By: megan-maidie-chan
Sumary: ¿Qué pasaría si una mujer se interpone entre dos hermanos? Y más aún cuando ellos se enamoran de la misma persona, ¿Y si es su hermanastra? Tal vez muchas cosas. Porque desde una mirada nace el amor, de un abrazo la emoción y de un beso la pasión. ¿No es así? Quizás.
Parejas: Itachi x Sakura x Sasuke. (Quiero aclarar que dentro de la historia aparecerán más personajes y quizás un nuevo amor para la protagonista.
NA: la historia se centra desde el punto de vista de Sakura, todo lo relatara a su manera de ver los acontecimientos, y algunas interferencias por parte de un nuevo personaje más adelante.
Au (universo alternativo) un poco de ocC en los personajes.
Personajes:
Sakura
Sasuke
Itachi
Fugaku
Mikoto
Yugao Uzuki
(Este personaje interpretara la madre de Sakura)
Kakashi Hatake
(Interpretará al padre de Sakura)
Gaara
Neji
Ino
Shikamaru
Kiba
Hinata
Naruto
Pein
Konan
Sasori
Y otros más que se desarrollaran más adelante, según avance la historia yo se los haré comunicar.
Disclaimer: Naruto no me pertenece es de Masashi Kishimoto-sama, pero los argumentos sí.
' HERMANASTROS.:'
Capitulo 3: "¿El día de joder a Sakura?"
-Sakura Haruno—le respondí.- ¿Y tú?—pregunté refiriéndome a su nombre.
-Gaara—contestó con simpleza. Y asentí agradecida de haber encontrado a una persona así. Fijé mi atención en el maestro que entraba, portaba su uniforme pulcramente limpio y una pequeña maleta donde seguramente cargaba con un par de libros referentes a la materia.
-Hoy se incorporara una nueva estudiante, por favor—habló fuertemente para que todos le prestaran atención. Levanté la mano y miré disimuladamente a Gaara que sonrió con sinceridad.
-Sakura, Haruno Sakura—dije quedito, la mayoría arqueaba la ceja y me mirada sin descaro.
-Muy bien señorita Haruno. Siéntese y ponga toda la atención necesaria, mi curso es muy simple si se le ve por el lado positivo. De usted dependerá—dijo dándose media vuelta y anotar unas formulas en el pizarrón.-Binomio de newton, nuestro nuevo tema—y prosiguió con su monólogo de una hora, donde nos explico los pasos a seguir para evitar los errores que como buen estudiante tiene.
-¿Tienes sueño?—inquirí en voz baja, atrayendo la atención de mi acompañante. Este estaba más dormido que despierto y no prestaba la más mínima atención hacia la clase.
-Bueno… algo, mi padre estuvo tomando la noche pasada y cuando bebe suele ser muy… no encuentro la palabra para describirlo pero es un antónimo de quieto—dijo malhumorado y con un bostezo.
-Creo que ya te entendí—reí por su comentario, el me miró detenidamente por unos segundos para después intercalar la mirada hacia el frente, tratando de disimular cierta pena.-Aunque creo que la paciencia es tu fuerte ¿No es así?—pregunte, el hizo una mueca irónica.
-¡Mas de la que te imaginas! Te recomiendo que no la tientes demasiado, o de lo contrario créeme que será contraproducente—imitando una voz maligna tratando de asustarme.
-Muy bien, seré de ahora en adelante muy precavida—insinué lentamente, a él le brillaron los ojos y definitivamente mis ideas se disiparon.
El sonido de la chicharra atrajo nuestra atención, el maestro que se despedía y dejaba la tarea anotada en el pizarrón. La anoté y guarde mi libreta, busque con la mirada a Gaara y lo encontré recargado en la puerta con una pose que lograr desencajar mi boca por unos segundos. Me di unas cachetadas mentalmente por pensar semejante perversidad. Jamás me había destacado por ver como vestían los hombres, pero con él, no había podido evitarlo. Su pose era sexy.
-Creo que tu día no es como lo esperabas… mala suerte, el karma está haciendo justicia—inquirió burlonamente, le mire confundida por su comentario. Sonrió ampliamente al ver mi confusión.
-¿Perdón?—hablé una vez que estuve a su lado, traté de mirar sus ojos pero el se escabullo rápidamente y salió hacia el pasillo abarrotado de gente, donde varios estudiantes iban y venían.
