Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son producto de la maravillosa mente de Stephenie Meyer, yo solo cree una historia con ellos.
Una navidad con los Cullen
4. Preparativos
-Alice- la llame mientras cruzaba el umbral de la puerta. Ella apareció enseguida.
-¿Qué paso Bella?- cuando termino de decir esto sus ojos se desenfocaron, y supe que no sería necesario contarle lo de la fiesta.
Volvió en sí y me miro un poco furiosa.
-¿Cómo se te ocurre avisarme hasta ahorita?-coloco sus diminutos brazos sobre su cadera.- A tan solo un día de Noche Buena.
-Apenas lo decidimos Alice. La visita de Renee fue de improviso. No tienes porque regañar a Bella. Aparte se supone que tu lo debiste de ver- la reprimió Edward. Alice centro su atención en él.
-No es mi culpa.- volteo a ver a Jacob con ojos asesinos para después continuar- Es de él. Siempre se la pasa merodeando por aquí. No me permite ver con claridad.
-Claro que no- se defendió Jacob- Por lo mismo yo trato de pasar todo el tiempo que puedo en la cabaña- Alice lo fulmino con la mirada y comenzó a respirar profundamente para tranquilizarse.
-Tienes razón- hablo más calmada- Es que me frustra tener muy poco tiempo para organizar una fiesta perfecta.
-Claro que va a ser perfecta. Confió en ti-la anime.
-Gracias- me sonrió. Se quedo pensativa durante un momento.
-Muy bien- exclamó-Emmett- el aludido volteo. En ese momento estaba viendo un partido de baloncesto.
-¿Qué necesitas Alice?- preguntó.
-Voy a necesitar que vayas a buscar un árbol de Navidad. Lo quiero alto y frondoso que tenga un tono verde muy obscuro.
-¿Quieres que lo vaya a comprar o lo busco en el bosque?
-Uno del bosque. Así se verá más fresco y natural, y sirve que te diviertes un rato- Emmett sonrió, se levantó y camino hacia mí.
-Así que…Va a venir tu mamá ¿Cierto hermanita?
-Si- lo mire de manera sospechosa.
-Muy bien- sonrió ampliamente- Esta navidad va a ser muy divertida- al terminar de decir esto salió en dirección al bosque.
-¿Que trama?- le pregunte a Edward. Él suspiro.
-Piensa hacer muchos comentarios con doble sentido. Como la última vez Charlie no los comprendió cree que tu mamá los entendería más rápido.
Fulmine el lugar por él que había desaparecido. Genial. Pensé. Ahora estaré ocupada tratando de alejar a mi mamá de Emmett durante toda la noche. Lo cual conociendo a Emmett y lo agradable que se le hacía a mi mamá iba a ser muy difícil.
-Esme, Rosalie-las llamo Alice. Esme bajo las escaleras rápidamente y Rosalie entro por la puerta del garaje.
-¿En qué te puedo ayudar Alice?-preguntó Esme con su dulce voz.
-Podrían sacar los adornos de navidad, e irlos poniendo en lo que Jasper y yo vamos a comprar más adornos y lo necesario para la cena de mañana- Rosalie y Esme asintieron para después subir las escaleras rápidamente.
-Bella, ¿Qué quiere Renee para…?- dejo la pregunta inconclusa, se le volvieron a desenfocar los ojos para después, con un parpadeo, volver al presente- Muy bien, cenaremos pavo- dijo sonriendo- Tú lo prepararas Edward- él asintió.
-Alice ¿Yo que voy a hacer?- le pregunté.
-Tú vas a hablarle a Renee para saber a qué hora llega y tener todo listo antes-asentí y ella sonrió.
-Jazz, vámonos- Jasper apareció junto a ello y los dos se fueron. Camine hasta llegar al teléfono, marque el número rápidamente y espere hasta que contestaran.
-¿Hola?
-¿Mama?
-¿Bella? ¿Qué paso cariño?
-Nada, solo quería saber a qué hora vas a llegar para pasar por ti al aeropuerto.
-Llegare aproximadamente como a las seis.
-Muy bien. Nos vemos mañana mamá.
- Esta bien. Te quiero.
-Yo igual- colgué el teléfono.
Observe a Renesmee estaba sentada en el piso jugando con Jacob, de repente bostezó. Voltee a ver la gran pared de cristal y a través de ella se podría apreciar el cielo completamente obscuro.
-Será mejor que llevemos a Renesmee a la cabaña- dijo Edward. Asentí.
Para este momento Rosalie y Esme estaban sacando cosas de tres enormes cajas de cartón.
-Bella- llamo Jacob
-¿Qué paso?
-Oye voy a ir a La Push para decirle a Billy que pasare la Navidad con ustedes, también me quedaré a dormir esta noche allá- anunció y después sonrió.
-Muy bien Jacob. Nos vemos mañana- le dije despidiéndome de él. Jacob asintió y se acerco a mí ya que yo traía a Renesmee en brazos durmiendo profundamente, él se inclinó para darle un beso en la frente, con lo que Renesmee sonrió en sueños, después de esto Jacob salió corriendo por la puerta principal. Voltee a ver a Esme y Rosalie, las cuales ya habían sacado todas las cosas de los cartones y las tenían desparramadas por la sala.
