Disclaimer, los personajes son de J. K . Rowling , la idea principal de Amia Snape

Capitulo # 4 Entre Flores y pintura

–Sabes Hermione creo que a Pao no le agradas.- Hermione solo rodo los ojos.

–Sera mejor irnos Luna, los chicos nos esperan- Ambas chicas salieron de la tienda rumbo a les tres escobas, cuando llegaron ahí se acercaron a los chicos, los cuales se encontraban en una mesa algo alejada de la puerta

-Hola- dijo Luna tomando asiento al lado de Neville, Hermione hizo lo mismo pero sentándose al lado de Harry

-Y Ron?- pregunto la rubia

-Lavender vino por el – respondió Ginny haciendo una mueca de asco

-Que quieren tomar?- pregunto Harry a las recién llegadas

- Cerveza de mantequilla- le respondió Luna

-Yo también, pero la mía con jengibre – dijo Hermione, Harry trato de hablarle al mesero, pero el lugar estaba muy lleno que él ni caso les hizo

-Creo que iré por ellas- respondió el pelinegro

-Te acompaño- le dijo Hermione levantándose junto con el

Mientras Harry esperaba por las bebidas Hermione pudo observar a Severus en una de las mesas del rincón, la más apartada de la gente

-Buenas tardes- dijo ella con cierta precaución

-Buenas tardes Granger- respondió el con bastante naturalidad , Hermione se quedo unos momentos ahí, pero Snape no le dijo nada, ya se iba a retirar cuando escucho

- Por qué no toma asiento- la castaña miro a Snape sorprendida y se sentó enfrente de el

-Yo…- dijeron ambos al mismo tiempo interrumpiéndose

-hable- le dijo Snape a Hermione

-No usted- pidió la castaña

-Usted primero- le respondió de vuelta recibiendo un está bien de parte de ella

-Quería agradecerle su ayuda con astronomía- dijo ella

-No es …-

-Hermione- dijo Harry detrás de la chica interrumpiendo al profesor

-Harry- dijo ella levantándose y parándose al lado de su amigo

-Buenas tardes- dijo el chico sin recibir respuesta alguna de Snape

-Ya tengo las bebidas- le confirmo el mirando fijamente a Severus el cual le devolvió la mirada

-Sí, ya voy- la castaña solo observo a Snape y con algo de frustración se despidió de él con un gracias, Snape vio ambos chicos irse a su mesa maldiciendo por lo bajo a Harry

-Es muy hermosa no crees?-

-Qué diablos… eres tu Albus- dijo Snape al ver al anciano director

-Supuse que podría encontrarte aquí- le dijo sentándose en el lugar que Hermione acababa de desocupar

-Vine a pasear- le reitero Snape, Albus asintió y saco una bella pluma de color tornasol, Severus miro fascinado al pluma, donde la había visto? se pregunto de inmediato se acordó

-Albus, tengo que irme, aun tengo compras que hacer- le informo, Dumbledore asintió sonriente, antes de salir de las tres escobas Severus volteo a donde estaba Hermione, su mirada se cruzo con unos bellos ojos color miel

OoOoOoOoOoOoOoO

Hermione se encontraba descansando cerca del lago, hacía mucho que no se sentía tan relajada. Por primera vez, en mucho tiempo, su profesora Sinistra la había felicitado por su trabajo. Tenía ya tiempo que no disfrutaba una tarde como esa, descansando, sin preocuparse por sus trabajos.

Sí, tenía que hacer un trabajo sobre Ara, pero saber que su profesor la ayudaría le servía. Ya no debía preocuparse, con él las cosas eran tan fáciles de entender. Se estiró perezosamente y cerró los ojos, no tenía ganas de marcharse de ahí, pero su varita comenzó a vibrar porque ya era hora de regresar a clases, pero no cualquier clase, si no la de defensa. Se levantó ágil y con un rápido hechizo su uniforme quedando impecable.

Se dirigió a su clase, no sabía por qué motivo, pero sentía una extraña alegría al pensar en ir al salón de defensa, el corazón comenzó a acelerarse a cada paso que se acercaba al aula. Cerca del lugar se le unieron Harry, Neville y Ron, este último comenzó a interrogarle:

– ¿De dónde vienes Hermione? No te hemos visto desde Transformaciones. -Hermione solo sonrió y miró a sus amigos, Harry le guiñó un ojo y Neville se encogió de hombros.

