Capitulo 6: ¡Nuestra primera misión contra un supervillano!

Sábado por la noche en la ciudad de Nueva York. El día perfecto para que los jóvenes salgan a las calles a divertirse con sus amigos o con sus parejas ya sea por discotecas o cines o cualquier otro lugar. Pero nosotros no nos enfocaremos en esos chicos comunes y corrientes.

Nos localizamos en el famoso Central Park, el parque más grande de la ciudad y adentro de aquel lugar, lleno de árboles y arbustos por doquier; en un árbol se encontraba un sujeto esperando mientras observaba con sus binoculares y con su transmisor empezó a hablar para descubrir las localizaciones de ciertas personas.

- Digan lo que ven chicos, cambio.

Una chica pelirroja llevando un traje de color rojo y negro que iba escondida en un grupo de arbustos era la primera en recibir dicha llamada, tomo su comunicador y respondió con una voz muy baja para que no la descubrieran.

- Veo a 10 pandilleros, al parecer están probando sus nuevas armas. Cambio.

- Buena información Lightspeed. – Dijo el sujeto. – ¿Qué hay de ti, Zero?

Zero G para entonces se localizaba a otro lado del parque, escondido igualmente mientras que observaba como varios pandilleros usaban un mapa para indicar ciertos lugares. Entonces empezó a deducir que era lo que estaba ocurriendo y respondió a Spiderman.

- Hay 20 pandilleros en el centro del parque. Por lo que veo parecen estar preparando su próximo gran golpe con esas nuevas armas que dijo Lightspeed. Cambio.

- Excelente información. Solo necesito saber tu localización ahora, azul. – Dijo Spiderman. – ¿Dónde estas y cuantos enemigos vez?

A diferencia de sus otros compañeros, Aoi no estaba muy bien escondido que digamos. Se encontraba para ser precisos debajo de un puente mientras que por coincidencia arriba suyo, habían otros 2 pandilleros vigilando por la zona. Aoi tenía que ser muy callado y cuidadoso para no revelar su localización por lo que al recibir la pregunta de su líder, hablo calladamente.

- Créame , no puedo ver mucho porque me encuentro debajo de un puente pero mi oído me dice que hay 2 de esos pandilleros que los demás han dicho. Cambio.

- Entendido; azul y rubio, ustedes esperen unos momentos mientras voy a ayudar a Lightspeed. Les avisare que deberán hacer después de que nos encarguemos de ellos.

- De acuerdo. – Dijo Aoi.

- Muy bien. – Dijo Zero G.

Lightspeed observaba tranquilamente como los pandilleros vigilaban por ahí, pero parecía que uno había escuchado un sonido de algo moviéndose por lo que se separo de sus demás compañeros. Pasaron unos cuantos minutos y aquel pandillero no volvía de donde fue, llamando la atención de sus compañeros haciendo que se acerquen un poco a donde él fue, solo para ser enredados por nada menos que telaraña.

Escaparon 2 de aquel lugar pero con suerte; uno de ellos tomo entonces una radio para solicitar refuerzos mientras que el otro verificaba que no hubiera algo malo cerca de ellos.

Lightspeed vio que esto podía acabar con el plan, tomando entonces acciones drásticas. Abandono su escondite y voló con gran velocidad hacia el que transmitía la señal de auxilio, dándole un fuerte golpe en la cabeza; mientras que al otro le dio un fuerte golpe en el estomago, haciendo que arroje su arma todo adolorido. Lo había logrado, derroto a 2 pandilleros ella sola y sin recibir algún daño o esfuerzo. Entonces escucho unos aplausos y una voz muy conocida para ella.

- Buen trabajo pelirroja, por poco se me escapan esos 2.

- Alguien tiene que acabar el trabajo. ¿No?

- Bueno pues nosotros hicimos nuestra parte. Solo faltan los otros chicos, eso me da una idea. – Dijo Spiderman en tono de broma.

- No te entiendo.

- Ya veras. Es algo que siempre hago, se llama asustar al enemigo y hacer que muestre sus puntos débiles.

El trepa muros entonces tomo la radio del pandillero y logro comunicarse con el que parecía ser el líder de la pandilla. Este sonaba con una voz de preocupación y enojo al mismo tiempo.

- ¿¡Qué diablos paso? ¡Escuchamos gritos y demás por donde estaban ustedes!

- Oh descuiden los ruidos. – Dijo Spiderman tranquilamente. – Es solo que les cedimos nuestro turno a Spiderman y a sus amigos. ¿Qué les parece? Cambio y fuera.

