Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, son producto de la maravillosa mente de Stephenie Meyer, yo solo cree una historia con ellos.
Una navidad con los Cullen
9. La Despedida
En ese momento salió Renee con Carlisle y Esme detrás de ella.
-¿Qué sucede mamá?
-Nada cariño. Es solo que ya me tengo que ir.
-Muy bien entonces te llevare.
-No te preocupes. Carlisle y Esme se ofrecieron a llevarme- me dijo con una sonrisa- Nos vemos luego Bella- exclamó y después se acerco a mí para abrazarme, yo también hice lo mismo.
-Te quiero mucho mamá.
-Yo también Bella- se separo de mí y se despidió de Edward. En ese instante apareció Renesmee y abrazo a mi mamá, Renee le correspondió el abrazo.
-Nos vemos Renesmee. Te quiero mucho pequeña- Renee se inclino y deposito un beso en la mejilla de la niña.
-Yo también te quiero mucho abuelita- después de esto la niña se separó de Renee y vino conmigo para que la cargara.
Cuando Renesmee estaba en mis brazos Edward se acerco y paso su brazo por mi hombro, abrazándome.
Renee sonrió y después se dirigió al garaje. Al poco rato apareció el auto de Carlisle.
Renee saco la mano por la ventanilla y la sacudió en son de despedida. Nosotros la imitamos hasta que desaparecieron por el sendero.
-Mami, mi abuelita Renee ¿Va a regresar?- preguntó la niña un poco triste.
-No lo sé pequeña Renesmee- la niña asintió.
-Renesmee ven a abrir tus demás regalos- se escucho la voz de Rose.
Con esto la niña sonrío, la baje y en cuanto sus pies tocaron el suelo salió disparada a la sala.
Jacob comenzó a reír y después se adentro a la casa, Edward y yo hicimos lo mismo.
Después de un rato llegaron Carlisle y Esme, para este momento la sala estaba llena de diferentes tipos de papeles para regalo que Renesmee había aventado por doquier con la emoción de sus obsequios.
-Muchas gracias a todos. Me encantaron sus regalos- comentó Renesmee cuando termino de abrir el último regalo, el cual era una boina color azul a cuadros que le había regalado Esme.
-Que bien que te agradaran pequeña Renesmee- exclamó Carlisle y le dio un beso en la frente a Renesmee, la niña sonrió-Bueno me tengo que ir al hospital- miro su reloj y comenzó a ponerse la bata blanca que traía en la mano.
-Yo iré contigo- anuncio Esme mientras se ponía una chamarra-Tengo que comprar comida. Ya saben solo para aparentar- nos guiño el ojo y después salió por la puerta con Carlisle detrás de ella.
Cuando voltee todos habían desaparecido, solo quedábamos Edward, Renesmee, Jacob y yo.
-Nessie. Todavía falta mi regalo. Toma- Jacob saco una caja color rosa con un moño lilita y se la entrego a Renesmee. La niña agarro la caja con mucha emoción y con una enorme sonrisa en su rostro.
-Muchas gracias Jake- Renesmee desenvolvió rápido el regalo y abrió la caja de donde saco un lobito de peluche con el pelaje del mismo tono rojizo que el de Jacob, Renesmee abrazó el lobito con ternura. De repente observe como del cuello del lobo de peluche colgaba un dije con forma de corazón, estaba tallado en madera, del mismo estilo del lobito que Jacob me había regalado en mi graduación.
Renesmee agarro el dije con cuidado y lo observo maravillada.
-Nessie, tengo que decirte algo- La cara de Jacob se torno seria.
-¿Qué paso Jake?- preguntó Renesmee prestándole mucha atención.
-Pues veras Nessie. Yo he pasado todo un año contigo, y estoy todo el día solo me voy a mi casa para dormir.
-Si, a mi me encanta estar contigo Jake- Renesmee sonrió, pero Jacob tenía su semblante serio.
-Si lo sé Nessie y a mí también me gusta estar contigo. Pero ya no podrá ser así- dijo Jacob cabizbajo.
-¿Por qué?- preguntó Renesmee triste.
-Porque la manda va a requerir que pase más tiempo con ellos. Y porque tengo que volver a la escuela, porque si no en poco tiempo tu sabrás mucho más que yo- dijo Jacob en son de burla mas se le notaba la tristeza en sus ojos.
-Pero vendrás a visitarme diario ¿verdad Jake?- preguntó Renesmee con los ojos llorosos.
-No creo que sea muy posible- susurro mirando el piso.
En ese momento Renesmee abrazó a Jacob muy fuertemente y se soltó a llorar. Jake también la abrazo y acaricio su cabello mientras intentaba calmarla.
-Tranquila Nessie. No llores.
Di un paso en dirección a ellos pero Edward me detuvo, lo voltee a ver. Él estaba meneando la cabeza negativamente, yo asentí, comprendiendo lo que quería decir; en ese momento Renesmee necesitaba estar con Jake.
-Pero te voy a extrañar mucho- pronunció Renesmee aún abrazándolo.
