Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son producto de la maravillosa mente de Stephenie Meyer, yo solo cree una historia con ellos.
Una navidad con los Cullen
6. Noche Buena
La casa estaba llena de luces por todas partes, el barandal de la escalera tenía enredado escarcha con la punta dorada, en el techo colgaban unas tiras color dorado y en el punto donde se unían las dos tiras estaba una enorme noche buena, el árbol se encontraba en el centro de la sala, era aproximadamente de dos metro y medio, tal como Alice lo había pedido, el árbol era de un verde profundo, en el aire se percibía el aroma a pino fresco, el árbol era frondoso, estaba decorado con pequeñas luces escondidas entre las ramas del árbol y se podían apreciar debido a su esplendor, en algunas ramas tenía colgadas pequeñas esferas color dorado brillante, había unos listones color rojo y otros dorados que atravesaban el árbol de arriba hacia abajo, yo había esperado que en la punta hubiera una gran estrella como se acostumbra, pero en vez de eso había un enorme moño con listones rojos y dorados, los mismos que atravesaban al árbol y en medio del moño había una figura de un ángel. La verdad era que todos se habían esmerado para que quedara hermosamente adornada.
Observe a Renee, estaba igual o más asombrada que yo, admiraba una y otra vez todos los adornos en los mismos tonos rojo y dorado brillante, caminó hasta la estancia donde estaba el piano de Edward para después avanzar hasta la cocina, dejándonos solos a Edward y a mí.
-¿Qué te parece?- preguntó Edward a mi lado.
-Increíble- contesté maravillada.
-Entonces ¿Valió la pena que conspiráramos contra ti?- preguntó de manera juguetona.
-Definitivamente- me puse de puntitas para poder rozar mis labios con los suyos.
-¿Y los demás?- le pregunte cuando me separe de él. Ya habían pasado unos cuantos minutos desde que llegamos y no los podía escuchar por ninguna parte.
-Querían dejarte unos momentos para que disfrutaras la casa. Y Emmett está tratando de darte un momento de paz antes de empezar a torturarte.
-Genial- exclame, ya se me había olvidado el pequeño plan de Emmett.
-Tranquila- me dijo Edward- Yo te ayudare a calmarlo. No te preocupes-asentí un poco insegura, no es que dudara de las capacidades de Edward para persuadir a las personas, dado que yo seguido caigo ante ellas, incluso siendo vampira, el problemas es que Emmett es también muy persistente y más si se trata de avergonzarme.
-Oye Edward ¿Dónde está Carlisle?- no lo había visto desde ayer, parte de que él podría ayudarme a detener a Emmett.
-Ha estado trabajando todo el día en el hospital. Debido a la nieve, últimamente hay muchos accidentes. Pero no te preocupes llegara para la cena- me aclaro al ver mi cara de disgusto debido a que Carlisle no estaría para ayudarme.
-Esto es fantástico- exclamó mi mamá al entra en la sala-¿Y tú familia Edward?
-Enseguida bajaran Renee- contestó muy educadamente.
Esta asintió y siguió admirando la casa.
El olor a pavo al horno llego hasta mi desde la cocina, lo que llamo mi atención y me giré para ver el lugar de donde provenía, en donde me encontré con Esme saliendo de la cocina con un vestido color café suave que le llegaba hasta las rodillas, tenía un escote ovalado en el frente con mangas tres cuartos, traía en las manos una charola plateada con un pavo encima y decorado con verduras alrededor, lo dejo en el centro del comedor y camino hasta nosotros.
-Hola Renee. Que gusto verte – la saludo, ambas se abrazaron, dado que se habían convertido en grandes amigas mientras hacían los preparativos de la boda.
-A mí también me da mucho gusto verte Esme- la saludo con una enorme sonrisa y después se separaron. En ese momento apareció Alice con un vestido de tirantes gruesos color verde obscuro que le llegaba un poco más arriba de las rodillas.
-Hola Renee. ¿Cómo has estado?-la saludo muy amablemente.
-Muy bien querida Alice-le contesto, Alice le sonrió y volteo a verme.
