que me pediría que me quedara pero esa esperanza murió cuando siguió de largo...

-Vete Electra-me dijo monótonamente después de detenerse en la puerta de su habitación y abriéndola para que me fuera...

-Sirius por favor...

-Vete Electra-me repito interrumpiéndome-ahora soy yo el que te pide que te vayas-agrego antes de que pudiera decir algo, me estaba muriendo por dentro...pero me gustara o no él tenía razón yo no lo merecía nunca lo merecí siempre lo lastimaba y si en verdad lo amaba lo mejor que podía hacer era irme para no lastimarlo más, agarre mi valija que estaba sobre la cama y camine hasta la puerta hasta donde él estaba parado con la mirada perdida...

-Perdóname, sé que eh usado tanto esta palabra contigo que ya hasta podría decirse que perdió su verdadero significado pero es que...te juro que nunca quise hacerte daño, Te amo con todo mi ser sé que eso no justifica mis errores por eso tienes razón lo mejor es que me valla y te deje tranquilo-le dije con la voz quebrada antes de darle un beso en la mejilla, por el cual él ni siquiera se inmuto, y salir de la habitación baje las escalera con un dolor en el pecho que me quemaba quería volver y rogarle de rodilla que no me dejara ir pero era hora de que dejara de pensar en mi y pensara un poco en él quería gritar pero eso lo haría cuando estuviera sola lo que si no pude reprimir fueron las lágrimas que se deslizaban libremente por mi rostro, camine por el vestíbulo hasta llegar a la puerta de calle saque mi varita y con un simple toque de esta se escuchó el ruido de una cadena y de los otros ruidos metálicos que se producían antes de que la puerta se abriera ya tenía un pie fuera de la casa cuando una mano fuerte tomo mi brazo con algo de rudeza haciéndome volver a entrar y dejándome aprisionada entre una de las paredes del vestíbulo y su cuerpo...

-¡Maldita sea Electra solo muerto puedo dejarte ir! ¡No puedo simplemente no puedo perderte otra vez! ¡¿Cómo diablos los haces? ¡¿Cómo diablos consigues tenerme a tus pies de esta forma?-me dijo con frustración mientras me miraba a los ojos, dejándome ver a pesar de la poca luz que provenía de las ya casi consumidas velas que había en el vestíbulo, que los suyos se notaban algo rojos...

-¡CALLATE Y BESAME!-le ordene mientras enredaba mis brazos alrededor de su cuello y me pegaba, si era posible, más a su cuerpo él me sonrió antes de hacer lo que le pedí, ¡Gracias a Merlín estaba agarrada a él! porque si no me hubiera desmoronado a ahí mismo a causa de la pasión con la que me beso que hicieron que mis piernas flaquearan…

Eran casi las 8 de la noche del 23 de diciembre cuando me aparecí en mi casa en Argentina, se suponía que tendría que haber llegado cerca de las tres de la tarde pero causa la discusión que había tenido con Sirius antes de irme de Londres había retrasado mi salida a Brasil debido a la reconciliación que le siguió a ella, habíamos hecho el amor y luego me había ido, aunque para sincera más bien había escapado aprovechando el momento en que Sirius se había dormido para irme por miedo a que comenzaremos a discutir de vuelta sobre lo mismo, aun no tenía una decisión tomada sobre lo que iba hacer esperaba que estos días en Argentina me ayudaran a tomarla….

-¿Hay alguien en casa?-me pregunte en vos alta, espere unos segundos pero nadie respondió. Me dirigí hasta mi habitación, deje la maleta sobre la cama y con un movimiento de mi varita hice que la ropa que había en ella comenzara a guardase sola mientras buscaba en el armario una muda de ropa Muggle para cambiarme, me vestí con unos vaqueros y una camiseta simples, en los pies unas zapatillas me acomode la cola que tenía echa en el cabello y después de guardar mi varita en el cintura de mi vaqueros y taparla con mi camiseta salí de la casa y me dirigí hacia a la de los Moreira, seguramente los gemelos estarían allí. Definitivamente estaba en Argentina el calor que sentía en el aire era inconfundible, incluso siendo ya de noche aunque recién estaba comenzado a oscurecer, en verano las noches eran más cortas permitiendo a los niños jugar más tiempo en las calles y a los adolescentes volver más tarde a su casa. Las casa al igual que la calles estaban decoradas con adornos de navidad, no tarde mucho en llegar a la casa de los Moreira ya que solo queda a un par de cuadras de la nuestra, tenía llave de las rejas al igual que de la casa por lo que entre directamente, me dirigí directamente hacia la sala y efectivamente los encontré acostados en el sillón mirando la televisión.

-¿Ustedes no tienen casa que vienen a ver televisión a la casa de sus abuelos?-les pregunte sonriendo…

-¡Ma!-dijo Day mientras se levantaba para saludarme al igual que lo hacía Rafa, disfrute de abrazarlos a ambos…

-¿A qué hora llegaste Ma?-pregunto Rafa a la vez que nos dirigíamos al sillón mientras Day iba a avisarles a sus abuelos que ya había llegado…

-Recién, fui a casa a cambiarme y vine para acá-le explique…

-Pensamos que ibas a venir más temprano-dijo con un poco de reclamo…

-Si, pero a último momento se me complico la misión-le dije manteniéndole la mirada, su cara de "no te creo nada" era tan clara que esta me hizo sonreír un poco aunque no pudo decirme nada más ya que en ese momento entraron en la sala sus abuelos y su hermana…

-¿Ely como estas?-me pregunto Emily mientras me saludaba con un abrazo. A pesar de los años que vivía en Argentina aún mantenía su acento, Emily había nacido en Londres pero cuando en unas vacaciones viajo a Argentina conoció a Cristian se enamoró de él y no volvió a vivir a Londres hasta que Christopher consiguió un puesto en el Cuartel de Aurores en Londres en donde conoció a mi hermana, Cristian siempre bromeaba diciendo que los Moreira tenían una debilidad por las inglesas.

-Muy bien Gracias Emily, ¿y dime te volvieron muy loca mis niños?- le pregunte sonriendo mientras saludaba a Cristian con un beso en la mejilla…

-No más que de costumbre- respondió divertido este en lugar de su esposa, Day fingió una cara ofendida y Rafa le tiro un pequeño almohadón en protesta. Esa noche cenamos en la casa de los Moreira y luego volvimos a nuestra casa…

-Ven conmigo Mama, ven a ver lo que te compre para mañana-me dijo Day mientras tiraba de mi escaleras arriba…

-Otro más-me queje mientras me dejaba arrastrar no servía de nada resistirme-Tengo el armario lleno ¿No pudo ponerme uno de esos?-pregunte aunque sabía que era en vano…

-¡No Mama!-me dijo horrorizada como si acabara de decirle que quería matar alguien-cada año debes estrenar uno-me dijo poniendo los ojos en blanco…

-¡Ok! A ver muéstramelo-le dije resignada al entrar en mi habitación me senté en mi cama mientras ella iba hacia mi armario y sacaba el vestido que tendría que usar en la cena de navidad que tendríamos al otro día en la casa de los Moreira, como cada año, lo tenía guardado dentro de una de esas bolsas especiales del tamaño del vestido que se usan para que no se ensucien o arruguen. Cuando lo saco de dentro de la bolsa y puede verlo tuve que reconocer que la verdad era hermoso como cada año Daiana se había lucido al elegir lo que usaría en navidad, era un vestido dorado sin mangas con un escote discreto, era recto y largo hasta los pies tenía un pequeño detalle en piedras plateadas debajo del busto en donde la tela se fruncía un poco...

