By: Kaname Uchiha

Sumary: ¿Qué pasaría si una mujer se interpone entre dos hermanos? Y más aún cuando ellos se enamoran de la misma persona, ¿Y si es su hermanastra? Tal vez muchas cosas. Porque desde una mirada nace el amor, de un abrazo la emoción y de un beso la pasión. ¿No es así? Quizás.

Parejas: Itachi x Sakura x Sasuke. (Quiero aclarar que dentro de la historia aparecerán más personajes y quizás un nuevo amor para la protagonista.

NA: la historia se centra desde el punto de vista de Sakura, todo lo relatara a su manera de ver los acontecimientos, y algunas interferencias por parte de un nuevo personaje más adelante.

Au (universo alternativo) un poco de ocC en los personajes.

Personajes:

Sakura

Sasuke

Itachi

Fugaku

Mikoto

Yugao Uzuki

(Este personaje interpretara la madre de Sakura)

Kakashi Hatake

(Interpretará al padre de Sakura)

Gaara

Neji

Ino

Shikamaru

Kiba

Hinata

Naruto

Pein

Konan

Sasori

Y otros más que se desarrollaran más adelante, según avance la historia yo se los haré comunicar.

Disclaimer: Naruto no me pertenece es de Masashi Kishimoto-sama, pero los argumentos sí.

'.: HERMANASTROS.:'

Capitulo 4: "Estoy Confundida"

Había comenzado un nuevo día. Había pasado una terrible noche y no tenia ánimos de asistir a la escuela pero eso no habia impedido que mi hermanastro mayor me levantara y me salvara de sus bromas matutinas.

—Vamos pequeña Sakura, levántate—canturreó por toda la habitación. Revoloteo todo lo que encontraba a su paso. Y de repente abrió las cortinas revelando los primeros rayos del sol.

—5 minutos más—dije con voz cansada y me di la vuelta y cubrirme hasta la cabeza.

Él rió con gran alevosía.

—Vamos dormilona. ¡Levántate!—repitió. Con suavidad Itachi quitó la sabana que me cubría y me revolvió la cabellera.

Abrí un ojo notando como él me miraba con expectación esperando cual seria mi reacción ante sus actos.

Al ver que no respondía su rostro mostró cierta preocupación así que preferí no atormentarlo y le dije:

—No era necesario que vinieras a despertarme, muchas gracias—le dije. Él sonrió confiado y se acerco a la puerta.

—Tienes 5 minutos para estar lista, recuerda: a Sasuke no le gusta que le hagan esperar—musitó con una mueca maliciosa al ver como se desencajaba la mandíbula.

No le respondí, rápidamente corrí a mi armario y saque lo primero que encontré a la vista. Me tomo exactamente diez minutos estar lista. Corrí escaleras abajo hasta llegar al estacionamiento. Pude notar la clara mueca de disgusto que tenia Sasuke en su rostro y su evidente molesta. Al verme no pudo contener más el coraje que estallo al verme:

— ¿Demonios mujer que tanto hacías? ¿Tanto para salir como siempre o peor? Vamos 5 minutos retrasados y odio la impuntualidad—gruño mientras se adentraba al coche. Maldije interiormente a Itachi por no haberme despertado antes. El camino Sasuke no paro de discutir entre la impuntualidad y los malos valores que mi madre me había inculcado.

—Mamá se la pasa más tiempo con Fugaku-san que conmigo. Supongo que es el amor… así que si tienes alguna objeción mejor díselo a tu padre—le respondí. Me miró detenidamente por el retrovisor.

Para mi suerte, ya habíamos llegado a la escuela. Inspire hondo y con fuerza me atreví a decirles.

—Que tengan una buena mañana chicos—con una sonrisa forzada salí del auto para perderme entre la multitud.

Camine entre cuchicheos y varias miradas de rencor. La población femenina me miraba como si fuera una perra. Y tenia eso creía una leve noción del por que las chicas le odiaban.

Apenas había llegado y había creado gran enemistad con todos. Eso la alteraba por que no sabía como manejar la situación.

Aun lado de su casillero se encontraba Gaara acomodando sus libros y rebuscando en su mochila. Sin poder evitarlo, una pequeña acudió a mi rostro y me dije a mi misma: actúas como una enamorada. Sin pensarlo me acerque hasta él.

—Hola—dije bajito. Pero él dio un salto y cerro su casillero con fuerza. Me miró asustado y con la respiración estrepitosa. — ¿Pasa algo?

Gaara tenía la mirada perdida. Sus ojos me veían pero su mente divagaba muy lejos, por lo que me acerque a el y roce su mejilla a lo que él pareció darse cuenta y me miro con un sonoro sonrojo.

— ¿Pasó algo malo?—pregunté. Él negó repetidas veces. Aun dudosa asentí. —Vamos a clases—

Gaara parecía perdido en sus pensamientos. Más de una vez le despertaba de sus ensoñaciones, para que el maestro no lo reprendiera y así evitar se castigado.

Así habían transcurrido las siguientes horas posteriores.

