N/A: Capítulo dos. Traté de cuidar el in-character ^.^
Gracias a Luciana y a XxXTokyoXxXHotelXxX por sus amables reviews, este es un punto de vista alocado de lo que pasó en el desenlace trágico de Death Note espero les guste.
Morir para amar, amar para morir
II
- No vas a creer que tuviste una premonición ¿o si? Lo acabas de decir muy bien, los sueños, sueños son.
Pero no lo eran. Ryuzaki concluyó que debía tener la mente abierta a eventos sobrenaturales en los que antes no se habría permitido perder el tiempo como la existencia de Shinigamis y de libretas que mataban a todo aquel humano cuyo nombre fuera escrito en ellas. Por consiguiente no podía descartar que hubiera tenido una premonición o peor aún, una regresión del futuro. Decidió que lo mejor era esperar, si en verdad su vida seguiría el curso que él conocía todos los eventos que había visto en su sueño debían suceder.
Dos días después Matsuda saltaba de un octavo piso y vivía para contarlo logrando con su ineptitud que el caso se centrara en Yotsuba, como Ryuzaki sabía que sucedería.
L, no tuvo la menor duda de que moriría y debía impedirlo de alguna manera. Sabía con el 100% de certeza que Light Yagami era Kira y no podía demostrarlo.
Estaba dolido por eso.
– Ryuzaki – era de noche y tan sólo quedaban Light y él en el cuartel – Ryuzaki estoy muy preocupado por ti.
– No hay razón para estarlo Light–kun – respondió mientras devoraba un chocolate de la nueva dotación que Watari le había entregado esa misma tarde.
– Pasamos las veinticuatro horas del día juntos Ryuzaki. ¿Piensas que no me doy cuenta de que estás sufriendo? Dime que es lo que te tiene tan afectado. ¿Dedujiste algo preocupante?
– No – Ryuzaki miró a Light.
Lo había analizado con cuidado, se sabía cada gesto de él, cada manera suya de expresarse e inclusive se había adentrado en el complejo mecanismo de razonamiento que solía seguir. Pensaba que lo conocía y por ello se percató del momento exacto en el que el joven cambió. ¿Sería posible?
Su teoría era la siguiente: Light había sido Kira y su poder lo había abandonado, pero todo era en realidad un plan suyo para recuperarlo cuando dejara de sospechar de él.
Las cosas habían ido muy lejos y viviendo con Light por más de dos meses esa teoría había alcanzado un nuevo nivel. Light tenía dos personalidades, una de ellas era, por decirlo de algún modo, el lado bueno, aquel con el que convivía esposado y otro, el lado maligno, Kira, era quien iba a matarle en unos pocos días.
A pesar de la escueta respuesta que le había dado Light se levantó de su lugar y fue hacía Ryuzaki, posó una mano en su hombro en señal de apoyo.
– Ya verás como todo saldrá bien, lograremos atrapar a este criminal juntos ¿no es L el mejor detective del mundo?
Ryuzaki sonrió agradecido. Odiaba el contacto físico. Le disgustaba sobremanera que lo tocaran de forma sorpresiva y prolongada, tal como lo estaba haciendo Light, sin embargo cuando se trataba del joven no lo percibía como una intrusión de su espacio personal.
– Light–kun – susurró.
Podría describir línea a línea la mano que lo tocaba en ese momento, pues así como había analizado la psique y la personalidad de su amigo, también lo había hecho con su cuerpo y su apariencia.
Su conclusión fue clara en ese momento. Kira nunca sería capaz de tocarlo a él, a L, con tanta gentileza y calidez. Light Yagami tenía dos personalidades y en algún momento la actual iba a desaparecer.
– Light–kun – repitió – si yo muero ¿cómo te sentirías? – el chico de cabellos castaños se molestó como siempre sucedía cuando ese tema salía a colación.
– ¿Sigues con eso? Ya me lo has preguntado esta tarde y conoces mi respuesta.