- ¡Esperen! ¿Qué diablos? – Preguntó el líder.

Pero antes de seguir escuchando aquella voz, Spiderman cortó la comunicación y dio una risa de alegría.

Lightspeed por su parte no parecía entender el chiste, ella y sus hermanos generalmente nunca hacían bromas al enemigo en plenas peleas. Tal vez debía aprender más sobre humor con su entrenador.

- ¿Por qué hizo eso? – Preguntó la pelirroja.

- Veras, me gusta asustar o intimidar a mis enemigos y dejarlos lo más patético posible. Quisiera ver como hacen tu hermano y el azul.

- Sabe, se llama Aoi Inazuma.

- ¿Qué te dije la última vez de los apodos?

- Que usted los llama como usted quiere…y porque les parece más sencillo identificarnos.

- Exacto. Ahora vamos a alcanzarlos.

En donde se encontraba Zero; los pandilleros tomaron sus armas mientras que el líder les indicaba que era hora de escapar. Zero entonces empezó a preocuparse, pensando que alguien había fallado en la operación. Dudo de nada menos que Aoi ya que el confiaba en su hermana y en Spiderman en un segundo pero no había tiempo de pensar en quien era el posible culpable, debía de actuar rápido.

Usó sus poderes y empezó a botar a cada uno de los pandilleros como si fueran juguetes mientras alivianaba el peso de ellos, estos alarmados no podían usar sus armas contra un enemigo que no podían ver y tampoco porque si lo hacían, llamarían la atención de varios oficiales que patrullaban a las afueras del parque.

Sin embargo, al igual que Spiderman, el líder y un pandillero lograron escapar y corrieron hacia algún lugar en que pudieran sentirse "seguros". Zero G ya no podía alcanzarlos por lo que dio la información necesaria a su grupo.

- Al parecer alguien de ustedes asusto a los pandilleros. ¿Fuiste tú, Aoi? Cambio. – Preguntó molesto Zero G.

- ¿¡Q-qué? ¡Me ofendes con esa acusación! – Dijo Aoi mientras intentaba mantener su tono de voz normal.

- Tranquilo rubio, fui yo quien lo hizo. – Dijo Spiderman. – Quería saber como actuabas en una situación como esa. Pero lo hiciste bien. Cambio.

- Gracias pero no lo vuelva a hacer. Cambio.

- Déjame pensarlo…no. – Dijo en tono hipócrita Spiderman. – Aoi, es tu turno, quiero que demuestres que tan bueno eres ahora, solo quedan unos cuantos criminales así que quiero ver de que puedes hacer al respecto. Cambio.

- ¡Sí señor! ¡Le demostraré que puedo derrotar a todos esos que quedan mucho más rápido que Zero G! – Dijo alentadoramente Aoi.

- Azul…tienes que decir "cambio" cada vez que termines de decir algo. Cambio.

- ¡Esta bien, me olvide! ¡Cambio y fuera! – Respondía Aoi seguido de apagar su comunicador.

Los pandilleros estaban tranquilamente vigilando a que no hubiera moros en la costa, siendo iluminados por los postes. Hablaban tranquilamente hasta que escucharon un ruido inusual, como si fueran unas chispas. Repentinamente las luces que los ayudaba a tener una mejor vista se apagaron, causando miedo y temor entre ellos. Todo era parte del plan de nuestro protagonista.

- ¿Qué rayos a pasado? – Dijo uno de los pandilleros.

- No lo sé. Tal vez ocurrió una falla eléctrica o algo parecido. – Respondió el otro.

- ¿Tú crees? Dicen que últimamente en el parque han ocurrido muchas cosas misteriosas y me ha dado un poco de miedo oír algunas de ellas.

- ¡Silencio idiota! ¿¡Qué dirían de nosotros si te escuchara alguien? ¿¡Qué le tenemos miedo a la oscuridad? ¡Hay que mostrar que somos rudos! – Gritó el molesto criminal a su compañero.

- Pues honestamente no son muy buenos siendo "rudos". – Dijo una voz de adolescente.

- ¿Quién diablos eres? – Preguntaron los 2 pandilleros.

- Las presentaciones para cuando dejen sus armas tranquilamente y así ninguno de ustedes saldrá herido. – Dijo Aoi.

- ¡El único que saldrá herido ahora mismo serás tú! – Advertía uno de los pandilleros mientras sacaba sus pistolas.