-¿De dónde eres?—habló después de un silencio sepulcral que habíamos mantenido hasta que llegamos a los casilleros. Introduje la contraseña y acomode mi libreta y le mire.
-Arizona—le respondí. Acomodé en mi mochila dos libretas más que serian de las siguientes materias.
-¿Americana? Genial. Dime ¿Cómo es la población? Enserio ¿Es cómo la describen? Muy alocada, desenfrenada y pues ya sabes—preguntó curioso, introduciéndose a mi casillero y echar una hojeada, para después mirarme esperando una respuesta.
-Bueno, en lo personal me gusta Arizona, es una zona algo… ¡alocada! Tal vez un poco, pero es muy bonita. Sus días son soleados y calurosos y los inviernos suelen ser algo suaves—describí a grandes rasgos personales de lo que me parecía mi ciudad natal.
-Venga, estas orgullosa de tu ciudad, aunque en lo personal, no se me hace la gran cosa. Solo una típica ciudad más de Estados Unidos donde la democracia es injusta—acotó con el ceño fruncido, por lo que atrajo mi atención.
-¿Por qué lo dices? No has vivido ahí, creo que tu eres el que tiene malos ideales—pregunte y afirme mi respuesta. El solo negó repetidas veces.
-Como sea… ¿Dime cuantos años tienes?—pregunto nuevamente ignorando mi pregunta. Enarque una ceja, él tipo me ignoraba olímpicamente aunque ya no era muy extraño. Lo había hecho varias veces en un mismo día.
-15 años, ¿Tu? ¿Me responderás o la ignoraras como las anteriores?—pregunte señalándolo con un dedo, haciendo una mueca de enfado.
-Tienes suerte, tengo 13 años—admitiendo entre risas. Le mire por unos segundos tratando de asimilar su respuesta. Vale, el chico estaba delgaducho pero no estaba tan jodido. ¿Había dicho 13? ¿Enserio?
-¿Qué?—hablé exaltada, él me miro con burla, por lo que intuí que estaba bromeando de nuevo.- Muy gracioso—dije, cerrando el casillero y viendo mi lista de horarios.
-¿Por qué? En realidad no te he engañado, esa es mi edad—repitió ahora afirmando su respuesta, que me resultaba inverosímil.
-No juegues, no te voy a creer que tiene 13 años. Tu no lo aparentas—dije viendo los números que habían en las respectivas puertas de los salones.
-¿Es un rasgo típico de los americanos verdad? ¡Niña despierta!, estas en Tokio. Una ciudad que brilla por sus estudiantes—dijo alzando la voz, logrando atraer varias miradas curiosas, como si fuéramos objetos de museo.
-¡Oye! Basta. Enséñame una identificación, de lo contrario jamás te creeré semejante disparate—el rió, más sin embargo saco una pequeña tarjeta, me la tendió y la cogí para revisarla. Él estaba en lo cierto, tenia 13 años recién cumplidos. Azorada le regrese la tarjeta y dirigí mi vista hacia otro punto que no fuera a Gaara, porque me miraba con burla.
-Hahahaha… me debes unas disculpas. La estoy esperando sa-ku-ra—siseo en mi oído, logrando sonrojarme por su cercanía.
-Dis…cul…pa…me—susurré lentamente, en ningún momento lo mire. Porque quizá si lo hacia mi rubor incrementaría, aun grado incapaz de detenerlo.
-Muy bien. ¿Salón 21?—preguntó omitiendo lo de hace unos segundos, asentí y me guio hasta él.
-¿Misma clase?—pregunté, sonrió burlona.
-Claro, un poco tortuoso pero te acostumbraras—dijo, mientras saludaba a varias chicas que pasaban a su lado.
OOoOoOoOoOoO
Después de clases (Receso)
-¿Emparedado de mermelada? O ¿Lo prefieres de cajeta? En lo personal la cajeta es mi favorita, pero claro hay gustos muy variados—habló Gaara describiendo los tipos de emparedados que había en el menú, seguí contemplando varios de los menús que colgaban de las paredes.
-El de mermelada puede ser una opción, quizá un jugo de naranja puede ser el complemento casi perfecto—dije divisando los jugos. El sonrió abiertamente.
