Es gracioso como es que no llegué a actualizar el lunes, porque desde hace semanas que tenía escrito esto (aunque originalmente iba a ser un one-shot pero luego abandoné la idea). El lunes andaba depre porque se terminó 50 Veces Perú y el martes una amiga acaparó mi casa y luego mi familia se puso a ver pelis en la compu -.-U asi que actualizo hoy ahora antes de olvidarme luego XD
42. De frustración, necesidad y amigos
Nuestra historia era la misma, hasta que finalmente los caminos dejaron de ser paralelos y se cruzaron...
En sí éramos iguales. Al menos en cuanto a nuestro sufrimiento. Ambos enamorados de nuestro mejor amigo, el cual era feliz con alguien más, a quien aún no habíamos tenido el placer de conocer. Al menos no hasta que nos fuimos presentados. Jiroh tenía a ese fanfarrón de pareja, Atobe Keigo, y ese momento en que me lo presentó tan emocionado, mi corazón terminó de romperse. Lo sé, sueno como un marica, pero estoy seguro que él lo habría descrito de la misma manera. Él, Oshitari Yuushi, corría la misma suerte que yo. Enamorado de Atobe, y nadie me pregunte cómo podía ser tan estúpido, y supongo que fue eso lo que me guió hasta su cama. Estaba frustrado, lo admito, necesitado... Igual que él. Y no voy a negar que sus besos se sentían bien, embriagantes de alguna manera, y mierda que era bueno en la cama. Me gustaba en ese sentido, me sentía atraído a él y a su manía de casanova. Sin embargo no estoy muy seguro de que fue realmente eso lo que realmente me hacía volver una y otra vez, hasta que un día Jiroh me preguntó si tenía algo con Yuushi. Recuerdo que lo miré sorprendido y sacudí con fuerza la cabeza.
-Pero te acuestas con él, ¿no?
Había reproche en su voz y yo no me explicaba el por qué.
Me encogí de hombros.
-Sí, ¿y?
Jiroh no respondió. Me pregunto si se sentía molesto conmigo ese día, aunque nunca lo descubrí.
Esa noche me volví a acostar con Oshitari y recordé la pregunta de mi amor platónico.
-Te amo -susurré sin pensarlo, y Yuushi solo sonrió.
-Te tardaste mucho en decirlo -fue lo único que respondió antes de volver a besarme.
No era necesario que fuera verdad, tal vez al final lo único que necesitaba para ser debidamente feliz, era creer que podía serlo sin Jiroh y... y nada.
