Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son producto de la maravillosa mente de Stephenie Meyer, yo solo cree una historia con ellos.
Una navidad con los Cullen
A la mañana siguiente me separe de Edward muy a mi pesar, nos vestimos y fui a la habitación de Renesmee, donde la encontré vestida con un vestido azul pastel, con unas mallas blancas, traía puestas unas botas grises con un suéter del mismo tono gris.
-¿Y te gusta?- me preguntó con una enorme sonrisa.
-Claro Renesmee, te ves muy hermosa- le conteste con una sonrisa.
-Gracias, ¿Crees que le guste a tía Alice?- preguntó esperanzada.
-Claro que le encantara- intervino Edward, quien me rodeo la cintura con un brazo.
-Gracias papi- exclamó la niña con una gran sonrisa.
-De nada- después de esto los tres salimos de la cabaña en dirección hacia la casa grande. Cuando estaba a punto de cruzar el umbral de la puerta Alice se puso enfrente de mí.
-Hola tía Alice- la saludo Renesmee con una gran sonrisa.
-Hola Renesmee. Te ves muy bien- la alago Alice.
-Gracias tía- la niña sonrió.
-Me encanta tu conjunto. Qué bueno que sacaste los gusto de tu tía. Si no, no quiero ni imaginar cómo vendrías vestida- exclamó en tono melodramático mientras me miraba y sonreía. Renesmee soltó una pequeña risita y entro en la casa, cuando yo quise hacer lo mismo Alice me lo impidió, me le quede viendo.
-Déjame entrar Alice- le exigí.
-No.
-¿Por qué no?- le pregunté molesta.
-Porque quiero que todo sea una sorpresa. Así que mientras, no podrás entran en la casa hasta la noche- la mire ceñuda.
-Alice déjame entrar. Quiero ayudar- le dije suplicante. Ella movió la cabeza de un lado a otro.
-No. Ya te dije. Hasta en la noche- concluyo con una sonrisa.
-Alice si no me dejas entrar te voy a obligar- le dije furiosa
-Alguien está molesta- se escucho una voz burlona desde dentro de la casa e inmediatamente la reconocí como la de Emmett- Eso de no tener sexo en la noche afecta tu humor por las mañanas- ante este comentario Alice se río.
-Cállate Emmett- le dije furiosa desde la puerta. Él soltó una enorme risotada y yo me puse más furiosa. Observe como Alice intercambiaba una mirada significativa con Edward, con esto volví a centrar mi mirada furiosa en Alice.
-Alice déjame pasar- le reclame.
-Ya te dije que no Bella- estaba a punto de pasarme rápidamente por debajo de su brazo cuando Edward me tomo por la cintura, lo voltee a ver furiosa.
-Sera mejor que me sueltes Edward- le reclame.
-Vamos Bella. Ellos solo quieren darte una sorpresa- me comenzó a tranquilizar.
-¿De qué lado estas?- le pregunte furiosa.
-De ninguno. Solo digo que será mejor que esperes hasta en la noche. Aparte tenemos que comprar los regalos- me comentó, lo cual comenzó a calmarme- No te parece que a Renee se le hará muy extraño una Navidad sin obsequios- concluyó, él vio en mi rostro que la razón comenzaba a hacer mella en mi mente, por lo cual sonrió.
-Edward tiene razón Bella- lo secundo Alice- Además, nadie mejor que tu para saber que regalarle a tu madre- continuó con una sonrisa. Suspiré resignada. Tenían razón.
-Está bien- les dije, ambos sonrieron.
-En ese caso. Vamos por el volvo- me animo Edward.
-Sí, vamos- volví a suspirar.
-Por cierto Bella- exclamó Alice- Lo que le vas a regalar a tu mamá le va a encantar- esbozo una enorme sonrisa.
-¿Y qué le voy a dar?- le pregunte consternada.
-Ya lo verás- se limitó a contestar para después dar media vuelta y entrar en la casa.
-¿Vamos?- me insto Edward, yo asentí. Nos dirigimos al garaje en donde nos subimos al volvo y este arranco con un ligero ronroneo.
-¿A dónde vamos?- pregunté ya que estábamos en la carretera.
- A Port Ángeles- contestó y yo asentí.
Después de un rato de silencio Edward pregunto.
-¿En qué piensas?
-En nada- contesté secamente, todavía estaba enojada porque no me habían dejado entrar.
-Por favor Bella. No vamos a empezar de nuevo ¿o sí?- me dijo exasperado.
-¿Empezar con qué?- le pregunte indiferente.
