Capitulo 10: No deberías enfrentarte a un rayo.
"Disección". Aquella palabra que se aprende en la escuela; en la clase de biología cuyo consiste en abrir con navajas el cuerpo de un animal pequeño y muerto para ver como son sus órganos y como funcionan. Generalmente se usan pequeñas ranas o insectos pero en el caso de ahora era todo lo contrario.
El animal que tenia enfrente suyo era una especie de mitad hombre y mitad lagarto. Un monstruo muy conocido por su peligro y planes malvados al igual que sus derrotas. Pero la persona que lo miraba no iba a usar navajas o cuchillos para abrirlo, sino sus propias manos. Y eso que la criatura aun estaba con vida y con una actitud violenta.
Ahora, muchos pensaran que abrir el cuerpo de un ser como aquel y con vida seria asqueroso pero a la persona que iba a hacerlo, por alguna razón, tenia muchas ganas de ello.
Aquella persona era conocida como Taisuke Ikeda; mejor conocido en el mundo de los superhéroes como Aoi Inazuma que significa "Relámpago Azul". Un buen muchacho sí, con un gran sueño: Ser uno de los mejores superhéroes del mundo. Y ahora estaba peleando con un gran supervillano pero no peleaba como él solía hacerlo. Actuaba de una forma tan violenta que ni su ídolo y entrenador en ese entonces, Spiderman, podía explicar la razón de ello.
De las manos de Aoi salían varios rayos de electricidad con una actitud violenta y poderosa mientras que Lizard yacía quieto con dudas y un poco de miedo hacia su enemigo.
- ¿Qué pasa? ¿El feroz animal se asusto de un humano? – Dijo Aoi retándolo.
- ¡Oye! – Intervino Spiderman. – No creo que sea un buen momento para burlarse del enemigo ante una situación así. Digo, yo siempre hago estas cosas pero ahora es diferente y…
- ¡No se meta! – Respondió Aoi con molestia.
- Parece que te faltan algunos modales pequeño entrometido. – Hablo Lizard.
- Guarda el aliento para tus gritos, tonto. Lo necesitaras ahora mismo. – Volvía a responder Aoi.
En cuanto termino de hablar, Aoi desapareció a una velocidad impresionante. Tanto que ni el sentido arácnido de Spiderman pudo activarse a tiempo para saber lo que haría su alumno y fan.
Lizard no podía adivinar donde estaría pero repentinamente se daría cuenta cuando sintió un puño muy fuerte golpear su rostro del lado derecho, seguido de otro golpe a la costilla derecha. Luego empezó a recibir más y más golpes por todas partes. Era como si alguien estuviera invisible golpeándolo y él no podía hacer nada. Fueron tantos que en un momento aparecieron cientos de golpes que botaron al enemigo hacia una pared haciendo que se resquebrajara una parte de ello. ¿De donde había sacado toda esa energía el joven Ikeda cuando parecía ya no poder más?
Por un momento Spiderman, mientras yacía sujetando a Zero G a lo lejos, pensaba si Aoi era un humano común y corriente que tuvo poderes por accidente o si era un mutante que necesitaba controlar su poder. Pero lo dudaba; de haber ocurrido lo segundo hubiera ido a la famosa academia de mutantes del profesor Xavier.
Tenia que impedir que esa ira o lo que tenía en la mente se apoderara de él por completo, antes de que algo lo peor ocurriese.
- ¡Aoi, deja de actuar así! ¡Recuerda que tenemos que volver al Dr. Connors a la normalidad!
- ¿Por qué? – Pregunto en forma de no interesarle. – ¿Por qué debemos de detener a un villano si volverá atacarnos? ¿No seria mejor acabar con él de una vez por todas?
Pero el héroe arácnido no estaba solo; su enemigo, Lizard también quería acabar con esto y escapar pero por lo que veía, no había escapatoria. Hasta que sintió algo mojado en sus pies, era agua que venia de la grieta que estaba rota. Ahí entonces tuvo una idea que podía darle la ventaja. Miró cerca de él y encontró varios ductos grandes de agua con los que fueron destruidos por su gran fuerza. Dejando que el agua cubriera casi todo el lugar y mojando a todos.
