¡Hola a todos! Lamento mucho la ausencia, estoy en ultimas semanas de ciclo universitario y necesito esforzarme mucho para pasar por lo que he tenido muy poco tiempo para poder escribir un nuevo capitulo de Aoi. Sin embargo logré al menos hacer este, espero que les guste y acepto sugerencias :D
Capitulo 8: Trabajar contigo es irritante
Volviendo a nuestro personaje principal, localizado en el otro lado de las alcantarillas y acompañado de la persona que menos esperaba tener a su lado en ese entonces, empezó a analizar la situación. Ahora estaban separados y ninguno de ellos 2 sabia por donde ir, ya sea la salida o un lugar lleno de aquellas criaturas come hombres. De solo imaginarse a aquellos monstruos una vez más con sus dientes y garras letales lo dejaba algo asustado, como si fueran sacados de una película de terror. Sintió entonces un cierto escalofrío en su espalda haciendo que volviera a recordar algunas películas del mismo género que el había visto de niño. Por culpa de ello siempre terminaba mojando la cama; solo esperaba que ahora no ocurriera con su traje. Su plan de analizar la situación termino con poniéndolo nervioso y asustado.
Zero G pensaba, en cambio, la situación cuidadosamente, su experiencia como líder de grupo le daba cierta ventaja y gran uso ahora que Spiderman no estaba con ellos. Aun así, estaba preocupado por su hermana que se encontraba del otro lado. Tenía que reunirse con ella de nuevo para estar seguro que no pasara nada malo.
- Será mejor que nos vayamos de aquí. Ya no hay nada que podamos hacer.
- ¿Qué dices? Puedes usar tu poder para mover estas rocas y así nos encontramos con los demás. – Dijo Aoi.
- Tonto. Tal vez hayan cientos de rocas o quizás si muevo alguna abrirá una grieta de agua que nos ahogara.
- ¿En serio? Digo yo…ya lo sabia, solo estaba viendo si estabas atento a la situación.
- Lo estoy. Y tú no pareces estarlo.
- ¡Cállate! – Gritó Aoi.
- ¡No grites! ¿¡Quieres que más de esas criaturas vengan a atacarnos!
- Eh…no. Claro que no.
- Pues mantén tu boca cerrada y déjame pensar en como salir de aquí.
Al ver que varios ductos llevaban a quien sabe donde, Zero G solo pensó en cual seria el camino adecuado para buscar y tal vez encontrarse con los demás. Dio unos pequeños pasos dejando a Aoi solo mientras escuchaba el sonido del río yendo hacia tal vez alguna salida. Provenía de la izquierda, estaba hecho, debían de ir hacia ahí.
- Es por la izquierda.
- ¿Ah sí? Entonces yo digo que es por la derecha. – Dijo Aoi señalando hacia aquel lado.
- ¿Qué te hace pensar que debemos de ir hacia allí?
- ¿Y que te hace pensar que debemos ir? O mejor dicho… ¿Por que debo de seguirte?
- Porqué ya tengo experiencia como líder. Tú, en cambio, apenas haces caso a Spiderman.
- Le tengo un gran respeto al pero no es mi culpa…el enemigo siempre inicia la pelea. – Respondió Aoi como excusa.
- Solo…solo sígueme. Y no hagas ruido. – Dijo con molestia Zero.
Taisuke no tuvo entonces otra opción y siguió al "líder". Por su mente pasaban varias cosas criticando a su compañero, tantas que, se podían describir fácilmente con estas palabras: Celos, molestia, irritación, etc. ¿Cómo Lightspeed podía soportar a alguien como él? ¡Y mucho menos si es tu hermano mayor! Para él, Zero G podía ser hasta ahora la persona que más le haya irritado en su juventud y eso que ya conocía a personas mucho más irritantes. Siempre creyendo ser el líder y dando ordenes a cualquiera. Pero Taisuke Ikeda no era ese tipo de chicos, ya no era quien obedecía y hacia lo que los demás le decían y mucho menos si era Aoi. Claro que, a excepción de sus mayores.