-¿Qué no piensas con... –intentó continuar Ron pero no pudo terminar porque su novia le tapó los ojos y con voz chillona le preguntó:

– ¿Adivina quién soy Won-Won?-

Hermione aprovechó esa distracción para escabullirse y entrar al aula. Tenía ganas de ver a su profesor pero lo que encontró no le gusto. ¿Qué tenía que hacer Pao abrazándolo?

Sintió el deseo de lanzarle un Crucio, y un avada. Su mano se dirigió a su varita apretándola con suma fuerza, cuando sintió la madera entre sus dedos, algo dentro de ella la detuvo, ¿qué le pasaba?, eso no era algo que a ella tuviera que molestarle, así que toda la furia que tenía la utilizó en azotar su mochila contra su pupitre, atrayendo las miradas de sus ahora odiado profesor y compañera haciendo que estos se separaran.

Snape la miró con una ceja levantada pero la castaña lo observó molesta con una cara de reproche, sin tratar de disimular su enojo, sosteniéndole la mirada en todo momento.

El temido profesor no perdería un duelo de miradas. Mientras se veían se preguntó el por qué de su enfado, de seguro uno de sus amiguitos le habría hecho algo, no se explicaba cómo alguien tan inteligente como ella podía estar rodeada de tanto pelafustán, empezando por ese pelirrojo.

Miró el reloj, ignorando el enfado de la castaña y dejándola ganar. Era más divertido molestarla cuando se encontraba el héroe de Potter, así le podía restar puntos a su casa. Faltaban cinco minutos. ¿Qué hacía tan temprano? sin contar que él no había abierto la puerta, por eso permitió que Pao lo abrazara, estaban solos.

–Granger. ¿Tan ansiosa está por aprender que no pudo esperar que se abrieran las puertas?-

Hermione no contestó, tomó su mochila y salió sin mirarlo. Si quería estar a solas con Madrigal, ¡adelante!, ella no haría mal tercio. Para su mala suerte no tardó ni un minuto fuera cuando tuvo que entrar, en esta ocasión acompañada de sus amigos.

Durante toda la hora Hermione no volteo a ver a Snape , ni siquiera se intereso en contestar alguna de sus preguntas, por muchas ganas que tuviera de hacerlo

La clase estaba por terminar y Snape se preguntaba qué le pasaba a la sabelotodo, que no lo había interrumpido.

No importaba, en la noche tendría la oportunidad de escucharla mientras charlaban sobre las estrellas. Paró sus pensamientos en seco. ¿Y si no asistía a su cita? Miró como ella empezaba a tomar su pergamino para entregárselo, tenía que impedir que se fuera, no tenía idea del porqué de su enojo, pero de algo estaba seguro… no era contra sus amigos.

Un extraño presentimiento le decía que él era el culpable, y esa actitud de "no me importa que sepa la respuesta, no contestaré", le aseguraba que si no hacía algo, ella no acudiría a su reunión y si fue por… no ella era muy madura como para celarse de Pao, además por que lo haría, vio como ella estaba a punto de levantarse de su asiento cuando dijo

–A partir de hoy me entregaran los pergaminos en orden, de uno en uno, empezaremos de la fila cuarta de atrás hacia adelante, hasta llegar a la primera, y la persona que está enfrente… –Eso era pensar rápido, tenía ganas de verla tenerla cerca Hermione lo fulmino con la mirada y se sentó muy molesta, gesto que no paso desapercibido por Snape .

Hermione esperó su turno para entregar su trabajo, dándose cuenta de cómo el salón se quedaba solo poco a poco y ella sería la última. Suspiró tratando de relajarse, sintió como una mano le tomaba la suya.

–Te esperaré no te preocupes. – Lo miró agradecida, Harry siempre cuidándola.

Él le sonrió y se levantó a entregar el pergamino, la castaña tomo su trabajo y dejo sus cosas sobre el pupitre. Harry regresó para recoger sus libros. Era el turno de entregar su trabajo.