- ¿Qué intentas hacer, lagartija? – Preguntó Aoi. – ¿Acaso piensas que vas a escapar nadando? ¡No me hagas reír!
- Pobre niño tonto. ¿Crees que ese era mi plan? – Respondió el villano.
Aoi no quería escuchar una idea más, quería destruir a su enemigo de una vez para acabar con la misión por lo que preparo sus puños y concentro entonces su energía, dando entonces pequeñas chispas de electricidad. Pero entonces fue distraído de nuevo con la voz de Lizard.
- ¡Yo que tú no haría eso! – Amenazaba Lizard. – Supongo que te habrán enseñado esto en la escuela: El agua conduce la electricidad. ¡Si intentas atacarme, tú y esa araña entrometida morirán siendo electrocutados por tu propio ataque!
"Jaque mate". Eso era lo que dijo Lizard en su mente al ver que obtuvo la ventaja ahora. Dejaba a Aoi en una situación de peligro y no solo a él, también a Zero G y a Spiderman que estaban cerca de la acción.
Sin embargo, lo que recibió de respuesta fue algo que no esperaba de aquel chico de traje azul. Una risa de burla, como si la amenaza que hizo fue una broma de humor negro. ¿Por qué se reía de una manera tan arrogante?
- ¿Quieres intentarlo? Suena a un buen reto. – Dijo Aoi con una sonrisa.
- ¿¡Qué! – Gritaron Spiderman y Lizard.
- ¡Me gustan los retos! ¡Veamos si puedo soportarlo! – Volvía a decir Aoi mientras ya cargaba con más fuerza sus rayos.
Esto no era bueno, nada bueno. Spiderman necesitaba salir de ahí y proteger a Zero G y a sí mismo de ahí. Sujeto al líder de Power Pack y con lo que tenia de fuerzas empezó a escalar las paredes con gran agilidad, mientras que veía como la electricidad aumentaba más y más de los puños de su estudiante; al igual que su sentido arácnido indicando que algo muy peligroso estaba por ocurrir. De repente se percato de que Lizard aun seguía ahí, indefenso y sin poder hacer nada.
- ¡Dr. Connors! ¡Rápido, busque un lugar seguro! – Pedía Spiderman.
- ¡N-no puedo! ¡El agua esta muy cerca mío!
- ¡Houston, parece que tenemos una sobrecarga de electricidad! – Gritaba Aoi con alegría y maldad.
Era cierto, el villano no tenía escapatoria y Spiderman, por más que no quería dejarlo solo, tenia que escapar antes de que también fuera afectado por tremendo ataque que se venia.
Ya llegando a las vías del tren empezó a correr por el camino hacia la estación más cercana hasta que en el camino vio a varias personas con armas de fuego acercándose hacia él. Reconocía la vestimenta azul oscura y el símbolo del águila negra, eran los agentes de SHIELD que había pedido ayuda y justo a tiempo. Ya llegando hacia ellos necesitaba indicarles las cosas que debían de hacer ahora mismo.
- ¡Vaya, que sorpresa, los chicos de SHIELD llegaron! – Dijo Spiderman.
- Solicitaste apoyo. ¿Qué ocurre? – Respondió el líder del escuadrón.
- Me encantaría decirles todo lo que ha pasado pero no hay tiempo. Necesito que se lleven a este chico a atenderlo mientras vuelvo. – Dijo mientras daba a su hermano inconciente a los agentes.
Un fuerte ruido fue escuchado. Como una especie de explosión, seguido de un temblor fuerte que asusto a todos los que estaban cerca, algo muy malo había ocurrido ahí abajo. No era necesario saberlo con su sentido arácnido después de escuchar y sentir todo eso.
- ¿Te refieres ir ahí de nuevo? No parece muy buena idea. – Dijo el que estaba al mando.
- No me gusta recibir consejos. Ahora, váyanse y ordenen a la policía sacar a todas las personas de las estaciones más cercanas. Esto no huele bien.