-Gustos extrovertidos, quizá se deba a tu cabello. Aunque haces la diferencia—dijo mirándome, asentí cabizbaja.-Muy bien, por ser tu primer día dejare que pidas el desayuno hoy, así que apresúrate mi estómago reclama ser atendido—enarque una ceja, había demasiada gente, los chicos se aglomeraban y no dejaban pasar.
-Esto debe ser una broma, jamás saldré de ahí—susurré, el chasqueo la lengua inconforme.
-Lo hubiera pedido yo, pero tú me distrajiste y ahora esto es tú culpa—dijo limpiándose las manos y dejando que la culpa recayese en mí.
-¿Bromeas? Esto no es bueno, nos quedaremos sin desayunar—dije mirando el gentío. Él solo miro a todos lados haciéndose el desentendido.- ¡Genial! Tratare de conseguirla más no prometo nada—dije dirigiéndome hacia la muchedumbre.
15 minutos después
-Demonios, esto es imposible—susurré, habían transcurrido más de 15 minutos en los cuales me había visto casi asfixiada y probablemente golpeada. Mi piel pálida era propensa a los golpes, se me hacían moretones que demoraban en borrarse por completo, pasaban de varias tonalidades y hasta después de 2 semanas desaparecían. ¡Genial! Suficiente con el hecho de no desayunar, como para sumarle mi delicada y estúpida piel.
-No cabe duda que eres un poco torpe, y con eso de torpe me refiero a "BASTANTE", mira que no puedes siquiera sacar un desayuno. Fíjate y aprende—había aparecido Gaara aun lado de mí y ahora me instruía. Vi como deliberadamente se abría paso de entre el género femenino sonriéndoles y dirigiéndoles miradas furtivas que dejaban descolocadas a más de una, y no faltaba decir que los chicos le miraban con cierto "fastidio" y era poco decir. En menos de 5 minutos, el ya estaba de regreso y con las dos charolas de comida.
-Eso es hacer trampa—dije acusadoramente, mientras el se mofaba de mí en mis narices. Era bastante irritante.
-¿Enserio? Me da igual, de todas maneras aunque parezca de 13, las chicas me prefieren—dijo, mientras me daba la bandeja con mi emparedado y jugo de naranja. Caminamos hacia las mesas, había uno que otro lugar vacio.
-¿Sakura?—escuche una voz detrás de mí. Me giré y logre ver a Itachi junto con otro chico, le mire con sorpresa.
-Itachi—fue lo único que logre decir. Sentía varias miradas sobre mi espalda y no eran nada gentiles y que podría imaginar de donde provenían. El aludido miro a mi acompañante logrando divisar cierta amargura.
-Gaara—saludo de forma cortante pero muy bien disimulada a mi compañero o debería decir: "¿Amigo?"
-Hola… Itachi, Kisame—saludos respectivamente a los jóvenes, he de suponer que el acompañante de Itachi era el tal Kisame, de otra manera solo hubiera nombrado el nombre de mi hermanastro.
-Sakura, dime ¿Dónde vas a comer? Si quieres puedes venir con nosotros, así conocerás a nuestras amistades—dijo Itachi, más su amigo atribuyo cierta frase:
-¡Y no con perdedores!—siseo despacio tratando de evitar que escuchara, más sin embargo lo había escuchado perfectamente. Por supuesto a mi amigo no le pareció ya que arrugo su frente y trago grueso tratando de no decir nada que me comprometiese.
-Itachi, bueno yo… ¿Gaara puede acompañarnos verdad? Es mi nuevo amigo y creo que él único así que me gustaría que estuviera conmigo—inquirí curiosa pudiendo descifrar cierta molestia en los tres presentes. Itachi sonrió amablemente dirigiéndose a mí y dio un paso al frente quedando muy cerca de mi rostro. Se dirigió a mi oído y susurró levemente y despacio procurando que solo yo escuchara:
-Claro sa-ku-ra. Solo recuerda mantener todo al margen—se separo y miro a Kisame. Ambos asintieron y caminaron despacio en dirección opuesta a nosotros.
-¿Sakura?—pregunto Kisame atrayendo mi atención y haciendo que saliera de mis fugases deseos. En el día ya había pasado 2 veces el mismo acontecimiento. Primero Gaara y luego Itachi, es que ¿Qué se traían todos conmigo? Era más o menos ¿El día de joder a Sakura? Muy malo de su parte si así era.