Pero antes de que ambos apretaran los gatillos de sus armas; Aoi simplemente corrió con su súper velocidad, cambiando de lugar sin que estos supieran y con una gran fuerza les dio golpes a ambos, dejándolos inconcientes en tan solo unos segundos.

Ahora solo necesitaba alcanzar a los últimos que quedaban, no iban a escapar tan rápido contra su velocidad, además de eso ya había recordado en que parte del parque se había quedado Zero G. Todo estaba funcionando según su plan: lograba llegar antes que todos y derrotaba finalmente a la pandilla, Spiderman lo felicitaría mientras que Zero G admitiría su derrota dándole a él su cargo como segundo al mando del equipo, seguido de un cambio de escena en un cine con Lightspeed a solas. Vaya imaginación que tenia para poder estar en una situación muy seria en ese momento. No había tiempo para seguir imaginándose cosas bonitas, tenia que continuar con la misión por lo que corrió rápidamente a donde estaba Zero G.

Los únicos pandilleros que quedaban eran el líder y un simple secuaz que corrían despavoridos por el camino hacia la salida, ya podían verla y escapar a su escondite y permanecer a salvo, pero entonces, un rápido y fuerte viendo paso por detrás de ellos, como un auto a una velocidad impresionante. Dieron la vuelta para ver que rayos había ocurrido pero no vieron nada. Tenían que seguir por lo que se acercaron a la puerta de salida pero encontraron a alguien vigilándolos. Un muchacho de traje azul con rayos de oro y con una mirada de confiado.

- Es inútil que corran muchachos…no podrán contra mí. – Dijo Aoi.

- ¡Es muy rápido! – Gritaba asustado el secuaz. – ¿¡Qué hacemos jefe?

- ¡Usaremos la nueva arma que nos robamos! – Informaba el líder mientras sacaba una especie de rifle grande.

Al ver aquella arma, Aoi se sorprendió al ver por primera vez un arma de aquel tamaño y diseño. ¿Cómo habían obtenido unos simples criminales a tan tremenda arma? ¿Acaso seria peligrosa o era un simple juguete para intimidar?
El arma era tan grande que el secuaz tuvo que ayudar a su jefe a sostener el arma, mientras que este apuntaba a Aoi que permanecía algo distraído y nervioso por saber que ocurriría. Al presionar el gatillo, una gran fuerza sónica salio disparada chocando con el veloz héroe y lanzándolo por los aires hasta que chocó con un carrito de hamburguesas que estaba cerca de ahí, finalmente estando inconciente.

Al ver que no era tan "rudo" como parecía, era ya la oportunidad de que escaparan, corrieron con todo su aliento pero descubrieron algo. Por más que movieran las piernas, no parecían moverse.

- ¿¡Ahora que pasa! – Exigía el líder.

- Se llama controlar la gravedad. Deberían saber sobre ese tema en la escuela. ¿De verdad creyeron que iban a escapar? – Dijo un muchacho rubio mientras usaba sus poderes.

- ¡Oh no…es otro superhéroe! – Dijeron los 2 pandilleros.

- Así es…me llamo Zero G y ustedes parecen que tendrán un buen tiempo en la cárcel.

Varios minutos después, la policía llevaba a varios de los pandilleros capturados mientras aseguraban la zona, alejados de los medios de comunicación y de la gente común y corriente; nuestro equipo se reunía y se empezaba a felicitar tras la exitosa misión.

- Hicieron un gran trabajo todos ustedes. Muy bien. – Dijo felizmente Spiderman.

- ¿Tú crees? A mi me pareció muy fácil… – Dijo Zero G. – Pienso que debería darnos un desafío mucho más grande.

- Tienes razón hermano…pelear con pandillas ya es muy aburrido y corriente.

- Descuiden, veré que puedo hacer ahora que entreguemos el reporte a SHIELD. ¿Alguien quiere decir algo más antes que nos vayamos?

- Sí… – Dijo Aoi. – Me duele mucho la cabeza.

Ya después de estar en el helitransporte de SHIELD y de tomarse una buena pastilla para el dolor de cabeza; Aoi y los demás iban caminando por los pasillos de la base con Spiderman a la cabeza mientras sostenía un sobre con el reporte de la misión que acabamos de ver.

El dolor aun seguía en la cabeza de Aoi mientras se sostenía la cabeza delicadamente pero aun así él podía escuchar una especie de zumbido tras ese disparo de sonido. Era como si una roca chocara la cabeza con mucha fuerza y el dolor no se detenía. Pero ese dolor había desaparecido repentinamente cuando habían llegado a una gran puerta de hierro. ¿A dónde llevaba esa puerta?