Cuando se acercó al escritorio estiró su mano para dejar el pergamino sobre los demás. Pero una mano impidió que lo hiciera, alzó la vista y miró a su profesor que tenía los ojos clavados en ella.

Snape no sabía que decir, su plan había salido bien, la tenía delante, sin nadie que pudiera escuchar.

Pero él no era un hombre que pidiera las cosas, él las tomaba, él no necesitaba de nadie, pero con ella era diferente. En tan solo unos días necesitaba de sus charlas, en las que no recordaba su pasado. Era como si fuera un hombre nuevo, pero ¿cómo pedirle que fuera a su reunión sin demostrarle que la necesitaba?

Hermione zafo su mano del agarre de él apretando los puños y haciendo rechinar sus dientes

Una idea cruzo por la cabeza de Severus ¡Como no lo pensó antes!

– ¿Sobre qué será la tarea de astronomía de hoy Granger? – La castaña sintió como su enojo se evaporaba con una simple pregunta, ella no lo negaría, se sentía feliz porque él mostrara interés en sus reuniones.

–De Ara, Señor. – La enorme sonrisa que cubrió su rostro fue contagiosa, sin darse cuenta Snape tenía también dibujada una disimulada pero ligera sonrisa.

–Tendré preparada la información. – Dijo sin despegar los ojos de su alumna.

–Nos veremos en la noche profesor. – Y con una inclinación de cabeza se dio media vuelta encontrándose con la cara de incredulidad de Harry, que la esperaba con las dos mochilas acuestas. Comenzó a caminar y él se unió a ella, cuando pasó por su lado…

–Dime que estoy soñando y ese no fue Snape sonriendo…-

–Fue tu imaginación Harry, ahora apúrate que tenemos que ir a la sala de los Menesteres para encontrarnos con Madrigal y Malfoy.

Al pronunciar el apellido de la Slytherin sintió como su enojo regresaba, miro a Snape, esta vez con la misma mirada de odio dejándolo desconcertado, pero luego la castaña inhaló y exhalo para calmarse.

Al salir miraron a Neville esperándola y Luna haciéndole compañía. La castaña no pudo más que sonreír con ternura, ellos habían sido sus compañeros cuando Harry se puso de novio con la menor de los Weasley.

Ahora que lo pensaba, en esta última semana él trataba de evitar lo más que podía a Ginny, le huía como si de una plaga se tratase, por no decir que en la salida a Hogsmeade no la beso escudándose en el tonto pretexto de Luna, pero eso era algo hizo una nota mental de hablar con él después respecto a eso.

Los cuatro amigos se saludaron y Hermione les explicó que tenían que reunirse con los Slytherin para practicar sus estrategias de combate.

–También tengo que reunirme con mi equipo. –Suspiró derrotado Neville al no tener las menores ganas de ir y se marchó despidiéndose de todos. Luna miró sus zapatos.

–Creo que iré haber que hacen los Thestrales. –Hermione meneó la cabeza en forma negativa.

–Claro que no. Luna, tu irás con nosotros, serás nuestra porrista-

– ¿Seré qué? –Hermione y Harry rieron, Luna también sonrió a pesar de ignorar que era eso y juntos se dirigieron a la sala de los Menesteres donde ya se encontraban Pao y Draco molestos por tener que esperar a los impuntuales Gryffindor.

Ya tenían un minuto tarde. Al verlos llegar, el rubio se puso nervioso por causa de Luna que lo miraba. Haciendo una reverencia a Luna y queriendo ser irónico con los leones:

–Nos honran con su presencia. –Harry no desaprovecharía esa oportunidad.

–Cállate esclavo y ábrenos la puerta. –Hermione sonrió y Draco le dedicó la más fría de sus miradas.

–No digas estupideces Potter, y haz que aparezca la puerta. –Le ordenó el rubio. La inocente voz de Luna se hizo cargo de que eso no pasara a mayores.

–Puedo hacerlo? – pregunto Luna, Harry Hermione y Pao asintieron, Draco se sonrojo haciéndose a un lado La rubia se postro frente a la pared y a la primera logro que apareciera la puerta.