-¿Gaara?—le llamé, el asintió y se situó aun lado de mi, quedando muy pegado a mi persona. Parecía que estaba muy nervioso, ya que si por él fuera ya me abría tomado de la mano y me había atraído hacia él. Llegamos a una mesa del rincón, había varios chicos discutiendo sobre la comida, otros se besaban apasionadamente omitiendo a las demás personas presentes.
-Pero mira que impertinentes son, presumiendo a los que carecen de eso—dijo señalando a una pareja que terminaba de besarse. Era una chica de cabello azul eléctrico y un chico de cabello naranja y que contaba con muchos piercings.
-Cállate Sasori—grito la chica, dirigiéndose al aludido que solo se mofaba de ellos.
-¿Qué? Pfff' ahora resulta que los patos les tiran a las escopetas, carajo Konan—maldijo en voz baja a los dos, mientras que la chica arrugaba su frente en señal de molestia.
-Guarda silencio idiota, no estoy de humor para tolerar tus estupideces—habló por primera vez, el novio de la chica.
-Vamos Pein, no dejes que se salga con la suya—apoyo a su novio, mientras este mantenía su cara seria e inescrutable.
-Basta, guardad silencio todos—habló una chica de cabellera rubia, voluptuosa. Estaba maquillándose.
-Ino-chan pero que carajos dices, esta pelea esta espectacular—grito un pelirrubio que tomaba jugo y masticaba su emparedado mientras disfrutaba del espectáculo que los dos chicos brindaban gratuitamente.
-Tienes razón Naruto, cállate cerda—grito una chica de cabellera negro-azulado con unos ojos perlas. Su vestimenta logro captar mi atención. Lucia muy… rebelde.
-Estúpida enana, podías dejar de gritar me desconcentras—gritó Ino tirándole un pedazo de emparedado.
-¡Hey! No lo tires, eso es comida—gritó Naruto.
-Esta comida hace que engorde, mi status social no me permite estar gorda—repelió a su comentario.
-Basta—habló Itachi por primera vez, solamente Ino fue la que se volteo con una sonrisa seductora, se levanto y le rodeo el cuello.
-Itachi-kun, no me había dado cuenta de tu presencia—habló sensualmente. Gaara y yo le miramos extrañamente y no era para menos. La chica, instantes antes estaba como una completa histérica y ahora actuaba tan cariñosamente que costaba creerlo. De hecho, estaba sintiendo una opresión en mi pecho y solo se estaba manifestando cuando la tal Ino se encontraba muy pegada a Itachi.
Demasiado para mi gusto personal.
-Vamos Ino, todos sabemos que Itachi no te ve más que como una amiga—habló por primera vez un chico de cabellera castaña y de ojos similares a los de la chica rebelde.
-Por supuesto, es estúpido. ¿No lo crees así Sasuke?—me giré y divise a Sasuke con el ceño fruncido y dirigido hacia Gaara.
-¡Hmp! ¿Qué hace él aquí?—siseo, todos miraron deliberadamente a Gaara, sin querer me apegue más a su persona tratando de que esas miradas recayeran en mí y no en él. Si alguien tenia la culpa, esa sería yo.
-Vamos Sasuke, es el nuevo mejor amigo de Sakura. ¿No pensaras tratarlo mal?—inquirió burlonamente Kisame. Itachi solo miro de mala forma al chico y su comentario.
-Sakura, siéntate no hagas mucho caso sobre los comentarios impertinentes de ellos—dijo Itachi bajando la cabeza apenado. Asentí y me senté junto a él y Gaara aun lado de mí.
¿Qué podía decir? Todos miraban a Gaara y no prestaban la más mínima atención hacia su comida, veían cada movimiento que emitía y el aire se iba haciendo cada vez más denso, perturbador y abrumador.
-¡Basta!—levanté la voz y junto con ella mi cuerpo se había desprendido de la silla para poner los brazos sobre la mesa y mirarlos a todos acusadoramente.
-Sakura, basta por favor—habló despacio Gaara, pero omití su comentario para mirar detenidamente a cada uno de ellos.
