Capitulo 12
-En un restaurante-
Finn: Tengo mucha sed, necesito un jugo gigante
Rachel: - mirando el menú- eso es porque caminaste con todas las maletas.
Finn: Puede ser. Alguien tenía que llevarlas. Ese día cuando Kurt se desmayo, desde ahí Rach, todo ha sido tristeza.
Rachel: Ay no me lo recuerdes, nos asustamos tanto.
Finn: Si -mirándola atento-
Rachel: ¿Qué pasa?
Finn: Estas hermosa – sonríe-
Rachel: -lanza una carcajada-
Finn: Es en serio. Me encanta pasar tiempo contigo ¿sabías?
Rachel:- tomando su mano- Créeme que a mí me encanta mucho más.
Finn: - se levanta un poco y la besa-
Finn: Ahora que no hay boda en Hawái, pensaba en organizar otro viaje para Kurt y Blaine, me refiero a que tenemos el rembolso.
Rachel: Pero tú sabes que Kurt no se va casar en otro lugar.
Finn: Lo sé, pero es para que se casen, sino para que pasemos un rato distinto ¿no crees?
Rachel: tienes razón ¿Y a donde seria?
Finn: Que te parece un fin de semana en Las Vegas.
Rachel: Mi corazón Finn por dios. ¿Tú crees que les guste la idea a los demás?
Finn: Claro que si amor.
Rachel: Aunque tenía muchas ganas de ir a Hawái
Finn: Yo también. Oye y¿ porque no te sientas en esta silla?. – indicando una –
Rachel: - se cambia de silla- Ya aquí estoy.
Finn: -abrazándola- Pero sabes, tenemos varias vidas para ir a Hawái ¿no crees?
Rachel: eres un tonto – se ríe-
Terminaron de almorzar, salieron del restaurante abrazados para luego caminar largas horas. Fueron de compras en busca de algún regalo especial para Kurt. Iban de la mano por las calles de Manhattan, completamente emocionados, sin remordimientos y por sobre todo tranquilos. Finn cargaba las bolsas con las compras de su novia, mientras ella seguía entusiasmada de tienda en tienda. Entraron a una chocolatería, para buscar los dulces de leche favoritos de Hummel. Al andar un poco dentro del lugar, ven a Tina, Mercedes y Quinn.
Finn: Mira las chicas están en el mostrador.
Rachel: -echa un vistazo- Si ahí están, vamos.
Finn: Voy a asustar a Mercedes.
Camina muy despacio llegando hasta el mostrador y jala el bolso de Mercedes. Ella reacciona pegándole en un brazo muy fuerte. Las chicas se echan a reír cuando se percatan que es Hudson.
Finn: ¡Eso dolió! – acariciando su brazo-
Mercedes: - suspiro- ¡Me asuste!
Quinn: ¡El humor diferente de Finn Hudson!
Finn: -irónico- ¿te conozco?
Quinn: - lo mira desafiante- No lo suficiente.
Rachel: ¿Qué compraron? – sonriente-
Tina: algunos bombones para Kurt, aun sigue triste.
Finn: nosotros entramos para lo mismo – recogiendo sus bolsas-
Quinn: Hasta que se acordaron de él.
Rachel: ¿tuviste un mal día o qué?- tomando su brazo-
Quinn: No, es solo que… olvídalo.
Mercedes: ¿Compraron?- nerviosa-
Rachel: Si, iré a pagar.
Cuando Rachel fue a la caja, vio aquella tarotista que con la cual alguna vez hablo sobre su conflicto con Finn. Estaba a su lado comprando, se entablo una conversación, ya que se reconocieron de inmediato.
Quinn: Rachel se puso a hablar con alguien ¿no?
Tina: Al parecer. ¿Vamos a caminar o tomamos taxi?
Mercedes: Pero. ¿Hay tiempo para caminar?
Finn: Son las 7 – mirando su reloj-
Quinn: Perfecto tomemos un taxi.
Rachel: Perdón la demora. ¿Nos vamos?
Blaine llego al departamento de Kurt antes que los demás. Santana estaba acompañando a su amigo ya hace varios días.
Blaine:- abriendo la puerta- Hola San.
Santana: Hola rulos
Blaine: ¿Qué haces?- sorprendido-
Santana: Solo estaba limpiando un poco.
Blaine: Hey! No te preocupes por eso. Yo puedo hacerlo.
Santana: No hay problema, Kurt no está de ánimo, además no es mucho.
Blaine: Gracias.- sonríe-
Santana: Ve a verlo, estaba dormido pero quizás ahora no.
Blaine se acerca a la habitación y ve que Kurt sigue dormido solo entro para darle un beso, no quiso despertarlo. De vuelta a la sala aprovecho ese momento para conversar con Santana con respecto a la boda que se había cancelado por el mal clima, lamentablemente los vuelos ha Hawái estaban cancelados hasta nuevo aviso. Ha sido un momento complicado para Kurt porque él estaba muy emocionado y organizo esto hace varios meses, todo se había derrumbado con una sola llamada. Su ceremonia de ensueño lo más probable es que no se realice. El grupo de amigos tenía un solo objetivo; subirle el ánimo al derrotado Hummel. Habían pasado cuatro días exactamente, y todo oficialmente suspendido. Por otra parte, Quinn estaba enojada porque Rachel y Finn no se aparecieron durante estos días. Por lo mismo su malestar al verlos en chocolatería, Rachel es su amiga incondicional y se sentía muy feliz de que este con el hombre correcto, pero no podían olvidar que alrededor de ellos existe más personas que los necesita.