- ¡Ya lo escucharon equipo, comuníquense con la estación de policía y llevemos a este chico!
Así, el equipo de rescate se iba del lugar mientras que el entrenador iba por el último de sus estudiantes, esperando que no haya ocurrido nada malo. Su pierna aun no estaba del todo bien pero eso no le importaba ahora, con tan solo ver a su enemigo y a Aoi de vuelta a la normalidad se sentiría mucho mejor.
Bajo de nuevo mientras trepaba por las paredes con suma cautela y agilidad hasta llegar a un lugar que solo habían escombros y un olor a quemado muy fuerte, todo eso sin señales de vida. ¿Acaso ellos 2 murieron?
No podía ser, su sentido arácnido se activo entonces, diciéndole que algo malo estaba a punto de ocurrir o aparecer. Y escucho algo cerca, algunos escombros del suelo que estaban empezando a moverse con mucha fuerza. ¿Podía ser Aoi que resulto victorioso y de vuelta a la normalidad o era Lizard que logro salvarse de aquella muerte horrible?
- ¡Oh cielos eso fue divertido! – Gritaba una voz juvenil al salir de aquellos escombros.
- ¡Aoi! ¡Cielos, que bueno es ver que estas bien! – Dijo el trepa muros. – Espera. ¿Dijiste "divertido"?
- ¡Pues claro! ¡Derrote a mi primer supervillano!
- ¡No solo eso…casi nos matas a todos! ¿¡Dónde esta él ! – Exigió Spiderman.
- ¿Se refiere a este patético supervillano? Aquí esta.
Mientras salía de los escombros, con sus brazos que presentaban algunas heridas pero que parecía no dolerle mucho. Lograba sacar al enemigo que yacía vencido y respirando apenas con algo de esfuerzo. Eso era al menos bueno, ya lo habían derrotado de una vez pero aun así; Spiderman sentía inseguridad con Aoi. Algo andaba mal, él lo sabia solo con mirar como actuaba ahora.
- Creo que lo mate. Eso es bueno. ¿No? – Preguntaba hipócritamente Aoi.
- ¿¡Bueno! ¡Estas muy equivocado! ¡Nosotros los superhéroes no hacemos este tipo de cosas a los malos! – Gritaba Spiderman. – ¡Ellos hacen este tipo de cosas, ya sea para cumplir sus planes o puro placer!
- Espere un momento. ¿Me esta llamando acaso "supervillano"? – Preguntaba de nuevo Aoi pero ahora con una mirada seria.
- Estas…actuando como uno ahora mismo. Lamentablemente.
- …Por algun motivo...me gusta como suena eso. – Respondía Aoi con una sonrisa.
Un silencio duro segundos entonces, pero para ambos duro como minutos. Aoi escucho esa palabra como una especie de acusación pero su entrenador no quiso decirlo. El incómodo silencio entonces fue interrumpido por un respiro de agotamiento, un ruido que venia nada menos que de Lizard que parecía estar recobrándose de tal peligrosa explosión de energía. Pero una persona ya tenía planes para él. Y no iban a ser del todo bueno.
- ¿Sigues vivo? Que raro, pensé que esa explosión te mataría.
- ¡Déjalo Aoi! ¡Necesitamos llevarlo donde SHIELD para que vuelva a ser humano!
- ¿Para que? Un supervillano menos hace bien en esta ciudad. Solo deberían estar los más fuertes, como yo, que merecen una buena pelea con los héroes y demostrar porque son fuertes. – Dijo Aoi mientras sostenía a Lizard. – Sabe Dr. Connors: Siempre sentí curiosidad por algo sobre los reptiles.
- ¿Qué ocurre?
- ¿Es cierto que los reptiles pueden regenerarse? ¿Y que este tal quería un brazo nuevo?
Su sentido arácnido de nuevo se activaba, algo malo estaba a punto de ocurrir. Las palabras de Aoi parecían inducir a algo que quería hacer el muchacho hacia el enemigo pero aun así no podía hacer nada. Un falso movimiento podría acabar con Lizard e incluso al pobre doctor.