-¿Acaso Gaara les ha hecho algo? ¿Por qué le miran así? Dios ni siquiera tienen vergüenza, son tan descarados… ¡maldita sea!—les grite, estaba a punto de irme cuando alguien alzo la voz.
-¿Tu qué sabes de nosotros? Vienes y te haces amiga de un traidor, no sabes nada, así que cállate—me gritó Sasuke. Mis nervios se alteraban de una manera rápida y no podía detenerlos.
-¿Qué debería saber? ¿Por qué no hacerme amiga de él? Dímelo—exigí con voz ahogada, él sonrió burlonamente y miro a Gaara.
-¿No le has dicho nada? ¿Ándale cuéntale todo? ¿Deja de ser tan lerdo? maldito perro de mierda—vocifero con rabia, su gritó resonó por toda la cafetería y más de una persona nos miro curiosa.
-Sasuke, detente—Itachi se levantó de su asiento y jalo el brazo de su hermano impidiendo cualquier tontería que le cruzase la mente.
-¡Suéltame!—siseó macabramente. El miedo logró invadir cada fibra de mi cuerpo, por lo que solo atine a jalar a Gaara para retirarnos de aquí.
-Me iré sola a casa—susurré, Sasuke me miro con odio para jalar de mi brazo e impedir que me fuera.
-¡Nada de eso! Recuerda que estas a mí cargo—dijo mordazmente, mi alternativa fue mirar a Itachi el cual me regreso la mirada apenado.
-Te equivocas…Sasuke. Yo soy también parte de todo esto y como soy mayor que tú, Sakura tienes mi permiso—termino de decir, acto seguido Sasuke aflojo mi agarre para mirar a Itachi enojado-Vete Sakura, Gaara…—susurró, los dos nos escabullimos de la gente que se había aglomerado al contornó de nosotros, mirando el espectáculo que brindamos.
No sabía que más había sucedido en la cafetería. Tampoco podía omitir el nerviosismo que estaba presentando Gaara, ya que por más que trataba de ocultarlo era muy notorio. Quizá si lograba no acecharlo él por su propia boca me contara del porque se sus nervios; también un punto a mi favor, era que todos "TODOS" estaban ignorando olímpicamente a Gaara, le mandaban miradas furiosas y no sabia si asociarlo a que se había entrometido con un chico "POPULAR" o faltar al respeto a un chico-súper-mega-sexy-popular-siempre.
-¡Detente, esto ha ido demasiado lejos! Alteras mis nervios, no sé si yo tengo la culpa o sea él, pero de todas maneras tienes que calmarte—grité, caminábamos con rumbo a la casa, Gaara se había ofrecido a llevarme, una espina de culpabilidad lo obligaba hacer esto.
-No se de que me hablas—ignoró mi pregunta. Detuve mi paso pero el continuo el suyo sin un ápice de detenerse.
-¿Crees que esto es divertido? Hasta un mísero bicho podría darse cuenta de la situación—le espeté, naturalmente a este chico ya lo consideraba mi amigo y cabe destacar que no era una chica social, más una fuerza desconocida me atraía a él con fuerza. Una especie de magnetismo.
-Exageras, conviertes las cosas pequeñas en una situación de alto riesgo, Sakura—dijo con apatía, después de todo el usualmente no se preocupaba por nimiedades.
-Lo hago porque te quiero. No sabes demasiado de mi vida, lo sé, pero tu eres, creo que el único que no me desprecia, me critica (aparte de ignorarme olímpicamente) y habla a mis espaldas. Tu amistad me ha hecho recapacitar sobre mis ideales—dije en voz baja, él se mantuvo callado mientras le decía mis tontos sentimientos. Esperaba que me dijera que me entendía, que comprendía mi situación y trataría de contarme, pero sucedió todo lo contrario. Siguió caminando sin decir una respuesta.
Camine detrás de él, el incomodo silencio se había instalado como un invasor y no estaba segura de no querer ceder tan fácilmente. Solo era como un perro que seguía a su dueño sin rechistar y sumisa a sus órdenes, sean cuales sea. No vi en que momento se detuvo, por lo que inconscientemente choque con su espalda, por lo que logre azorarme con facilidad.
-Lo…sien…to—tartamudeando logre completar la frase, mantenía mi rostro oculto imperceptible de que se percatara de mis muestras claras de sonrojos.