– En realidad no respondiste.
Ryuzaki se sobó el mentón recordando la discusión que habían sostenido hacía unas horas respecto a Light ocupando el lugar de L y su inevitable desenlace a golpes.
– Y la cuestión fue que si ocuparías el lugar de L, lo cual no estoy preguntando ahora, lo que necesito saber en estos momentos es ¿cómo te sentirías si yo muero?
Para variar no sabía lo que Light estaba pensando respecto a esa extraña conversación, pero sí sabía que necesitaba un aliado para desentrañar el misterio de su muerte y no podía contar con nadie más. L estaba luchando por salvar su vida.
– ¿Que cómo me sentiría? Ryuzaki, antes de responder a eso dime ¿hay alguna respuesta de mi parte que podría satisfacerte? Diga lo que diga lo interpretaras a tu manera e insistirás en que estoy actuando a mi conveniencia, olvídalo, no voy a participar en tus juegos mentales esta vez.
– ¿Te da miedo cruzar la línea? – insistió Ryuzaki. El joven Yagami lo miró como si se hubiera vuelto loco.
– ¿Qué línea?
– Ya sabes de que línea hablo Yagami–kun.
Tenía que saberlo, L estaba 97% seguro de ello. Esa delgada línea de cordialidad que habían trazado en algún momento de su relación, esa delgada línea tras la cual se observaban uno al otro. La que los llevaba a tocarse por cualquier motivo, a reírse, a hablarse y a observarse de manera imperceptiblemente distinta. Nadie podría haber notado los lazos que los iban uniendo uno al otro excepto ellos dos con sus habilidades para deducir cualquier cosa. Y es que de pronto ambos se desnudaron para el otro. Ryuzaki se comportaba de maneras más y más extravagantes dejando traslucir su verdadero ser, Light era un modelo de bondad y rectitud, como se suponía que debía ser.
– No te entiendo.
Light se sentó, deseó por primera vez que esas malditas esposas no existieran para poder alejarse de ese hombre que le taladraba los sentidos día y noche sin descanso.
– Light–kun olvidémonos por un momento de las indirectas y los análisis y confiemos uno en el otro al 100%.
– ¿Sin segundas intenciones?
Ryuzaki asintió, había despertado la curiosidad de Light por saber a donde los llevaría esa conversación.
– Light, sé que voy a morir, sé el día y la hora – Light se había quedado sin habla – tal como estás pensando Kira ya ha programado mi deceso y me temo que será inevitable.
– ¡No! ¿Es una broma?
– Baja la voz Light–kun, no quiero alertar a Watari, debe estar durmiendo.
– ¿Cómo sabes?
– Confía en mí, sé de lo que hablo. Lo que me inquieta es si piensas que puedes ayudarme a impedirlo, no importa si dices sí o no, pretenderé que esta conversación no tuvo lugar frente a los demás.
– ¿Watari sabe?
– No, nadie sabe.
– Por supuesto que voy a ayudarte Ryuzaki pero ¿cómo averiguaste algo así?
– Vi el futuro, estuve ahí – Light no lo dejó terminar.
– ¿Otra vez ese sueño?
– Confía en mí.
Ryuzaki suspiró, Light necesitaba confirmar su sinceridad y de cualquier modo Kira iba a hallar la forma de acabar con él.
– ¿Quieres una prueba de que tan en serio voy con esto?– Light asintió.
Ryuzaki se inclinó hacía él y le susurró en un oído.
– Mi nombre es Elle Lawliet.
Light contuvo la respiración. ¿Había oído bien? Elle, lo miró, casi podía visualizar las ideas acomodándose en su cabeza.
– Te has vuelto loco.
– Tal vez, sé que voy a cometer un error y debo saber cual fue. Ayúdame.
Light le tendió una mano en señal de aceptación, estaba muy pálido. Ryuzaki sabía que estaba corriendo un riesgo altísimo pero al estrechar la mano de Light no dudó de lo que hacía.
Continuará