-Llegando al edificio-
Rachel: Te voy ayudar con las bolsas mi amor, pero todo a cambio de un beso.
Finn suelta las bolsas y toma a su chica de la cintura, se dan un beso que parecía interminable ante la mirada de las niñas que no pronunciaron palabra y subieron en silencio por las escaleras.
Finn: ¿Qué les pasa?- habla bajito
Rachel: No lo sé – confundida-
Finn: Les molestara que estemos juntos.
Rachel: - se detiene- ¿quizás estamos haciendo las cosas mal?
Suena la blackberry de Mercedes. Los demás entraron al departamento. Kurt ya había despertado y se alegro tanto de ver a su hermano que no se despego de su lado por un buen rato. Hicieron una cena improvisada, ya que todos estaban juntos nuevamente.
Blaine: Mi amor ¿Dónde está el sartén? – colocando un delantal-
Kurt: Bajo el mueble marrón.
Quinn: te voy ayudar Blaine.
Santana: Hare algunos aperitivos.
Finn: Eso me gusto San.
Rachel: ¿Y Mercedes?
Quinn: Esta afuera aun.
Tina: - abre la puerta- No, no está.
Rachel: Traía los regalos para Kurt.
Kurt:¿regalos?
Quinn: - sorprendida- Esperen ¿Dónde está entonces?
Tina: No creo que le haya pasado algo.
Blaine: Si esta raro, porque no la llaman.
Finn: -toma su iphone y le marca - No contesta.
Rachel: Ya me asuste.
Quinn sale del departamento, seguida por Kurt para ver si la encontraban. Bajando las escaleras lo más rápido posible. Santana y Finn avanzan también.
Finn: ¿aun no está bueno el maldito ascensor?
Santana: Avanza Hudson, avanza.
Escuchan un grito de más abajo.
Quinn: ¡Mercedes! – desesperada-
Kurt: Oh por dios.
Finn: - muy agitado- ¡No la muevan!
Santana: - la toma- Tiene pulso.
Kurt: Pero no reacciona, llamen, llamen al 911
Quinn toma la blackberry de Mercedes y se da cuenta que la última llamada fue de Sam, la desconcertó un poco pero llamo lo más rápido posible al 911.
-Horas después-
Sam: ¿Cómo esta?
Rachel: Bien, pero ni te imaginas el susto.
Sam: Si de pronto me dejo de hablar...
Quinn: Claro si se desmayo.
Finn: Lo importante es que está bien.
Puck: Cuando Santana me llamo, me asuste, trate de llegar lo más rápido posible.
Tina: Y llegaste para la cena.
Mercedes despierta, y ve que todos están alrededor de ella y dice - ¿Estoy en mi velorio o qué?- Se ríen muy aliviados, su comentario significa que esta mejor. Se dirigen a la sala para cenar, Mercedes toma la mano de Rachel.
Mercedes: Tienes que tener cuidado.
Rachel: - cerró la puerta - ¿Por qué?
Mercedes: Porque al parecer no todo será tan fácil
Rachel: No te entiendo.
Mercedes: Cuando yo me desmaye, vi a la tarotista esa con la que te encontraste en la chocolatería.
Rachel: ¿Cómo sabes que es la tarotista?
Mercedes: Ella me lo dijo, nos siguió hasta acá, porque cree que a pesar de que ustedes debían encontrarse no pueden juntos.
Rachel: Esa mujer te ataco ¿verdad? , yo no voy a permitir que te haga daño...
Mercedes: No, no es eso. Tienes que entender que las cosas se repiten, pero está en ti, que no sean así.
Rachel: ¿Todo tiene que ser tan difícil siempre?
Mercedes: No lo sé, estoy confundida.
Ya en la mesa, en un ambiente muy agradable, Finn pide la palabra.
Finn: Ahora que estamos todos, quiero hacer una propuesta.
Kurt:- con un vaso en la mano, mirando al resto-
Finn: Porque no nos vamos a Las Vegas este fin de semana
Quinn: ¿Para qué?
Finn: Para distraernos
Kurt: No quiero ir a ningún lado, lo siento, vayan ustedes.
Blaine: Me parece que no es el momento Finn
Rachel: Pero es una buena idea, asi nos olvidamos de tanto problema.
Santana: Yo estoy de acuerdo con Rachel, quizás nos haría bien, pasar un rato distinto..
Finn: - algo molesto- Gracias Santana por entender lo que quise decir- le sonríe-
Quinn: - golpea la mesa- y tú qué crees Finn, que puedes llegar aquí, hablando de viajes, ni en cuatro días te olvidaste de tu hermano.
Finn: Hasta que explotaste, podrías habérmelo dicho antes para ahorrarnos esta discusión no crees.
Rachel: Pero como que se olvido de Kurt, eso no es verdad.
Quinn: No quiero hablar con ustedes, si quieren vayan a su viaje y tapen el sol un dedo pero yo no quiero mas – se levantan de la mesa-
Kurt: ¡Tranquila, no te vayas!
Finn se para de la mesa, muy enojado, y camina hacia la cocina para respirar hondo y no discutir con nadie. Sus vidas cambiaran de rumbo, desde ahora.