-¿Te gusta?-pregunto Day aunque ella sabía muy bien cuál era mi respuesta, puede que no fuera muy fanática de los vestidos y los zapatos elegantes pero sabia apreciar cuando algo era hermoso…

-Sabes muy bien que si-le dije sonriendo...

-Obvio como no iba a gustarte si es hermoso-dijo mientras miraba el vestido embelesada, eso me hizo reír-Mira aquí está el que vas a usar en la fiesta de la disquera del Tío Sebas-me dijo mientras señala otra bolsa que había colgada en el armario-Pero este no lo vas a ver hasta que lo tengas que usar –me advirtió guardando el vestido dorado en su bolsa, yo solo asentí con la cabeza e intente que mi sonrisa no se mudara de mi cara pero la verdad es que este año no tenía ganas de ir a ninguna fiesta…

-Estas hermosa hija-le dije terminando de poner la mesa de navidad en la casa de los Moreira, tenía puesto un vestido blanco que le llegaba hasta las rodillas con un "bordado ingles" en la parte del cuello y en la falda la cual era al estilo plato el vestido se complementaba con un sencillo pero elegante cinturón rojo y los zapatos también eran de ese color…

-Gracias Mami- me dijo sonriendo orgullosa-Voy a atender-me dijo en cuanto escucho que sonaba el timbre…

-Hola familia-dijo la vos de Sebastián en cuanto entro en el comedor, cuando levanté la cabeza para verlo venia abrazado a Day la cual sonreía feliz, ella amaba a su tío…

-Hola Sebas ¿Cómo estás?- Le pregunte en cuanto me acerque a saludarlo…

-Ahora que estoy en casa con MI familia perfecto-respondió sonriendo dándole un beso en la frente a Day…

-Tío ¿cómo va eso?-Le dijo Rafa en cuanto entro en la sala y se acercó a saludarlo también…

-Muy bien ¿Y tú Rafa?- lo saludo Sebastián…

-Más que bien ahora que toda la familia está reunida-le respondió Rafa, a veces se parecían tanto. Después de eso los Moreira también se acercaron a saludar a su sobrino y mientras esperábamos que llegaran el resto de los invitados Sebastián nos estuvo contando como le había ido en E.E.U.U…

-¿A que no sabes Tío? a Sabrina le trasplantaron el cerebro ahora es amable-se burló Daiana aprovechando que sus abuelos estaban en la cocina y no podían regañarla…

-Sabrina siempre ha sido amable-le dijo Seba riendo…

-¡Ah! pero se olvidó de demostrárselo a la gente-me burle…

-No ayudas-me aseguro…

-Lo siento pero es que me enseñaron a decir la verdad-le dije riendo…

-No sé para que me gasto en querer educar a la niña si la madre no da el ejemplo-me dijo haciéndose el enojado…

-Yo le doy el ejemplo a mis hijos pero Sabrina es un caso especial yo no olvido la forma que los ha tratado todos estos años puede que ahora haya cambiado de actitud pero para mí ya es tarde, son 15 años de los que estamos hablando-le explique seria cuando se trataba de mis hijos era muy difícil perdonar…

-Puede ser Ely, pero todos cometemos errores y esperamos segundas oportunidades cuando queremos remediarlos ¿o me equivoco?-No me gustó mucho su tono cuando me pregunto lo último…

-Puede ser pero aun así yo no puedo perdonarla, y ahora si me disculpan voy ayudar a Emily a servir la mesa-les dije levantándome del sillón donde estábamos y yendo hacia la cocina a ayudar a la abuela de los gemelos dejándolos a ellos seguir conversando, sentí la mirada de Sebastián sobre mi todo el tiempo hasta que me perdí de su vista…

Eran cerca de las 12 y media cuando logre escabullirme de la cena hacia el patio trasero de la casa, aunque había sido una bonita cena navideña al igual que el brindis yo no me sentía totalmente a gusto, era feliz de pasar la navidad con mis hijos pero la verdad es que me faltaba Sirius habría dado cualquier cosa por poder pasar esta fecha con las 3 personas que más amaba en la tierra lo único que me consolaba un poco era saber que él no estaba solo en estas fechas ya que después de lo sucedido con Arthur tanto la familia Weasley , Harry y Remus pasarían las navidades con el…

-Te extrañe estos meses-estaba tan concentrada en mis pensamientos que la voz y los brazos de Sebastián abrazándome por atrás me asustaron un poco…

-Sebastián por favor- le pedí revolviéndome entre sus brazos para alejarme antes de que me besara o algo parecido, él se alejó al instante y se puso a mi lado de forma que pudiera verlo y el a mi…

-Tranquila los gemelos están entretenidos con Maita y Javi así que no va a venir para acá-me dijo pensando que la razón por la que no quería que me abrazara o me besara era en temor de que mis hijos nos vieran…

-Ya lo sé-le dije dando un paso para alejarme ya que había intentado acariciarme…

-¿Qué sucede Ely? ¿Es por el cigarrillo?-me pregunto frunciendo el ceño- te aseguro que ya estoy acostumbrado-me aseguro pensando que mi negativa era porque estaba fumando algo que él le molestaba bastante pero después de todos estos años "juntos" Sebastián se había acostumbrado a que yo tuviera ese vicio, así que hacía tiempo que aunque yo estuviera o hubiera fumado dejaba que él me besara o me abrazara…

-Sabes hacía casi dos meses que no fumaba, estaba convencida de que iba a poder dejarlo-le conté mientras le da la última calada al cigarrillo y después lo tire a mi pies y lo pise para apagarlo-me equivoque, bueno tampoco es que sea en la primera cosa en la que me equivoco en mi vida-reconocí mientras me daba la vuelta para volver a la casa pero la mano de Sebastián en mi brazo me lo impidió…

-Espera, ¿Qué significa eso?-me pregunto mientras tiraba de mí para que quedara enfrente de el yo intente alejarme pero no me dejo sino que me agarro de ambos brazos acercándome más a el…

-Sebastián por favor suéltame, quiero entrar-le pedí tranquilamente sabía que él no me obligaría a nada es mas no estaba ya no ejerciendo presión en su agarre tan solo tenía sus manos apoyadas suavemente en mis brazos además de que yo podía zafarme fácilmente pero no quiera pelear con Sebastián…

-¿No vas a brindar conmigo como cada año?-me pregunto suavizando su actitud mientras se alejaba un paso de mi…

-Sebas yo…

-Vamos Ely es una tradición-me recordó interrumpiéndome y era verdad desde hacía 15 años yo me escaba de la cena navideña para estar unos momentos a solas y poder fumar un cigarrillo sin que nadie me mira con mala cara y luego de que yo lo terminara el aparecía con un botella de Champán para hacer un brindis entre nosotros…

-Está bien tienes razón-le dije rindiéndome el sonrió antes de acercarse a la mesa del jardín donde descansaba un hielera con una botella se champan dentro y sirvió dos copas, me acerco una-Gracias, ¿y porque brindamos?-le pregunte una vez que la tome, aunque ya sabía lo que diría…