Fue entonces que en su mente se escucho el clásico sonido de la bombilla encendiéndose ahora que estaba hablando de Lightspeed. Sabia que Zero G era muy protector ante su hermana y no permitiría que cualquier chico estuviera cerca, por esas razones siempre quería mantenerlo alejado de ella. Tuvo una idea: si tendría buenas relaciones con Zero G, tal vez este ya le dejaría en paz y daría tiempo para él y Lightspeed a solas. Era el plan perfecto, solo que tenia que ser muy cuidadoso para no estropear la situación.
- ¿Te gustan los videojuegos? A mi me encantan los juegos de disparos, peleas y bueno, casi todos. Mis favoritos son los de "Guitar Hero", "Mortal Kombat" y…
- No soy de videojuegos…eso es para mi hermano menor.
- Oh, ya veo. ¿Te gustan las historietas?
No… son muy infantiles y tontas. Aunque una de vez en cuando no es nada malo después de todo.
- ¿¡Q-qué! – Exclamó sorprendido Aoi. – ¿Qué…programas de televisión te gustan entonces?
- Pues…me gustan algunas comedias, noticias, películas y otras cosas.
- ¿Comedias? ¡A mi me encanta "Saturday Night Live"! Pienso que Bill Hader y Andy Samberg son los mejores comediantes en esta temporada.
- Eh sí…es un buen programa.
- Me pregunto que programas le gustara ver Lightspeed.
Al darse cuenta de lo que dijo, tapo su boca con fuerza y dándose cuenta del gran error que había hecho ahora.
Zero G entonces dejo de caminar un momento y dio vuelta para observar a Aoi con algo de seriedad. Parecía que ya había entendido el plan del héroe de azul.
- Buen intento, amigo. Se que intentas agradarme para poder estar más tiempo con mi hermana pero te diré algo. Será muy difícil que lo consigas.
- N-no lo entiendes…eh…si quisiera ser amigo tuyo. Somos compañeros y debemos de conocernos mejor. Ya sabes. – Decía Aoi con nervios.
- Mira…debo de admitir que "intentas" ser buena persona y que de no ser por ti Lightspeed se hubiera ahogado en arena. Pero por ahora no me caes bien y si sigues haciendo cosas como esta pues…durara por un largo tiempo.
- Ya…veo…esta bien…lo siento. Pensare antes de…hablar. – Dijo Aoi.
- Querrás decir "actuar". Y descuida. Por cierto, a ella le gustan los canales de moda, música y a veces algunas…caricaturas. – Respondió Zero G con una cierta sonrisa.
Después de lo que dijo, Zero G siguió caminando adelante mientras que Aoi yacía parado y con una expresión de sorprendido. No había tempo de pensar en ello ahora, si no lo seguía tal vez se perdería y estaría en un peor problema como el que esta ahora mismo.
Volviendo a buscar un camino seguro; nuestros 2 protagonistas de ahora seguían caminando pero honestamente, parecía que iban caminando en círculos o por un camino sin fin. Tal vez, después de todo, el instinto de "líder" de Zero G no era tan bueno después de todo en lugares como este.
Aoi en su mente parecía estar estresándose más y más con seguir caminando y no encontrar alguna salida o por lo menos alguna pelea con algo. Ya era suficiente estar en un lugar oscuro y asqueroso y con enfrentarse a varias de esas criaturas pero no buscar una salida era mucho peor.
- Admítelo, estamos perdidos y no sabes a donde ir.
- Claro que sí lo se. Solo que las alcantarillas son muy grandes y es como si estuviéramos en una ciudad subterránea.
- Pues claro, porque estamos debajo de una ciudad. – Respondió Aoi con sarcasmo.
- Espera... – Interrumpió Zero G. – ¿Escuchas eso?
- ¿Escuchar que? Solo escucho tu voz fastidiosa diciendo: "Estamos cerca, ya falta poco." – Respondió Aoi con imitaciones.
Lo que quería decir Zero era un peculiar sonido, como si unas luces estuvieran teniendo un cortocircuito. ¿De que podía provenir ese sonido? Apresuro el paso y empezó a trotar un poco mientras que Aoi, aun distraído con aquella imitación, se quedaba atrás en el oscuro lugar sin compañía de alguien. Hasta que, al ver que no escuchaba nada, se dio cuenta de que su compañero se había ido; corrió para estar cerca de él.
