Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son producto de la maravillosa mente de Stephenie Meyer, yo solo cree una historia con ellos.
Una navidad con los Cullen
7. ¡Feliz Navidad!
Al terminar la canción Renesmee sonrió y todos comenzamos a aplaudir, Alice se rió en voz baja para después tomar la mano de Jasper el cual le dio un pequeño beso.
-Bien- intervino Carlisle mirando su reloj- Ya son las doce así que ¡Feliz Navidad a todos!- exclamó con una enorme sonrisa para después abrazar a Esme.
-Feliz Navidad mi querida Renesmee- le dije para después abrazarla, la niña correspondió mi abrazo.
-Feliz Navidad mami- dijo y después se separo de mí y fue a abrazar a Edward- Feliz Navidad papi.
-Feliz Navidad pequeña Renesmee- la abrazo con una dulce sonrisa en su rostro. Renesmee se separó de él y fue corriendo para abrazar a Jacob.
-Feliz Navidad Jacob-le dijo mientras lo abrazaba.
-Feliz Navidad Nessie- le contestó con una gran sonrisa.
Voltee a ver a Edward, su expresión de ternura había cambiado por una de desagrado, de nuevo había aparecido su faceta de padre celoso, yo tan solo me reí, él volteó a verme.
-¿Qué es tan gracioso?- preguntó un tanto disgustado.
-Tú-le toque la punta de la nariz con mi dedo-Mi amado esposo que es un padre muy celoso-rodee su cuello con mis brazos y él me abrazo por la cintura-Feliz Navidad Edward- le desee con una gran sonrisa.
-Feliz Navidad Bella- me contestó y luego se inclino para besarme unos cuantos segundos. Me separe de él y en ese momento llego Renee, me levanté del banquillo para abrazarla.
-Feliz Navidad mamá.
-Feliz Navidad cariño.
Me separe de Renee y fui a abrazar a los demás.
Cuando me separe de Rosalie, que era la última que me faltaba por abrazar, Renesmee se me acerco.
-Mami ¿Puedo abrir los regalos?-me preguntó.
-No Renesmee, tendrás que esperar hasta mañana- le conteste con una sonrisa.
-¿Por qué no los puede abrir ahorita?-reclamó Jacob, típico de un hombre lobo improntado, pensé.
-Porque no. Los regalos se abren hasta la mañana de Navidad-fulmine a Jacob con la mirada, no me gustaba que me diera la contraria.
-Está bien, lo que tú digas Bella-sonrió aunque no de la manera que siempre lo hace, su sonrisa estaba un poco apagada. Eso me preocupo un poco, ya que sobre todo seguía siendo mi amigo, y no me gustaba verlo triste y mucho menos ya que no sabía cuál era el motivo de su tristeza y eso me preocupaba más.
Jacob noto en mi semblante que yo me había dado cuenta de su sufrimiento.
-Nessie ven, vamos a jugar-la llamo, más yo note como la miraba de manera un poco melancólica. Renesmee se dirigió hacia donde estaba Jacob, ella tenía una enorme sonrisa, lo que ocasionó que Jake se alegrara un poco más y después desaparecieron en dirección a la sala. Voltee a ver a Edward para saber si él sabía el motivo de la tristeza de Jacob, más observe como Edward meneaba la cabeza en señal de negación. Suspire.
-¿Por qué no pasamos a la sala para charlar más cómodos?- expreso Carlisle como buen anfitrión. Todos asentimos y fuimos a sentarnos en los sillones de la sala. Las charlas comenzaron y al poco rato me había olvidado del asunto de Jacob.
Entre risas y un par de miradas fulminantes a Emmett por mi parte, se había ido la velada, la estábamos pasando muy bien. De un momento a otro Renesmee se acerco a mí.
-Tengo mucho sueño-exclamó mientras emitía un pequeño bostezo y se tallaba los ojos.
-¿Qué horas son?-pregunte consternada mientras levantaba a Renesmee y la sentaba en mis piernas.
-Las dos de la madrugada- contestó Jasper-Creo que será mejor que todos nos acostemos ya-dijo con una sonrisa un tanto picara.
-Yo estoy de acuerdo con Jasper- exclamó Renee para después bostezar.
-Bien. Te llevaré al cuarto mamá, para que te duermas, y sirve que también acuesto a Renesmee-dije mientras me levantaba con Renesmee, quien se había quedado dormida con su cara en mi hombro. Comencé a caminar hacia la escalera con Renee detrás de mí hasta que escuche que se detenía, yo también hice lo mismo y me giré para verla.
