Bueno les aviso que este capitulo tuve que partirlo a la mitad porque si estaba largo y les aviso que el sig cap ya esta con mi beta, jejeje
Besos y abrazos y aquí se los dejo… byeee
NOTAS::: DIALOGOS DE LOS PERSONAJES EN NEGRITA Y EN NORMAL ES NARRATIVA DE LA HISTORIA...
Capitulo IV
Después de un largo viaje de diecinueve horas, al fin llegó a la estación de trenes de la ciudad de Nueva York, Candy bajó con aquella misma valija que siempre la acompañaba en su peregrinar hacia su encuentro con su amante.
Se sentía muy feliz, no solo por el hecho de haber recibido el telegrama de su castaño en donde le pedía que adelantara el viaje, sino también porque dentro de siete meses llegaría el bebe que se gestaba en sus entrañas.
¡Al fin hemos llegado mi amor! – murmuraba la joven dirigiendo su mirar hacia su todavía plano vientre.
La ojiverde se encaminó hacia el lugar donde estaban los carros de sitio, arribó uno de ellos y le dijo que la llevara a la misma dirección que llegaba cada vez que hacía el viaje.
En menos de diez minutos, Candy llegó al edificio donde estaba el departamento del actor, saludó amablemente a la portera ya que era la única en todo el edificio que conocía a la rubia; solo que a ella le dijeron que Candy era una prima del ingles y viajaba cada quince días para hacer unas practicas médicas.
¡Buenas tardes, señora Favré!
¡Ah, buenas tardes niña Candice! - decía la amable mujer quien se encontraba barriendo la entrada del inmueble.
Sí adelante mi viaje solo por un par de días, tengo asuntos pendientes que tratar.
Pues adelante querida, sube y descansa un rato; si se te ofrece algo no dudes en llamarme. – le dijo la portera a lo que la rubia se encaminó hacia la entrada no sin antes responderle a la señora.
Muchas gracias Señora Favré, con su permiso…
A Candy no le agradaba mucho la idea de tener que mentirle a la amable señora, pero sabía que así debería de ser por la situación actual de Terry, pero de solo pensar que esta era la única forma de estar con él no le importaba; al fin y al cabo en su vida solo importaba su bebe y su mocoso engreído, como ella solía llamarlo.
Al entrar al departamento la rubia se dio cuenta que todo estaba en perfecto orden, sabía de sobra que la Señora Favré se encargaba de hacer la limpieza, se dirigió a la única habitación que había y vio que sobre la cama estaban un par de cajas, una más grande que la otra, amarradas con un listón rojo de satín. Como toda mujer curiosa desató el nudo y abrió la caja más grande, dentro de ella estaba la nota; la joven sonrió al reconocer de quien era la letra.
Mi amada Candy, como supuse que seguirías siendo una Tarzan pecoso y entrometida, puse este mensaje dentro de la caja para que la portera no se diera cuenta, dentro del paquete grande esta un vestido que Karen se encargó de escogerlo para ti y en la caja más chica esta un par de zapatos, espero y sea de tu agrado; bueno el motivo te lo diré hoy en la noche, muero de ganas de verte de nuevo para pasar la noche juntos mi pequeña, recuerda que te amo mi amor… Tuyo siempre… Terruce G. Grandchester.
Contenta con lo que había leído y más con el par de regalos, la felicidad de la joven no pudo ser más notoria, con mucho cuidado sacó el elegante vestido de la caja, lo extendió a lo largo de la cama; para la pecosa el atuendo era hermoso, de color verde haciendo juego con sus ojos con un sencillo escote, en la cintura traía una cintilla el color negro, haciendo acorde con los zapatos que eran al igual que la cinta.
La rubia acomodó en el armario el par de regalos que le había obsequiado su amante ya que como decía la nota debía de estrenarlos para la siguiente noche. Después de acomodar su atuendo la pecosa se sentó frente al peinador para desatar el listón que sostenía su cabello y haciendo caso a lo que le había dicho la Señora Favré se recostó en la cómoda cama y poco a poco se quedo dormida.
El olor a café hervido inundó la habitación donde descansaba cierta rubia pecosa, la joven se incorporó de la cama enfocando su mirar en el reloj despertador que estaba sobre la mesita de noche.
Las cinco de la tarde. – dijo la rubia un tanto somnolienta. – Vaya la Señora Favré ha de estar preparando café.
Candy se levantó de la cama y se dirigió al peinador para arreglarse su cabello y vestido, para después salir de la habitación no sin antes dirigir su mano derecha a su vientre hablándole en tono quedito a su bebito. - ¿Has descansado bien mi amor? Espero que sí mi bebito porque hoy va a venir papito y estará con nosotros toda la noche… ya muero de ganas de decirle que vienes en camino mi tesoro. – sonreía la ojiverde terminando de acariciar aquella parte donde se formaba su hijo.
Salió de la habitación y cual fue su sorpresa que era el propio padre de su hijo preparando la merienda.
Buenas noches dormilona. – saludó el castaño a la ojiverde de manera sonriente, la pecosa solo se limitó para dirigirse a sus brazos y darle un beso en sus labios.
Hola mi amor, no sabes cuanto te extrañe… - le respondió la rubia al separarse.
Yo también mi pecosa, pero lo bueno es que ya estás aquí conmigo.
Ambos volvieron a besarse y abrazarse como solían hacerlo cada vez que se encontraban, al separarse; Terry condujo a la chica a la sala para después ir a la cocina por la charola donde traía dos platos con una rebanada del pastel favorito de Candy, junto con dos tazas de un humeante café.