-Llegas tarde Bella. La cena ya esta lista y tú todavía no estás arreglada- me reclamó
-Pensé que con este atuendo estaría bien- ella me miro de arriba hacia abajo, viendo mis jeans deslavados y mi blusa desarreglada, suspiro y puso los ojos en blanco.
-Claro que no. Ven, sube para que te vistas. Renee- llamo a mi mamá, que en ese momento estaba teniendo una charla muy animada con Esme, mi mamá volteo.
-Dime, Alice.
-A ti también te compre un vestido. Ven para que te lo pongas.
-Muchas gracias Alice- agradeció mi mamá con una gran sonrisa.
-De nada. Ahora síganme- se dio la vuelta y camino hacia las escaleras.
-Ahorita vuelvo- se disculpo mi mamá con Esme y esta asintió.
-Alice- la llamo Esme- No se tarden mucho porque la cena se va a enfriar.
-Está bien-le contesto desde las escaleras y siguió subiendo. Me gire hacia donde estaba Edward me puse de puntitas para darle un pequeño beso en los labios.
-Ahorita vuelvo- le anuncie.
-Te estaré esperando- me dijo con una sonrisa.
-Bella, date prisa- me reclamó Alice desde su posición en las escaleras.
-Ya voy- le dije con un suspiro, y comencé a caminar hacia la escalera, Alice nos llevo hasta el baño, donde estaban dos vestidos.
Nos vestimos rápidamente, cuando terminamos Alice fue a su habitación por un espejo para que pudiéramos vernos con los vestidos puestos. Regreso en menos de un minuto, y cuando estuvo el espejo frente a nosotras primero admire el vestido de mi mamá, era de un tono morado obscuro tenía un escote ovalado era de manga larga y le llegaba a la rodilla.
-Alice es perfecto- la elogió mi mamá- Que bueno que lo compraste con manga larga. Enserio que tengo mucho frío.
-Gracias Renee. Me supuse que ese estilos sería el mejor para ti.
Después de esto contemple mi propio reflejo. Él vestido que Alice compro para mí era color azul turquesa obscuro, se amarraba atrás del cuello con unos tirantes un tanto gruesos, era todo liso y caía ceñido al cuerpo hasta la cintura para después seguir con un pequeño vuelo que llegaba hasta un poco más arriba de la rodilla.
-¿Te gusta?- preguntó Alice un tanto desconfiada sobre cuál sería mi respuesta.
-No- le conteste secamente, observe como un atisbo de desilusión traspasaba su rostro con facciones de duendes- No me gusta. Me encanta Alice, eres la mejor- le dije con una enorme sonrisa y me abalance sobre ella para abrazarla.
-Me alegre que te encantara. Considéralo como regalo de Navidad. Bien ahora bajemos o Esme se va a disgustar- mi mamá y yo asentimos.
Las tres salimos del baño y nos dirigimos hacia la escalera, mi mamá y Alice bajaron las escaleras conversando muy animadamente. Conforme íbamos bajando comencé a escuchar las voces de todos los miembros de la familia Cullen, y entre ellas también reconocí una voz más gruesa la cual identifique rápidamente como la de Jacob, al parecer estaba jugando con Renesmee, tratando de adivinar que contenían las cajas de regalos que estaban bajo el árbol.
Cuando estábamos abajo, Renesmee giro la cabeza en nuestra dirección centrando su atención en Renee.
-Abuelita- grito Renesmee entusiasmada, se levantó de su posición el lado del Jacob y vino corriendo hasta Renee quien la abrazo muy fuertemente, la niña hizo lo mismo pero controlo su fuerza.
Mi mamá sabía la historia que le dimos a conocer a todos, ella no era consciente de cuan especial era Renesmee y yo prefería que las cosas siguieran así.
-¿Cómo has estado mi niña?-preguntó Renee muy cariñosa.
-Muy bien, abuelita. Ven a jugar con Jacob y conmigo- la niña comenzó a tirar a Renee del brazo en dirección al árbol de Navidad, donde se sentaron y comenzaron a jugar. Observe la escena con ternura, viendo como la imagen de mi mente se hacía realidad, Renesmee y Renee reían armoniosamente, Jacob también las acompaño con su risa solo que la de él era más profunda, Renee acaricio los rizos de Renesmee muy suavemente, la niña sonrió muy dulcemente al sentir el tacto de Renee.