Estaba harta, era imposible que se comportara como idiota toda la mañana por lo que le reprendí:

— ¡Basta! Me estas volviendo loca, Gaara—exclamé enfadada. Él solo bajo la mirada.

—Hoy no tengo ganas de hacer nada… solo de estar acostado en mi cama, Sakura—musitó con tristeza. Enarque la ceja confundida. Iba a cuestionarlo pero Sasuke apareció.

—Apuesto a que se debe tu tristeza—dijó de forma burlona. Le mire esperando a que continuara pero Gaara lo interrumpió.

—Si lo sabes, entonces lárgate y déjanos solos—exclamó con enojo. Por primera vez en el día veía que reaccionaba. —No hay necesidad de que ella sepa de mí pasado—

—Así que aun sigues sin contarle nada ¿verdad? Que lastima. Y no hables por ella, hasta donde sé ella misma puede pedírmelo—respondió molesto. Se giró hasta quedar por completo frente a mí. —Dime Sakura ¿Quieres saberla?—me cuestionó a lo que asentí rápidamente. Él me sostuvo de la mano y me jaló alejándonos de Gaara.

Llegamos al patio trasero, donde él se acomodo en una banca. Espere impacientemente hasta que se digno en hablar.

— ¿Hablaras o que?—inquirí molesta. El sonrió de lado.

—Supongo que recuerdas la platica que mantuviste con Itachi sobre nuestra madre ¿No es así?—musitó. Asentí. —Pues el padre de Gaara era el amante de mi padre, Sakura—

Sentí como si me hubieran sumergido en un pozo de agua fría. Asimilando lo que había dicho Sasuke, me tome el tiempo necesario como para decidir que era mi comentario que iba a recitar. Mi piel, se había vuelto de gallina y mi boca parecía que iba a permanecer por más tiempo abierta de la sorpresa.

Definitivamente estaba entre la espada y la pared. Por un lado mis hermanastros y por el otro lado el chico lindo que me trataba muy bien. ¿A quien escogería?

— ¿Te das cuenta ahora la gravedad de la situación? Por eso lo odio. Mi madre se revolcó con el perro de su padre—gruñó.

Me había decidido.

Ya había elegido.

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— ¡Pero mira que agradable sorpresa!—musitó Kisame con una sonrisa.

—Hay que admitir que tiene agallas—sugirió su acompañante, Sasori.

—Hola—dije fingiendo una mueca. Todos. Absolutamente todos los que se encontraban en la mesa me miraron en silencio y escrutándome de pies a cabeza. La primera en reaccionar fue Hinata que me sonrió amigablemente.

— ¡Hola! Mi nombre es Hinata; mucho gusto, Sakura—dijo mientras sonreí de oreja a oreja. Donde traía un piercing en la ceja izquierda. Hice una mueca de disgusto que tuve que disimular.

—Que agradable que te juntes con nosotros, fue la mejor decisión que pudiste tomar—mencionó Konan. Le sonreí.

Había un lugar vacio frente a Ino, por lo que no dude en tomarlo. Ella me miró con molestia e inmediatamente me ignoro olímpicamente.

Todos comenzaron a platicar entre si mismos. Me sentía tan estúpida sentada entre gente que jamás pensé que haría amistad. Lo bueno, es que aparecieron Sasuke acompañado de Itachi. Los cuales se posicionaron cada uno a mi costado.

—Hola, Sakura-chan—musitó Itachi en mi oído. Me sobresalte cuando hizo esa acción. Y le mire confundida.

Por el otro lado escuche como Sasuke murmuraba un: Aléjate de ella Itachi.

Esa había sido mi decisión.

Había optado por elegir a mis hermanastros que a amigo. Después de todo, Gaara no me había confesado la verdad y YO odiaba las mentiras. Giré mi cabeza hacía atrás y logré ver como Gaara me miraba confundido. Con el dolor, me gire y lo ignore.

Miré discretamente a Sasuke, mientras él comía un emparedado sin ningún ápice de remordimiento.

Al notar mi mirada puesta en él, me miró intensamente para después sonreír coquetamente de lado.

Mis mejillas se sonrojaron, haciendo competencia con mí cabello.

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Habían pasado ya más de 3 meses. Donde por azares del destino había terminado por separarme de Gaara.

Lo evitaba siempre que podía. Y sino era así, ya fuera Sasuke o Itachi, terminaban por separarme de él.

Aun así, me reprendía por haberme alejado tan de repente. Pero, había elegido a mis hermanastros.

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— ¿Así que Sasuke te dijo la verdad?—murmuró. Asentí como respuesta.

—Odio las mentiras Gaara, nada te costaba decirme cual era tu secreto—le expresé mi molestia. El negó repetidas veces.

—Sakura, yo no te traicioné. Yo no quería… jamás imagine… ni siquiera vivía con mi padre cuando acontecía eso—dijó.