-Vamos, entra—dijo apáticamente, mientras golpeaba el piso constantemente.
-Gaara, yo…yo… ¡por favor!—suplique, pero me dio la espalda ignorándome "como siempre". ¿Es que acaso, su amistad le era insignificante? Seguramente.
Toque el timbre, una cámara que se encontraba oculta por los arbustos checó la presencia y automáticamente abrió el gran portalón. Mire nuevamente a Gaara y suspire de tristeza, creía fugazmente que al menos en mi tonta y apática vida había encontrado a alguien diferente.
-Adiós—le dije y me encamine hacia la casa. Cuando llegue a la puerta principal me detuve y la toque levemente. Sasuke con una mueca de asco la abrió y camino hacia las escaleras.
-¡Espera!—le grité, más él no detuvo su andar. Por lo que corrí para darle alcance y preguntarle ciertas cosas que me tenían intrigada. Corría frenéticamente tras él, cuando pensé que jamás lo alcanzaría y se escabulliría en su habitación, me sorprendió que me esperase con la puerta abierta.
-¿Yo…yo… ¿Puedo…pasar?—con la respiración agitada, él asintió y dejó que pasara sin rechistar.
Tenía cierto parecido con la de Itachi. Solamente que el tenia sus libros guardados en un estante que estaba al rincón de la gran habitación. Otro estante donde tenía una colección completa de discos de diferentes géneros; y una pequeña salita que daba al lugar un toque hogareño y cálido. Se acomodo en unos de los sillones y me invito a que me sentase frente a él. Por lo cual no proteste. Miró detenidamente mi cabello y una imperceptible sonrisa surco de su rostro, llevé mis manos hacia mi cabello y trata de buscar el indicio de su sonrisa, quizá tenia algo gracioso en el, como: basura, ramas de arboles o/y algo peor, excremento de paloma. Pero no encontré nada fuera de lugar. Luego él poso su mirada en mis ojos, rápidamente comencé azorarme y los nervios aparecieran. Hasta que su pronunciada voz hizo acto de aparición:
-Tienes unos ojos viciosos—comento sin dejar de mirármelos-Tu cabello junto a tus ojos hacen un buen contraste—termino. Le mire confusa y una especie de calor me abrumó.
El silencio acudió nuevamente, el aparto su mirada y la dirigió hacia la ventana logrando divisar el buen jardín que poseían y que en lo personal me encantaba. Recargo sus brazos en sus piernas y sostuvo sus rostro entre sus manos. Acudiendo nuevamente su mirada sobre mí.
-¿Cómo es Estados Unidos?—cuestiono después de un mutismo que él rompió. Me aclare la garganta para responderle:
-Depende, te refieres ¿Arizona? O ¿alguna ciudad en especial?—inquirí, había varias perspectivas, muchos veían a un América de libertinaje, y otros tanto como yo, a un América de lo más variado y fructuoso.
-La verdad es que no me refería a una ciudad en especial. Mi padre ¿Qué tal te parece?—pregunto y trato de prestar la atención necesaria para que no omitiera algunas cosas.
-Bueno…yo… no platico mucho de mí vida con él, mi madre es la interlocutora e intermediaria entre nosotros, ella hace que nuestra relación sea más amena. De otra manera, seriamos unos completos desconocidos, de hecho, si yo sé ciertas cosas de Fugaku es por mi madre que me las relata—dije especificando la relación de nosotros, el me miro curiosamente, estuvo callado pero al parecer esa no era la ultima pregunta que tenia en mente.
-Sabias ¿Qué mi madre le fue infiel a mi padre verdad?—pregunto, lo negué pero enseguida respondí:
-Itachi me lo contó. Mi madre y yo desconocemos lo sucedido, además Itachi dijo que Fugaku no sabia nada de eso—dije recordando lo que me había dicho la noche pasada.
-Esa es una teoría que el tiene, aunque yo opino lo contrario. Él sabía que mi madre tenía encuentros fructuosos y candentes con un amante, el cual casualmente era un accionista de su empresa y aun lo continúa siendo—relato y enderezó su espalda, logrando recargarla sobre el respaldo del mueble. Me miro brevemente para intercalarla sobre la ventana. Al ver que ya no tenia intención de seguir preguntando me atreví a ser yo ahora la que él resolviera mis intrigas que me comían la mente de una manera frenética.