-Qué bonito cabello tienes- exclamo Renee.
-Gracias abuelita. ¿Ya viste mi vestido?- se levantó y comenzó a dar una vuelta sobre sí misma para que Renee admirara su vestido color fucsia.
-¿Te gusta? Me lo regalo la tía Alice.
-Claro que me gusta y te queda muy bien Renesmee- le contesto Renee con ternura, la niña se sentó y continúo jugando. Me gire y fui a donde estaba el piano donde Edward estaba tocando una melodía la cual reconocí como la favorita de Esme. Cuando estuve a unos cuantos pasos del piano pude ver a Edward sentado con Esme atrás de él con una mano apoyada en el hombro de Edward y con Carlisle abrazando a Esme por la cintura con un brazo. Cuando vi a Carlisle fui lo más rápido que pude, a paso humano, a su encuentro.
-Carlisle- lo llame, él se giro y me miro con una gran sonrisa en su rostro.
-Hola Bella. Edward ya me dijo que quieres que te ayude con Emmett.
-¿Si? ¿Lo harías, por favor?- le pregunté esperanzada.
-Tranquila ya hable con él.
-¿Y qué te dijo?
-Que te dejaría disfrutar de la noche. Así que hazlo y no te preocupes por eso- concluyó con una enorme sonrisa.
-Muchas gracias Carlisle.
-De nada.
En ese momento Edward dejo de tocar el piano.
-Creo que será conveniente cenar en este momento. Renee ya tiene hambre- hizo una pausa y después continúo- Y Jacob esta tan hambriento que piensa que podría comerse un caballo.
-Entonces los llamare a cenar- dijo Esme y salió de la habitación. Carlisle nos sonrió y se dirigió al comedor. Edward se levanto del banquillo del piano y comenzó a acercarse hacia mí lentamente, mientras yo me lo comía con la mirada, observándolo de arriba hacia abajo, viendo el cuello de su camisa blanca que sobresalía de su suéter con cuello redondo el cual tenía un hermoso color verde que combinaba perfectamente con su piel pálida, siguiendo hacia abajo viendo su pantalón beige el cual combinaba con sus zapatos color chocolate.
-¿Te he dicho cuan apuesto te ves hoy?- él solo sonrío ante mi comentario. Se acerco a mí y comenzamos a besarnos de manera intensa, por lo menos de una manera en la que no sería apropiada estando en público, pero era algo que no me preocupaba.
Escuche unos pasos provenientes de la sala que cada vez se acercaban más, eran pisadas un poco pesadas, pero menos fuertes que las de Jacob, que venían acompañadas por unas más ligeras y que al parecer eran de zapatillas, Edward también las escucho porque se separó y me agarro de la cintura con un brazo. En ese momento pareció Emmett con una camisa de vestir, un chaleco de botones gris claro y un pantalón igualmente gris, tenía una enorme sonrisa en el rostro, lo que parecía indicar que nos había visto besándonos y que tenía un comentario al respecto.
-No te emociones tanto Bella. Sabes que todo terminara en una discusión sobre la economía del país-se limito a decir, venía acompañado de Rosalie la cual traía un vestido rojo estraple ceñido al cuerpo hasta la mitad del muslo, ella río ante el comentario de Emmett.
-Creí que habías dicho que no ibas a hacer ningún comentario-le reclame furiosa.
-Eso no fue lo que yo dije- contesto muy seguro de sí mismo.
-¿Entonces qué dijiste?
-Le dije a Carlisle que no te iba a molestar con ningún comentario en presencia de Renee. Pero, querida hermanita, aquí no está Renee- sonrío victorioso, yo solo gruñí y fui al comedor tragándome mi rabia, mientras Edward venia atrás de mí junto con Emmett y Rosalie que seguían riendo.
Cuando estuvimos en el comedor, Carlisle ya ocupaba su lugar en el centro de la mesa, traía una camisa de vestir color azul cielo con un pantalón gris claro, al vernos nos sonrío, Esme estaba sentada al lado izquierdo de él y aun lado de ella estaba Alice sentada. En ese momento apareció Jasper con la ensalada y la deposito en el centro de la mesa, tenía puesta una camisa de vestir con una bufanda gris alrededor de su cuello y con unos pantalones color negro, nos sonrió y se sentó a un lado de Alice. Los cuatro tomamos nuestros respectivos lugares en el comedor.
