Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son producto de la maravillosa mente de Stephenie Meyer, yo solo cree una historia con ellos.
Una navidad con los Cullen
8. La Mañana de Navidad
Los primeros rayos del sol se comenzaron a filtrar por la ventana y me costaba mucho separarme de Edward, pero sentía mucha curiosidad por lo que pasaba con Jacob, así que me levante y me cambie. Edward hizo lo mismo solo que él con una sonrisa picara en su rostro mientras me veía a mi cambiarme.
Cuando llegamos a la casa grande pude ver que Jacob a un no llegaba, lo cual disminuyo un poco mi entusiasmo, también vi que ni Renesmee ni Renee se habían despertado aún.
-¿Y bien?- pregunto Emmett desde el sofá.
-¿Y bien qué?- lo mire de manera confusa y él sonrió.
-¿Qué? ¿No nos van a decir como esta nuestro país económicamente?- comenzó a reírse.
-Díganme ¿El dólar ya subió?- le siguió la corriente Rosalie quien estaba sentada a su lado.
Los mire ceñuda.
-Emmett- lo llamo Carlisle, mientras lo miraba de manera reprobatoria.
-¿Qué? Todavía no se despierta Renee- dijo divertido.
En ese momento apareció Renesmee, quien aun traía su pijama puesta.
-Buenos días a todos-saludo muy alegremente.
-Buenos días- contestamos todos al unisonó.
-Mami ¿puedo preguntarte algo?
-Claro Renesmee. Dime ¿Qué pasa?
-Pues quería saber ¿Por qué esta noche no dormí en la cabaña?-preguntó muy inocentemente, pero Emmett se me adelanto en contestar.
-Por que tus papás tenían asuntos muy íntimos que hacer- volteé a ver a Emmett y lo fulmine con la mirada.
-¿Qué asuntos?- preguntó la niña curiosa, al parecer había sacado varias actitudes mías.
-Ellos tenían que…-en ese momento Edward le tapo la boca a Emmett sabiendo lo que le iba a contestar.
-Ningunos asuntos- explicó Edward a la niña-Simplemente te quedaste aquí para hacerle compañía a tu abuelita.
La niña asintió y luego sonrío. Edward dejó de taparle la boca a Emmett y le dio un fuerte golpe en la cabeza.
-¡Hey!- protesto Emmett
-Te lo mereces- le reclamo Edward-
-Bien. Puede que si lo mereciera.
-Renesmee- llame la atención de ella e inmediatamente volteo-¿Por qué no vas a vestirte y después abrimos los regalos?
-Está bien-sonrió-Tía Alice ¿Me ayudas a vestirme?-le preguntó Renesmee con una sonrisa angelical.
-Claro Renesmee- le contesto con una gran sonrisa y se paró inmediatamente. Después de esto salieron disparadas por las escaleras. Suspire de alivio, agradecía que Renesmee hubiera salido de la habitación antes de que Emmett dijera cualquier comentario que no fuera apropiado que una niña de su edad escuchara.
-Buenos días- exclamó Renee, quien venía vestida con un pantalón de mezclilla, una blusa de manga larga y encima un suéter.
-Buenos días- la saludamos todos.
-Mamá ¿Qué haces despierta tan temprano?- le pregunté consternada.
-Es que me despertaron Alice y Renesmee- contestó con una sonrisa-¿Ya desayunaron?
-Sí, nosotros ya. Pero si quieres te puedo preparar algo- le dijo Esme con una sonrisa.
-Está bien. Pero yo te ayudare-contestó mi mamá.
-Muy bien- después de esto las dos se levantaron y fueron hacia la cocina.
En ese momento aparecieron Alice y Renesmee.
Alice fue a sentarse a un lado de Jasper y Renesmee vino hasta mí con una sonrisa.
-¿Te gusta mami?- observe su vestuario, traía un pantalón de mezclilla, con una blusa rosa de manga larga y encima de esta un chaleco de un rosa un poco más fuerte.
-Claro Renesmee. Te ves muy hermosa- la niña sonrió satisfactoriamente.