- Siempre quise ver como un reptil se regenera. – Dijo mientras miraba directamente a Lizard.
- Por favor…me rindo. Ya no te volveré a molestar. Solo déjame en paz. – Pedía Lizard con lo último que le quedaba de aliento.
- Lo siento, no acepto eso como respuesta.
Y lo peor que pudo haberse imaginado Spiderman ocurrió: Aoi arrancó con mucha fuerza y rapidez el brazo derecho de Lizard; ese mismo que el tanto anhelaba tener. Ahora estaba en el suelo botando mucha sangre al igual que Lizard solo que gritaba de tanto dolor hasta desmayarse por la falta de sangre.
Mientras que Aoi solo lo veía como si esperara a que saliera otro brazo. Como un niño esperando a ver un truco de magia pero sin obtener un resultado.
- Que aburrido, por eso nunca me gusta la clase de bilogía. – Dijo Aoi.
- ¡Esto ha llegado muy lejos! ¡Tengo que salir de aquí con él!
En un instante, Spiderman uso su telaraña para atrapar el cuerpo de su enemigo y con gran fuerza lo tomo para sostenerlo y escapar. Sorprendiendo a nuestro protagonista y molestándolo por haber sido interrumpido. Con lo más rápido que podía ir, Spiderman escalaba por las paredes y tubos hasta llegar de nuevo a las vías del tren. Pensó que ya estaría a salvo pero esa esperanza duro segundos con la llegada veloz de Aoi que se le apareció con una sonrisa psicópata que solo era ocultada solo con la máscara del traje. No había tiempo para pelear contra él. Tenia que escapar a un lugar seguro y dejar al , que parecía estar volviéndose humano, fuera de la acción.
Empezó a volar de telaraña a telaraña pero su sentido arácnido le advertía cada segundo que su nuevo enemigo estaba persiguiéndolo y lanzándole rayos que por poco le daban. Felizmente había llegado a una estación de tren y como había ordenado a los agentes de SHIELD, no había ningún civil que podría resultar herido.
Las luces de la estación empezaron a tintinear rápidamente; seguido del sentido arácnido. En cuanto dio la vuelta para ver que pasaba, encontró a Aoi de pie, cargando energía a través de la energía eléctrica que se encontraba encendida entonces. Mientras más de esa energía acumulaba, igual lo hacia el sentido arácnido del trepa muros. Y por lo que parecía, el tiempo ya se le estaba acabando para el entrenador.
Con algo de esfuerzo, Spiderman lanzo al hacia la salida del a estación y con suma agilidad dio un súper salto hacia fuera mientras trataba de salir de una muerte segura.
Su energía ya se estaba acabando, ya no podía seguir peleando, necesitaba descansar pero contra Aoi parecía que nunca terminaría. Dio un fuerte respiro mientras volaba por los aires ya de la superficie pero entonces sintió algo quemándose en su espalda; era ese mismo rayo que dio Taisuke cuando peleo contra Lizard. ¿Acaso iba a morir? ¿Dejar todo lo que había logrado como héroe en vano?
Así no era él, siempre luchaba hasta el final y dar lo mejor de él. Con lo poco que tenia de energía esquivo el rayo pero ya no podía más y cayó al suelo derrotado.
El rayo fue tan poderoso que destruyo gran parte de la entrada a la estación del tren y de la superficie del suelo e incluso un piso de un edificio que se encontraba cerca. La gente que se encontraba entonces ahí siendo apartada por la policía y algunos agentes de SHIELD se había asustado ante tal poderoso ataque y se escondía en algún refugio pero sin dejar de ver que ocurría.
Pero entre todos esos nuevos escombros, Spiderman logro mantenerse a salvo pero aun así ya estaba herido. Su espalda ahora sumada a las heridas anteriores hizo que sintiera lo que era dolor después de un buen tiempo. Intento mantenerse de pie mientras se apoyaba con los postes destruidos pero en cuanto se puso de pie casi se cae al ver nada menos que a su "estudiante" mirándolo, acechándolo como un animal a su presa que ya esta a punto de morir.
