Disclaimer: La historia es mía, pero los personajes pertenecen a Stephenie Meyer


Capítulo 1

-¡Oye! Podrías esperarme. Trataba de detenerlo mientras corría por todo el pasillo del instituto hacia el estacionamiento.

-Llevo algo de prisa así que no molestes. No sé en qué momento acepte darle tutorías a este pelmazo.

- Lamento molestarte ¡señor importante! Dije sarcásticamente. -Pero necesitamos hablar sobre tu falta de interés en las Clases de Biología que trato con mucho esfuerzo enseñarte. A la entrada del estacionamiento se detuvo mientras me miraba con enojo.

- Mira niñita, no necesito de tu ayuda para pasar la materia, solo necesito prestar más atención, así que no te preocupes, púes dar por terminadas las sesiones.

Se giró y continúo su camino a su motocicleta. Mientras yo me quedaba ahí parada mientras mi enojo y orgullo se desbordada, ya que todos me miraban como si yo estuviera loca, si lo único que quería era cumplir con la promesa que le hice al profesor de Biología.

No se por cuanto estuve de pie. Cuando reacciones me di cuenta que solo quedaban algunos autos. Decidí ir a mi casa caminando ya que solo estaba a 20 minutos de la escuela. Normalmente me molestaba ir a pie pero me rehusaba a ir en el transporté escolar. Además necesitaba despejarme ya que todavía estaba molesta por lo que acababa de pasar. No sé cómo se atrevía a hablarme así, solo trataba de ayudarlo y él que hace, me grita frente a casi todo el cuerpo estudiantil y me llame niñita como si él fuera la gran cosa. Él era quien me necesitaba no al revés. Pero en fin esperare a que el muy bestia venga a rogarme a que le ayude. En cuento llegué a casa, saque lo necesario para hacer la comida pues Rene no iba a tardar en llegar de la oficina. Cuando termine me dirigí a mi cuarto para hacer mis deberes cuando estaba por terminar sonó el teléfono:

- Si diga.

- Hola amor. Era mi madre siempre tan cariñosa

- Ya vienes en camino, le pregunte.

- Lo siento todavía no, tengo trabajo que hacer y por eso llamada para decirte que no me esperes despierta.

- OK no te preocupes. Genial otro día para comer sola pensé.

- Muy bien descansa y pórtate bien. Lo dijo con tono de burla. Ya que ella sabía que era deseado responsable para hacer otra cosa

-Gracias por tu confianza mamá. Ella río. -Solo cuídate quieres.

-Claro nos vemos mañana. Y colgó.

Cualquier otro adolescente celebraría que sus padres no estuvieran en casa, pero yo no. Toda mi vida eh estado sola. Mis padres se divorciaron cuando apenas tenía unos días de nacida así que mi mamá Rene y yo nos mudamos a Arizona. Mientras que mi padre Charlie se quedaba en el peor lugar para vivir, un pueblito llamado Forks en donde llovía por lo menos 20 horas al día. Solía visitar a mi padre por dos semanas cuando niña pero con forme fui creciendo me revele y decidí no ir más. Ya que odio los días lluviosos, me gusta vivir en Arizona ya que aquí hace mucho calor y nunca llueve.

Después de la llamada de mi mamá, decidí guardar la cena para mañana. Estaba cansada de comer sola. Antes de ir a la cama me di una ducha para relajarme. Mientras secaba mi cabello escuche mi celular sonar solo que no reconocía el número y no conteste.

Al despertar por la mañana, lo primero que pensé fue "OK otro día más en la Vida de Isabella Swan". Me sentía vacía y la verdad no sabía por qué. Tenía una madre cariñosa, un padre que a pesar de que no lo veía mucho sabía que si lo necesitaba iba a estar con migo, podía contar con mi mejor amiga Tanya y su prima Irina. En este momento no tenía novio pero estuve saliendo con Alex por 6 meses hasta que se fue a vivir a los Ángeles, todavía hablaba con él por MSN o teléfono pero no era lo mismo. Cuento con buenas calificaciones y no he tenido ningún problema grave. Pero a pesar de todo sentía que algo me hacía falta.

De camino al instituto fui pasada por el pesado de James, que iba en su motocicleta. En cuanto lo vi. Recordé todo lo que el imbécil me digo ayer y recordé mi decisión de no ayudarlo hasta que lo viera suplicar. En la entrada me estaban esperando Tanya e Irina para dirigirnos a clases.

