¡Hola nuevamente! Espero que la esten pasando muy bien al igual que yo pues ayer ha sido mi cumpleaños y la pase genial :D Aun asi les muestro un nuevo capitulo de mi historia mientras voy por el 20, espero que les guste lo que he escrito hasta ahora; como siempre cualquier comentario o sugerencia es aceptada. ¡Adios y cuidense!
Capitulo 9: ¡No es tiempo de re-encuentros! ¡Hay que atrapar a ese lagarto!
Varios ruidos fuertes se escuchaban a los lejos, no se podía saber si eran buenas o malas pero no eran usuales a los lugares de por ahí. Spiderman se detuvo un momento para analizar la situación mientras que Lightspeed lo acompañaba a su costado.
Al llegar hacia una luz a lo lejos, lo que encontraron no era un laboratorio típico de un científico loco odiado por los ciudadanos. Era nada menos que las vías de los trenes de la ciudad. ¿Acaso estaban yendo por el camino correcto? ¿El radar funcionaba como debía o había una falla?
- ¿Cómo pudo venir por aquí?
- Él es astuto, demasiado para ser un simple lagarto. – Dijo Spiderman. – Tenemos que tomar medidas más drásticas. Y para eso necesito tu ayuda.
- ¡Claro! Dime que tengo que hacer. – Dijo Lightspeed.
- Necesito que tomes una de estas rutas y vueles directamente hacia la base de SHIELD y pidas refuerzos. No podemos revisar todas las alcantarillas de la ciudad solo para buscar a Lizard o quien sabe a los chicos.
- Entendido. Ir a la base y pedir ayuda. ¿Pero que hay de ti? ¿Podrás hacerlo tú solo?
- Oye, soy Spiderman. – Dijo con cierta alegría.
Y así se separaron por diferentes caminos. Spiderman saco de nuevo su radar y descubrió que al parecer Lizard se había detenido, tal vez ya había llegado a su escondite. No había tiempo que perder entonces, cada segundo era importante entonces.
¿Pero que había ocurrido con Aoi y Zero G después de aquella pelea con los monstruos reptiles? Era cierto que habían ganado pero sentían que había alguien más en el lugar y no era de esperarse porque esa persona era nada menos que el causante de todo esto o mejor dicho, la persona que han estado buscando desde un principio: Lizard.
Al saltar hacia ellos; Zero G usó su poder de gravedad y botó a Aoi a un lado mientras que el saltaba hacia otro, esquivando ambos el letal ataque.
Aoi por su parte al haber esquivado y estar lejos pudo ver la figura de su nuevo enemigo: más grande y con una apariencia más terrorífica. Parecía como si este era el padre mientras que los otros derrotados eran como los hijos. Ahora tenía un nuevo nivel acerca de terror. Felizmente su compañero estaba ahí para darle ánimos o por lo menos intentarlo.
- ¡Aoi! ¡No te quedes ahí parado y ayúdame!
- ¡P-pero es muy fuerte! ¿¡No lo vez! – Gritaba Aoi tratando de no entrar a la pelea.
- ¡Aquí tienes a tu primer supervillano! ¿¡No decías que querías pelear! – Exigía Zero G mientras seguía esquivando los ataques.
- ¡Deja a ese cobarde! – Interrumpió Lizard. - ¡Él me servirá como postre! ¡Tú serás el plato fuerte!
- Lo siento. Pero solo las chicas pueden morderme.
Se concentró y uso su poder justo cuando Lizard salto hacia él, listo para darle una mordida letal. El enemigo se sorprendió ante este poder que nunca antes había visto hasta ahora. Miro entonces con claridad a Zero G y con solo ver el diseño del traje le recordó a cierta pelirroja de igual traje pero no acompañada por un chico cobarde. Sino por un irritante chico trepa muros y con un sentido de humor que no soportaba. Entonces esto no era coincidencia; Spiderman estaba enseñando a un grupo de chicos a ser superhéroes. Cosa que estaba funcionando en 2 de 3.