-Por qué los gemelos tengo una gran vida-dijo acercando su copa a la mía, cada años brindamos por ellos ya que ellos eran lo más importante que los dos teníamos en común…

-Por lo gemelos-dije chocando nuestras copas antes de beber un trago…

-¿Cómo fue?-me pregunto de repente, lo mire sin entender pero él no me miraba a mi sino que miraba al frente hacia el hermoso jardín de Emily…

-¿Qué cosa?-le pregunte a su vez…

-Con Black ¿Cómo fue verlo? ¿Hace cuánto que están juntos otra vez?-pregunto aun sin mirarme y con los años que tenía de practica mintiendo por mi trabajo no me fue difícil mantener mi actitud de desconcierto…

-¿De qué diablos hablas?-le pregunte tomándolo del brazo y obligándolo a mirarme-Además creo que hace 15 años especifique que no quería volver a escuchar ese nombre en mi presencia-le recordé molesta, él me miro por unos segundos serio antes de sonreír sin humor…

-Sabes hubieras sido una gran actriz lástima que decidiste ser Auror aunque aún estas a tiempo si quieres te paso el número de algún productor conozco a unos cuantos-ironizo…

-Sebastián no estoy para tus chiste- le dije molesta mientras le soltaba el brazo y comenzaba a caminar hacia la casa…

-¿No crees que me merezco al menos que me digas la verdad?-me pregunto haciendo que me parara…

-No hay nada que contar-le aclare mirándolo sería-¿La verdad es que no sé qué quieres?-le mentí….

-Solo quiero que me mires a los ojos y me digas la verdad Electra, quiero que me digas mirándome a los ojos que volviste con el-me aclaro-¿Tan difícil es?-me pregunto un tanto decepcionado…

-No es que yo…-dije trabándome y haciendo que mi fachada se resquebrajara…

-¿Tu qué?-me pregunto un poco más tranquilo en su actitud...

-No me es fácil hablar de esto contigo Sebastián, entiéndeme por favor-le pedí….

-No, entiéndeme tú a mí-me rebatió-Hace cuatros años que tenemos una relación lo menos que espero es que me digas a la cara que estas con otro y no que yo lo tenga que adivinar-me reclamo aunque lo hizo en voz muy baja ya que alguien podría estar cerca y escucharnos…

-Espera, espera no juegues esa carta-lo detuve- el día que subí al avión para ir a Londres te aclare que eras libre de hacer lo que querías del mismo modo que lo seria yo-le recordé-además de que lo siento, pero yo no puedo llamar relación a los que nosotros teníamos-admití, y era verdad porque tener relaciones con alguien de vez en cuando no podía titularse como una relación…

-Lose, sé que nunca me consideraste tu pareja-me aclaro y se notaba que estaba molesto-Y no te equivoques no estoy diciendo que me engañaste solo estoy diciendo que me hubiera gustado que tú me dijeras a la cara que volviste con Black- me dijo antes de tomar un poco de su copa…

-Bien Sebastián si eso es lo que quieres, estoy con Sirius y esta vez no pienso sepárame de el-le especifique molesta antes de darme vuelta y entrar en la casa dejándolo solo. Salude a los Moreira y les avise a los gemelos que me iría antes de ir a mi casa en cuanto llegue tome un baño y luego me fui directo a la cama pero después de casi dos horas dando vueltas en la cama le envíe un patronus a Sirius para que fuera a la chimenea porque quería hablar con el tal vez así podría dormirme pero me equivoque después de hablar con él me costó el doble conciliar el sueño por lo que fue inevitable que esa noche viniera a mi mente, había sucedido hacía cuatro años Sebastián me había pedido que lo acompañara a una fiesta que la disquera ofrecía en honor a un nuevo cantante que lanzaba, y la verdad es que habíamos tomado un poco de más no hasta el punto de decir que estábamos borrachos pero si para decir que esas copas de más habían servido para inhibirnos entre nosotros más de lo común …

-FLAS BACK-

Yo no sé si tu no sé si yo seguiremos siendo como hoy

no sé si después de amanecer vamos a sentir la misma sed

Para que pensar y suponer, no preguntes cosas que no se

yoo no se…

no sé donde vamos a parar, eso ya la piel nos lo dirá

para que jurar y prometer algo que no está en nuestro poder

yo no sé lo que es eterno no me pidas algo que es del tiempo

yo no sé mañana, yo no sé mañana

si estaremos juntos si se acaba el mundo

yo no sé si soy para ti si serás para mi

si lleguemos amarnos o a odiarnos

yo no sé mañana, yo no sé mañana

quien va estar aquí

de un café pasamos al sofá, de un botón a todo lo demás

no pusimos reglas ni reloj, aquí estamos solos tu y yo

todo lo que ves es lo que soy, no me pidas más de lo que doy

nooo..

-Por Merlín nunca había tomado tanto en mi vida-dije una vez que entre en la casa mientras me quitaba los tortuosos zapatos de taco aguja que había tenido que llevar toda la noche…

-Vamos tampoco fue tanto-dijo sonriendo Sebas mientras se quitaba su saco y lo colgaba en el perchero que había al lado de la puerta de entrada…

-Para ti que dentro de todo estás acostumbrado pero para mí que en 31 años eh tomado como exagerado tres copas al año, lo de esta noche fue pasarse de la raya-reconocí riendo…

-Puede ser, puede ser-dijo riendo, pero dejo de hacerlo cuando al pasar por su lado como estaba un poco mareada por el alcohol tropecé con mis propios pies y gracias a que el me atrapo justo no fui a parar al piso pero nuestros rostros quedaron muy cerca, con lo poco de lucidez que me quedaba me separe en seguida de él y sin decir nada fui directo a la cocina a preparar café lo mejor sería por un poco de cordura en nuestra cabeza, Sebastián no me siguió por suerte …

-Toma-le dije entregándole la taza de café que le había preparado luego me fui a sentar al sofá para tomar la mía y el me siguió sin decir una palabra…

-Esta rico- murmuro por fin luego de unos minutos pero aun sin mirarme…

-Gracias-le dije, entonces nos miramos y antes de que me diera cuenta nos habíamos acercado el uno al otro y habíamos comenzado a besarnos, no sabía que tenía tantas ganas de besarlo hasta este momento una parte de mi sabía que estaba mal lo que hacía pero había otra parte la que estaba cansada de hacer siempre lo correcto pedía que la liberaran y la verdad las copas de alcohol que tenia de mas esta noche me estaban de ayudando para hacerle caso. Comencé a desbrochar lo botones de su camisa y cuando ya iba por más de la mitad Sebastián dejo de besarme y tomo mis manos entre las suyas impidiéndome que lograra desnudarlo…

-¿Qué sucede?- le pregunte desconcertada, no era tonta sabía que hacía años que Sebastián quería esto y ahora que estaba por suceder el me detenía ¿Qué diablos le estaba pasando?...

