Nota: prometi actualizar mas seguido, algo que no e echo, pero esta bien, ahora en verdad prometo actualizar mas seguido EN VERDAD.
Disclaimer: Los personajes de Alicia en el País de las Maravillas no me pertenecen. Este fic sólo tiene el propósito de entretener, no pretende fines de lucro ni hay violación intencionada del copyright
Me quede parada en la puerta, un tanto abrumada por la situación, sin saber si ir a ver qué pasaba o si lo mejor era quedarse ahí, mirando el oscuro bosque.
Aun no me había quedado muy en claro lo que había pasado realmente. Baje la cabeza y me quede viendo los escalones de madera que estaban bajo mis pies. El silencio volvió a reinar en mi mundo. El frio era totalmente insoportable, mire de nuevo el bosque y sus oscuras intenciones, podía sentirlas, ahora dudaba si fue buena elección haber traído ese hombre a mi casa, pero...era lo mejor, si no lo hubiera echo la culpa me hubiera comido por dentro, como polillas a los muebles.
Mire el cielo, y su gris color, sus nubes blancas, y recordé que llevaba mucho que no lo veía azul de nuevo, aquel azul había desaparecido
Todo era oscuro y gris, todo se estaba apagando de nuevo, la noche se acercaba muy lentamente. Me voltee y vi la puerta abierta a mi espaldas, esperando que mi padre no saliera de repente y me matara a golpes, como una vez estuvo a punto de hacer.
Mis ojos ya cansados se cerraron con fuerza. Sin abrirlos me di vuelta y me dirigí a dentro de mi casa. Una vez ahí, cerré la puerta y los abrí, estaba en la sala, en mi negra y oscura sala, sin nada que hacer sin más que esperar a mi padre, que ya había tardado mucho.
Sin poder resistirlo me dirigí al cuarto de huéspedes, donde se supone que estaría él.
Camine por el pasillo cuidando no pisar las orillas de mi vestido. Caminaba muy lento, mientras más lento llegara quizás mi padre menos enojado estaría, pero algo izo que de repente me detuviera en seco.
"Tick…Tock…Tick…Tock…Tick...Tock.."
Empezó a oír.
¿de dónde venía ese sonido?. Me quede parada en silencio, sin nada más que ese sonido en mi mente, mirando para izquierda y derecha, preguntándome que era aquello que lo producía, el sonido se disipaba por ambos lados del pasillo, en un momento estaba atrás mío ,y al otro casi al final de él.
Aquel sonio era el mismo que había oído en el pecho de aquel hombre. Pero él no estaba aquí, él estaba en la habitación de huéspedes. Trate de olvidarlo, y seguí caminando, sin prestarle atención.
Cuando estuve parada en la puerta de la habitación, la abrí con temor. Vi a mi padre mirando aquel hombre en la cama.
Su mirada se veía seria, me quede paralizada en la puerta esperando que él me gritara.
-¿Dónde se supone que fue herido?-pregunto mi padre con aire de credibilidad.
-sus manos- le respondí, apenas sin aire, la respuesta salió de mi casi instantáneamente.
Mi padre miro sus manos, y notó que estaban rodeadas de un vendaje que yo le había puesto, este estaba un poco manchado de sangre.
-¿Qué le paso?-dijo mi padre, yo no sabía que decir, no era buena mintiendo.
-supongo que debieron encadenarlo- pude decir.
Mi padre se alejó de la cama un poco, tratando de mirarlo mejor.
-no se ve tan lastimado como tu habías dicho- esto era lo que me temía.
-para mi si está muy mal padre- respondí de nuevo.
Mi padre me miro con el ceño fruncido, el silencio me volvió a matar lentamente, eso era aún más inquietante que sus gritos.
-¡mujeres!- gruño mientras salía por la puerta a mis espaldas, yo me quede cayada, y un poco impresionada, él no se había molestado, aun mejor, no me había matado.
-¿entonces que aremos con él?- dije mientras asomaba por la puerta
-¿Qué más podemos hacer?... a esperar a que despierte y luego se ira-
Era un principio, al menos, estaría segura de que aquel hombre descansaría un momento, o estaría en paz por al menos algunos días antes de que despertase.
Me quede de nuevo sola en el cuarto, con aquel hombre dormido. Recordé lo que había pasado hace unos momentos, ¿de dónde había venido ese tal Tick Tack?.
Fuera lo que haya sido, ya no tenía importancia.
:::::
Todo me daba vueltas, sentí un gran dolor en todo mi cuerpo
Abrí mis ojos sintiendo que ardían, todo estaba borroso. Parpadee varias veces tratando de mejorar mi visibilidad.
Vi a una mujer de vestido negro, y piel blanca, era hermosa.
-Alicia…- dije con ilusión.
¿Era ella?, si, si lo era, era igual a ella, tenía que ser mi Alicia…
-Alicia...Alicia...Alicia...Alicia-
Alicia se acercó a mí. Estaba en un extraño lugar muy oscuro, un poco de luz entraba por la ventana, no lograba distinguir bien lo que veía, todo estaba medio borroso, y un poco confuso. Sentí que mis manos ardían y dolían mucho, no recordaba porque estaba aquí.
No estaba muy seguro de donde estaba, pero al menos recordaba mi nombre. Enseguida sentí algo que me faltaba, sentí mi cabeza muy ligera… ¿y mi sombrerero? ¿Lo había perdido?
¿Por qué me dolían tanto los brazos? ¿Por qué el perfume de Alicia es diferente?
-¿señor?- dijo Alicia.
Su vos era diferente, estaba cambiada, su cabello…era negro, no. No, esa no podía ser Alicia…o quizás, era de nuevo la locura.