- ¿¡Qué es este poder! ¿¡Por que estoy flotando!
- Es simple, mi poder es el de controlar la gravedad y tu, amigo mío, estas tan liviano como el aire.
- Muy interesante pero no tengo tiempo para ver trucos. Yo te enseño uno. – Dijo Lizard antes de escupirle en la cara.
El escupitajo choco con el rostro de Zero G y se volvió sólido. Como una mascarilla facial pero inmovible. No podía ver nada salvo algo de color verde asqueroso y por un pequeño hoyo como Lizard estaba intentando escapar. Necesitaba la ayuda de Aoi ahora mismo antes de que escapara.
- ¡Aoi! ¡No dejes que escape! – Ordenaba Zero G.
- ¿Eh? – Reaccionaba Aoi. – ¡S-sí!
Taisuke entonces vio como enfrente de él estaba Lizard acechándolo como el animal que era. Su cuerpo empezó a temblar mientras intentaba alzar una de sus manos para por lo menos dispararle un rayo. Pero esos dientes filosos y ojos rojos le daban tanto miedo. Y eso que para él, darle miedo era cuando los abusivos lo veían o lo amenazaban. Aun así, intento ordenarle que se detenga.
- ¡D-detente! ¡Ríndete antes de que haga algo contigo!
- ¿Qué harás? ¿Asustarte?
- ¡No, esto! – Dijo con enojo y disparando uno de sus rayos.
Pero disparaba ciegamente, con los ojos cerrados por tanto miedo mediante aquel ser. Lizard aprovecho este momento y esquivaba fácilmente los rayos mientras se dirigía hacia la salida. Aoi volvió a abrir sus ojos y encontró a Lizard ya alejándose cerca de Zero G; cargo de nuevo energía y disparo con seguridad pero su enemigo no era tonto, dio un salto muy ágil y esquivando el rayo, mientras que Zero G fue el que lo recibió con mucho dolor. Tanto que la "mascarilla" se rompió y mostrando el rostro de un muchacho no muy de acuerdo a lo que hizo su compañero.
- ¿¡Qué fue eso! – Preguntaba molesto Zero G.
- ¡L-lo siento! ¡Pero tú te metiste en su camino! – Daba por excusa Aoi.
- ¿Qué? ¿Acaso estas loco? ¡Estaba intentando quitarme esta cosa! ¡Felizmente tu rayo ayudo en algo! Ahora que estamos bien, tenemos que atraparlo antes de que se escape.
- ¡Pero este enemigo es más fuerte que con los que nos hemos enfrentado hasta ahora! ¿Cómo el Sr. Spiderman puede ganarle a esa cosa durante tantos años?
- Aun así, recuerda que él dijo que Lizard es un humano. Tenemos que encontrar una forma de hacer que vuelva a la normalidad. ¡Vamos! – Ordenaba Zero G.
- ¡Te sigo!
Lizard se sentía débil después de aquellas 2 batallas, necesitaba descansar o tomar algo para recuperar energías. Fue entonces que recordó que tenía algo para eso guardado en su traje de científico. Era un frasco con un químico especial de color rojo al igual que sus ojos escamosos.
Abrió el frasco y sin vacilar tomó lo que tenia adentro hasta la ultima gota y finalmente rompiendo el frasco. Sintió entonces que su cuerpo empezó a crecer de poco en poco hasta tener grandes músculos, dientes y garras filosas. Ya era ahora más animal que un humano, claro que aun así, un poco quedaba de ella.
Continuó corriendo por el camino donde iba, no importaba hacia donde llegaba salvo que fuera lejos de sus enemigos. Pero al llegar entonces a las vías de los trenes de la ciudad; su olfato percibió un olor que para él era "repugnante" y "irritante".
Era nada menos que el superhéroe favorito de Nueva York que estaba buscando a los 2 chicos de su grupo mientras por los aires usando sus ya famosas telarañas.