- ¿A dónde estamos yendo? – Preguntaba Aoi.

- En realidad ustedes se quedan aquí a esperarme…yo entrare para darle a Nick Fury nuestro reporte. – Respondió Spiderman.

- ¿Nick que? – Preguntaron confundidos los 3 alumnos.

- Fury…es el líder de SHIELD, es decir, de toda esta organización. Él es el que nos encarga las misiones y nosotros la cumplimos.

- Entonces podrías decirle que nos dé una misión más interesante. – Dijo Lightspeed.

- No es tan fácil…el sujeto es un cabeza dura, pero veré que puedo hacer. Espérenme aquí.

Al entrar a aquella sala, había cientos de agentes en computadoras o con archivos dirigiéndose a diferentes lugares mientras que en una plataforma, hubo un asiento y alguien quien lo estaba usando mientras observaba varias cámaras enfocando la ciudad de Nueva York a través de una pantalla gigante.

Spiderman se acerco donde él y lo saludo cordialmente mientras le daba el reporte de la misión. Nick solo podía observar a través de el único ojo que le servia con seriedad pero dando una pequeña sonrisa mostrándole satisfacción por el éxito.

- Buen trabajo el de tu equipo. – Dijo con una sonrisa mientras leía.

- Gracias…pero últimamente han estado muy exigentes con las misiones que han estado teniendo estos días. Quieren un buen reto.

- Son muy novatos para que les demos una misión difícil…

- Te entiendo Nick pero al menos para pelear contra un supervillano fácil. No lo se…tal vez Boomerang o Shocker. – Dijo Spiderman con algo de desesperación.

- Lo siento. Un no es un no.

- ¡Por favor yo también quiero una misión difícil! – Pidió Spiderman de rodillas. – ¡Ya es aburrido pelear contra pandilleros y ladrones cuando tienes cientos de supervillanos en esta gran ciudad! ¿¡Qué pensaran mis queridos alumnos al ver que su gran profesor los ha decepcionado!

Nick terminó de leer el reporte y se lo dio a uno de sus asistentes. Miro al trepa muros con algo de seriedad mientras intentaba pensar en algún caso y dio un suspiro de molestia para luego decir unas palabras.

- De acuerdo…tendrás tu nueva misión mañana. – Dijo con un tono de molestia.

- ¿En serio? ¿De que se trata?

- Veras. Hemos recibido informes que en unos puertos de la ciudad han estado ocurriendo cosas extrañas. No sabemos si es obra de un supervillano o algo más que eso pero si tanto deseas una misión toma esa o déjala.

- Esta bien, se los diré a mis chicos. – Dijo mientras se iba. – ¡Gracias Nick!

Al regresar a la puerta y abrirla, los 3 chicos cayeron al suelo. Parecía que habían estado tratando de escuchar toda la conversación que tenían. Su impaciencia y curiosidad no tenían límites mientras que Spiderman los observaba algo confundido.

- ¿Qué les pasa? Parecían que estaban tratando de espiar algo.

- Es que queríamos saber que decía ese tal Nick. – Dijo Aoi.

- Pues alégrense porqué mañana tendremos una nueva misión y esta vez sí será algo mejor que las que tuvimos.

- Pensé que dijo que era un "cabeza dura".

- Oigan, su entrenador no iba a dejar decepcionar a sus alumnos…muy bien equipo, nuestra misión será mañana y nos reuniremos en cuanto nos den la información en los comunicadores. Por ahora solo vayan a sus hogares y descansen, necesitaran energías para mañana.

Al día siguiente, ya localizándonos por una de las bahías de exportaciones de la ciudad, el equipo araña se encontraba alejado de las personas comunes y corrientes mientras esperaban señales de su líder.

Por su parte, Aoi parecía estar muy emocionado ahora que iba a pelear contra un supervillano después de tanto tiempo. Empezó a calentar para estar preparado ante cualquier cosa o situación; mientras que los hermanos Power Pack se encontraban sentados mirando algo tranquilos como su compañero mostraba su emoción y con intenciones de compartirla.

- ¡Sí señor! ¡Voy a pelear contra un supervillano después de tantas semanas! ¿¡No se sienten listos para la acción amigos? – Gritaba Aoi mientras estiraba las piernas.