-¿Ely estas segura de esto?-me pregunto serio- yo no quiero que mañana cuando te despiertes te arrepientas de lo que hicimos…

-Sebastián hace años que no estoy segura de nada-le dije sonriendo sin humor- Y no, no sé, tal vez tengas razón y después me arrepienta pero la verdad es que yo no sé mañana lo que me va a pasar por la cabeza cunado recuerde esto pero lo que si se es que en este momento lo quiero-le aclare antes de abalanzarme otra vez a sus labios

yo no se mañana, yo no se mañana…

esta vida es igual que un libro

cada pagina es un dia vivido

no tratemos de correr antes de andar

esta noche estamos vivos solo este momento es realidad

no no noo.. no se…

yo no se mañana

esta vida es una ruleta que gira sin parar

yo no sé mañana

yo no sé si tu yo no sé si yo como será el final

yo no sé mañana

puede ser peor o puede ser mejor

yo no se mañana

deja que el corazón decida vida mía lo que sentimos

mañana

yo no se

yo no sé, yo no sé mañana

ahora lo que vivimos es algo realmente lindo

quien puede saber lo que pasara, mañana no hay nada escrito

yo no sé, yo no sé mañana

estamos solos tu y yo y los momentos hay que vivirlos

hay que vivirlos..

yo no sé, yo no se

yo no sé, yo no se

Ahora lo sabía no hubo amor ni cariño en nuestro encuentro solo pasión y deseo por eso la culpa me estaba matando ni siquiera podía continuar en la cama junto a él sin sentirme una traidora. Sentía que le había fallado a Sirius, sentía que lo había engañado aun cuando hacía años que no estábamos juntos y sentía que me había comportado como una basura con Sebastián por usarlo porque yo sabía muy bien que el sentía cosas por mí y lo había usado para satisfacer mis deseos sin importarme sus sentimientos…

-FIN DEL FLASH BACK-

Esa noche tal como lo había dicho Sebastián me arrepentí de lo sucedido y después de esa noche estuve varias semanas sin verlo pero cuando nos volvimos a ver volvió a suceder y cuando quise darme cuenta llevaba cuatro años manteniendo una relación en secreto con el tío de mis hijos pero cuando decidí que viajaríamos a Londres supe que no podría mantenerle la mirada a Sirius si mi relación con Sebastián continuaba; El sonido del timbre del teléfono me saco de mis pensamientos mire el reloj que había en mi mesita de luz el cual marcaba casi las tres de la madruga me pareció raro que alguien llamara a estas horas por lo que entendí rápidamente…

-Hola ¿quién habla?-me pregunte en cuanto atendí…

-Soy…Soy Sebastián Ely-respondió dudoso…

-Ah, hola ¿sucedió algo?-

- Eh no…te llamaba para saber si aún me habías acompañar a la celebración de la disquera en la noche-me respondió, mi mirada recayó en el vestido que estaba en mi armario y que Day había elegido para mí, la verdad era que mi niña no me perdonaría que no lo usara además que después de tantos años acompañándolo resultaría muy raro que esta vez no lo hiciera y eso provocaría curiosidad en los gemelos y no tenía ganas de inventar escusas…

-Si Sebas claro que te acompaño-le dije intentado sonar lo más relajada posible…

-Gracias-dijo-Ely lo que paso esta noche…-empezó a decir pero lo interrumpí…

-Ya me parecía que no me llamabas a las 3 de la madruga para confirmar asistencia-dije intentado mantener un tono agradable aunque no me salió muy bien…

-Si me imagine que si yo no podía dormir tu tampoco-señalo- Mira Ely yo solo quiero…-empezó pero volví a interrumpirlo…

-Perdón Sebas pero no quiero hablar de eso-le aclare-¿Estás en tu casa?-le pregunte para cambiar de tema…

-No, me quede a dormir en la casa de mis tíos, ya sabes que tía Emily no le gusta que maneje de madrugada y mucho menos en estas fechas-me explico…

-¿Los gemelos aun estas despiertos?-le pregunte…

-Sí y por las risas que se escuchan no creo que piensen acostarse pronto, cuando me vine a costar estaban llegando más amigos de ellos así que seguramente la fiesta se alargue hasta la mañana-me contesto, desde hacía cuatro años después de la cena navideña ellos tenían su propia fiesta en la casa de sus abuelos sus amigos iban a la casa de estos y se quedaban hasta la mañana ,Emily y Cristian adoraban tener a sus únicos nietos en su casa así que le cumplían hasta el más mínimo capricho…

-Bueno entonces nos vemos en la noche Sebas, que descanses, adiós-me despedí y corte la comunicación antes de darle tiempo a agregar algo…

-¿Ma me explicas como es que la que no durmió soy yo y la que tienes la ojeras eras tú?-me pregunto Day con el ceño fruncido mientras me aplicaba una gran capa de corrector de ojeras sobre las mencionadas…

-No todos tenemos tu resistencia mi niña-le dije sonriendo un poco mientras me dejaba hacer…

-¿Lo extrañas y no puedes dormir? ¿Por eso tienes ojeras?-me pregunto dejando de maquillarme y sentándose a mi lado en la cama, no tenía que preguntarle de quien hablaba y con ella no valía la pena fingir…

-Hay algo de eso-reconocí mientras me paraba e iba hacia el espejo que había en mi habitación para mirar el excelente trabajo que mi hija había hecho con mis ojeras y con todo el resto de mi cara, cualquiera que me viera jamás pensaría que no había pegado un ojo en toda la noche…

-¿Y qué es lo otro que no te deja dormir?-me pregunto interesada…

-Ya te lo dije una vez mi niña a todos nos gustas tener secretos, tus tienes los tuyos y yo tengo los míos-le recordé….

-Bueno no perdía nada con internarlo-refunfuño…

-Deja de soñar con imposibles y ayúdame a ponerme estos zapatos que tu tío ya debe estar por llegar-le dije sentándome nuevamente en la cama con los terroríficos zapatos de tacón aguja que mi hija había elegido para mí, Day hizo lo que le pedí aunque aún tenía esa mirada de "Mami por favor cuéntame" que con un gran esfuerzo ignore…

-Mami estas hermosa-me alago-si definitivamente soy una genia, ¿Quién si no soy yo podría buscar un vestido tan hermoso?-y se alago…

-A veces me sorprende lo humilde que eras mi niña-le asegure con sarcasmo…

-Si Mami yo también me sorprendo, he aprendido a vivir con ello-me aseguro mientras salíamos de mi habitación y dirigimos hacia la sala, yo solo me reí por la ocurrencias de esa niña. En cuanto entramos en la sala Rafa hizo un silbido de admiración mientras me miraba…

-Electra estas preciosa-dijo Maita levantándose del sillón donde estaba abrazada a mi hijo para saludarme ya que cuando ella había llegado yo estaba con Day terminando de prepararme…

-Gracias cielo-le dije con una sonrisa, ella volvió a sentarse en el sillón con Rafa y este la abrazo automáticamente….