- Parece que ya no se ve tan fuerte ahora, Sr. Spiderman.
- ¡Maldición Azul! ¡Reacciona! ¿¡Que te esta pasando! ¡Tú no eres así! ¡Recuerda quien eres: un superhéroe! – Pedía Spiderman.
Esa última palabra dio un eco dentro de su cabeza. Empezó a sentir un gran peso entonces por su mente al igual que sus ojos. Aoi miraba a la gente y estos le devolvían una mirada de miedo y horrorizados.
Él no quería que lo miraran así, como una especie de monstruo; quería que lo admiraran y respetaran como el gran héroe que se había prometido así mismo volverse. Repentinamente parecía que volvía a ser el mismo de antes pero se había caído desmayado y vencido. Sus ojos finalmente empezaron a cerrarse mientras solo escuchaba la voz de su ídolo llamándolo.
Abrió los ojos lentamente y sintió una poderosa luz cayéndolo encima. ¿Dónde estaba ahora?
Estaba echado ahora en una cama, en una habitación blanca con una ventana abierta que daba un aire refrescante. Vio sus manos que estaban con vendas y ya sin su traje de superhéroe. Las heridas aun le dolían algo las heridas que tenia pero ahora se preguntaba varias cosas. "¿Qué hago aquí? ¿Por qué tengo estas heridas? ¿Dónde están los demás?"
Fue cuando sus preguntas fueron interrumpidas con el sonido de una puerta abrirse y ver que alguien entraba. Era nada menos que Nick Fury, el líder de todo SHIELD que lo miro con una sonrisa de satisfacción al verlo despierto.
- Ya despertaste. Me alegro, nos tenías a todos preocupados.
- ¿Qué paso? – Pregunto Ikeda. - ¿Dónde están el Sr. Spiderman? ¿Lightspeed y Zero G? ¿Y que hago aquí? ¿Qué es este lugar?
- Una pregunta a la vez, muchacho. Primero: Estas en el hospital de la base de SHIELD, descuida, las heridas sanaran en unos días por lo que tienes que mantenerte aquí descansando.
- ¿Y los demás?
- Spiderman esta descansando en otra habitación al igual que tu compañero. Cielos, nunca lo vi con tantas heridas a él y a ustedes. – Dijo Nick en cuanto encendió un puro. ¿Recuerdas algo de lo que paso ahí abajo?
- La verdad…no recuerdo nada. Solo recuerdo que el Sr. Spiderman, Zero G y yo estábamos peleando contra Lizard y…todo oscureció.
- Ya veo…no te preocupes por él , esta ya en otro hospital siendo atendido y pronto volverá con su hijo. – Respondió Nick mientras apagaba ya el puro. – Ahora si me disculpas, tengo que atender otros asuntos importantes. Más bien, prepárate porque hay varias personas que vienen a visitarte.
- ¿Varias personas? – Preguntaba un confundido Aoi.
Al salir Fury de la puerta, otro hombre entraba a la sala. Esta vez era de la edad de Aoi y al verlo; Taisuke sintió como un insulto su presencia, ver que su rival había entrado para verlo como estaba era como una burla. Ben, sin embargo, sonreía para no contener la burla al verlo ahí.
- Vaya, mira que tenemos aquí. – Dijo Ben al sentarse en una silla.
- Cierra la boca. De seguro viniste a burlarte de mí.
- Bueno sí, un poco. Vine a ver como estabas después de todo lo que paso. Cielos viejo, ustedes hicieron mucho escándalo con lo que ocurrió en la estación de tren.
- ¿Qué puedo decir? Solo peleamos contra los mejores malos. – Decía Aoi con algo de orgullo.
- Como digas. Vengo por parte de mi equipo ya que ellos también querían saber como estabas.
- Genial, aunque creo que no los conozca mucho.
- Créeme, son un dolor de cabeza. No me dejan hacer el trabajo de superhéroe, es más, preferiría trabajar con mi prima y eso que es fastidiosa. Oh bueno, me tengo que ir. Otras personas te esperan. Por cierto, ponte esto. – Dijo Ben al lanzarle la máscara de Aoi a Taisuke.