En ese momento apareció Renesmee jalando a Renee de un brazo y atrás de ellas venia Jacob, me sorprendí un poco al ver a Jacob sin sus tradicionales pantalones desgarrados.
-Oye Edward ¿Por qué Jacob viene vestido de manera formal?-le pregunté bajito, aunque era obvio que todos habían escuchado la pregunta menos Renee.
-Porque Alice le advirtió que si no se vestía de manera decente no lo iba a dejar entrar en la casa- yo asentí y observe el vestuario de Jacob, traía una camisa de vestir azul marina a cuadros arremangada hasta el antebrazo con un pantalón negro de vestir, y como muestra de su desagrado traía los cinco primeros botones de la camisa desabrochados y con una parte de la camisa desfajada. Los tres se sentaron, Renee a un lado de mí, después de ella estaba Renesmee y a un lado de ella Jacob. Cuando todos estuvimos sentados en el comedor Carlisle se levantó, todos lo observamos con atención. Dirigió un pequeño brindis agradeciendo que todos estábamos juntos y que mi mamá nos había visitado en esta fecha tan especial, después nos anuncio que podíamos empezar a cenar.
-¿No conoces la decencia perro?-le reclamó Rosalie a Jacob reparando en su vestuario, que al parecer no lo había notado hasta ese momento. Ante esto Renesmee colocó una mano sobre la mejilla de Jacob mirándolo preocupada. Me quede consternada al no saber lo que la niña le decía, Edward noto mi expresión y me dijo al oído.
-Renesmee le dijo a Jacob que no era cierto, que él no era un perro.
Observe a Jacob, él sonrió ante lo que le dijo Renesmee y volteó a ver a Rosalie.
-¿Y tú no tienes cerebro rubiecita?- le contesto y después comenzó a reír, Rosalie frunció el ceño y los demás también reímos. Con el tiempo habíamos aprendido a acostumbrarnos a las peleas entre Rosalie y Jacob.
Esta pequeña discusión se llevo a cabo en voz muy baja, así que Renee no se había dado cuenta y ya había comenzado a cenar, los demás empezamos a fingir que comíamos a excepción de Jacob. Trate de ocultar mis gestos de desagrado ante la comida humana y observe como Renesmee hacia lo mismo que yo, los otros ya estaban acostumbrados a comer esa comida sin que les afectara tanto, pero en mi caso era la primera vez que comía comida humana después de mi transformación.
Después de unos momentos el pavo y la ensalada se habían terminado y entre todos recogimos la mesa.
-¿Qué les parece si cantamos villancicos?-preguntó Alice muy entusiasmada.
-¡Sí!- grito Renesmee y se fue corriendo al piano, Jacob la siguió. Edward me tomo de la mano con una sonrisa en el rostro, yo también le sonreí y los dos caminamos hacia el piano donde Edward se sentó en el banquillo y me indico que me sentara junto a él y así lo hice.
Cuando todos estuvieron rodeando el piano Edward comenzó a tocar una dulce tonada, lo mire, tenía los ojos cerrados escuchando con mucha atención las notas que tocaba, esbozaba una dulce sonrisa, me quede hipnotizada viéndolo hasta que sentí la mano de Renee en mi hombro, voltee a verla, tenía una enorme sonrisa, se veía muy cómoda y feliz de estar entre nosotros, al parecer estaba disfrutando del momento de estar juntas, al igual que yo.
Edward termino la canción y a petición de Renesmee comenzó con otra, la niña se sentó en mi regazo y comenzó a cantar, su voz era suave y melodiosa, Alice la acompaño formando una hermosa sinfonía, que combinaba perfectamente con la suave tonada que tocaba Edward, creando una sensación de paz en el ambiente. Todos nos quedamos callados escuchando con mucha atención, parecía un coro de ángeles.
Bueno como les dije subí otro capítulo, que por cierto es el más largo hasta ahorita, en fin nos leemos en el próximo capítulo =)
Myriam C.L