-¿Qué hora es?-pregunte era raro que Sebastián no hubiera llegado aún…

-Van hacer las 10-dijo Rafa luego de mi mirar su reloj, fruncí el ceño contrariada era raro que Sebas se hubiera retrasado él era muy puntal la que siempre tardaba era yo pero no me dio ni siquiera para volver a pensarlo cuando la puerta de nuestras casa se abrió y Sebastián entro por ella con su propia llave, por un tema de precaución en caso de emergencia, el al igual que los abuelos de los gemelos tenían llave de la casa y del mismo modo tanto mis hijos como yo teníamos llave de la casa de los Moreira y del apartamento de Sebastián…

-Perdón por el retraso-se disculpó mientras saludaba a los gemelos y a Maita…

-No te preocupes, yo recién acabo de terminar de arreglarme-lo tranquilice, Sebastián estaba muy guapo lleva un traje negro muy elegante de corte moderno con una camisa blanca y sin corbata, las odiaba decía que lo asfixiaban-Te ves bien- le dije con una sonrisa…

-Gracias, pero seguramente no importara mucho ya que nadie va a mirarme a mi contigo a mi lado, estas impresionante-me dijo correspondiendo a mi sonrisa, No pude evitar pensar que si Sirius me hubiera dicho esas palabras me hubiera ruborizado de pies a cabeza antes de lanzarme a sus brazos para besarlo en cambio con Sebastián solo asentí con la cabeza agradeciéndole y obligándome a mantener la sonrisa en mi rostro…

-¿Está todo bien?-le pregunte para cambiar de tema y además para saber si algo andaba mal y por eso había llegado tarde…

-Sí, si no te preocupes solo ocurrencias mías de último momento-fruncí el ceño desconcertada por su respuesta…

-Ya te enteraras esta noche no te preocupes-me aseguro-Bueno ahora vamos que se nos hace tarde y los de la disquera van a matarme-dijo mientras se despedía de los chicos yo asentí, no muy convencida, e hice lo mismo…Una vez que estuvimos en su auto me pregunto cómo estaba Daiana de salud y todo el resto del viaje me la pase explicándole detalle por detalle lo que habían dicho los sanadores ya que cuando se trataba de la salud de los gemelos él era tan obsesivo como yo así que el viaje se me hizo muy corto y cuando me quise dar cuenta ya estábamos en el salón donde se realizaría la fiesta por lo que no tuve tiempo de pregúntale que era lo que lo había retrasado…

-Señor Moreira el Señor Niz me pidió que le dijera que los músicos necesitan hablar con usted para ultimar detalles-dijo la asistente del jefe de Sebas en cuanto pusimos un pie la fiesta sin siquiera saludar…

-Está bien dile que en unos segundos voy para allí-dijo Sebas antes de poner una mano en mi espalda y dirigirme hacia la barra-Voy a tener que dejarte sola Ely, lo que pasa es que hace días que estaba trabajando en una canción y al fin anoche me salió así que en cuanto la termine la traje a la disquera y a Santiago le gustó tanto que quiere que la cante esta noche dice que es un éxito y que si la presentamos esta noche con la cantidad de cantantes que hay está convencido que para cuando termine la noche la tendremos vendida aún muy buen precio-me explico-si te soy sincero no me gusta del todo la idea es puro mercadotecnia pero me guste o no tengo un contrato con Santiago y su disquera así que no me queda más remedio que seguirle el juego-admito molesto…

-Por eso llegaste tarde, estaba terminado de preparar la canción y te olvidaste de la hora-le dije y no era una pregunta, sabía muy bien que cuando Sebastián componía el mundo entero desaparecía para él, sonrió mientras asentía-Está bien no te preocupes me las puedo arreglar sin ti un rato-le asegure sonriendo…

-Gracias Ely, te prometo compensártelo-me agradeció antes de darme un beso en la mejilla y luego se alejó de mí; ya que estaba en la barra pedí algo para tomar, sabía muy bien que esta noche no terminaría como las anteriores pero por la dudas pedí un jugo de manzana, esta noche no tomaría ni una sola gota de alcohol. Estuve cerca de una hora sola esperando por Sebastián, odiaba estas fiestas nunca me había sentido a gusto pero los años anteriores con Sebastián a mi lado había sido más fácil porque él se encargaba de conversar con la gente y yo me limitaba a escuchar pero sin el todo el que se acercaba a saludarme parecía querer tener una charla conmigo y yo la verdad no sabía de qué hablar con ellos ya que no teníamos nada en común además de que eran todos Muggles, sus trabajaos tenía que ver con la música, el cine, teatro, la televisión o el arte y yo la verdad esos temas me interesaban muy poco, pero por suerte Sebastián y los músicos ya estaban listos para tocar así que me salve de tener que responderle a un crítico de cine sobre mi opinión sobre unas películas de época que se habían estrenado este verano en Argentina, cuando la verdad no tenía ni idea de que me hablaba…

-Buenas noches a todos espero que la estén pasando muy bien-saludo Sebastián desde el escenario-Esta noche queremos presentarles un nuevo tema, recién salidito del horno como se dice, espero que lo disfruten, este tema se llama "El problema" creo que muchos nos vamos a sentir identificado-explico Sebas antes de que los primeros acodes de la guitarra se escucharan….

El problema no fue hallarte
el problema es olvidarte
el problema no es tu ausencia
el problema es que te espero
el problema no es problema
es problema es que me duele
el problema no es que mientas
el problema es que te creo

el problema no es que juegues
el problema es que es conmigo
si me gustaste por ser libre
quien soy yo para cambiarte
si me quede queriendo solo
como hacer para obligarte
el problema no es quererte
es que tu no sientas lo mismo

Y como deshacerme de ti si no te tengo
como alejarme de ti si estas tan lejos
Como encontrarle una pestaña
a lo que nunca tuvo ojos
como encontrarle plataforma
a lo que siempre fue un barranco
como encontrar en la alacena
los besos que no me diste

Y como deshacerme de ti si no te tengo
como alejarme de ti si estas tan lejos
Y el que es problema no es cambiarte
el problema es que no quiero

el problema no es que duela
el problema es que me gusta
el problema no es el daño
el problema son las huellas
el problema no es lo que haces
el problema es que lo olvido
el problema no es que digas
el problema es lo que callas

Y como deshacerme de ti si no te tengo
como alejarme de ti si estas tan lejos
el problema no fue hallarte
el problema es olvidarte
el problema no es que mientas
el problema es que te creo
el problema no es cambiarte
el problema es que no quiero
el problema no es quererte
es que tu no sientas lo mismo
el problema no es que juegues
el problema es que es conmigo…

En cuanto la canción termino todo el mundo rompió en aplausos, Sebastián no me había mirado en toda la canción ni tampoco lo hacía en este momento pero me jugaba la vida que ese tema era dedicado a mí, fingí mi mejor sonrisa y lo aplaudí al igual que todos cuando en verdad lo que quería hacer era salir ya mismo de esa fiesta, sabía que era una tontería ya que solo Sebastián y yo sabíamos que esa canción hablaba de nosotros pero aun así si antes no me sentía a gusto ahora definidamente sabía que debía salir de allí por lo que me dirigí a una de las puertas del salón que daba al jardín que estaba vacío por suerte , no podía irme sin Sebastián pero por lo menos podía tomar un poco de aire…o eso deseaba…

-Eso debió doler ¿no?-me pregunto una voz de mujer a mis espaldas, bueno tal vez no éramos solo nosotros dos los que sabíamos de quienes trataba la canción, manteniendo mi sonrisa y mi orgullo me gire para encarar a Sabrina…

-¿De qué hablas?-le pregunte mirándola mientras fingía curiosidad, Sabrina me sonrió con amabilidad y cualquiera que nos estuviera viendo creía que éramos grandes amigas en vez de dos mujeres que no se podían ver más de 10 minutos a causa de la molestia que nos producíamos la una a la otra, lo que si debía reconocer era que el embazo le sentaba de maravilla siempre había sido una mujer muy hermosa pero su estado hacia que toda esa belleza tuviera un toque más tierno… ¿tierno?... Wow y yo que creía que jamás iba a poder relacionar las palabras Sabrina y tierno en una misma oración, llevaba un vestido estraples color negro bastante ajustado lo que hacía que su prominente vientre fuera lo que más llamara la atención estaba convencida que ese era el efecto que ella esperaba...