-Chicas- las dos dejaron lo que estaban haciendo y voltearon a verme- Después de dejar a Renesmee en la cabaña regreso para ayudarlas- les ofrecí. Ambas sonrieron.
-No te preocupes Bella. Nosotras podemos hacerlo- me dijo Rosalie, con la cual sorprendentemente había entablado una muy buena amistad en todo este año.
-¿Seguras que no quieren que las ayude?- les pregunte. Se me hacía una falta de consideración no ayudarlas dado que debido a mí tenían que hacer eso.
-No, estamos bien cariño. Aparte queremos darte la sorpresa cuando todo esté listo. De todos modos decorar es algo que las dos disfrutamos- comentó Esme con una gran sonrisa en su cara con forma de corazón.
-Es cierto Bella- exclamó Rosalie- Así que mejor ve y diviértete con Edward- me guiño un ojo. En ese momento Edward me tomo por la cintura y me beso el cuello.
-Tenlo por seguro Rose- intervino Edward en tono juguetón. Los cuatro comenzamos a reír.
-Bien. Nos vemos en la mañana- les dije para después salir por la puerta con Edward a mi lado. Cruzamos el bosque corriendo en silencio. Cuando estábamos cerca de la cabaña reducimos la velocidad hasta ir a paso humano, nos tomamos de la mano y continuamos caminando en silencio.
-Oye Edward- exclamé después de un rato.
-¿Si?
-¿Ya habían festejado navidad antes?- él sonrió.
-¿Por qué lo preguntas?
-Porque vi que tenían todos esos adornos navideños guardados. Y que yo recuerde no compramos nada el año pasado. Por eso me dio curiosidad- concluí encogiéndome de hombros.
-Pues sí, ya lo habíamos festejado. Fue dos años antes de que tú llegaras.
-Y ¿Por qué lo hicieron?- pregunté aún más curiosa.
-Pues verás. Resulta que el pueblo de Forks tiene una tradición.
-¿Cuál es esa tradición?- lo interrumpí.
-La tradición consiste en que cuando alguien nuevo llega al pueblo se haga una clase de celebración en su casa. Y como nosotros llegamos a principios de diciembre nos toco la Navidad.
-¿Y por qué yo no había escuchado de esa tradición?- él se río debido a mi disgusto por el hecho de que me hayan dejado fuera de eso.
- Porque tú nunca has sido nueva en el pueblo. Tú papá siempre ha vivido aquí. Por lo cual no había sido necesaria ninguna fiesta en tu casa.
-Pero ¿Por qué decidieron hacerla? Se pudieron haber excusado con que tenían todo guardado o con que los muebles todavía no estaban por que la mudanza se había atrasado.
-Tienes razón- coincidió- Pero si hacíamos la fiesta era más fácil dar a conocer nuestra historia, y aparte así la gente vería que somos amables y no hablarían de nosotros- concluyó.
-Pues creo que no les funciono muy bien- le comente.
-No al parecer no- sonrió y abrió la puerta de la cabaña.
Entre y fui directamente al cuarto de Renesmee, donde la acosté sobre la cama y la tape con la sabana rosa, la mire durante un momento. Realmente parecía un ángel. Después me dirigí hacia la puerta y la cerré al salir, comencé a caminar por el pasillo que daba hasta nuestra habitación.
Me extrañe un poco al no ver ninguna señal de Edward por ninguna parte y justo en ese momento él apareció y me apretó muy fuerte contra su cuerpo, comenzamos a besarnos apasionadamente, él avanzo hasta lograr que mi espalda quedara pegada a la pared, en ese momento Edward me levantó y yo enrosque mis piernas en su cintura. Se alejó un poco de mí para preguntarme con voz entrecortada.
-¿Qué te parece si seguimos el consejo de Rosalie?- paso su lengua por el contorno de mis labios, sentí como una descarga eléctrica recorría todo mi cuerpo para después aterrizar en mi estomago.
-Me encanta esa idea- le conteste sin aliento, él sonrió y después se abalanzo sobre mis labios para continuar besándome, yo le seguí el juego y coloque mis brazos sobre su cuello, comencé a acariciar su cabello, e igual como había ocurrido en la tarde lo sentí sedoso, más esta vez no habría nadie quien nos interrumpiera, la perspectiva de este hecho me encanto.
De repente me encontraba sobre la enorme cama blanca de nuestra habitación, sentí como mis dedos destrozaban la hermosa camisa blanca de Edward, y después como se paseaban por su bien formado pecho para ir descendiendo hasta su abdomen. Edward destrozo en un instante mi ropa, y me di cuenta de que si seguíamos a este paso llegaría el momento en que ya no nos quedaría más ropa con la cual vestirnos, y tendríamos que andar desnudos, una idea la cual no me desagradaba en nada.
Continuamos así, entregándonos el uno al otro en algo que nos encantaba a los dos y que yo dudaba que me fuera a cansar de esto algún día.
Dioooos O.o supongo que Edward y Bella no quieren una navidad tan fría, si saben a lo que me refiero jajaja xD
Libezzy muchas gracias por corregirme, tenias razón me equivoque jaja por cierto también gracias por leer mi historia, en serio me hace muy feliz ^^
Myriam C.L