- ¿Y el traje?
- Lo están reparando, por mientras la máscara ya esta lista y será mejor que te la pongas si quieres mantener tu identidad en secreto.
- Gracias. Por cierto. ¿Entre esas personas esta Lightspeed? – Dijo con provocación.
- …No responderé a esa pregunta. – Respondió al final Ben.
La puerta entonces se cerró con mucha fuerza para luego ser abierta suavemente por 2 pequeños chicos. Eran Energizer y Mass Master, los hermanos menores de Lightspeed y Zero G. Vistiendo sus trajes amarillo y azul respectivamente se acercaron como niños curiosos al ver a nuestro protagonista.
- ¡Hola Aoi! ¿Te encuentras mejor? – Pregunto la pequeña Energizer.
- Eso creo. No pensé que ustedes vendrían a verme.
- ¿Bromeas? ¿No ver a la persona que salvo a nuestra hermana como el caballero de cuentos de hadas a la princesa? Seguro estas bromeando, amigo. – Dijo Mass Master.
- Ignora al tonto, eres nuestro amigo y nos preocupamos por ti.
- Gracias. Supongo. – Decía confundido Aoi.
- Dicen que la pelea fue muy fuerte y llena de acción. Algo que en realidad, para mí y mi equipo es algo de todos los días. – Dijo con arrogancia Mass Master.
- ¡Jack, deja de ser tan presumido!
- ¿Te llamas Jack? – Pregunto Aoi sorprendido.
- ¡R-rayos! ¡Katie! ¿Qué dijeron nuestros hermanos sobre la "identidad secreta"?
- Oh…se me olvido. – Dijo con una risa la pequeña. – Se me escapo.
- Será mejor irnos. Y no te preocupes Aoi, ya solo quedan 2 personas que están…peleando por verte.
- ¿Peleando? – Preguntó Aoi.
Pero no le dieron respuesta los pequeños mientras se iban. Al cerrar la puerta, se escuchaban gritos de mujeres, 2 para ser precisos. Y parecía que si seguían así, las cosas iban a salir muy mal no solo para ellas, tal vez también para el joven Ikeda.
Sintió entonces como fuertes temblores mientras veía un vaso de agua a su costado como temblaba el liquido o las ventanas que también hacían la misma acción. ¿Quiénes eran esas personas que lo estaban buscando? Se empezaba a preguntar si dicha persona quien estaba pasando por su mente vendría a visitarlo.
La puerta se abrió. Por fin podía ver quien era y, para su alegría, era quien estaba esperando. Aquella chica de cabellos rojizos y ojos azules hermosos que hacían volar a mariposas dentro de su estomago y dejarlo sin habla. Pero había algo raro en ella, se notaba como cansada o como si tuviera un duro encuentro con alguien. ¿Acaso ella fue la que se peleaba con la otra persona desde afuera?
- ¿Escuchaste lo de afuera?
- Pues…algo.
- Ignóralo. ¿Sí? – Pedía ella mientras se acercaba. – ¿Cómo te sientes?
- Estoy mejor, gracias. ¿Qué hay de tu hermano o el ?
- Pues…Zero G esta durmiendo y no e visto todavía a Spiderman pero supongo que esta bien ahora.
Iba a continuar hablando pero entonces, se escuchaba como si alguien estuviera golpeando la puerta con mucha fuerza. Lightspeed se sintió molestada por la interrupción y puso de pie para asegurarlo con el seguro y volver a su sitio. Aoi seguía preguntándose quien tenía tantas ganas de verlo además de ella. No importaba por ahora, quería aprovechar todo el tiempo que tenia ahora mismo, cada minuto y cada segundo.
- En serio ya me esta hartando esa chica. – Dijo molesta Lightspeed.
- Me pregunto quien será.
- ¿Acaso la conoces? – Pregunto con cierta amenaza ella.
- N-no…creo.