Al llegar a dicho lugar, vieron que en una de las paredes había como un gran hoyo creando una especie de cueva. De un tamaño muy grande pero un interior con mucho desorden, yacían varias máquinas puestas conectadas hacia los conductores de luz eléctrica. No parecían maquinas típicas de las alcantarillas, eran como si provinieran de laboratorios científicos o demás.
Los chicos entraron y empezaron a revisar cada uno los objetos y materiales que había ahí cuidadosamente hasta que encontraron como una especie de rayo gigante. ¿Qué podía hacer un rayo debajo de New York?
- Parece que encontramos el escondite de quien estábamos buscando junto con los objetos robados. – Dijo Zero G.
- Así parece. ¡Y llegamos antes que Lightspeed y el ! ¡De seguro nos felicitaran por encontrarlo! – Gritaba Aoi emocionado.
- ¡Silencio! ¿¡Qué te dije acerca de "guardar silencio"!
- ¡C-cierto! ¡P-perdón no fue mi intención!
- Solo cállate y no llames más la atención. El enemigo puede estar más acerca de lo que creemos.
Zero entonces se acercó a aquel rayo y entonces vio varios papeles en el suelo; tomó algunos de ellos y empezó a leerlos. Tenían temas acerca de fusión de ADN de animales con otros de diferente género. Pero aun así no explicaba como podía haber monstruos que tuvieran una cierta apariencia humana. A menos que este tal Lizard hubiera descubierto algo que los demás científicos no hayan hecho entonces.
Mientras tanto, Aoi que estaba distraído con tantas máquinas miraba y miraba con una cierta expresión de niño asombrado ante tantas luces brillantes a diferencia de su compañero que veía la situación algo más serio.
- Aoi, ven aquí. Mira esto. – Llamó Zero G.
- ¿Eh? Espera ahí voy. – Respondió Aoi acercándose. – ¿Qué sucede?
- Creo que encontramos el origen de esos monstruos que nos querían atacar. Solo mira estas hojas: fusión de ADN entre animales diferentes.
- Oye, yo no soy de ciencias. Así que… ¿Podrías explicarlo en español?
- Hay Dios… – Dijo Zero G con un suspiro. – Parece que este tal Lizard ha usado ADN de lagartos con el de humanos. Por eso esas criaturas están ahí sueltas en las alcantarillas.
- Y pensar que eso de los lagartos gigantes era un mito de la ciudad. Ahora sí que lo he visto todo.
- Tenemos que informar a Spiderman de esto o a los de SHIELD antes de que hayan más de esas cosas por aquí o quien sabe…tal vez en la superficie de la ciudad. Será mejor que apaguemos estas cosas antes de que hagan más monstruos.
- ¡Entendido!
- Yo iré apagando las máquinas mientras tú vigilas que no haya ningún enemigo cerca. – Ordenaba Zero G mientras iba hacia ellas.
Zero se movió de ahí y empezó a desconectar algunos cables o apagar las máquinas mientras que Aoi se quedo quieto viendo como su amigo hacia lo demás. ¿Cómo podía él saber tanto sobre ciencia y demás? Sentía más celos con solo verlo pero deseaba ser igual de inteligente para hacer por lo menos algo de ayuda.
Pero oigan. ¿Acaso él no estaba también ayudando? Tal vez si por lo menos apagaba una máquina sin ayuda de él lo haría sentir bien. Dio vuelta y miraba el rayo donde estaba junto y empezó a observar alguna especie de palanca o botón de apagado, pero nada. Solo veía varios botones brillantes y luminosos tintineando por doquier.
Los nervios se aceleraban; vio a Zero y descubrió que prácticamente todas las máquinas ya estaban apagadas y solo faltaba el rayo. Tenia que apresurarse si quería demostrarle que tenia algo de inteligencia y no pura fuerza bruta y poderes.
Cerró los ojos y presiono algún botón de la máquina. Pensó que escucharía el clásico sonido de cuando apagas un objeto pero se equivoco como tantas veces. En vez de eso escucho un sonido de algo aumentando de poco a mucho. Abrió los ojos y vio como la máquina disparaba un rayo de color verde brillante a una velocidad muy rápida hacia las aguas de las alcantarillas.
Aoi entonces lo único que pudo hacer fue el clásico sonido de cuando tragas saliva por el gran error que acabas de hacer. Mientras que Zero corrió hacia él con cierto susto y molestia.