-Siempre admire tu capacidad para mentir tan bien-dijo en tono de admiración…

-Gracias-le dije con sarcasmo-bueno ahora si me disculpas tengo que…bueno en realidad no tengo que hacer nada simplemente quiero dejar de ver tu cara-le dije sin dejar de sonreír…

-No te va a funcionar estaba vez Electra-me aseguro-Como tanta veces me pediste ya madure esta vez no vas a conseguir sacarme de mis casillas con tan solo unas palabras-me dijo sin dejar ella tampoco de sonreír…

-Pues te felicito tienes 33 años era hora de que maduraras de una vez-le espete-Creo que voy a tener que hacerle un gran regalo a tu hija ya que según me han dicho tu gran cambio es a partir de tu embarazo-

-Si la verdad es que gracias a ella empecé a ver la vida de otra forma-reconoció mientras se acariciaba el vientre, y por un instante sentí envidia, sentí que yo también quería eso yo también quería dar a luz, yo también quería llevar un bebe el vientre pero no cualquier bebe quería ser la madre del hijo de Sirius un deseo que había aprendido a reprimir un deseo que solo era eso un deseo porque ya era tarde, este no era un buen momento para traer un hijo al mundo con la situación en la que vivíamos además no creía que él quisiera tener un bebe a la edad que teníamos sorprendida aun por mis pensamientos intente girarme para irme pero obviamente Sabrina no iba a dejarme hacerlo…

-Electra estamos pasando un buen momento no te vayas-me pidió ya me estaba cansando su sonrisita…

-No tengo ni tiempo ni ganas de seguir hablando contigo, además estas embarazada no quiero que después me responsabilicen a mi si te sientes mal-le dije en tono cansado…

Solo quiero preguntarte algo-dijo dejando de lado su habitual actitud y poniéndose seria….

-¿Solo una?-le pregunte a lo que ella asintió-bien pregunta-accedí para poder irme de una vez…

-¿Qué sucedió?-pregunto-estaba convencida que las cosas entre ustedes estaban bien hasta creí que dejarían de jugar a la escondidas y le contarían a todos que están junto-develo…

- ¿Cómo encontrarle una pestaña a lo que nunca tuvo ojos?-le respondí con otra pregunta, la verdad era que Sebastián había sido muy preciso con esa canción, no tenía ganas de seguir jugando a la desentendía tal vez si le respondía con sinceridad esta conversación terminaría rápido y podría irme…

-Tiene que ser muy importante ese hombre en tu vida para que no lo puedas olvidar ni siquiera después de todo lo que Sebastián ha hecho por ti- la sorpresa que me produjo su comentario hizo que no pudiera fingir confusión porque una cosa es que supiera lo de Sebastián y otra que Supiera lo de Sirius…

-No te metas en mi vida Sabrina-le dije seria-quien este o deje de estar o lo que haga o deje de hacer en mi vida es problema mío y de nadie más-le aclare…

-No te estoy atacando Electra, así que deja de estar a la defensiva-me pidió y la verdad es que tenía que reconocer que Rafa tenía razón Sabrina ya no era la misma hasta su actitud conmigo era distinta…

-Lo siento pero es que no me es fácil tener esta conversación contigo-admití bajando un poco la guardia, pero solo un poco aun no me fiaba completamente de Sabrina…

-¿Y tú crees que para mí sí?-me pregunto con ironía-No te olvides que es de mi ex-esposo del que estamos hablando-me recordó-pero a pesar de todo lo quiero y quiero que sea feliz y me guste o no la felicidad de Sebastián siempre ha estado ligada a ti y tus hijos-admitió y se podía notar que no era fácil para ella hacerlo-así que te pido que dejes de ser tan egoísta, deja de pensar en ti y por un instante piensa en Sebastián y en todo lo que ha tenido que pasar por amarte, en todo lo que ha perdido por ponerte a ti ante que a…los demás-me espeto, estaba convencida que al final no quiso decir " a los demás" sino "a mí"…

-Te puedo pedir un favor no me culpes a mí del fracaso de tu matrimonio-le advertí-Yo jamás me metí en tu matrimonio, si tu no supiste mantener a tu marido a tu lado no me culpes a mí-le aclare molesta, no iba permitir que me cargara con culpas que no era mías, jamás le había dado esperanzas a Sebastián y no había estado con el hasta después de dos años que llevaba separado de ella…

-No estoy diciendo que tú tuvieras la culpa-me aclaro- o por lo menos no a conciencia-agrego…

-¿Qué? ¿Quieres decir con eso?-le pregunte ya me estaba cansando de esta conversación-Sabrina deja de ser tan hipócrita si tu matrimonio con Sebastián no funciono no fue por mi culpa fue porque tu nunca pudiste aceptar que él no podía darte hijos y cuando él te ofreció adoptar tú te negaste, así que antes de llamarme egoísta a mi mírate en un espejo-le dije furiosa, estos días no había sido fácil para mí y ella con esta conversación estaba haciendo que perdiera la poca paciencia que me quedaba…

-Me parece que es hora de que aclaremos las cosas de una vez por todas, este no es ni el momento ni el lugar pero estoy cansada de ser siempre la mala del cuento-dijo mirando hacia las puertas que daban al salón las cuales continuaban cerradas aunque se podía escuchar que Sebastián aún seguía cantando-Jamás me importo que Sebastián fuera estéril, cuando me case con el yo ya lo sabía, yo lo amaba a él no a su capacidad de darme hijos-me revelo, yo la mire frunciendo el ceño, Sebastián me había dicho que no se lo había contado hasta dos años después de que se casaran…