-Con que no me digas que tienes. Por favor dime en que piensas-comento en tono suplicante.
-Está bien. Pienso que hacen un complot contra mí. Lo cual no es justo- le reclamé.
-Bella no hacemos ningún complot- me dijo calmado.
-Entonces ¿Cómo le llamas a que todos se confabulen y no me dejen entrar?- le solté molesta.
-Por favor Bella, no te pongas así. Solo queremos darte una sorpresa. Es la primera vez que pasas Navidad con nosotros y queremos que sea memorable- me dijo con una gran sonrisa.
-Está bien. Confiare en ti- dije resignada.
-Me parece muy bien- me dio un pequeño beso en los labios.
Después de esto pasamos el resto del día comprando los regalos, estuvimos caminando de tienda en tienda entre el montón de personas que, al igual que nosotros, compraba los obsequios a último momento.
Ya eran las cinco de la tarde y yo estaba completamente enfadada, lo bueno fue que para este entonces ya teníamos todos los obsequios y ahora nos dirigíamos a Seattle para recoger a mi mamá en el aeropuerto.
Cuando llegamos ella ya nos estaba esperando, antes de bajar del volvo para saludarla me coloque los pupilentes color café.
-¿Qué tal?- le pregunte a Edward.
-Perfecta- se limitó a contestar y me dio un beso en los labios. Los dos salimos del auto y nos dirigimos hacia Renee, cuando nos vio vino directamente hacia mí y me abrazó con fuerza, yo hice lo mismo, pero controle la fuerza con la que la abrazaba.
-Bella, cariño estas bien fría- me dijo para después separarse de mi- Estar tanto tiempo en Forks altera tu temperatura- me dijo con una sonrisa.
-Puede ser. Creo que para la próxima me pondré mas suéteres- le dije despreocupadamente. Ella sonrió.
-Hola Edward- lo saludo con un apretón de manos.
-Hola Renee- exclamó Edward con una sonrisa.
-Tú también estas muy frío. Al parecer todos aquí están más fríos de lo normal-comento elocuentemente.
-También puede ser que estas muy acostumbrada al sol de Jacksonville y al venir aquí percibes todo más helado- le comento Edward con una sonrisa.
-Tienes razón. Puede ser eso- al parecer quedo convencida con esa explicación.
-¿Y Phil?- le pregunté consternada, pensé que él vendría con ella.
-Tenía el juego de la final hoy, por eso no pudo venir. Pero les manda abrazos a todos- me dijo con una sonrisa.
-Bueno espero que gané.
-Yo también- suspiro- Bueno ya hay que subirnos al carro, me estoy congelando- comenzó a caminar hacia el volvo y yo la alcancé.
-¿Y tu equipaje mamá?- le pregunte confundida.
-No traigo. Solo esta bolsa- señalo una pequeña maleta morada que traía colgada del hombre- Nada más me voy a quedar un día- me aclaró con una sonrisa.
-¿Por qué?
-Porque no me gustaría ser una molestia Bella.
-No serías ninguna molestia Renee- intervino Edward, las dos lo volteamos a ver- La casa es muy grande y hay muchos cuartos disponibles. Te puedes quedar el tiempo que quieras- le ofreció.
-Gracias Edward. Eres muy amable, pero tengo unos pendientes en Jacksonville. Ya vendré otra vez y me quedare más tiempo- me prometió con una sonrisa, yo se la correspondí y nos metimos dentro del volvo.
El resto del camino hacia la casa grande se paso contándome de todo lo que había hecho durante el año, de vez en cuando yo reía de las cosas que hacía y otras veces rolaba los ojos, como cuando me conto que había decidido montar una moto acuática y que cuando estaba sobre ella se había arrepentido completamente.
Cuando llegamos a la casa grande el cielo ya estaba obscuro, los tres nos bajamos del auto y fuimos hacia la puerta, deje que primero entrara Renee para después entrar yo con Edward detrás de mí. Al estar dentro de la casa me quede completamente sorprendida.
Hola, esta vez me tarde más tiempo del normal en subir el capitulo, ya saben todas esas fiestas navideñas y demás pero bueno como recompensa subiré este y otro capitulo mas. Ah Por cierto Feliz Año Nuevo =D mis mejores deseos para ustedes ^^
Muchas gracias a ANILEX D' C-W-H, Twilight all my love 4 ever, lexa0619 y Libezzypor dejar sus reviews me hacen muy feliz. Bueno hasta el próximo Capitulo =).
Myriam C.L
