12. De tareas y bibliotecarias

-Ya no más, estoy harto!

Automáticamente fue mandado a callar.

Yuushi alzó la mirada y luego suspiró, dejando de lado su novela romántica. Se puso de pie y avanzó hasta donde estaba sentado su novio, tomando asiento a su lado y pasándole un brazo por los hombros.

-Shht, cerecita, una más y no dudo que la amargada de la bibliotecaria no desperdiciará su oportunidad para echarnos.

-Y a mí qué –bufó Gakuto, sin embargo ya en voz más baja-. Me paso la historia por las...

Yuushi se apresuró a callarlo al notar la mirada amenazadora que le lanzaba la mencionada bibliotecaria.

-Vamos, mejor termina tu análisis para irnos de una vez por todas –lo "animó", sintiéndose algo nervioso.

Gakuto quiso protestar a gritos, pero no pudo, dado que Yuushi se percaró de ello a tiempo y lo besó, a sabiendas de que la bibliotecaria los estaba mirando. Sintió que Gakuto lo tomaba por la nuca y buscaba profundizar aquel beso apresurado. Él sin embargo se separó, sonriéndole a la mueca ofendida de Gakuto.

-Seguiremos en casa –rió el prodigio y comenzó a recoger sus cosas-. ...cuando termines tu trabajo.