-Lo sé Nessie. Y yo también te voy a extrañar- Jacob se separo de la niña y la miro a los ojos- Pero para eso es este lobito. Cada vez que me extrañes o te sientas sola, simplemente abraza al lobito y así será como si yo estuviera contigo- Renesmee asintió y se le quedo viendo al lobito unos momentos, después le quito el dije al lobito y lo coloco en la cadena que yo le había regalado hace un año, y que nunca se quitaba.
Levantó la vista y sonrió, Jacob le correspondió la sonrisa.
-¿Ya tienes que irte?- preguntó Renesmee preocupada.
-No. Todavía puedo quedarme un rato más.
-Bien entonces hay que jugar- exclamó Renesmee muy entusiasmada mientras daba un saltito de alegría.
-Sí. Y aprovechamos para estrenar la moto- Jacob sonrió muy ampliamente, como si de verdad lo estuviera considerando. Con esto mi lado protector materno salió a la superficie.
-Ah no. Eso no. Nada de motos Jacob Black- lo mire recriminatoriamente. Él sonrió.
-Está bien. Está bien. Pero aún así podemos jugar- Renesmee gritó de emoción y salió corriendo por la puerta, Jacob la siguió sonriente.
Lo observe salir por la puerta y comencé a sentir un poco de tristeza, ya que no vería muy seguido a mi mejor amigo, no se escucharían los grititos de emoción de Renesmee y Jacob mientras juegan. También iba a extrañar las veces en que lo veía de manera fulminante cuando se le ocurrían cosas que a mí no me parecían, como la idea de las motos de hace unos momentos.
La verdad es que me había acostumbrado a su presencia, al igual que Renesmee.
También iba a ser difícil para Renesmee, ya que lo consideraba su hermano mayor y por lo tanto lo quería mucho.
-¿En qué piensas?- susurro Edward. Me gire para quedar frente a él. Me acerque para abrazarlo y él correspondió a mi abrazó, apretándome muy fuerte contra su pecho, respire profundamente, aspirando su dulce aroma.
-Es lo único que preguntas- exclame divertida.
-Porque es lo único que me preocupa. Lo que pueda pasar por esa cabecita tuya- comentó dulcemente y me beso en la frente. Nos quedamos callados por unos momentos.
-Edward- susurre.
-¿Dime?
-¿Qué vamos a hacer?- me separe un poco de él para poder verlo a los ojos.
-¿A qué te refieres?- preguntó confundido.
-A la partida de Jacob- le conteste preocupada- Con eso Renesmee se va a poner muy triste. Y no quiero que ella sea una niña infeliz.
Edward se río suavemente.
-Mi amor, no tienes por qué preocuparte por eso. En estos momentos Jacob está pensando que no podrá estar alejado de Renesmee por mucho tiempo. Y está tramando distintos manes para escaparse de sus deberes como lobo, sin que los demás se den cuenta.
-¿En serio?
-En serio. Y varios de esos planes me incluyen a mí.
Se quedó callado, inmerso en sus propios pensamientos, mientras yo observaba su magnífico rostro, embelesada con su belleza.
-Y al parecer tendré que ayudarlo- suspiro resignado ante la idea.
-¿Por qué? ¿Acaso has superado el hecho de que ellos estén juntos?- le pregunte un tanto divertida, recordando lo celoso que era Edward con Renesmee.
-Claro que no. La idea de que Jacob pase demasiado tiempo con nuestra hija no me agrada para nada. Pero lo va a extrañar y se pondrá triste, y junto con ella tú también-en ese momento poso uno de sus dedos debajo de mi barbilla, levantándola, obligándome a mirarlo a los ojos, claro que no tuvo que hacer un gran esfuerzo ya que me encanta perderme en sus hermosos ojos topáz líquido, y después de esta pequeña pausa, prosiguió hablando con su melodiosa voz. -Yo no quiero que tú estés triste Bella. Quiero que seas muy feliz. Y si para conseguirlo tendré que hacer algo que me desagradable lo hare con gusto con tal de verte sonreír- esbozó una hermosa sonrisa para después inclinarse y depositar un suave beso sobre mis labios.
-Gracias- exclamé después de un momento de silencio- Y no solo lo digo por lo de Jake, también por la magnífica Navidad que me diste y porque siempre estás ahí para ayudarme.
-Al contrario. Creo que yo debería agradecerte por haberme escogido y con eso haberme hecho el hombre más feliz sobre la tierra- me quede atrapada en la dulzura de su mirada y en la intensidad de sus palabras.
-Te amo- fue lo único que fui capaz de decir en ese momento.
-Al igual que yo a ti- después de esto los dos nos fundimos en un gran beso, dando por terminada la mejor Navidad de todas, y la que recordaría para toda la eternidad.
Hola, Lo se lo se siglos sin actualizar pero es que estaba ocupada con algunas cosillas.
Bueno como verán este es el final de la historia, aquí se acaba mi navidad.
Quiero agradecerles por leerla y comentar, en serio muchas gracias, me hacen muy feliz. Espero que les haya gustado la historia, de nuevo muchas gracias. Nos leeremos =)
Myriam C.L