Al entrar era un lugar increíble que solo a Luna se le ocurriría, era perfecto para descansar y olvidarse de todo lo que afuera existía, excepto para practicar. Todo estaba cubierto por naturaleza; árboles frutales, flores, una pequeña cascada por donde sería estupendo resbalarse y nadar en ese lindo lago con agua cristalina, en la orilla se encontraban unas rocas donde se podía uno sentar o recargar, las cuales usaron para colocar sus mochilas y sacar sus libros. Luna los miró incrédula.

–Creo que iré a refrescarme mientras ustedes estudian. –Tomó su varita y se quitó la capa, la cual transformó en una toalla y su uniforme en un lindo traje de baño color azul que combinaban con sus ojos.

Draco no podía alejar su mirada, era perfecta para él: inteligente, linda, inocente, soñadora y sangre pura… ¿qué más podía pedir?.

Su compromiso con Pao era solo una cortina para quitarse de encima todos esos que andaban tras de ellos, pues su tutor ya les había dicho que ellos se casarían con las personas que escogieran y nadie los obligaría mientras él fuera el responsable de ellos. La siguió con la mirada hasta que unos cabellos alborotados y castaños le taparon la visión.

–Malfoy ella no es como tus amiguitas, más te vale no herirla-

–O sino qué sangre sucia…-

Draco no terminaba de pronunciar la frase cuando Harry se encontraba delante de Hermione protegiéndola y mirando amenazadoramente a Malfoy.

Madrigal no se quedaría sentada viendo, así que se puso de pie pero el rubio la tomó por el brazo y la colocó tras de él. La Slytherin lo fulminó con la mirada se movió incomoda y se quitó de en medio.

–Ya déjame Draco, yo puedo defenderme sola. No soy una niña. –Harry se rió, no tenía duda que el carácter de la pequeña serpiente, era de cuidado. Draco quería golpearlo y borrarle esa tonta sonrisa al niño que vivió, pero Hermione se aparto de Harry.

–También estoy cansada de ese trato. –La sonrisa de Harry se borró y la de Draco apareció. Se escuchó un grito de alegría provenientes de Luna tras de ellos

–Sí, chicas contra chicos será interesante. –Draco la miró con una ceja levantada y Harry incrédulo.

Luna bajó la mirada de esos dos, no pudo evitar sonrojarse, pero continuó tratando de atrapar una libélula como si no hubiera pasado nada. Después de unos segundos los dos se miraron y sonrieron con malicia.

Si lo que querían era competir y demostrar que se podían defender, que mejor que ellos para asegurarse que no les pasara nada en el trayecto.

–De acuerdo. Duelo de chicos contra chicas. –Dijeron al unísono, lo que ellos no contaron es que ellas eran inteligentes, suspicaces y contaban con la peor arma de todas… los conocían ellos, eran libros abiertos para ellas y sabían bien lo que planeaban.

–Perfecto pero no será tan fácil, apostaremos. –Sonrió Hermione satisfecha con su idea.

–Si ganamos, ustedes harán nuestra tarea por una semana. –Dijo Harry seguro de que esa idea no le gustaría a Hermione y desistiría de la apuesta.

–De acuerdo, pero si ustedes pierden nos harán un Striptease. –Sí, es toda una serpiente, pensó divertido Harry al escuchar la apuesta de Pao, por un momento se imagino bailando en frente de Madrigal, pero cuando Draco apareció en el pensamiento lo alejo de él y así empezó el duelo donde no usarían hechizos sino que sus varitas, las chicas lanzarían pintura rosa, y azul los chicos.

Claro que ellas no estaban contentas con la idea, pero ellos alegaron que era lo mismo e incluso así quedaría la evidencia. Usando los árboles y arbustos de escudos, ninguno había logrado pintar a sus oponente, Pao pidió tiempo fuera y se acerco a Hermione.

–No te caigo bien y eres correspondida, te odio, pero si no ganamos ellos no nos permitirán dar un paso sin su aprobación y tendremos que hacer su tarea por una semana. Tú decides, o trabajamos juntas y los derrotamos, o perdemos-.

Hermione lo meditó un segundo, ella tenía razón. Aparte, si su profesor tenía alguna relación con Madrigal, no era su problema, y no debía por qué molestarle. Ella, aunque le dolía aceptarlo, era solo su alumna y él su maestro.