-Hola chicas que tal les fue ayer. Ambas faltaron a clases el día de ayer ya que tenían una reunión familiar. Ellas pertenecen a unas de las familias más prestigiosas del Estado.

- Pues digamos que fue peor que las clases de Prof. González, por lo menos lo fue para mí. Contesto Irina mientras le sonreía a Tanya. - Y a ti como te fue con el chico rudo.

- Ni me lo recuerdes. Hace tanto tiempo que no sentía tanta vergüenza. Les iba contando mientras íbamos a clase de Historia Americana.

- Vamos no pudo ser tan malo. Se burló Irina

- Que te griten que eres una niña y que no requieren de tu ayuda frente a casi toda la escuela.

¡No como crees esto no es nada vergonzoso sin mencionar humillante!. Realmente me estaba enojando.

-Tranquila Bella respira. Lo intente mientras tomábamos nuestros lugares en clase y me di cuenta que Tanya no había dicho nada.

- Eh Tanya ¿estás bien? Le pregunte pero al parecer estaba en otro mundo pues ni siquiera parpadeo. Irina soltó una risita.- ¿Qué le pasa? me volteé a ver a Irina

- Pues digamos que el día de ayer fue su mejor día. Estaba confundida no entendía de que hablaba. Cuando pretendía preguntar el profesor llamo al orden para dar su clase.

Duran la clase me di cuenta que de Tanya seguía en su mundo. De vez en cuando la escuchaba suspirar pero nada más. Cuando por fin término fuimos las ultimas en salir y fue cuando me dispuse preguntar por qué Tanya estaba así.

-Oye Tanya estas bien. Le preguntaba mientras la tomaba del brazo.

Ella era una chica muy hermosa, alta con cabello dorado como el oro, grandes ojos azules y pues bueno era bastante impresionante como para que cualquier chica se le cayera su autoestima en cuanto una la veía. Entre ellas estaba yo incluida pues compararme con ella era comparar el sol y la luna. Yo era de mediana estatura, ojos y cabello castaño y pálida, aunque llevaba viviendo en Arizona casi toda mi vida no había podido broncearme aunque sea un poco. Irina al ser prima de Tanya compartían casi la misma belleza. En ocasiones me pregunta por qué estaba con ellas, yo una simplona sin chiste.

- No te preocupes Bella, ha estado así desde ayer, déjala desfrutar de su fantasía. Se burló.

- Es que no entiendo por qué esta así. Entramos a nuestra siguiente clase ya que compartíamos casi las mismas clases.

-En cuanto despierte de su agradable sueño te contamos que paso ayer que la tiene alucinada.

Tanya estuvo así toda la mañana por más que trataba de entablar una conversación con ella, ni siquiera me volteaba a ver. No sé cuál era el misterio pues Irina se rehusaba a contarme porque estaba así. Por fin en el almuerzo Tanya dio muestras de vida.

- Mmm hola Bells ¿cómo estás?. Lucia bastante confundida como si se estuviera preguntando por que estaba en el comedor. Fue bastante gracioso.

- Valla esta que reaccionas, pensaba que ya te había perdido. Me burle. Ella se sonrojo era realmente raro verla así pues generalmente era yo la que terminaba con cara de tomate.

- Lo siento estaba pensando en cosas. Irina sí que se rió.

- Que clase de cosas ehh.

- Basta Irina, cierra la boca y déjame en paz.

- Vamos somos amigas le tenemos que contar a Bells ella ha estado preguntando desde la mañana que te pasa. Esta Tanya agacho la cabeza y entrelazó sus dedos. Ahí fue cuando me di cuenta que algo pasaba era muy raro que Tanya demostrara esa actitud.

-Alguien me va a decir algo o se van a quedar calladas. Realmente me estaba desesperando. Irina y Tanya intercambiaron mirados como si estuvieran determinando si contarme o no. Como era posible se suponía que era su mejor amiga. Eso saco mi enojo, se suponía que éramos amigas, que confiábamos entre nosotras que no había secretos. -Saben no me digan nada. Decía eso mientras me ponía de pie para salir.