-¿No vienen?- les preguntó a los demás.
-Nosotros nos quedaremos a recoger- le contestó Alice con una sonrisa.
-Entonces me quedó para ayudarles- ofreció Renee y después bostezó.
-No te preocupes Renee, nosotros lo haremos. Aparte tú tienes que descansar porque mañana tiene que viajar-le comento Esme de manera dulce.
-Está bien. Muchas gracias- expresó Renee.
-No tienes nada que agradecer- le aseguró Esme con una sonrisa, mi mamá le devolvió la sonrisa y se giró para continuar caminando.
Me dirigí hacia el cuarto que antes había sido el de Edward. Abrí la puerta y como lo esperaba estaba una gran cama y encima de esta estaba el pequeño bolso de Renee.
Mi mamá entro y yo lo hice después de ella, fue directo hacia su maleta y saco una pijama y se comenzó a cambiar. Yo deje a Renesmee en la cama y fui a uno de los cajones de donde saque un pijama y empecé a cambiar a Renesmee sin despertarla.
-¿Por qué lobos?-preguntó Renee observando la pijama que le había regalado Jacob a Renesmee en su cumpleaños, tenía pequeños lobos con el hocico hacia arriba como si estuvieran aullando.
-Porque es el animal favorito de Renesmee- le conteste, y no era que le dijera mentiras porque la verdad a Renesmee le encantaba cuando Jacob se convertía en lobo.
Renee solo asintió. Nos quedamos en silencio durante unos momentos. Estaba observando a Renesmee, me encantaba verla dormir, de repente Renesmee sonrió en sueños y escuche como Renee se reía dulcemente. Voltee a verla, tenía una tierna sonrisa en su rostro.
-¿Qué paso?- le pregunté en voz baja.
-Nada, es solo que…-hizo una pausa para voltear a verme-Todavía no me hago a la idea de que ya estés casada. Ni de que tengas una dulce niña- dijo con una sonrisa un tanto melancólica. Fui hasta ella y la abrace.
-Te quiero mucho mamá.
-Yo también te quiero Bella.
Después de esto nos quedamos unos momentos recordando cuando yo era una niña. En ocasiones nos reíamos y en otras mi mamá estaba al borde del llanto, pero yo trataba de animarla, así que nunca llego a llorar en forma. De un momento a otro mi mamá se quedo dormida, yo salí en silencio de la habitación y baje las escaleras en un segundo.
Cuando estuve abajo me di cuenta de que no quedaba nadie más que Edward y Jacob. Cuando me vieron los dos sonrieron. Edward camino hasta mí, me abrazó por la cintura y me dio un pequeño beso en los labios.
-Bueno creo que es momento de que me vaya- dijo Jacob en tono insinuador- tengo el presentimiento de que lo que está a punto de pasar no es apto para menores-dijo Jacob con una sonrisa. Edward comenzó a reírse.
-Tienes razón Jacob. Tal vez sea conveniente que no estés presente- Edward le siguió el juego. Jacob se rió.
-Muy bien chicos. Nos vemos mañana.
-¿A dónde vas a ir?-le pregunte un poco preocupada, ya que no se me había olvidado la sonrisa triste que había esbozado hace un rato.
-Iré a mi casa. Voy a desearle feliz navidad a mi papá y pasare lo que resta de la noche en La Push-Jacob vio en mi expresión que no me había convencido con su explicación-La manada va a hacer una clase de fiesta de Navidad y tengo que estar presente. Pero estaré aquí temprano para abrir los regalos-sonrío.
-Muy bien- le dije un poco más animada-No quiero que llegues tarde para abrir tu regalo.
-No te preocupes estaré a tiempo- sonrió y salió disparado por la puerta.
-¿Nos vamos a la cabaña?-preguntó Edward.
-Claro.
Nos tomamos de la mano y salimos corriendo por la puerta, saltamos el lago y seguimos cruzando el bosque en penumbra a gran velocidad. Cuando estuvimos frente a la cabaña Edward abrió la puerta y yo entre un poco abstraída.
-¿Qué te sucede Bella?-preguntó Edward un poco preocupado por mi actitud.
-Nada. Es solo que Jacob me preocupa. Esta triste y no sé por qué. Quisiera saber que tiene para poder ayudarlo-le conteste un poco afligida
-No te preocupes no debe ser nada grave-exclamó en tono tranquilizador.
-Tú sabes ¿verdad? Por favor Edward dime-supliqué.
-Lo siento Bella. Le prometí a Jacob que no te diría nada. Él quiere que lo sepas hasta en la mañana.
