Ok, esta idea... no me convence, pero bueno *se encoge de hombros* dejen review! :D


8. De abrazos y berrinches

Soltó un leve quejido al sentir como su novio lo rodeaba con los brazos, no porque le doliese o algo por el estilo, sino porque aquel ya era el décimo-noveno abrazo que el prodigio le estaba dando y con ello había roto su récord y por mucho. Y no era algo por lo que Gakuto se emocionase por festejar.

-Yuushi, dime que diablos te pasa hoy –reclamó por fin el acróbata al recibir el abrazo número veinte.

Yuushi sin embargo solo sonrió, encogiéndose de hombros y siguiendo su camino, el cual lo llevó de vuelta a su oficina. Gakuto lo siguió con la mirada y el ceño fruncido, preguntándose que mosco le había picado esta vez a su condenado novio. Al no saber que opinar, simplemente se volvió otra vez a su propio trabajo, cuando en ese momento volvió a salir Yuushi de su oficina y se le acercó sospechosamente, solo que en esta oportunidad el acróbata se lució dando un salto lo más lejos que pudo del prodigio, exigiendo nuevamente una explicación.

Yuushi sonrió de lado, replicando que no pasaba nada y lo jaló hacia él para volver a abrazarlo.

-¡YUUSHI YAA! ¿CÓMO ME VAS A DECIR QUE NO PASA NADA SI NO PARAS DE ABRZARME?

Para exasperación de Gakuto, Yuushi rompió a reír, abrazándolo aún más fuerte.

-Me vas a decir o no –farfulló Gakuto ya más calmado y Yuushi le plantó un beso en la mejilla.

-Bueno, sucede que gané la apuesta con Shishido –rió y Gakuto lo miró atónito-. Resulta que él apostó a que me gritarías al décimo abrazo.

Luego de eso Gakuto se encerró en su habitación y juró que no saldría hasta el día siguiente. Sin embargo sus planes se vieron frustrados a causa del hambre y Yuushi accedió a prepararle su comida favorita como compensación.