- ¿Podrías callarte? Haras que nos descubran…además, seré sincero contigo. Mis hermanos y yo peleamos casi todos los días contra supervillanos. – Dijo Zero G.

- ¿En serio?

- Sí. – Afirmo Lightspeed con la cabeza. – Temo decirte que serias el…novato del grupo.

- Diablos. – Dijo Aoi cayendo de rodillas todo derrotado.

- Descuida azul. – Dijo una voz conocida que venia desde arriba. – Si quieres te podemos dejar ser el primero en pelear contra lo que hay adentro.

- ¿¡Lo dice en serio ?

- Por supuesto. Pero si te es muy difícil nosotros te ayudaremos entonces. Muy bien equipo, ya que estamos aquí todos reunidos explicare de que trata esta misión. Nos han indicado reportes de que en este depósito han estado ocurriendo cosas raras y tememos que estén robando lo que hay adentro. – Dijo Spiderman mientras señalaba el lugar.

- ¿Qué tiene de especial este deposito? – Preguntaba con cierta duda Lightspeed.

- Pues según dice el reporte aquí hay guardan maquinas y armas usadas para experimentos. Suponiendo eso, este deposito seria como una juguetería para un criminal o un supervillano.

- ¡Que descarados! – Dijo Aoi.

- El plan será este: Entramos e inspeccionamos el área y buscamos que cosas han robado. Si hay algún criminal o un supervillano lo atrapamos y lo interrogaremos hasta que nos diga donde están los demás artefactos robados.

- Tendremos que ser muy callados entonces si no queremos que nos encuentren. ¿Entendiste Aoi? – Ordenó Zero G.

- Sí…lo que digas. – Respondió en tono amargado Aoi.

Abrieron las puertas con suma cautela y entraron lentamente en grupo. El escenario era como estar en un sótano sin ser limpiado por meses o incluso años debido a la inactividad que había. Se podía notar a través de las ventanas que iluminaban con los rayos del sol la cantidad de polvo que había por toda la zona; mientras que estas luces revelaban cientos de cajas gigantes o grandes, algunas con rastros de haber sido abiertas a la fuerza y sin dejar algún rastro de lo que contenía.

Mientras mas adentraban al lugar vieron algo que no era común entre los depósitos con maquinas y gigantes. Era una especie de cráter gigante que llevaba a uno de los cientos de ductos de las alcantarillas de la ciudad; la razón por la cual identificaron eso fue debido al asqueroso olor a desperdicios que contenía.

Lightspeed se encontraba en ese entonces lejos mientras intentaba respirar cubriéndose la nariz. Tal vez ella solo se quedaría "vigilando" el deposito y no que había adentro de las alcantarillas.

- Parece que tendremos que ir ahí abajo. – Dijo Spiderman.

- ¿Está loco? ¡No voy a bajar a ese lugar asqueroso y repugnante! – Gritaba de miedo Lightspeed.

- ¿Solo porqué tiene desechos tóxicos, cocodrilos gigantes y agua contaminada no quieres ir? – Dijo Spiderman en broma. – Vamos no es para tanto. Somos un equipo y nos apoyamos ante cualquier situación.

- Pues sí, tienes razón pero pienso que deberíamos, ya sabe…investigar por aquí que cosas tal vez han podido robar. – Dijo como excusa Lightspeed.

- Buena idea. – Dijo Aoi. – Tal vez encontremos pistas sobre que clase de villano estamos enfrentándonos.

- Entonces esta decidido, sepárense y busquen cosas que valgan la pena.

Zero G entonces se fue donde la mayoría de cajas abiertas para buscar rastros pero todo lo que podía encontrar eran rastros de lo que parecían ser rasguños. Eso era un método muy poco ortodoxo para un simple criminal abrir y robar cosas con las uñas, a menos claro que tuviera unas uñas muy grandes y filosas. Llamó entonces a Spiderman para que lo ayudara a aclarar sus preguntas y dudas.

- ¿Qué has encontrado?

- No es que quiera aterrorizar a mi hermana o peor aun a ese Aoi; pero encontré algo curioso, son estos rasgos como en forma de uñas en cada caja que han sido robadas.

- A decir verdad, estos rasguños me parecen muy conocidos. – Dijo Spiderman mientras acercaba la mirada a los rasguños. – ¿Qué es eso de ahí?

Eran unos documentos que había visto en el suelo, tal vez podían tener información importante sobre que era lo que estaba pasando ahora mismo. Spiderman tomó los papeles y empezó a leerlos a su típica manera conocida.