- ¿¡Qué acabas de hacer!
- ¡N-no lo sé! ¡Intentaba ayudarte a apagar esta cosa! ¿¡Sí! – Gritaba Aoi.
- ¡Estabas ayudando! ¡Lo estabas haciendo con vigilar a que no viniera algún enemigo! – Respondía del mismo tono de voz el rubio. – ¡No encuentro una manera de apagar esta cosa mientras siga disparando ese rayo!
- ¡Descuida, yo me encargo! – Respondió Aoi mientras preparaba sus manos.
- Espera. ¿Qué haces? ¡Ese no es un buen modo de apagarlo!
No lo escuchaba, tal vez era por el ruido del rayo pero a decir verdad sí lo escuchaba mas no le interesaba. Se puso a una cierta distancia de la máquina y concentrándose alzo sus brazos, lanzando un gran rayo de energía eléctrica que dio al parecer una sobrecarga en el aparato.
Zero G, quien se encontraba cerca de la máquina, salto usando sus poderes de gravedad para no ser impactado por el ataque. ¿Este era acaso el modo de apagar las cosas según Aoi? Pues era un pésimo modo después de todo.
La máquina entonces, por tanta energía recibida entonces, empezó a saltar chispas por doquier y disparando tuercas y soltando cables. Adentro de ella empezaba a salir un humo negro junto con un olor de que estaba quemándose por dentro hasta que ocurrió lo inevitable. Hubo una explosión de ella junto con algunas máquinas que estaban cerca de ella; no obstante no fue tan fuerte pero logro hacerse escuchar en una gran parte de las alcantarillas que cualquier ser vivo que estuviera ahí lograra oírlo.
Después de aquel incidente. Y aun con el humo de la explosión en el lugar; el líder de Power Pack regreso donde estaba y se acerco buscando a su compañero. El humo no lo dejaba ver claramente pero pudo ver una figura al fondo que yacía parada e inmóvil por lo que se acerco a ella.
Efectivamente, era Aoi pero parecía estar como en una especie de shock o sorprendido de lo que había ocurrido. Mientras que Zero G, para ayudarlo a volver a la normalidad le dio un golpe en la cabeza, justo en la parte de arriba.
- ¡Auch! ¡Oye eso duele mucho! – Dijo Aoi mientras se tocaba la cabeza.
- ¡Agradece que no incremente el peso de mi puño! ¿¡Qué diablos fue lo que hiciste!
- Pues apagar la máquina. ¿Qué más?
- ¡Pero lo hubiéramos hecho de otro modo! ¡Ahora seguro ya saben donde estamos!
- Ahora que lo dices…no había pensado en eso. – Dijo el héroe de azul. – Además no esperaba que ocurriera eso.
- ¡Actuaste sin pensar de nuevo! ¡Como siempre!
- Oye ya relájate. ¿Quieres? Lo hecho, hecho está.
Pero aquella discusión fue interrumpida por un cierto ruido curioso. Como varios gruñidos de criaturas hambrientas por querer carne. Y no era de esperarse porque del río, en donde especialmente el rayo del aparato había caído, salieron criaturas similares a las que se habían enfrentado ya antes.
Aoi y Zero se dieron cuenta de ello y vieron que había muchos de ellos. Callaron sus bocas unos minutos y dejar sus expresiones de enojo a una de seriedad al ver al enemigo. Tal vez, después de todo, la discusión tenía que dejarse a lado.
- De nuevo ellos. – Dijo Zero G. – La máquina debió de tener ADN humano y con los lagartos de las alcantarillas empezó a fusionarlas y a hacer estas criaturas. Eso lo explica todo.
- Basta de ciencia y palabras. ¡Es hora de acción!
- Por lo que veo, son 30 aproximadamente.
15 para cada uno. ¿Te parece justo? – Proponía Aoi.
- Bueno, si sirve para desquitar toda este enojo que tengo hacia ti ahora mismo. Me parece perfecto. – Respondió Zero con una sonrisa.