-Espera Bells. Me gritaban pero en verdad estaba molesta por que para mí ellas eran las hermanas que nunca tuve. Las conozco desde la primaria. Cada vez que alguna de ellas me necesita siempre estaba para ellas no importando que situación fuera. Haría cualquier cosa por ellas cuando me lo pedían sin importar que. Y ellas no podían ser honestas con migo, era lo único que pedía. Muchos creerán que actué de una manera exagerada, pero no era la primera vez que lo hacían. En ocasiones pensaba que eran gemelas porque solo se tenían que mirarse entre ellas para saber que pasaba. Me dirigí a la biblioteca pues era uno de mis lugares preferido. Desde que era niña me gustaba leer, tal vez por que como todo el día estaba sola y Rene no me deja salir, empecé leyendo los pocos libros que había en la casa. Cuando Rene se dio cuenta me traía libros y así me fue asiendo de una mini biblioteca en mi casa.

Fui al rincón más apartado para tratar de tranquilizarme. Cuando iba dando vuelta me encontré con una parejita pero no estaban precisamente buscando un libro, estaban teniendo un encuentro muy cercano. Técnicamente se estaban comiendo, las manos del chico estaban abajo de la falta de la chica no lograba ver quien eran. Cuando me disponía a dar la vuelta me tropecé con unos libros que estaban en el piso. Logre sostenerme de una estantería, provocando que soltara un pequeño grito provocando que la parejita se separara y ahí fue cuando me di cuenta quienes eran. El patán con motocicleta James y la muy santurrona Jessica. Los ignore y salí lo más rápido posible. Me encontraba bastante sorprendida por encontrarlos en plena jugada pero no me sorprendía de quienes eran. Él era el gran jugador de fútbol y ella la organizadora de los eventos del instituto. Estaba divagando de lo sucedido cuando de repente sentí que alguien me jalaba del brazo con mucha fuerza.

- Oye a donde crees que vas. Genial, fue lo único que pensé.

- Suéltame imbécil, a ti que te importan a donde vaya. Jale mi brazo para que me soltara pero presiono más. -Oye suéltame me lastimas.

- No está de más, que me digas a dónde vas. Vaya creo que hoy no es mi día.

- Mira no tengo por qué decirte a donde voy. Y Para ser honesta todavía no sabía a donde me dirigía. -Pero si insinúas que voy a ir con el chisme a la dirección pues te confirmo que no pensaba hacerlo, lo que ustedes hagan me da igual, total es su vida. Entonces me soltó.

- Bien más te vale no decir nada. Este que le pasa primero me llama niña y ahora chismosa.

-No me amenaces y la verdad no sé por qué me dices a mí eso, a quien deberías de advertirle es a Jessica por que a ella le encantara divulgar que estuvo contigo en la biblioteca.

-Ella no va a decir nada. Eso me hizo enojar él no me conocía como para asegurar que yo iba a ir con el chime y aparte que creyera que la boca floja de Jessica no fuera a decir nada. -Está bien nos vemos en clase. Él se dio la vuelta y se fue volviendo a dejarme enojada y humillada.

Definitivamente hoy no era mi día. La siguiente clase era Biología y compartía mesa con James. No tenía ganas de lidiar con él otra vez así que decidí salir de la escuela. Necesitaba espacio para analizar lo que acababa de pasar. Saque mis cosa de mi casillero y me dirige a la parada para tomar un autobús que me llevara a la librería del Centro comercial. El centro comercial estaba como a 30 min. De la escuela, me sirvió para relajarme.

El Centro comercial era bastante grande, contaba con varias librerías y muchas tiendas de ropa. No me gustaban las compras, las pocas veces que venía era porque Tanya e Irina decidían cambiar de guardarropa. Eso me recordó la discusión de esta mañana. Después de que compre el libro que buscaba, compre un café y me senté en un sillón para hojear el libro. Pero en vez de empezar con el libro solo recapitulaba lo que paso hoy con Tanya e Irina, muchos reherían que actué de una manera muy infantil pero yo en verdad me sentí herida. Sé que son primas y es lógico que tengan secretos de familia que no puedan compartir, pero ahí fue donde me di cuenta que lo que sentía eran celos que ellas tuvieran esa conexión, una que por más que yo quisiera atravesar no iba a lograr. Eran primas, eran hermosas y sus padres tenían el dinero suficiente como para que sus nieto no trabajaran. Y yo quien era. Una chica de la media, con padres divorciados y tal vez tenga las más altas calificaciones de mi clase, pero si no me daban una beca, no iba a poder entrar en una universidad decente esto sin mencionar que tendría que trabajar para pagar los gastos adicionales.