- Veamos, esto viene de las industrias blah blah blah…y el que pidió esta maquina era…la universidad del Empire State.

- ¿Para que querría una universidad como la del Empire State una máquina como esta? No tiene sentido.

- Simple. – Dijo mientras leía. – Aquí dice que esta maquina puede combinar el ADN de 2 seres. Parece que en este caso están probando los de un humano con animales. Parece que tenía razón sobre quien esta llevándose estas cosas.

- ¿Les avisamos a los demás?

- Aun no, debemos encontrar más pruebas o pistas para saber que otras cosas se han robado y luego…– Dijo antes de ser interrumpido por su sentido arácnido. – Hay alguien aquí, estate alerta.

Aoi estaba caminando por los lugares en donde se encontraban las herramientas guardadas, caminaba lentamente no solo porque no quería llamar la atención, si no porqué le daba escalofríos estar en un lugar como el que se encontraba ahora mismo. A su costado había una mesa con cientos de herramientas como martillos, sierras y demás mientras que al otro costado suyo habían varias cadenas de metal que solo hacían ruido al chocarse entre si por el viento. Taisuke se sentía como las victimas en las películas de terror en donde aparecía un monstruo o asesino específicamente en los lugares como en el que se encontraba.

Escucho entonces que las cadenas sonaban más fuerte de lo normal, como si alguien las hubiera tocado y movido fuertemente. Dirigió su mirada hacia allá pero no veía ninguna señal de vida. ¿Acaso era otra de las bromas de Spiderman? ¿O era esta vez de Zero G para mostrarle que no servía como superhéroe?

- ¿? ¿Es usted? – Preguntaba Aoi sin recibir respuesta. – ¿Lightspeed? ¿Zero? ¡E-esto no es una broma saben! ¡Si creen que van a asustarme con eso están muy pero muy equivocados!

Al acercarse donde provenía el ruido, es decir, en donde las cadenas, recibió un potente golpe pero no era de un puño que digamos. Era una especie de cola lo que le había dado a nuestro héroe.
Taisuke entonces vio mejor quien era el que lo había atacado y no era algo que había visto en este mundo, era una especie de hombre-lagarto de color verde lodo, dientes y garras muy filosas y con lo que parecía ser un gran apetito.
Al ver a Aoi parecía estar oliéndolo y preparando sus mandíbulas y mostrando sus afilados dientes para intimidar a nuestro protagonista, cosa que estaba dando muchos resultados a su favor. Aoi no podía reaccionar ante tal criatura pero su mente solo le hacia preguntar: "¿Qué diablos era esa cosa?".

Pero la criatura fue el primero en reaccionar saltando y abriendo su mandíbula gigante, preparándose para un gran bocado. Por suerte una telaraña apareció cubriéndole la boca entera a la criatura mientras la telaraña provenía de alguien que ya todos conocíamos. Spiderman había llegado a tiempo antes de que encontrara huesos y la mascara de su estudiante por ahí.

- Amigo, deberías lavarte la boca porque tu aliento si que es asqueroso. – Dijo Spiderman mientras lo sostenía con las manos.

- ¡! ¡Llegó a tiempo!

- No cantes victoria, novato.

Pero en ese momento, la criatura había roto la telaraña y dio un salto muy alto, lanzándose hacia el trepa muros a tan velocidad que ni su sentido arácnido podría ayudarlo a esquivarlo. Aoi pensó que era el fin para su ídolo; pero entonces vio como una aura de color negro rodeo a la criatura y parecía estar flotando en el aire. Ya había visto ese poder y de quien era, Zero G.
Este por su parte simplemente boto al enemigo a una pila de cajas con tanta fuerza que cuando fueron a verificarlo, se encontraba inconciente y con muchas heridas.

Lightspeed había fue la ultima en aparecer tratando de saber que era lo que había ocurrido en su ausencia.

- ¿Qué fue lo que pasó aquí? – Preguntó Lightspeed.

- Esa…esa cosa me ataco. Era como un lagarto gigante pero…

- Lo que azul quiere decir es que una especie de hombre lagarto lo ataco pero tu hermano logro encargarse de esa cosa. – Dijo Spiderman. – Lightspeed, necesito que me acompañes a ver mejor a esa cosa.

- Olvídalo, si esa cosa vino de las alcantarillas me niego.

- Esta bien, estate atrás de mí para no "ensuciarte". - Dijo su hermano mayor.

- Si lo dices así, de acuerdo. – Respondió ella mientras lo seguía.