-Esos es imposible, Sebastián me dijo…-

-Si se lo que Sebastián te dijo pero te estoy diciendo la verdad, si no me crees puedes preguntárselo-me interrumpió-él se enamoró de ti desde el primer momento que te vio cuando viajaste a conocer a la familia de Cris pero tú siempre estuviste enamorada de alguien más así que se tuvo que conformar conmigo, yo tenía 18 años y estaba locamente enamorada del así que no lo pensé dos veces cuando me propuso casamiento tenía la tonta y adolecente idea que con el tiempo te olvidaría y se enamoraría de mi pero no paso Electra nunca paso, los primeros meses fueron fáciles tu vivías a miles de kilómetros de nosotros eras solo un recuerdo pero entonces decidiste venir a vivir acá y yo perdí lo poco que había conseguido, el siguió siendo mi esposo, siguió durmiendo en mi cama y siguió diciéndome que me amaba pero en ti en quien pensaba además tu tenías a los gemelos ellos necesitaban de Sebastián a parte el los adoraba así que si ellos lo necesitan el no dudaba un instante en dejarme a mi e ir a estar con ustedes, fui paciente Electra a pesar de lo que muchos piensan resistí todo lo que pude pero 11 años siendo la segunda cuando en realidad era la esposa fue todo lo que pude soportar-me conto, yo estaba en shock no podía creer lo que estaba escuchando-¿ Ahora entiendes porque no permití que adoptáramos un niño?-me pregunto-Yo era adulta y siempre me considere fuerte así que podía aguantar esa situación pero ¿ un bebe? ¿Un niño podía aguantar siempre estar en segundo lugar porque tú y tus hijos estaba antes que nosotros? No, prefería ser el monstruo que todos creía que fuera antes de serlo en realidad-contesto ella misma a sus preguntas ya que yo no podía emitir un palabras-Yo sé que Sebas no es malo y que nada de lo que hizo fue para lastimarme solo se enamoró de la persona equivocada-dijo- No te culpo a ti, aunque muchas veces quise , no podía porque sé muy bien que nunca le diste esperanza desde el día en que lo conociste le dijiste que amabas a otra persona-me aclaro-Solo necesitaba sacarme todo esto de adentro, ya no ama a Sebastián por fin pude sacarlo de mi corazón no fue fácil pero mi esposo es tan maravilloso que es imposible no enamorarte día a día de él, tengo por fin lo que siempre quise un hombre que me ame solo a mí y una familia. Pero mi marido dice que para poder empezar de cero debo cerrar esa etapa de mi vida y para eso necesitaba decirte todo esto, además de que quería pedirte disculpas-me explico…

-¿Disculpas? ¿ porque?-pregunte desconcertada-después de todo lo que has dicho siento que soy yo la que debe pedirte perdón-admití sintiéndome una basura había pasado 15 años culpando a Sabrina de la infelicidad de Sebastián y ahora sabía que era yo la única culpable…

-No, tu no me debes pedir perdón porque nunca hiciste nada, tarde mucho en entenderlo pero al final lo hice cuando se conocieron tu tenías 16 años y ya estabas enamorada de otra persona y cuando viniste a vivir a Argentina no lo hiciste para arruinar mi matrimonio sino para criar a los gemelos lejos de lo que había matado a sus padres no importo la veces que Sebas intento explicarme yo estaba demasiado ocupada queriendo ser la víctima para escuchar, para entender, te quiero pedir perdón por el monstruo que fui con tus hijos, con mis sobrinos; quería que tu sufrieras al igual que yo lo hacia así que golpeaba donde más te dolía y de esa misma forma lastimaba a Sebastián sin pararme a pensar que ellos solo eran dos niños que no tenían culpa de nada-se disculpó arrepentida y le creí, le creí que al tratar mal a los gemelos no buscaba lastimarlos a ellos sino a mí y Sebastián pero aun así no podía hacer borrón y cuenta nueva además ese perdón no me correspondía dárselo yo…

-Sabrina me parece bien que te des cuenta de tus errores pero a pesar de todo lo que me has dicho hoy no puedo perdonarte así como si nada, no me es fácil olvidar lo mucho que hiciste sufrir a mis hijos, durante 15 años los trataste mal, los humillaste fuiste muy mala con ellos así que es a ellos a quienes debes pedirles disculpas y solo ellos te dirán que si pueden perdonarte o no-le aclare…

-Lo entiendo y sabía que me dirías eso solo que necesitaba decírtelo porque además necesito perderte un favor-me dijo…

-¿Cuál?-le pregunte frunciendo el ceño con curiosidad…

-Quiero que le pidas Daiana que valla a la academia en algún horario que yo este en estas semanas que estuvieron aquí solo he visto a Rafa y quería pedirle disculpas a los dos juntos pero Day averiguo todo mis horarios y solo va a la academia en los horarios que no estoy ya que no quiere verme, obviamente, no la culpa si fuera ella tampoco querría verme–me explico…

-Voy a intentarlo… es más voy a ordenárselo pero te aclaro que si ella no accede no voy a insistir cuando se trata de ti Daiana no hace caso a nadie, sabes muy bien que si aún te trata con respeto y te dice tía es solo por sus abuelos-le aclare…

-Está bien lo entiendo si ella no accede iré yo misma a tu casa a solo que me pareció que la academia sería un terreno donde las dos nos sentiríamos cómodas- admitió…

Aquí están- dijo una vos alegre haciendo que la dos nos sobresaltáramos y miramos hacia donde provenía la vos, era John el esposo de Sabrina el cual se había acercado a esta y la había abrazado por la espalda de modo que sus manos quedaran apoyadas sobre su vientre donde creía la hija de ambos. Y otra vez ese sentimiento de envidia se apodero de mí, me encontré deseando con todo mi corazón estar en la situación de Sabrina, quería llevar un hijo en el vientre, quería que Sirius me abrazara así y que con sus manos acariciaran amorosamente mi vientre donde crecería nuestro hijo, y por más que intente no pude reprimir el deseo si seguí con esto me iba a destruir un hijo entre nosotros era imposible-Buenas noches Electra-me saludo mientras expedía una de sus manos para estrechar la mía pero sin dejar de abrazar a su esposa…

-Buenas noches John-le dije mientras estrechaba su mano, él era estadunidense se habían conocido con Sabrina cuando ella luego del divorcio con Sebastián para alejarse de el se había mudado a E.E.U.U para hacerse cargo de la academia que ellos tenían allí-Disculpen recordé que tengo que hacer algo-mentí antes de irme rápidamente sin darles tiempo a que me detuvieran estar a su lado solo incrementaban mis deseos de tener un hijo con Sirius…

-Para el auto por favor-le pedí en cuanto estuvimos a dos cuadras de mi casa, había tenido que soportar dos hora más de fiesta hasta que fue posible irnos, ya que como había dicho el jefe de Sebas la canción gusto tanto que había estado bastante ocupado hablando con los distintos cantantes sobre ella y ya tenían más de cuatro citas al otro día para negociar sobre ella…

-¿Sucede algo?-me pregunto desconcertado por mi pedido…

-Sí y necesito que hablemos de ello-le respondí seria…

-Mira Ely si es por la canción quiero aclararte que yo…-empezó pero lo interrumpí…

-No es por la canción-le aclare-es más de lo que menos quiero hablar es de ella-admití…

Siento mucho si te lastimo, si hubiera imaginado que Santiago exigiría que la cantara esta noche no se la hubiera mostrado pero cono ya te dije me guste o no tengo un contrato con el que debo cumplir-se disculpó haciendo caso omiso de mi palabras…

-Ya te dije que no es de canción de lo que quiero hablar-le volví a repetir…

-¿Entonces de que es?-me pregunto extrañado…

-Esta noche hable con Sabrina-en cuanto pronuncie esa frase Sebastián frunció el ceño molesto sabía muy bien que las conversaciones entre nosotras nunca terminabas bien-Y me conto una series de cosas que me dejaron muy descolocada, la verdad es que le creí pero aun así quiero escuchar tu versión y si tú me dices que todo lo que ella me dijo es mentira te creeré-le revele, yo jamás había dudado de Sebastián tenía confianza ciega en el así que si él me decía que todo lo que ella había dicho no era cierto sin importar lo sincera que había parecido Sabrina confiaría en Sebastián por eso necesitaba escucharlo de su boca mientras me veía a lo ojos…

