Disclaimer: La historia es mía, pero los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.


Estaba en la biblioteca cuando escuche una risa cantarina que venia del cubículo de a lado, esa riza ya la había conocido antes, dirigí mi mirada a esa mesa para ver de qué se trataba y fue ahí cuando la reconocí, era la chica hada que se había reído de mi cuando el chico de ojos verdes tiro mi café en sima de mí. Pero que pequeño es el mundo.


Capítulo 6

Tome el libro que estaba buscando y decidí dentarme en una salita; para ver si era el libro que buscaba, donde no había nadie que me interrumpiera o que tratara de averiguar todo sobre mi, era un fastidio ser la chica nueva y peor aun cuando la gente de aquí te quieren medir por los ceros que tienen tu cuenta bancaria. De repente sentí que alguien se sentó junto a mí, pero no quise mirar así que regrese libro, solo que un leve carraspeo me hizo levantar la mirada. Y oh sorpresa estaba el Hada sonriéndome.

- Te interrumpo.

- Pues a decir verdad sip. Espero que con eso se vaya. Seguí pasando las hojas del libro cuando escuche nuevamente el carraspeo. – Sí, que quieres? si no te das cuenta estoy en algo importante. No me gustaba ser grosera pero es mejor que piensen que no soy agradable.

- Vaya sí que Alice tenía razón. Un momento esa voz, era la melodía más dulce y no había cambiado nada. No quería mirarlo, sabía que si lo hacía me perdería en esa laguna de ojos verdes. – Hola me escuchas. Cuando vi sus ojos verdes comprobé que eran los ojos verdes más hermosos del mundo.

- Si… di…dime. O genial Bella deja de parecer retrasada, me reprendí.

- No deberías ser grosera con la gente, sabias. Hay algo que se llama educación.

- Perdón… Quien se creía este, por más hermosos que sean sus ojos, o por mas esplendido que luzca con el uniforme, o como su cabello alborotado. A concéntrate.

- Mi hermana muy amable vino a presentarse y tú la echaste.

- Pues yo no le pedí que viniera. Cerré mi libro, no quería seguir aquí y menos discutir con el Dios Griego, un momento Dios Griego?. Que pasa con migo.

- ¿A dónde vas? Me siguió pero antes de salir el me tomo del brazo, y de repente pensé en esa horrible noche con James. Lo único que pude hacer gritarle que me soltara. – Oye tranquila solo quiero conversar contigo.

- Jamás en tu vida vuelvas a tocarme, entendiste. Le dije con desesperación, no quiera volver a sentirme atrapada e indefensa.

-Está bien. Creo que el comprendió por que solo pude ver en sus ojos COMPASIÓN, eso me molesto mas, no quiero que la gente sienta compasión por mi, Salí corriendo de la Biblioteca y entre al baño más cerca, solo lave mi cara y me vi en el espejo, me vi tan sucia, como si por todo mi cuerpo cruzara un gran mancha, si antes no era atractiva ahora menos, que hombre me querría en su vida, nadie. Voy a estar sola por todo lo que me reste de vida y será mejor que me vaya acostumbrando a ello. Tome mis cosas y fue así mi siguiente clase, literatura, una de mis materias favoritas, entre y ya se encontraba el profesor. Solo tome uno de los asientos de enfrente y retome lo que el profesor estaba diciendo sobre los posibles libros que leeríamos, me dio gusto saber que ya había leído varios.

- Muy bien chicos, dijo el Prof. Ahora a finales de este año hemos pensado ir a Italia para retomar… Un momento este profesor que le pasa como un viaje a Italia, claro sería maravilloso pero es algo exagerado.- Le sucede algo señorita. Creo que no pasó desapercibido mi sorpresa, todos los presentes se me quedaron viendo y yo solo pude sentir el sonrojó de mis mejillas.

- Oh lo siento, si todo bien. El Profesor continuo con la clase, me die cuenta que la mayoría de mis compañeros no se extrañó con el viaje, debe de ser muy común pasa esta clase de niños ricos, si que esta escuela era muy diferente a la de Arizona, por aquí solo ahí derroche de dinero y en la anterior teníamos que hacer algo para recaudar fondos para un pequeño viaje a los alrededores de Arizona, en este ambiente se sentirían muy bien Irina y Tanya.