- Oye, Aoi. – Dijo Zero G.

- ¿Qué pasa?

- Buen trabajo con ese supervillano. – Dijo con una risa de burla.

- ¿¡Eh? ¿¡Te estas burlando de mi? – Preguntaba Aoi a lo obvio.

Por otra parte, Spiderman y su alumna verificaban a la criatura herida, esta aun seguía inconciente y sin dar respuesta alguna. El héroe arácnido empezó a sospechar sobre quien era el que los había atacado. Al principio pensaba en una sola persona con aquellas características, pero al verla claramente veía que tenía todo lo contrario. ¿Acaso era un simple monstruo de las alcantarillas o era un experimento humano?

- No es que quiera molestar a Nick pero, esto fue como pelear con un líder de una banda criminal usando un súper traje.

- Tiene las características a un lagarto…las garras, la mandíbula, cola. Parece una fusión de lagarto con humano. – Dijo Lightspeed.

- Eres buena para saber esas cosas.

- Lo herede de mi padre, es un gran científico. – Dijo con una risa.

- Todas las piezas están uniéndose: la maquina de combinar ADN, La universidad de Empire State y una fusión entre hombre y lagarto.

- Parece que ya tienes a tu principal sospechoso. - Deducia Zero.

- Y que lo digas…Lizard.

- ¿Lizard? ¿Quién es ese?

- Lo sabrás cuando les avise a los 3.

Spiderman entonces llamo a sus estudiantes a que se reunieran cerca del cráter para indicarles que enemigo era al que se estaban enfrentando ahora mismo. Los muchachos no sabían lo que les esperaba entonces; pero Lightspeed parecía estar teniendo un mal presentimiento con solo oler la asquerosa agua que venía de ahí abajo.

- Antes de que vayamos abajo… – Dijo Spiderman.

- ¿¡Iremos ahí abajo? – Preguntaba Lightspeed en estado de shock.

- Sí Lightspeed, iremos abajo. Como seguía diciendo antes de ser interrumpido, les diré que clase de enemigo nos estamos enfrentando ahora mismo.

- ¿Qué? ¿No era esa cosa que me ataco hace unos minutos? – Preguntaba Aoi sorprendido.

- Eso, mi joven pero tonto aprendiz era un simple secuaz, cómplice o experimento. El verdadero enemigo esta ahí abajo y su nombre es Lizard.

- ¿Es peligroso? – Preguntaron los 3.

- En realidad no…para mí no. E peleado contra él cientos de veces así que no es la gran cosa. Pero espero que para ustedes también.

- Entonces sí se ha enfrentado muchas veces contra este…Lizard. ¿Cuál es su objetivo? ¿Por qué ha robado esta clase de máquinas? – Dijo Zero G.

- Muy buena pregunta Zero G…verán, Lizard lo que más desea en la vida es convertir a todos los humanos de la tierra en seres como él mismo, hombres reptiles porqué cree que su raza será la nueva especie dominante del planeta y blah blah blah…ya saben, el clásico científico loco.

- Parece una de esas películas de blanco y negro de terror. – Dijo Aoi.

- ¿Pero por que la universidad del Empire State solicitaría una maquina como esa? – Dijo Lightspeed.

- Es simple. Lizard es un en realidad un profesor de la universidad. Su verdadero nombre es Curt Connors y en realidad es una buena persona, créanme, yo fui un estudiante de sus clases. El porque se volvió este villano es el siguiente, no tenía un brazo y deseaba tener uno por lo que hizo experimentos con reptiles.

- Es cierto, los reptiles pueden regenerar partes de su cuerpo. – Dijo Lightspeed

- Exactamente. – Dijo el arácnido héroe. – Logró tener lo que quería, pero los efectos secundarios le hicieron tener ese apodo que les digo.

- ¿Por qué no simplemente se fue a una ortopedia y se compraba un brazo de repuesto? – Preguntó Aoi.

- No lo entenderías. – Respondió Zero G. – Un brazo de repuesto no es lo mismo que uno real y que puedes obtenerlo. Muy bien entonces. ¿Qué estamos esperando?

Los chicos saltaron entonces al mar para iniciar la búsqueda del villano, salpicándose un poco con la asquerosa agua pero antes de que prosiguieran, notaban que faltaba un miembro más. Era Lightspeed que seguía de pie mirándolos a todos con una expresión de asco mientras trataba de contener la respiración ante el olor de las tuberías y del agua contaminada que salían del cráter.