-¿Qué te dijo?-me pregunto extrañado y a la vez algo molesto, yo me dedique a relatarle detalle por detalle toda la conversación y mientras lo iba haciendo el rostro de Sebastián iba mutando de una reacción a otra, sorpresa, molestia, rabia, resignación, y muchísimos sentimientos más pero aun así no emitió una sola palabra en todo mi relato, en cuanto termine me quede callada esperando por su versión de las cosas pero el no hablo despego su vista de mi cara y miro hacia adelante con mucha concentración como si estuviera pensado bien lo que iba a decirme, yo solo quería la verdad, dejo que su cabeza se golpeara contra el respaldo de su asiento dos veces antes de girar otra vez su cara hacia mí-Nunca creí que ella fuera capaz de decirte todo eso-me dijo y su tono sonó muy cansado, afligido como si ya no aguantara mas, como si lo que pasara por su cabeza fuera muy pesado como para seguir reteniéndolo solo en su mente…

-Solo quiero la verdad Sebas-le dije yo también en tono cansado estaba tan cansada de tantos problemas solo quería un poco de paz…

-La verdad-repitió llevando otra vez su vista al frente- es un poco irónico que tu pidas la verdad cuando te pasa la mayor parte de tiempo ocultando las cosas-me reprocho, prefería mantenerme callada ya que sabía que él tenía razón-Es verdad, todo lo que te conto Sabrina es verdad-reconoció aun sin mirarme-Siempre te dije que Sabrina no era tan monstruo como parecía-me recordó esta vez mirándome…

-¿Por qué Sebas? ¿Por qué nunca me dijiste la verdad sobre ustedes?- le pregunte dolida…

-Porque si te la decía te perdía-me respondió volviendo apartar la vista de mi-jamás hubieras permitido que fuera tu amigo, que estuviera a tu lado si sabias que estaba enamorado de ti, una cosas es que supieras que me gustabas y otra que te amaba, te conozco bien si hubieras sabido de mis sentimientos y de las verdadera razones de porque mi matrimonio era un fracaso te hubieras alejado de mí, y no podía soportar perderte ni perder a los gemelos ustedes son lo más importante que tengo, son mi familia-reconoció mientras continuaba mirando al frente y tenía sus manos enganchadas al volante y el cual apretaba fuertemente…

-No puedo creer lo que me estás diciendo-dije perpleja-¿Cómo pudiste hacerlo esto a Sabrina?-le reproche…

-No lo hice a propósito-se excusó-si es verdad que cuando me case con ella no la amaba pero la quería mucho y creí que la llegaría amar-admitió-como te dijo ella los primeros meses fueron fácil hasta llegue a creer que estaba enamorado de ella y que te había olvidado entonces tú te mudaste aquí y en cuanto te vi supe que nunca podría dejar de amarte pero aun así intente seguir con mi matrimonio porque veía en tus ojos que aunque nos habías prohibido hablar de Black lo seguías amando así que yo no tenía oportunidad pero Sabrina me conocía mejor que nadie y jamás la puede engañar aunque le jure una y mil veces que ya no te amaba, antes de ser mi esposa fue mi mejor amiga yo le contaba todo y le conté de ti, de cuando te conocí, de cuando viaje a Londres al casamiento de Cris y Ciry y pude ver lo enamorada que estabas de Black y de que nunca te enamorarías de mi-me revelo-Soy una basura lo sé, porque convertir a una maravillosa persona en un ser amargado que quería que otros sufrieran lo mismo que ella y fui tan cobarde y egoísta que espere a que ella pidiera el divorcio porque no quería que todos pensara que era mi culpa, acepte lo que ella le dijo a todos y la deje quedar como la culpable-admitió dolido…

-Yo me siento muy culpable Sebastián, jamás hubiera dejado que pasara nada entre nosotros se hubiera sabido que me amabas, y para cuando me di cuenta ya era tarde ya llevamos tiempo juntos además también fui egoísta yo me sentía muy sola y tú eras una gran compañía que no me juzgaba que no me pedía nada a cambio y que aceptaba todo lo que yo quería darle –admití avergonzada…

-Los dos cometimos muchos errores Ely-dijo mirándome-el que Sabrina se haya vuelto a casar y que se feliz es un gran alivio para mí, no dejo de sentirme culpable por lo que le hice pero por lo menos sé que encontró la felicidad-me aseguro…

-¿Y tu felicidad Sebas?-le pregunte sintiéndome muy culpable…

-Yo jugué mal mis cartas Ely me enamore de la mujer equivocada y mate el amor de la que en verdad me amaba-me respondió serio…

-Sebas yo lo si…-iba a disculparme pero él no me dejo…

-No, Ely no quiero más disculpas, estoy cansado de todo esto-me interrumpió- yo sabía muy bien que este momento algún día iba a llegar, no puedo obligarte a que me ames como Sabrina no pudo obligarme que la amara, el amor no se fuerza se da solo, y así como yo no pude evitar enamorarme de ti tu no pudiste evitar hacerlo de Black y mal que me pese el no puedo evitar enamorarse de ti-me dijo mientras encendió nuevamente el auto y antes de que pudiera darme cuenta estábamos frente a mi casa, sin apaga el motor se bajó del auto vino hasta mi puerta para abrirla-Hasta mañana Ely-se despidió antes de que yo pudiera decir algo una vez que me baje-Dile por favor a los gemelos que mañana paso a verlos-me pedio mientras se subía nuevamente a su auto y solo me dio tiempo a asentir antes de que arrancara el auto y se fuera…

La semana entre navidad y año nuevo se me hizo tan insoportable como la cena de años nuevo, no veía la hora de poder volver a Londres y deja de fingir que todo estaba bien además de que me moría por ver a Sirius. Lo único bueno es que nadie se dio cuenta de lo que pasaba entre Sebastián y yo ya que nosotros estábamos acostumbrados a fingir, además a pesar de lo que sucedía el no dejo de ir todos los días a nuestra casa para estar con los gemelos y mientras ellos estuvieran presentes nos era más fácil la convivencia. Por fin era 3 de enero mi último día de vacaciones así que volveríamos a Londres por un tema de tranquilidad para mi volveríamos en avión aun no me animaba a permitir que los gemelos hicieran una desaparición de tanta distancia para ser sincera no me gustaban esos artefactos Muggle pero no me queda otra; en cerca de las 7 de la tarde cuando aterrizamos en el aeropuerto de Londres una vez que retiramos nuestro equipaje tomamos un Taxi directo a nuestras casa. En cuanto llegamos los gemelos se fueron directo a sus habitaciones aún estaban tristes por las despedidas así que cuando les dije que debía ausentarme por unas horas para arreglar unos asuntos de la Orden apenas si me prestaron atención yo se los agradecí mentalmente porque no tenía cabeza para andar inventando nada lo único que quería era ir a ver a Sirius dos semanas si él había sido un infierno no veía la hora de estar en sus brazos otra vez, pero además había decidido que le contaría los Sebastián porque a pesar de que habíamos estado separados cuando había estado con el yo necesitaba contarle necesitaba que entre nosotros ya no hubiera secretos y ese era el último que me quedaba…