Así estuvo todo el mes, mis compañeros ya no se atrevían a acercarse a mí, cuando había una clase libre me sentaba en unos de los árboles del jardín para escuchar música, había decidido que yo me pagaría la Universidad, no era justo que esta Phil cargara con migo también, por eso buscaría trabajo y trataría de sacar un beca, tal vez no sería una excelente Universidad pero si una en donde pueda costearla. Después de estar unas semanas puede saber el nombre del Dios Griego, se llamada Edward Cullen, no fue muy difícil ya que era muy popular junto con sus hermanos, Alice Cullen la pequeña hada y Emmett, él era un gran osos, cuando lo vi casi me caigo y eso que estaba sentada, es alto, musculoso pero a pesar de todo es muy dulce.

- Otra vez aquí.

- Si Jacob otra vez aquí. De todos era el único que insistía en hablarle por mas grosera que fuera, incluso creo que le gusta que lo trate así.

- No te cansas.

- No, no me canso y poder irte no me gusta tu compañía. Solo rio

- Si, sigues diciéndolo me lo voy a creer, se recostó en el árbol.

- A en serio pues vete no me gusta que este aquí.

- Tranquila ya me voy solo quiero que sepas que no me voy a dar por vencido, sigo sin comprender porque alejas a la gente. Dio media vuelta y se fue.

Es mejor que no lo sepas, solo faltaban 4 meses y un año para ir a la universidad y olvidarme de todo esto. Odio levantarme por las noches gritando como desesperada, agradezco que las paredes sean muy gruesas para que mi mama o Phil escuchen, odio decirle a mi madre que todo está bien, cuando no lo está, odio mentirle a Charlie sobre que las pesadillas ya pasaron y por ultimo me odio a mi misma por la clase de persona que soy ahora. Una solitaria lágrima se escapó de mis ojos, pero una mano la detuvo.

- Un ángel no debería de llorar. Porque él tenía que interrumpir mis pensamientos, la única persona que me hace odiarme más es él. Mi querido Dios Griego.

- Yo no soy un ángel. Desde el incidente en la biblioteca, no habíamos hablado, y nunca me había vuelto a tocar hasta ahora. Mi celular empezó a sonar, evitando que el continuara. – Si mama … Renne estaba tan histérica que no comprendía que decía. – Mama más despacio no te entiendo. Solo dijo ven a casa. – Esta bien llego en un momento. Ahora que le pasaba.

- Todo bien. De repente me acorde que Edward estaba frente a mí.

- Si todo bien, tengo que irme. Tome mis cosas.

- Te puedo llevar a donde quieras.

- No es necesario.

Salí de ahi y fui corriendo a mi casa, al abrir me encontré a Phil que abrazaba a mi madre, ella estaba llorando.

- Que sucede, mama estas bien.

- Oh Bella ven acá, ella me abrazo. – Soy tan feliz.

- No comprendo que pasa. Me separe de ella para que me contara lo que estaba pasando.

- Phil y Yo tenemos una gran noticia, ambos se abrazaron y se tomaron de las manos. – Bella hija vas a tener un hermanito, estoy embarazada.

Después de esa gran noticia, Phil nos llevó a celebrarlo, y ahora estoy en mi cuarto pensando que voy a tener un hermano, sé que debería de estar muy feliz por ellos, pero por algún motivo que no comprendo no es así. Me siento bacía, tan fría me he vuelto que ya no me importa nada. Sin más me desvestí y me dirigí a la ducha no sin antes tomar al que ahora se ha convertido en mi gran amigo. Ya en la tina lo tome y lo deslice por mi anti brazo, esta era la quinta vez que lo ocupada la primera vez solo fue un pequeño corte, y luego más profundo, mientras mi sangre se deslizaba por todo mi brazo me pregunte por que lo sigo haciendo, pero luego recordé que es lo único que me hace sentir algo, aunque sea solo dolor, pero bueno esto solo dura por un tiempo, luego vuelvo a hacerlo. Solo me tengo a mí. Estoy tan solo, quiero gritar, quiero llorar, quiero sentir algo más que dolor.


Sin palabras.

Un poco Corto, espero hacerlo mejor... :-)