-TU para que lo sepas tampoco me caes bien, pero creo que tienes razón, no quiero seguir siendo tratada como una inútil, cabemos con ellos- le dijo Hermione con una sonrisa maliciosa cosa que preocupo a Harry y Draco haciéndolos reconsiderar la oferta que les habían hecho a las chicas.

Madrigal asintió sonrió de lado, por fin juntas les patearían el trasero. Se pusieron de acuerdo en cómo atacarían. Draco y Harry las esperaban recargados en un árbol, cuando las vieron acercarse.

–De acuerdo, comencemos. – Ellos asintieron y se pusieron en posición de ataque, todo parecía normal, Hermione se colocó delante de Draco y Pao frente a Harry, sería fácil atacarlas. Lo que ellos no previeron fue que al comenzar el ataque ellas cambiaron de posición quedando Pao contra Draco y Hermione contra Harry los cuales no estaban preparados para combatir contras sus amigas, por lo tanto no lanzaron sus pinturas y en cambio ellas sí, quedando ellos de un adorable rosa.

Estas rieron sin parar, provocando que Luna se les uniera, las tres chicas se sentaron en las piedras esperando para disfrutar el espectáculo.

Draco se limpio la pintura y miro a Harry.

– ¿Piensas hacerlo en esas fachas?– El azabache se encogió de hombros y Draco le lanzó un hechizo limpiador.

–Si les daremos un show, será uno que no olvidarán… –Harry se río divertido.

–Solo lo dices porque está Luna-.

–Cállate Potter y no lo arruines. –Los chiflidos de las chicas les informaron que ellas estaban esperando por el espectáculo, el cual empezó increíble. Verlos quitarse las camisas al compas de la música que puso Hermione, pero de repente fue todo menos sexy pues por más que se esforzaron no pudieron salir del suelo al momento de querer quitarse los pantalones, cayendo uno sobre el otro al perder el equilibrio, y ganándose las burlas de las chicas. Ellos terminaron de quitarse los pantalones y zapatos desde el suelo quedando en bóxer negros.

–Ahhhhh se pusieron de acuerdo. ¡Qué lindos! –

Las chicas se rieron con la ocurrencia de Luna. Ellos aprovecharon aquella distracción y se susurraron, las risas fueron silenciadas cuando los muchachos se acercaron a ellas, trataron de huir, fue demasiado tarde. Luna brincaba dando a plausos, apoyando a Draco y Harry mientras estos las atrapaban, llevaban al lago y las dejaban caer en el empapándolas.

Luna no dejaba de reír y Draco la miró divertido. A paso lento, como un cazador se acerca a su presa, fue por ella y la trajo en brazos, pero diferente de cómo lo había hecho con Pao. Se metió al lago con ella en brazos hasta que el agua quedo a la altura de su pecho, soltándola lentamente sin dejar de ver lo hermosa que se veía sonrojada. Hermione, Harry y Pao unieron fuerzas y juntos los atacaron aventándoles agua, comenzaron a jugar.

Ninguno se dio cuenta de cómo, pero dejaron sus diferencias a un lado dando paso a una gran amistad que comenzó en ese momento.

CUARTO CAP ENTREGADO COMO PROMETI, MIL GRACAIS POR LOS REVIEWS ALERTAS Y FAVORITOS, HASTA MAÑANA BESOS

AMIA SNAPE: hola , sabes si pensamos casi igual esa es mi idea , que Severus Se lo de, que bien que estas ansiosa por el sig. cap., empezare las modificaciones no tan drásticamente , espero no hayas pasado por alto lo de Albus, es una pista para más adelante jiji, espero ye gustara el cap., cuídate mucho besos=)

TEQUILA NERVOUS: Hola si, en todos mis fic le haré justicia ya que no me gusto que lo hiciera ver como un desalmado traidor cuando él era el personaje con mayor integridad de todos =) nos estamos leyendo vale =) xoxo

SAKURA TACHI: hi chica la madre de la retención es la repetición, jiji que bien que ya te la estas aprendiendo , gracias por el review, besos

Gracias por todo chicas un abrazo nos leemos =)