- ¿Qué sucede Lightspeed? ¿No vienes con nosotros? – Preguntó su hermano mayor.

- Es que…es…es…

- "Asquerosa". Ya lo sabemos, pero te pregunto algo. – Dijo Spiderman. – ¿Qué prefieres? ¿Estar sucia o ser una reptil por toda tu vida?

- De acuerdo. Me convenció, voy con ustedes pero por favor manténgame lo más alejada posible a esa agua. – Dijo Lightspeed mientras volaba para seguirlos.

- Lo que la dama ordene. – Dijo su hermano mayor en tono de burla.

Ya con el equipo sin ningún problema que tener, decidieron caminar por uno de los pasajes que estaba enfrente de ellos. Se escuchaban los pasos de cada uno de nuestro equipo protagonista junto con gotas que caían por la humedad y las fallas de ductos.

Aoi se sentía como una especie de explorador de aventuras que caminaba por un pasaje secreto y siendo iluminado felizmente por unas luces que habían arriba pero con el paso del tiempo, las luces más adelante iban dejando de iluminar el camino dejando una gran oscuridad, poniendo entonces en nervios y atentos a todos.

Spiderman entonces empezó a sentir un gran dolor en su cabeza, era su sentido arácnido, algo peligroso estaba cerca de ellos y en cualquier momento los podía atacar. ¿Acaso era Lizard que quería atacarlos para que no interrumpieran sus planes? Necesitaba algo de luz para poder ver claramente pero no encontraba algún generador de luz o algo parecido.

Los hermanos de Power Pack solo se sostenían de la pared, bueno en realidad el que lo hacia era Zero G mientras que su hermana solo lo tomaba de los hombros para no poder tocar las paredes húmedas y con suciedad.

- Es oficial, no podemos ver nada. – Dijo Zero G. – Necesitamos encontrar algo que nos de la luz suficiente para poder ver el camino.

- ¡Yo me encargo de eso! – Anunciaba Aoi con un tono de voz alto mientras el clásico sonido de bombilla sonaba.

- ¿¡Podrías dejar de gritar? ¡El enemigo sabrá sobre nuestra localización!

- ¡Cállate y déjame concentrarme!

- El héroe de electricidad entonces se concentro y de su mano izquierda logro acumular la energía suficiente para poder tener lo que seria entonces una especie de linterna. Parecía que podían seguir con el camino pero aun así no era suficiente, necesitaban más luz para poder seguir adelante, además de eso, Aoi no podía mantener esa energía por mucho tiempo.

- No es suficiente luz. Azul, busca algún interruptor o algo para que podamos ver todo. – Dijo su líder y entrenador.

- ¡De acuerdo, déjenmelo a mi porqué soy el héroe! – Dijo Aoi en tono arrogante mientras adelantaba el paso.

- ¡Pero no te vayas lejos! – Gritaron todos.

Taisuke entonces camino un poco lejos del grupo en adelante pero solo veía en las paredes hasta que pudo divisar unos cables que se unían con lo que parecía ser una caja metálica con una palanca y un indicador que decía en ese momento "energía apagada". Eureka, la había encontrado finalmente.

Llamo a sus compañeros y estos acudieron a su llamado. En un santiamén nuestro personaje principal jalo la palanca y salieron cientos de chispas de la caja, seguido de las bombillas que estaban en la parte de arriba empezando a encenderse en serie. Parecía que la tranquilad había vuelto después de aquel desesperado momento pero entonces se escucho un grito de parte de Lightspeed.

Lo que ella vio y luego junto con sus compañeros era un gran grupo de reptiles de la misma apariencia que el anterior, con la misma sed de sangre y con intenciones de atacarlos a todos.

- ¡Con razón mi cabeza me dolía! – Dijo Spiderman.

- ¿Qué plan sugieres ahora mismo? – Le preguntó Zero G a su entrenador.

- ¡Yo se que haremos! – Dijo Aoi interrumpiendo. – ¡Vamos a pelear!

- Son demasiados para poder pelear contra ellos. Además estamos en su territorio, quien sabe si vendrán más de ellos.

- ¿¡Qué importa? ¡Peleábamos contra pandilleros en sus territorios! – Protestó Aoi.

- Una cosa es un sujeto normal y otra es un hombre lagarto que quiere comerte y dejar tus huesos a lado.

- ¿Muchachos? – Preguntaba Lightspeed con cierto miedo. – No es el momento adecuado de discutir ahora, es mejor pensar en un plan de una buena vez.