El reptil humanoide vio que estaba distraído; era el momento perfecto para atacarlo de sorpresa por lo que accedió a cumplir uno de sus deseos más queridos hasta ahora: eliminar de una vez por todas a la araña.
Dio un salto desde una larga distancia, calculando el momento en que llegaría su enemigo y choco lanzándose hacia él. Ambos cayeron a las vías y se separaron para volver a pelear una vez más.
- Oye, te veo más agresivo que antes. ¿Acaso terminaste con tu esposa lagarto?
- ¡Tus bromas terminarán aquí junto con tu vida, araña entrometida! – Gritó Lizard.
- Oh cielos. Ya me estoy cansando de esto desde que tengo 16…terminemos con esto de una vez.
Pero no fue fácil como Spiderman creía; Lizard ahora era más fuerte con los golpes y ataques e incluso sus reflejos habían incrementado. Parecía que ahora si el lagarto era capaz de acabar con la araña.
El trepa muros no se dejo vencer y usando sus viejos trucos empezó a jugar con Lizard como siempre hacia con sus enemigos pero el ya no caía en ellos como de costumbre. Era incluso como si le leyera los movimientos que iba a hacer.
- ¿¡Piensas que volverás a ganarme con tus burlas! ¿Acaso olvidas quien soy? ¡Soy el gran…!
- ¡Dr. Connors, cuidado! – Gritaba Spiderman interrumpiendo lo que iba a decir su enemigo.
Lizard dio vuelta y justo a centímetros donde se encontraba, sin darse cuenta antes, un tren venia a una gran velocidad a punto de atropellarlo. Sin embargo, Lizard aprovecho la situación y saltó hacia ello. Sus garras se afilaron y las uso para empezar a escalar y mantenerse firme en el tren que se dirigía lejos de ahí. Había escapado como había deseado.
Parker se quedo sorprendido, tal vez su sentido arácnido podía haber prevenido lo mismo pero no en último momento. Ahora se encontraba en una gran cruzada: podía ir a perseguir a Lizard y detenerlo por fin ó seguía buscando a Aoi y Zero G.
De repente; una explosión apareció en uno de los muros; el sentido arácnido no parecía presentir algo malo saliendo de ahí ya que empezó a escuchar 2 voces que él mismo conocía por experiencia.
- ¡Te dije que no había forma de que él pudiese haber ido por ahí! – Decía un rubio de mala gana.
- De acuerdo, lo admito. – Respondía su compañero de azul. – ¿¡Pero tenias que destruir la pared cuando había una salida a unos cuantos pasos!
- Eh hola…parece que estaban buscando a un lagarto con vestimenta de científico.
Lo estábamos haciendo. – Dijo Zero G. – Hasta que cierta persona lo dejo escapar.
- ¿¡Qué quieres que haga! ¡Se veía muy aterrador! – Respondía con vergüenza Aoi.
- Por cierto. ¿Dónde esta mi hermana? – Preguntaba Zero G.
- Ella esta bien, esta pidiendo ayuda a SHIELD a atrapar a nuestro objetivo. Y hablando de él, acabo de encontrármelo pero logro escapar usando uno de los trenes.
- ¿Qué se supone que haremos entonces? – Preguntaron ambos.
- Es simple: Aoi, tú eres el más rápido de nosotros 3. Alcánzalo y pelea con él mientras nosotros estaremos siguiéndote.
- ¿Esta seguro? Porque usted ya sabe como derrotarlo a diferencia de mí.
- Si lo haces serás le héroe del día. Imagínate a la prensa tomándote cientos de fotos como el nuevo héroe de la ciudad.
Esas últimas palabras dieron como un eco dentro de su cabeza dura. Su imaginación empezó a mostrar imágenes que solo él mismo podía ver. Los periódicos con fotos de él; niños con figuras de acción; su propia película e incluso estar acompañado de Lightspeed.
