10. Nuevamente de cascos

Sonrió, aceptando el vaso que le era extendido por la guapa chica que andaba atendiendo en el puesto de bebidas que quedaba junto a la rampa más grande. Le dio las gracias a la chica y luego un sorbo lento y tranquilo a su cerveza fría, conversándole a la vendedora. El ambiente estaba tranquilo y era un día perfecto para celebrar la competencia anual de patinaje del distrito en el que vivían.

En algún momento, la chica alzó la mano para tomar entre sus dedos un mechón azul y se rió. Yuushi rió también, de manera muy coqueta, aunque su sonrisa desapareció al sentir un escalofrío recorrerle la espina dorsal y un mal presentimiento se apoderó de él. Un segundo después, un casco se estrelló contra el suelo, con la clara intención de darle a él.

Yuushi agradeció al cielo la mala puntería de su novio.

-¡Ahí tienes tu jodido casco! –gritó un Gakuto molesto desde la rampa.