-No es justo-exclamé y después suspiré. Me di la vuelta dándole la espalda a Edward.
Él se me acerco y comenzó a acariciarme los brazos lentamente en un intento de tranquilizarme, lo cual estaba consiguiendo. Él sintió cuando mis hombros se destensaron y comencé a relajarme. Dejo de acariciarme el brazo izquierdo y con esa mano me aparto el cabello y lo colocó detrás de mi oreja. Empezó a depositar pequeños besos a lo largo de mi cuello y así siguió hasta mi hombro, con lo cual consiguió derretirme completamente. Después siguió el mismo recorrido solo que esta vez de mi hombro hasta mi oreja donde se detuvo.
-¿Qué te parece si te distraigo un rato?- susurro de manera seductora.
-Me parece genial- le conteste sin aliento.
Me gire para quedar frente a él. Agarre su hermoso rostro entre mis manos y comencé a besarlo, él poso sus brazos en mi cintura y me apretó contra él. El beso era intenso, muy apasionado, tanto que si hubiéramos necesitado respirar definitivamente nos habríamos quedado sin aliento. Edward comenzó a caminar, obligándome a mí a retroceder, todo con el fin de llegar a nuestra habitación. Nuestros labios nunca se separaron en el trayecto de la sala hasta la puerta de la habitación, solo en los momentos en que Edward depositaba pequeños besos en mi cuello pero después yo volvía a agarrar su rostro y lo dirigía a mis labios.
Cuando estuvimos en la puerta Edward me empujo contra esta con suavidad y me levantó durante unos momentos para que yo pudiera enredar mis piernas en su cintura. Él me sostuvo con una mano mientras con la otra abría la puerta, cuando entramos en la habitación él cerró la puerta de una patada, mientras yo recorría con mis manos las partes de su cuerpo que quedaban a mi alcance con un poco de desesperación. Desenrede mis piernas de su cintura y me pare, todo esto sin dejar de besarlo. Edward se separó un poco y me dio la vuelta, me quitó el cabello de la espalda y comenzó a darme pequeños besos, yo me mordí el labio, disfrutando de la sensación de tener sus labios contra mi piel. De un momento a otro mordió el lóbulo de mi oreja. Yo lo sentía más apasionado que nunca.
Él soltó una risita gutural en mi oído.
-Me encanta como se te ve ese vestido- recorrió con su dedo mi espalda hasta llegar a los tirantes que se amarraban a mi cuello- Lástima que en estos momentos sea un estorbo- tiro de uno de los tirantes.
Sentí como el vestido se deslizaba lentamente por mi cuerpo hasta llegar al piso. Me gire y observe como Edward tenía una sonrisa picara en su rostro, yo también esboce una sonrisa. No pensaba quedarme atrás en su pequeño juego.
-Y a mí me gusta cómo se te ve ese suéter. Pero…-hice una pausa al igual que él, en donde le quite el suéter lentamente y lo arroje al piso, de un tirón le desabroche la camisa y comencé a deslizarla por sus hombros hasta dejarla caer al piso-Me gustas más así.
Edward sonrió de manera seductora y levanto una ceja ante mi comentario.
-¿En serio?
-La verdad es que sí.
-Entonces estaré así más a menudo- yo sonreí.
-Me parece perfecto.
Edward sonrío y comenzó a acercarse para poder besarme más yo coloque mi dedo en sus labios, deteniéndolo. Él me miro confundido. Yo tan solo le sonreí.
-Es mi momento de aprovecharme de ti- le dije de manera juguetona, él emitió una pequeña risa. Después de esto comencé a trazar un camino de besos bajando por su cuello, siguiendo hasta su hombro, regrese por el mismo camino hasta llegar al hueco de su clavícula, para después comenzar a besar su pecho bien formado, después de esto fui subiendo por el mismo camino de besos hasta llegar a sus labios. Edward coloco una mano detrás de mi cabeza y la apretó contra su rostro para besarme de manera intensa. Con una de mis manos recorrí su pecho de nuevo y luego seguí hasta su abdomen, deteniéndome ahí para maravillarme con su glorioso cuerpo. Sentí como Edward se estremecía ante mi roce, lo cual me fascino. De un momento a otro caímos sobre la enorme cama blanca en donde seguí disfrutando del mejor regalo de navidad que me podrían haber dado.
Hola, discúlpenme por tardarme tanto, es que he estado un poco ocupada y no había podido subir el capitulo, pero como recompensa subiré este y otro más, espero que ambos capítulos les gusten. Bueno nos vemos en el próximo capítulo que estén bien.
Myriam C.L