Su miedo se fue en un instante junto con su rastro cuando corrió con su súper velocidad hacia donde había ido el tren con el enemigo. Mientras que sus 2 compañeros de equipo miraron en silencio la reacción del héroe veloz.
- Creo que lo que dijiste funcionó. Cuando quiere ser famoso hará cualquier cosa.
- E visto peores. La Antorcha Humana es uno de ellos. – Respondía el arácnido. – Vamos, no hay tiempo que perder.
- En tan solo unos segundos, un rayo pequeño de color azul con rayas doradas pasaba por las vías a una velocidad tan grande que dejaba atrás una cortina de viento que sorprendía a las personas que se encontraban en las estaciones. ¿Cómo algo pequeño podía ir tan rápido como un tren? Pues era Aoi que volvía a ser el mismo que antes. Gracias a aquellas palabras de ánimo de su entrenador deseaba poder ganar.
Con la velocidad a la que iba, en tan solo unos minutos logro alcanzar al tren y pudo ver una figura verdosa y con bata de científico arriba del tren. Solo necesitaba llegar ahí con mucha cautela; dio un salto y logro subirse a la puerta trasera del tren y ahora solo necesitaba subir con cuidado e idear un plan.
Bien, estoy solo. El Sr. Spiderman y Zero G me han encargado esta misión por ahora. ¡El destino de la ciudad depende de mí ahora mismo! Solo tengo que…
- ¡Tu voz se puede escuchar desde aquí arriba, mocoso idiota! – Gritaba Lizard mientras lo agarraba con su cola.
Había fallado, como casi siempre. Tenía que pensar y no hablar lo que pensaba, cosa que era un problema muchas veces que terminaba con mucha vergüenza en la escuela pero ahora era una situación de vida o muerte.
El súper villano lo lanzo hacia la cubierta del tren a una cierta distancia mientras que Taisuke se recuperaba mientras se preparaba para la lucha ante el enemigo. Pero Lizard yacía quieto mirando a su presa, una típica táctica de un depredador a su presa.
- ¿Qué esperas, héroe? ¿No vas a atacarme?
- ¡E-eso voy a hacer ahora mismo! – Apuntaba Aoi con sus manos hacia él.
- No veo que lo hagas. ¡Pues bien, entonces déjame hacerlo yo!
Arrastrándose por el techo del tren con sus piernas y garras filosas, Lizard se acercaba hacia nuestro héroe apresuradamente; pero Aoi no se dejaba atrapar, retrocedía hacia la parte delantera del tren hasta que llegaron arriba del asiento del conductor.
Ya en el filo, uno de los pies de Aoi sentía como una especie de vacío cuando intento dar un paso más atrás. La falta de equilibrio hizo que se resbalara y cayera hacia ahí pero una de las manos de Lizard lo sostuvo. Aoi se sorprendió. ¿Qué no quería su enemigo verlo muerto? ¿O acaso sentía pena o tenía aun algo de humanidad?
Se había equivocado cuando Lizard lo levantó y agarro la cabeza del superhéroe para empezar a golpearla con el tren. Ya sea la cubierta de metal o los mismos vidrios de la máquina.
La gente que se encontraba ahí adentro estaba asustada. No debían de moverse o involucrarse en la pelea pero aun así se preocupaban por el chico que estaba siendo golpeado. Uno de los pasajeros entonces se acerco con sumo cuidado mientras que Aoi aun seguía siendo chocado con el tren.
- ¡Ciudadano! – Gritaba Aoi después de ser golpeado. – ¡No intente hacerse el héroe! ¡Lo tengo todo controlado!
- ¿En serio? ¿Seguro que no necesitas ayuda? – Preguntó el civil.
- Están en camino, no se preocupe. – Dijo cuando de nuevo fue golpeado. – ¡Rayos, eso duele! ¡No se preocupen ciudadanos, es solo un pequeño problema!
- Entonces apareció el rostro de Lizard rugiendo con gran fuerza haciendo que la gente entre en pánico mientras que Aoi le propinaba unos golpes eléctricos en la cabeza. Al hacer esto parecía que Lizard se alejo de ahí haciendo que todo volviera "a la normalidad" por así decirlo.