-Mami ¿Ya puedo abrir los regalos?
-Claro- le conteste con una sonrisa, Renesmee dio un pequeño salto de alegría y corrió, a velocidad humana hasta llegar al árbol.
Justo cuando estaba por abrir el primer regalo apareció Jacob.
-¿Qué? ¿Planeabas empezar sin mi?-preguntó Jacob con una sonrisa.
-¡Jacob!- exclamó Renesmee muy emocionada y fue a abrazarlo, él correspondió a su abrazo con una sonrisa dulce en su rostro.
-Genial. Ya llego el perro- exclamó Rosalie con sarcasmo mientras se acercaba al árbol con Emmett a su lado.
-Jake ven a abrir los regalos conmigo- interrumpió Renesmee antes de que Jacob le contestara a Rosalie. En ese momento llegaron Carlisle, Esme y Renee platicando muy animadamente.
Jacob se sentó junto a Renesmee mientras ella comenzaba a abrir un regalo.
-Abre el mío primero- interrumpió Alice trayendo en la mano una caja color rosa con un moño.-
-Está bien- contestó Renesmee agarrando la caja que le ofrecía Alice.
La niña desbarato el moño y comenzó a romper el papel, después abrió la caja y levantó el conjunto de ropa para que todos pudiéramos verlo.
-Muchas gracias tía Alice. Me encanta- la elogió Renesmee, con lo cual Alice esbozo una enorme sonrisa de satisfacción.
-Sabía que te encantaría.
Después de esto Renesmee agarro otra caja y comenzó a abrirlo.
-Pero mira. ¡Qué sorpresa!- exclamó Jacob lo cual ocasiono que lo volteara a ver-A poco tu rubiecita. ¿Me regalas algo?
Me sorprendí antes esto y voltee a ver a Rose consternada. Ella tenía una sonrisa un tanto burlona en su rostro.
-Para que veas perro. No te odio tanto.
-Muy bien. Entonces veremos lo que me das- exclamó mientras desenvolvía rápidamente el regalo-Gracias rubiecita- exclamó Jacob con sarcasmo y nos dio a conocer a todos el regalo de Rosalie. Ella le había regalado un hueso para perros y también un shampoo anti pulgas.
Todos comenzamos a reír, menos Renesmee quien seguía enfrascada abriendo sus regalos.
-Me alegra que te gustara- dijo Rosalie cuando habíamos terminado de reír.
-Si me encanto. Así como yo espero que te guste mi regalo- exclamó Jacob inocentemente.
A Rosalie se le borro la sonrisa de su rostro.
-¿Me compraste algo?-preguntó sorprendida, al igual que todos nosotros.
-Sí. Espero haber acertado- exclamó encogiéndose de hombros y ofreciéndole una caja a Rosalie.
Ella la tomo dudosa.
-Gracias- exclamó y después comenzó a abrir la caja. Más su cara de asombro se transformo en una de irritación cuando descubrió el regalo- Una barbie- exclamó molesta y después nos la mostro.
-Sí. Esta igual de hueca que tú- dijo Jacob burlón y después comenzó a reírse. Todos lo acompañamos en su risa, incluso Emmett a quien Rosalie vio de manera asesina.
Después de esto todos comenzamos a abrir nuestros respectivos regalos. No preste mucha atención a los obsequios de los demás, ya que estaba concentrada en la reacción de Renee cuando viera lo que había comprado.
Entre el montón de cosas cotosas que había en las tiendas, yo había elegido un portarretrato color negro que tenía unos adornos dorados, en el cual había colocado una foto de Edward, Renesmee y yo en el primer cumpleaños de la niña, ya que no había cambiado demasiado desde esa fecha.
Cuando Renee termino de desenvolver la caja y vio el portarretrato su rostro se ilumino con una enorme sonrisa, yo también sonreí y suspire de alivio al ver que le había gustado.
Renee se levantó de donde estaba sentada y vino a abrazarme.
-Muchas gracias Bella. Me encanto.