-¿Puedo hacerte una pregunta?—pregunte, esperando una afirmativa de su parte para así cuestionarle.
-Una respuesta—respondió con una sonrisa, pero aun sin mirarme. Tomando aire para así llenar mis pulmones del tan vital oxigeno, me atreví hacerla:
-¿Qué paso entre ustedes, Gaara y tú?—un brinco fue mi respuesta, la sorpresa se reflejo en sus ojos al mirarme y entre abrir la boca. De una manera extraña se levantó de su asiento y miro su reflejo en el cristal, yo le seguí pero manteniendo la distancia, pasaron varios segundos que parecían eternos en un silencio incómodo.
-Nada—fue su respuesta, me atreví a tocar su brazo y querer girarlo para que me mirara a los ojos y poder descifrar lo que escondía. No lo conseguí.
-Esa no es una respuesta—le contradije, el me miro de soslayo para tomar un mechón de mi cabello y jugar con el. Se acerco a mi oído y susurró:
-Dijiste una pregunta, sa-ku-ra—acotó y soplo en mi oído logrando desatar una corriente eléctrica que invadían cada fibra de mi cuerpo, cada nervio y musculo, contrayéndose y que por si solo cobró vida.
Su mirada, paso de la tierna y afable, a la lujuriosa y llena de un infinito deseo. Me empujo lentamente hacia atrás hasta que mis piernas chocaron con el cristal de la ventana, logrando asustarme. De repente todo fue confuso, un beso en mi frente que resonó en la habitación y luego su destreza para alejarse y poder sentarse en el sillón con una habilidad que me dejo choqueada.
-¡Sakura!—repentinamente Itachi había aparecido en la puerta azotándola fuertemente, logrando asustarme más de lo ya estaba, miro a Sasuke detenidamente y paso de él. Se dirigió a mí, poso su mano delicadamente en mí corazón logrando sentir mi latido apresurado y asustado de él. Su rostro que por lo regular era inescrutable, dejo esa faceta para convertirla en una de pena, lastima, arrepentimiento y un sinfín de cosas que jamás había pensado ver. Sorpresivamente, me rodeo con sus varoniles y fuertes brazos, logrando quedar mi cuerpo preso de un abdomen fornido.
-Ita…chi—susurré repentinamente, su cuerpo impedía que escapara o huyera de él.
-¡Por dios! No me he podido resistir, jamás había sido capaz de ser tan débil—habló con voz ahogada, suspirando repetidas veces sobre mi cuello. Había podido percibir su aroma, un olor diferente al de Sasuke y Gaara. Este era más maduro, más varonil pero no dejaba lo delicado que podía tener, que a mis fosas nasales le perecía encantador y en cierta parte perturbante. Logrando despertar sentimientos desconocidos que jamás me había atrevido a sentir y que por obras del destino lo sentía con mí 'Hermanastro'.
hola! xD' ¿Cómo estan? ok espero y bien.
despues de una larga jornada de estudios, libros, materias, calculo, ecologia y etc, etc, etc. una actualizacion.
nota:
la chica de cabello negro-azulado, la chica rebelde es Hinata. la aparicion de ella de esta forma, siempre hemos visto a un hinata timida, que se sonroja con facilidad y de ahi que aquí, será una RebelDe.
tambien involucre a sasuke, aparece un poco más ¿? sexy? quizá. entonces ya sabes, de aqui se desarrollará la trama, un amor encerrado en los hermanastros y el amigo. asi es. gaara es un personaje que estara muy involucrado con el pasado de sasuke, así a estar pendientes de lo que sucederá.
ok, sin mas ke decir: /(solo que me digas que les parecio)/ porfis, a una escritora le es de suma importancia la opinion de sus lectores, así que si estan inconformes, desgustados, les parecio bueno, etc, etc.
voy a subir la conti de " Sexy girls club without fear of losing:' " esten pendientes, porque en unos dias les caé.
tambien subí la conti de¡Por favor no te vayas! si les es de su agrado, pues ya saben.
una nueva idea me ha estado comiendo la cabeza, es un ita-saku, asi ke lo estoy editando y pronto lo subire, por si les llegase a interesar.
ok saludos!' xD'
':.¡Megan-chan!:.'