Pase bastante tiempo analizando que iba a hacer si no daban la beca. No creía siquiera poder ir a la Universidad del Estado de Arizona. Era muy mala y no daban las clases que buscaba. La única solución que tuve fue que lo mejor sería en el peor de los casos ir a la Universidad de Forks, era buena y contaba con las clases de literatura que buscaba. Ir a la Universidad de Forks era la última de mis opciones. Todo se resumía a la respuesta que llevaba esperando por 3 semanas empezaba a pensar que nunca iba a llegar.

Cuando me di cuenta ya eran pasadas de las cinco así que decidí mejor ir a mi casa. Cuando estaba atravesando la puerta alguien entro con mucha fuerza, y me tiro junto con la mitad de mi café que ya estaba frio por el tiempo. Escuche una risita, eso fue suficiente para que la tranquilidad que llevaba toda la tarde recuperando se fuera.

-Está bien. Mire así arriba para mirar a la persona que me había tirado y fue entonces cuando vi al hombre más hermoso que allá visto hasta a horita. Era alto, con tez blanca, un cabello reluciente y unos ojos verdes impresionantes a su lado estaba una chica de mediana estatura de igual manera tez blanca, muy hermosa y era ella quien se estaba riendo. Genial soy la payasa de esta chica. Me levante, el chico trato de ayudarme pero no lo permití ya bastante me habían humillado.

El volvió a preguntar- Te encuentras bien. Que si estoy bien, que si estoy bien, lo que tiene de atractivo lo tiene de estúpido, tiro la mitad de mi café en encima de mi blusa frente a unos 15 personas que estaban en el lugar. Decidí no contestar para no hacer una escena así que mejor tome mis cosas y los empuje pasa salir. Trate de caminar lo más rápido que pude, para que el menor número de persona me viera mojada por el café, ya que no llevaba suéter para cubrir el daño. Tome el primer autobús para ir a casa. Hoy simplemente no debí de haberme levantado, debí de a verme quedado en casa.

Al llegar me sorprendí que el auto me di madre estuviera estacionado frente a casa. Era muy raro que ella llegara temprano.

Al entrar arroje mis llaves en la mesa del recibidor. -¡Mamá!

-Estoy en la cocina. Llega temprano y no me espera para comer.

- A qué se debe que llegues temp... Le estaba diciendo cuando me di cuenta que no estaba sola en la cocina. Estaba un señor con ella, se veía un poco más joven que mi mana.

- Hola. El tipo saludo. Lo más probable es que sea la conquista de la semana de mi mama, pero era raro que lo trajera a la casa, normalmente salía se divertía y los votaba. Yo generalmente no los conocía, solo por las cosas que me contaba mi mama.

-Hola. Conteste amablemente. - Voy a hacer mi tarea. No quería interrumpir a mi mama con su conquista así que me día la vuelta.

-Bellss espera. ... Que te paso. Digo mi mama, mirando mi ropa

-Pues...un chico choco con migo y digamos que me tiro encima mi café. Dije con resignación.

-Debes de ser más cuidadosa ... No quieres comer algo. Lo que ella quiso decir fue, Puedes preparar algo pues yo no sé cocinar y traje a comer a este tipo que en verdad quiero en mi cama.

Sin voltearme solo le conteste. -No gracias ya comí, pero puedes sacar la comida que hice ayer. Lo primero que hice al subir fue darme una ducha para luego checar mi correo. Durante el día no me había dado cuenta que se me había olvidado mi celular. Al revisarlo puede ver muchos mensajes y llamadas perdidas de Tanya e Irina. Realmente todavía no sabía qué hacer con lo que sentía así que mejor las ignore. Lo que me pareció mas extraño fue ver nuevamente el mismo número desconocido, llamo cuatro veces a mi cel. No lo conocía así que lo más probable es que le hayan dado un número erróneo. Termine con mis deberes, decidía a empezar el libro que compre, fue ahí cuando me percate que no lo tenía con migo, de seguro cuando caí se me olvido recogerlo, que tonta había sido, pero mi mama me pidió que bajara. Supuse que el tipo ya se había ido así que baje en pijama.

- ¿Qué pasa?. Le pregunte. Dándome cuenta que el tipo seguía en la casa.

- Pasemos a la sala que les parece pregunto mi mamá. Eso sí que era extraño.

Nos sentamos. Ahí fue cuando me di cuenta que algo muy raro pasaba. Rene tomo la mano del tipo.