- ¡Dijiste que era un "pequeño problema"! – Gritaba el mismo ciudadano.
- ¿¡No se meta, de acuerdo!
Aoi creía estar seguro ahora, sin embargo el enemigo no se quedaría de brazos cruzados y los tomo por sorpresa con su cola. Volvía al mismo lugar donde inicio la pelea pero ahora no podía soltarse de su enemigo, estaba acabado cuando vio como las garras empezaron a rozar su máscara.
Pero antes de que todo terminara con una horrible muerte; una telaraña apareció cubriendo la boca del reptil mutante impidiendo que lo peor pasara. Aoi dio un suspiro de alivio al ver que Spiderman había llegado a tiempo para ayudarlo. Claro, acompañado de Zero G por supuesto.
- Con que aprovechándote de un novato. Que vergüenza me das Lizard. ¿Por qué no te metes con alguien de tu tamaño? – Decía su viejo enemigo. – Azul, regresa con Zero G y espérenme.
- ¿Te encuentras bien? – Preguntó Zero cuando se acercó.
- ¡Lo estaría si ya le ganáramos a esta cosa de una vez por todas! – Gritaba Aoi descargando su estrés.
Mientras nuestros jóvenes superhéroes estaban tratando de calmarse tras la situación; Spiderman le daba golpes y patadas mientras que Lizard le devolvía. Parecía que esta pelea nunca terminaría con un ganador. Mientras esquivaba los ataques pensaba en algo, algo para mantener a sus estudiantes seguros y a salvo antes que algo saliera mal.
Miró hacia delante y descubrió que había un puente que conectaba ambos caminos; tal vez terminaría como una muy buena idea, algo efectiva sí, pero todo dependía de cómo resultaba.
- ¡Zero G, quiero que uses tu poder para que el azul y tú salgan del tren a salvo!
- ¿Pero que hay de ti? ¡Pensé que éramos un equipo! – Dudaba el rubio.
- ¡Tengo un plan pero necesito que salgan del tren!
El segundo al mando del equipo araña se quedo quieto y sin decir nada después de eso pero entendía lo que quería decir su "maestro". Sin vacilar entonces alzo su mano derecha y usó su poder para controlar el peso de Aoi.
Taisuke se negaba a dejar a su ídolo solo ante un enemigo muy fuerte pero ni con todos sus poderes podía escapar del control de su amigo.
Ambos volaron y aterrizaron en el suelo dejando el tren mientras que divisaron a la distancia como 2 figuras caían desde arriba del tren hasta un vacío.
Spiderman y Lizard caían a una gran velocidad pero no les importaba ya que seguían peleando como si no tuviera fin. Chocándose y recibiendo grandes heridas con los tubos y maderas que conectaban el puente ambos cayeron adoloridos a un gran charco sin dejar rastro alguno.
Aoi y Zero G llegaron solamente para ver como ocurría esto último. No podían quedarse así parados sin hacer nada al respecto por lo que Zero volvía a usar sus poderes y ambos descendieron hacia ahí. Al llegar empezaron a buscar por todas partes pero no encontraban a su mentor y menos al enemigo.
- ¡Sr. Spiderman! ¿¡Donde esta! – Preguntaba asustado Aoi.
- ¡Oye no tan rápido! – Decía Zero G. – ¿Qué pasa si el enemigo aparece de la nada y nos ataca por sorpresa?
- ¡Me importa un comino si ese lagarto sigue aquí!
- Diablos, mi pierna me duele. – Decía una voz conocida.
Ambos chicos miraron al trepa muros que estaba sentado en unas rocas tocando su pierna en un intento de poder volver a ponerse de pie pero sin éxito por ahora. Spiderman estaba algo adolorido ahora con los cortes y heridas que mostraba el traje.
- ¡Sr. Spiderman! Me alegro de verlo. – Exclamaba Aoi.