Los lagartos saltaron hacia ambos; Zero G usó sus poderes de controlar gravedad y boto a 2 de ellos hacia las paredes, después cambio su peso y empezó a volar hacia los que empezaban a salir de las aguas y darles cientos de golpes que incrementaban su fuerza. Aun así tenía que tener mucho cuidado de no ser mordido o herido en combate pero por lo que esquivaba exitosamente hasta recibir un coletazo por parte de uno de ellos, haciendo que chocara a la pared y cayera al suelo. Se levanto pero vio como estaban sus ojos a casi centímetros de los dientes del enemigo.
Taisuke se dio cuenta de ello y usando su súper velocidad corrió y dio un fuerte golpe en la cabeza al lagarto que estaba a punto de comerse a su compañero. Enseguida uso sus poderes eléctricos y disparo a varios más haciendo que salieran saltando del susto. Al tener ya un espacio suficiente, Aoi dio su mano para ayudar a ponerse de pie a Zero G.
- Tal vez los despertamos. ¿Quién no despertaría ante tanto ruido provocado por ti?
- ¿Sigues molesto con eso? ¡Ya me disculpe!
- Te perdonare si acabamos con ellos lo más pronto posible.
- ¡Dalo por hecho!
Al terminar de hablar. Aoi volvía a correr con gran velocidad y dándoles golpes y patadas a los monstruos.
Zero G volvía a usar sus poderes mientras lanzaba a los reptiles hacia paredes, tuberías o a la misma agua. Dos muchachos de tan solo 17 años se estaban enfrentando nada menos que a varios enemigos y parecía que ellos estaban tomando la ventaja por más increíble que pareciese.
Con varios minutos después, los dos estudiantes eran los únicos que estaban de pie ante un montón de monstruos inconcientes y derrotados. La pelea había terminado ahora, solo faltaba esperar a alguna señal de los demás.
Taisuke empezó a revisar su traje, tenía algunos rasguños y pequeños cortes pero no le importaba mucho. Ya con lo gran pelea que tuvo se sentía lo bastante fuerte pero su confianza era hasta ahora su problema principal. Y no solo eso, su desconfianza y celos hacia otras personas como la que estaba acompañando ahora mismo también lo eran. Al ver que Zero G se había ocupado casi de la mayoría de lagartos sintió como si él podía haber hecho algo mejor de no ser por su "líder".
Zero G en cambio verificaba que ya no hubiera más enemigos y por lo que parecía era cierto. Se acerco donde Aoi para hablar un rato e informarle la situación como estaban ahora mismo.
- Parece que ya no hay moros en la costa. Eso es bueno. – Decía el rubio. – ¿Te encuentras bien?
- ¿Yo? – Respondió Aoi distraído. – Ah si, estoy bien…
- ¿Qué pasa? Hace unos instantes estabas con tantas ganas de pelear y ahora estas algo…molesto.
- Creo que ambos sabemos porque…
- Eh no. Explícate.
- Te llevaste todo la diversión y no me dejaste nada para mí.
- ¿Con que de nuevo te quejas de lo que hago? Eres tan insoportable.
- Lo mismo digo. Pienso que yo seria un mejor líder que tú.
- ¿Ah sí? ¿Quieres intentarlo? – Preguntaba con seguridad.
- ¡Por supuesto! – Respondía de mismo tono Aoi.
Una nueva pelea por una simple rivalidad iba a iniciarse pero antes de que hubiera golpes, patadas y gritos de dolor hubo un sonido que provenía de la nada. Unas pequeñas piedras cayendo desde arriba.
Aoi y Zero G entonces se pusieron de nuevo en alerta. ¿Acaso se les había escapado un monstruo o era ahora uno que acababa de venir? Ninguno de ellos tenía la respuesta por ahora.
Permanecieron en el mismo sitio sin moverse ni un poco; lo único que movían eran sus ojos tratando de ver quien hizo ese ruido peculiar.
Pero entonces; Zero G sintió algo en su cabello, algo liquido pero no era agua, era algo pegajoso y no podía describir que era entonces. Lo toco de su cabello y empezó a mirarlo por un momento hasta que se dio cuenta de que era: Saliva.
Al ver que era, aviso a Aoi de que lo que causo ese ruido estaba justo encima de ellos. Los dos miraron hacia arriba pero lo único que vieron fue un monstruo lagarto vestido con una bata de laboratorio cayendo hacia ellos con una apariencia mucho más fuerte a los demás y con lo que parecía ser una ira muy grande hacia ambos.