Los golpes parecían incrementar la fuerza. Lightspeed ya no podía soportar más y junto una mesa para bloquear la puerta y de paso, también la silla. Aun así, los golpes seguían aumentando al igual que la fuerza, era tanta que incluso la puerta dejaba rastros de duros golpes y que estaba a punto de romperse y botando las cosas que servían como bloqueo.
- ¡C-cuanta fuerza! – Exclamaba Aoi.
- ¡Diablos!
Y entonces pasó: Hubo un cierto silencio y después, un fuerte golpe que destruyo la puerta y arrojo las demás cosas a lado a una pared y golpeándola con la pared. Los miembros del equipo se asustaron ante tal acción que la presión de Aoi había aumentado según lo que indicaba la máquina conectada a su brazo. Pero en un momento pudo volver a la normalidad en cuanto escucho unos pasos hasta que se detuvieron y pudo ver quien era esa persona.
Era una chica alta, casi igual que Lightspeed por tamaño y edad, aunque algo mayor. De cabello y ojos marrones junto con unos lentes que la hacían ver bien pero con un rostro de mujer que siempre obtenía lo que quería. Llevaba además de eso unos guantes de color rojo con algo de naranja al igual que su camisa y pantalones.
Al ver a Aoi, aquella chica no hizo más que sonreírle como una gran victoria. Mientras que a Lightspeed la veía con cierto celo o incomodidad.
- ¡Al fin te encuentro! – Dijo en un tono alemán la chica.
- P-perdón pero… ¿Te conozco? – Preguntó Aoi confundido y con miedo. – Tal vez deba de recordar algo.
- ¿¡Acaso ya te olvidaste de mí! ¡Recuerda cuando estabas esperando a Iron Man! – Gritaba emocionada la chica.
Hizo un gran esfuerzo al volver al pasado. Pero no encontraba nada, además claro de que tenía que ver sus programas y jugar sus videojuegos. Hasta que empezó a ver imágenes en su cabeza y sí, ya estaba recordando.
Cuando estaba esperando a Iron Man que estaba creando su nuevo traje; recordó que mientras estaba esperándolo, vio a una chica sosteniendo varias cajas hasta que se tropezó y se había caído. Pero felizmente la había tomado e impidió que se cayera. ¡Era esa chica! ¡No sabia que ella tenía tanta fuerza!
- ¡Es cierto! ¡Ya recordé! – Respondía Aoi – ¿Lograste tomar todas las cajas? Siento mucho no haberte ayudado en llevarlas contigo y…
Antes de que pudiera seguir hablando sintió algo en su espalda, eran los brazos de la chica que lo había abrazado inesperadamente. Taisuke jamás sintió como era ser abrazado por una chica y para ser verdad, era algo reconfortante y calido por parte de esta chica que apenas conoció.
Hasta que empezó a sentir un poco más de fuerza mientras aumentaba los segundos, a tanto que ya no parecía un abrazo normal sino uno de oso. ¿¡Acaso esta chica lo quería matar! ¡Pero si solo la había intentado ayudar!
- ¿Cómo esta mi querido novio? – Decía con cierto orgullo y preocupación la chica mientras lo abrazaba.
- ¿¡N-novio! – Exclamó Lightspeed atónita.
- ¡Así es, niña americana! – Respondió la alemana. – ¡Se nota que no tienes las capacidades para ser una buena novia para un chico tan adorable como él!
- ¿¡Y quien diablos eres para decir eso! – Demandó Lightspeed sonrojada.
- ¡Yo soy Emily Shubert! ¡También conocida como Strongirl! ¡Y si intentas quitármelo te enfrentaras a mi súper fuerza! – Grito la superheroína. – ¿No es cierto, querido?
Al decir aquellas palabras y sin obtener respuesta del suertudo o desafortunado Taisuke, lo abrazo con mucha más fuerza hasta que se escucho que algo se rompía.
Minutos después, afuera de la habitación donde se encontraban los 3, una luz roja arriba de la puerta se encendió y se escuchaba la voz de una enfermera indicando que llevaran al paciente de dicha habitación a la sala de emergencia.