- ¿Te encuentras bien?
- Digamos que me duele una pierna y no puedo moverme mucho. Además me duele algo la espalda tras la caída pero estaré bien en unos minutos. Y creo que mis cartuchos están mojados, me demorare unos minutos en cambiarlos.
- ¿Qué hay de Lizard? ¿Lo viste? – Preguntó Zero G.
- No, pero tengo un presentimiento que aun sigue con vida y esta cerca. Manténganse alerta y listos para pelear. – Dijo Spiderman antes de que su sentido arácnido funcionara. – ¡Cuidado, atrás de ustedes!
Pero el mensaje no llego a tiempo para nuestros protagonistas, pues de la nada apareció Lizard del agua hacia nada menos que Zero G. Dándole una fuerte mordida en su brazo izquierdo mientras que al otro le daba un fuerte arañazo. Ambas heridas eran tan fuertes y profundas que salio sangre de los brazos salpicando el traje de Aoi que yacía al costado suyo todo asustado y en lo que parecía ser un estado de shock al ver tanta sangre real.
Spiderman cambió rápidamente sus cartuchos y con la nueva telaraña logro tomar a Zero G y ponerlo en un lugar seguro. Pero ahora estaba preocupado por el héroe de súper velocidad que aun seguía inmóvil.
Era cierto que había visto antes mucha sangre pero solo en las películas o en los videojuegos violentos pero esto era diferente, el color era más oscuro de lo que solían poner ahí y estaba en su cuerpo, prácticamente. Por la mente de Aoi entonces empezaron a pasar varios sentimientos y recuerdos algo malos como un auto en llamas mientras un pequeño niño japonés estaba con varias heridas en la pista mirando como el auto se incendiaba o el mismo chico ya de grande siendo golpeado hasta sangrar por abusivos y otras imágenes tristes. ¿Qué eran esas imágenes y por que estaban en su cabeza en ese momento?
Pero otros sentimientos invadieron su cabeza después de aquello. Sentía odio hacia aquellas personas que pensaban que era un incompetente, un bueno para nada, etc. Aquellas que lo golpeaban y se burlaban de él; deseaba con muchas ganas ver a esas personas sufriendo como él lo había hecho, tanto que sentía placer de solo herirlas. Esos mismos sentimientos empezaron como a invadir su cabeza y controlarlo por dentro; ninguno de los otros sabia que esto estaba ocurriendo.
Las luces que estaban cerca de ahí empezaron a tintinear repetidas veces hasta sobrecargarse y explotar. El sentido arácnido de Spiderman entonces se activo pero de una manera muy fuerte y violento. Esto no era normal como muchas veces, solo ocurría en casos de un enemigo muy peligroso cerca pero, solo había 2 personas cerca y Lizard no era exactamente tan peligroso para que su sentido estuviera así. Empezó a preocuparse cuando vio a Aoi con la cabeza baja pero aun de pie. ¿Qué estaba haciendo? ¿Acaso no se sentía bien?
- Oye…azul. ¿Te encuentras…bien? – Preguntó el trepa muros.
- ¿Yo? – Dijo Aoi con una voz algo tétrica. – Me siento…de maravilla.
- De acuerdo, esto es raro. no haga nada malo, tengo un muy mal presentimiento ahora mismo.
- ¡Tú preocúpate de ti mismo! – Exigía el súper villano. – ¿Qué pasa, héroe? ¿Te sientes molesto por que hice daño a tu amigo? ¿Qué vas a hacerme? ¿Mandarme a la cárcel o quieres hacer que vuelva el débil doctor?
- Oh no. Nada de eso. – Dijo Aoi aun con ese mismo tono de voz. – No voy a hacer ninguna de esas cosas. ¡Serás mi experimento de disección!
Entonces Aoi chocó sus puños soltando cientos de rayos de electricidad asustando a todos los que se encontraban ahí. Mientras que él mostraba, detrás de su máscara, una sonrisa malvada.