—Ya no quiero que me hables, Gaara, nuestra amistad si es que un día existió ha terminado. Los elijó a ellos. Ellos serán siempre mi prioridad—le dije. Él golpeó el casillero que se encontraba a su lado. Me tomó por los hombros y los apretó haciéndome quejarme del dolor.

—Ay Ay Ay—sollocé al contacto de sus dedos. Él parecía no importarle pues no había disminuido la intensidad del dolor.

—No quiero que te alejes de mí, Sakura—gritó. Miré a mí alrededor buscando ayuda, pero no había nadie cerca.

Él siguió gritándome.

Mi dolor aun seguía aumentando y la insistencia de Gaara atormentándome. Un estruendoso grito logró llamar mi atención, pues el dolor había sido mi prioridad.

— ¡Por que Te Amo!—proclamó Gaara sin ningún miramiento. Mi dolor fue interrumpido por la fuerza de Gaara al acercarse con agilidad a mis labios.

Estos se estamparon en los míos, besándolos con furia y desesperación. Como si eso lo hubiera deseado mucho tiempo atrás. Mis ojos estaban extendidos en su totalidad, donde el sonrojo que tenía en mis mejillas era del coraje que estaba fluyendo por mis venas en esos momentos.

Me estaba besando sin mi autorización.

Mis manos, al parecer por fin reaccionaron. Le comencé a golpear con ímpetu, pero el parecía inmune; lo único que hice fue bajar mis brazos deseando que esto terminara de una buena vez.

Y así lo hizo.

Pues al ver que yo ni respondía a su beso, lo impresionó y se alejo unos centímetros de mi rostro. Logrando ver mi desagrado hacía este.

—Jamás lo vuelvas a intentar. No provocas nada en mi Gaara, lo siento—le dije antes de darme media vuelta y dirigirme al estacionamiento donde seguramente me estaría esperando Sasuke.

Miré como estaba recargado sobre la puerta del copiloto. Tenía una pose demasiado provocativa como para pasar desapercibido al género femenino. Pues más de una chica seria capaz de tener más que una aventura con mi hermanastro.

Hice una mueca de disgusto al sentirme realmente estúpida al tener un poco de celos. Mis pensamientos me jugaban más de una mala pasada cada que podía. Me reprendía por ser tan ilusa.

—Hola—dije con una pequeña y casi imperceptible sonrisa. Él me miró burlón.

—Tu voz tiene un deje de voz… celoso—susurró. Enarque una ceja contrariada al sentirme descubierta. —Hola, Sakura—

Últimamente estaba dejándose ver un chico que tenía educación. Ya que casi todos los días me habría la puerta del copiloto.

Antes de entrar al vehículo, una chica se me acerco y jaló mi rosáceo cabello. Me giré y noté que una chica de anteojos y con cabello rojizo me miraba despectivamente.

—Eres una puta—susurró con rencor. Mi boca solo emitió un pequeño sonido de sorpresa. Sasuke me defendió al ver que yo no conteste nada.

—Lárgate de aquí Karin—gritó molesto. Ella escupió a mis pies antes de irse y agregar.

—Estarás maldita por siempre, la no poder decidir por un amor—

Me quede helada. Mi sorpresa era inmensa.

—No le hagas caso, Sakura—me dijo Sasuke. —Vámonos—me incitó. Asentí.

El transcurso fue en silencio. Al llegar a la casa, solo agradecí con la mirada y me dirigí a mi cuarto. Itachi no se encontraba en la casa, había ido a ver a Fugaku. Había insistido en ir, pero Itachi me dijo que solo pasaría unos días con el para hablar de cosas importantes que solo ellos podían dialogar. Que me esperara al las vacaciones para ver a mi madre.

Estaba muy aburrida.

A veces Itachi pasaba las tardes conmigo. Algunas otras Sasuke. Pero él tenía ensayo de piano y no podía estar siempre conmigo.

Fui a la cocina. Y me prepare una sopa instantánea, pues no tenia ganas de hacer nada. El teléfono sonó y corrí hacía el.

—Bueno… Familia Uchiha—hablé. Un sonoro suspiro se escucho a través del auricular.

— ¿Sakura?—susurró afligido. Una línea curveó mis labios.

—Kakashi… Hola que gusto oírte de nuevo—dije alegre. Era bueno escuchar la voz de mi padre.

Sakura… ¿Cómo es posible que te fueras a vivir con tus hermanastros? ¿No son ellos tus enemigos? Me estas traicionando—alego molesto.

— ¿Perdón? Padre, ellos no tienen porque ser mis enemigos—contradije por lo que el gruño.

Lo son Sakura, ellos son hijos de ese tipo que esta con tu madre. El me quito a tu madre y eso no lo puedo superar—respondió. Trate de tranquilizarme.

—Lo siento Kakashi, supera lo de mi madre ella ahora es feliz ¿oíste?—le dije sonando molesta.

Hablare con Yugao y le diré que te vendrás a vivir conmigo—finalizó. El sonido de que el había colgado me dejo sorprendida.

—Dejarlos… a mis hermanastros… a Sasuke-kun…—musite con tristeza.

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