-Me alegro- me separe de ella y le sonreí. Renee tomaba más en cuenta el lado sentimental de las cosas.
-Abuelita Renee. Ven por favor- la llamo Renesmee con su dulce voz. Renee me sonrió y fue con Renesmee.
Edward me abrazó de la cintura por atrás y me dio un beso en la mejilla.
-Feliz Navidad- exclamó mientras enseñaba una enorme caja que traía en su mano. Me gire para observarlo.
-Pensé que mi regalo me lo habías dado anoche- le comente de manera entre seductora y avergonzada. Él sonrió de manera un tanto picara.
-Eso tan solo fue un adelanto- levanté una ceja ante su comentario.
-¿Un adelanto?- él comenzó a reír.
-Si Bella. Un adelanto del regalo de hoy. Toma- dijo acercando la caja. Lo mire dudosa.
-Te dije que no me compraras nada Edward.
-No gaste demasiado- sonrió.
-Está bien- acepte la caja que me ofrecía y comencé a desenvolverla. Al abrirla completamente pude observar la colección completa de los libros de Jane Austen.
-¿Te gusta?- preguntó Edward esperanzado. Yo rodee su cuello con mis brazos, aún con los libros en la mano y le di un pequeño beso en los labios.
-Me encanta.
-Me alegro- Edward sonrió y se inclino para besarme. Después de unos momentos me separe de él y saque una caja de la bolsa de mi chamarra.
-Feliz Navidad Edward- él sonrió.
-Creí que no nos íbamos a regalar nada- exclamó divertido.
-Puede ser. Pero tú rompiste la regla primero- sonreí.
-Cierto- agarro la caja y con un movimiento ágil la abrió, dejando al descubierto el reloj Rolex que le había comprado a hurtadillas mientras él escogía otros obsequios.
-Y… ¿Te gusto?- le pregunté dudosa.
-Es perfecto-se limitó a contestar. Después se inclino para comenzar a besarme de una manera intensa. Poso una de sus manos en la parte baja de mi espalda y me apretó contra él, coloque mis brazos detrás de su cuello y comencé a acariciar su cabello.
Estaba sumergida en la sensación de sus labios contra los míos y del recorrido de sus manos por mi espalda, por lo cual me extraño cuando se separo un poco de mí.
-¿Qué sucede?
-Jacob está a punto de abrir nuestro regalo, y creí que habías dicho que querías verlo cuando lo hiciera.
-Mmm En estos momentos no estoy muy segura de querer eso- Edward soltó una pequeña risita y se inclino para depositar un pequeño beso en mis labios.
-Vamos- susurro y rodeo mi cintura con una de sus brazos para después comenzar a caminar hasta donde estaba Jacob con una pequeña caja. De un tirón la abrió y saco la llave. Se le quedo viendo unos momentos.
-¿Para qué sirve?-preguntó confundido.
-¿Por qué no sales y lo averiguas?- exclamó Edward divertido.
-Espero y no sea una trampa- dijo mientras miraba a Edward de manera sospechosa.
-Te aseguro que no lo es Jacob- interveni.
-Muy bien confiare en ti Bella. Pero si algo me llega a ocurrir caerá sobre tu conciencia- sonrío de manera burlona, puse los ojos en blanco.
Después de esto Jacob salió y Edward y yo lo seguimos. Al estar afuera pude contemplar la majestuosa Yamaha R1 en color negro. Cuando Jacob la vio corrió hasta ella y sin dudarlo la encendió. Le dio una vuelta a la casa y regreso con una enorme sonrisa en su rostro. Edward me había dicho que Jacob siempre había soñado con tener esa motocicleta, y al parecer estaba en lo cierto.
Jacob apagó la motocicleta, se bajo y vino hasta nosotros.
-Bella, Edward. Muchas gracias. Esta genial- nos dijo muy emocionado.
-Qué bueno que te gusta Jacob- le dijo Edward con una sonrisa.
Bueno aquí está el otro capítulo como les dije, bueno de hecho este es el penúltimo capítulo espero que lo disfruten =) Que estén bien.
Myriam C.L
