By Annie-ly-chan

Hola, he vuelto a las andadas. ^^

Disculpen la tardanza, no esperaba mantenerme tan ocupada en vacaciones, que éstas se acabaran tan pronto; y que la escuela me llenaría de tarea en un santiamén. Sin embargo, no es excusa y lo siento u_u

Muchas Gracias por esperar, por seguir leyendo y por sus lindos reviews. AliceSaguiz de verdad muchas gracias y mikaelaamaarhcp que bueno que te esté gustando. Les mando un gran saludo. Y sin más demora, este capítulo que espero les guste.

***Nota: Saga y Kanon NO me pertenece lamentablemente, pero quisiera un par de gemelos como esos ^^... pertenecen al buen Señor Kuru. No hago nada con fines de lucro, sólo deseo poder entretener a las voces en mi cabeza que dicen llamarse musas, para que me dejen poner atención a clase un día de estos :P***


—Ha llegado Darius de Cefeo, Excelencia.

Darius hizo una reverencia al estar frente al trono del Gran Patriarca.

—Te esperábamos antes, Darius. Todos tus compañeros ya están reunidos en la sala de juntas.

—Lamento la demora.

—No tienes por qué disculparte… Escuché lo de Kaylah, ¡cuanto lo siento! —Dijo con gran pesar en la voz.

—Gracias Gran Maestro.

—¿Y cómo están los niños?

—¿Los niños? ¡Oh, claro! Están bien, tal vez un poco molestos porque tuve que irme. —Sonrió para sí. —En especial Saga.

—Saga es el mayor, no es así.

—Sí, no para de recordárselo a Kanon en cada oportunidad que tiene.

—¿Pelean mucho?

—Cosas de niños, en realidad son muy unidos.

—El lazo que se forma entre hermanos tiende a ser aún mayor en gemelos. Eso será importante en los tiempos difíciles que se avecinan.

Darius lo miró interrogante, pero no obtuvo respuesta alguna del hombre que tenía enfrente.

—Será mejor que no hagamos esperar más a los demás. Ya habrá tiempo para informalidades después.

—Sí Excelencia.

.c-o-c-o-c-o.

—¡Saga! ¡Saga! ¿Dónde estás?

—¡Cállate Kanon! No me dejas concentrar.

—¿Qué haces? —El gemelo menor miró con curiosidad el libro que sostenía con sus piernas y los pequeños objetos en sus manos. —Oye ese es mi anillo, ¿qué haces con él?, ¿en qué momento me lo quitaste? ¡Regrésamelo, regrésamelo!

—¡Kanon! No me pegues, sólo lo tomé prestado. Calma ¡Ay!

—¡DÁMELO!

—Bien, tómalo —Se lo aventó. —Pero entonces jamás te diré lo que descubrí.

Kanon se quedó serio un segundo.

—Lo lamento. —Miró fijamente su anillo. —Es que si algo le pasa…Das no volverá. —Volteó a ver a su hermano nuevamente. —¿Qué descubriste?

—¿De verdad quieres saber?

El menor asintió extendiéndole el anillo. Saga sonrió.

—Estabas dormido, no creí que te molestarías. La próxima vez preguntaré.

—La próxima vez, NO toques mis cosas. —Kanon le dio un pequeño empujón amistoso.

—Bueno, bueno. Mira esto. —Saga señaló emocionado una de las páginas. —¿Lo ves?

—Ahm, Saga, son un montón de letras.

—Ay Kanon, pon atención. Míralas de cerca, ¿lo ves? —El futuro dragón del mar lo volteó a ver con una ceja enarcada. —Son las mismas que están en nuestros anillos. ¡Das no nos mintió! Aquí dice que hacer promesas bajo estas palabras las hace irrompibles.

—¿Dudabas lo que nos dijo Das?...Espera, ¿"aquí dice"? ¿Cómo sabes eso?, ¿puedes leer?

—No lo hago muy bien. —Admitió el mayor sonrojado. —Pero he estado practicando mucho.

—¿Desde cuándo lo haces?

—No sé, algunos días.

—¿Cómo es que yo no lo sabía?

—Me despierto una hora antes que tú.

—Entonces es por eso… —Saga se encogió de hombros restándole importancia.

—Quería darte una sorpresa… Ese libro que tanto te gusta, yo… ehm, quería poder leértelo… Mamá ya no lo hace… y yo… pues… yo soy tu hermano mayor…

Kanon buscó esos ojos idénticos a los suyos mostrándole una inmensa alegría. No podía decirle más. No sabía que contestar después de eso. Y no había palabra que lo ayudará a decirle a su hermano cuanto le quería y admiraba; los hermanos no se dicen eso después de todo.

—¿Y qué decías de los anillos? —Soltó por fin el menor.

.c-o-c-o-c-o.

—Esta es la cuestión. La Guerra Santa está próxima. —Los murmullos empezaron a inundar la sala. —Se me ha revelado que el nacimiento de la Diosa Athena acontecerá en aproximadamente 12 años. —Tras estas palabras se provocó un silencio sepulcral. —También… se me ha revelado que las constelaciones de Géminis y Sagitario ya han marcado el destino de sus sucesores.


Próximo Capítulo: "—No lo entiendo Maestro, ¿qué tienen que ver Saga y Kanon en todo esto?"

Hasta la próxima ^^ Besos