-Bells él es Phil, estuve trabajando para el en un evento deportivo. Mi madre tenía un trabajo como secretaria en una compañía de eventos sociales, en ocasiones la asía como asistente de los organizadores. Lo único que me se me ocurrió decir fue mucho gusto Phil.

- Lo mismo para mí, tu madre me ha hablado mucho de ti. La verdad estaba algo ansioso por conocerte. Y luego un silencio incomodo se presentó, no sabía que decir. Normalmente mi mama decía que nunca duraba mucho con un hombre como para hablarle de mí, solo los utilizada como yo a los libros, para no sentirse sola. Después los dejaba e iba con el siguiente. Esto sí que era algo fuera de lo normal en la vida de Rene.

-Isabella, empezó mi madre. Ella nunca me llamaba así a menos de que se enojara con migo. Sé que lo que te voy a decir va a hacer difícil para ti, pero quiero que sepas que nunca aria nada para dañarte de acuerdo. Respire y solo asentí. -Llevo saliendo con Phil desde hace un poco más de cuatro meses, con él mes ciento feliz y una mujer completa. Sé que es un poco pronto pero... la voz de mi mama se cortó y los ojos se le llenaron de lágrimas cuando iba a decir algo Phil dijo:

-Bells, le eh pedido a tu madre que se case con migo. Que eso sí que es ir rápido. Lo dijo sin más como si fuera cualquier cosa. Yo no sabía que decir solo me quede sentada tratando de asimilar lo que acababa de pasar. Tanto Phil como mi madre me miraban, Phil abrazo a mi madre ella lo miro y ahí fue cuando lo vi. Se miraban con AMOR. Al fin mi madre había encontrado a su príncipe, ella decía que no continuaba una relación por más tiempo pues según era pérdida de tiempo. Solía decir que cuando llegara su otra mitad, al mirarlo lo iba a saber. Y por fin lo encontró.

- Y para cuando es la Boda. Pregunte alegremente para romper la tensión.

-O Bells gracias, pensé que te ibas a oponer. Lo digo mientras me abrazaba. Sé que todo es repentino pero lo amo y no quiero estar separada de él. Así que hemos decido que sea antes de navidad. Vaya eso era menos de 2 meses. ¿Estás de Acuerdo?

-Mama tranquila, no tienes por qué pedirme permiso para hacer las cosas, si tú crees que está bien por mí no hay problema confió en ti. La volví a abrazar, de repente sentí unos grandes brazos alrededor de nosotras. Me gire y vi a Phil con los ojos cristalinos. Sí que hay hombres sensibles.

-Gracias por esto Bella.

- Bueno será mejor que me valla a dormir, mañana tengo instituto. Les informe

-Espera, todavía hay cosas por hablar, sobre lo que va a pasar.

-Ya te dije madre que no tienes que consultar con migo nada que ...

-Pero Bells debemos de hablar sobre el instituto.

-¿Qué pasa con el instituto? pregunte.

-Lo que pasa Bella. Empezó Phil. - Es que yo trabajo en Nueva York. Tengo una compañía de Artículos Deportivos y además entreno a la liga B de fútbol Americano y bueno mi lugar de trabajo es Nueva York y por ello hemos decidido que lo mejor sería que tanto Rene y tú se mudaran a Nueva York.

De todas las cosas malas que me pasaron hoy está definitivamente es la peor.

-Pero estamos a mediados del ciclo escolar, no creo que sea posible mi transferencia en este momento. Simplemente me quede en blanco por el shock.

- Hija... Sé que va a hacer muy difícil, pero no creo que allá problema, tienes excelentes calificaciones y hay muy buenos colegios haya.

- Sip... pero...mis amigos están aquí. Bueno mi situación con Tanya e Irina esta algo tensa pero no quería dejarlas.

-Pues hacer amigos en Nueva York... Después no escuche nada, la veía hablar pero no escuchaba lo que decía. Siempre creí que iba a vivir en Arizona toda mi vida y ahora me mandan a una isla en donde no conozco a nadie. -Bella me oyes... Bella...

- Mama ahora no quiero necesito pensar...Me dirigí a mi cuarto cerrando la puerta con llave. Por qué la vida tiene que ser tan difícil. Quiero ver a mi mama feliz pero que hay de mi felicidad. Estaba empezando a pensar con egoísmo así que decidí irme a dormir esperando que el día de hoy fuera un sueño.


Espero sus Reviews...