Cuando la rubia vio lo que el actor traía en la bandeja se le iluminaron los ojos al reconocer el postre, ya que desde que se enteró lo de su embarazo su afición por el pastel de chocolate había aumentado considerablemente.
La joven devoró el pastel en un abrir y cerrar de ojos dejando al ingles un tanto sorprendido, pero la sorpresa no el duró mucho ya que sabía de sobra la debilidad de la pecosa por ese pastel.
Vaya… vaya, sí que tenías hambre pequeña; sí sigues comiendo así vas a engordar. – dijo el actor a la joven de forma burlesca, a lo que ella le respondió inflando sus mejillas a manera disgusto.
¿Y si engordara, me querrías menos? – preguntó la ojiverde algo decepcionada.
Claro que no mi amor… te querría igual o mucho más. – le respondió al mismo tiempo que la acercaba a su cuerpo para volver a atrapar entre sus labios los bordes de la joven. Candy se dejó llevar por las caricias que le daba el ingles.
Mmm pecosa, te deseo tanto. – musitó el castaño besando el cuello de su amante.
Yo también mi mocoso engreído, hazme tuya Terry… por favor mi cariño hazme el amor nuevamente…
Como era costumbre, Terry cargó a la ojiverde en sus brazos para llevarla hacia su habitación, la recostó en la cama iniciando él por retirarse la camisa, cuando la prenda cayó se recostó sobre la rubia y ella al sentir el peso de su amante se removió un poco para evitar que el peso del castaño no oprimiera su vientre aún a sabiendas de que el ingles no se enteraba del embarazo de la chica, el actor no objetó en aquel movimiento y siguió su recorrido y con una de sus manos empezó a desabrochar el vestido, uno a uno los botones fueron zafados para acariciar la espalda, paseándose por el pecho, quitando poco a poco aquella prenda.
La rubia no quería quedarse atrás, ella también quería que el castaño disfrutara; Terry siempre había interpuesto su placer por el de Candy, el solo deseaba que ella solo sintiera las caricias y besos, pero la chica decidió que eso no era justo e hizo un movimiento quedando ella encima del ingles.
Aquella noche volvieron a amarse; Terry ya no regresó al teatro ni mucho menos a la casa que compartía con Susana, después de haber hecho el amor la pareja se encontraban sentados, el castaño besaba y acariciaba cada parte del rostro de la joven, recorriendo con sus manos cada rincón de su cuerpo, mientras que Candy también hacía lo mismo con el actor, enredaba sus finos dedos en la cabellera castaña de Terry, rozando su ancha espalda hasta los costados, paseándose por su bien ejercitado pecho y abdomen.
(N/A: SI MAS O MENOS NO SABEN COMO ESTABAN ESTE PAR, ESTAN COMO EN EL VIDEO DE RICKY MARTIN, FUEGO DE NOCHE NIEVE DE DIA, DONDE SALE CON KATE DEL CASTILLO, ESTA AL PRINCIPIO, A LAS QUE VIERON EL VIDEO PUES YA TIENEN UNA IDEA Y A LAS QUE NO, LES ENCARGO QUE LO CHEQUEN PARA QUE SE DEN UNA IDEA… BUENO MIL DISCULPAS, Y SIGAN CON LA HISTORIA)
¿Podríamos quedarnos así toda la noche? – preguntó el actor mientras besaba los blancos hombros de la rubia.
Que más quisiera mi amor. – respondió ella abrazándolo. – Pero tú tienes que descansar y además mocosito. – le dijo mientras depositaba un besito en la punta de la nariz – No me has dicho el porque pediste que adelantara el viaje y el motivo del regalo.
Terry retiró un rubio mechón de la frente de la ojiverde para después besarla alrededor de su rostro, pasando por su cuello.
Mmm… pecosa, quisiera que mañana en la noche me acompañes al teatro.
¿Al teatro? – preguntó la joven separándose del castaño. – Pero si iría tendría que ser como una invitada de Karen y su esposo.
Mmm no precisamente. – respondió volviéndola a besar y acercarla a su cuerpo.
¿A que te refieres?
El actor puso sus ojos en blanco ya que Candy le iba a estar insistiendo lo que restara de la noche que le diera toda la información.
Esta bien, te lo diré; el regalo que te deje es para que mañana en la noche me acompañes a la función especial que daremos a beneficencia de una obra de caridad por miembros del patronato de la ciudad y bueno lo demás… - esto lo dijo tomando el mentón de la pecosa.
– Será una sorpresa para después de la función.
¿Una sorpresa? – preguntó la joven un tanto sonriente, juntando su frente con la del castaño.
Sí mi amor, una sorpresa que nos beneficiara a nosotros dos. – le respondió volviendo a unir sus labios con los de la pecosa y así volver a mostrarse lo mucho que se amaban.
POV´S DE CANDY
Está aquí conmigo, con nosotros… estamos juntos los tres, sí la sorpresa es lo que pienso entonces yo también mañana le diré que estoy esperando un hijo suyo. Por fin vamos a estar juntos, unidos por siempre… seremos una familia; aquella familia que Terry y yo siempre hemos anhelado.
La mañana les daba los buenos días en aquel departamento donde dormían plácidamente Terry y Candy, los rayos del sol se asomaban por aquella ventana donde las blancas cortinas se mecían al compás del viento, la rubia fue la primera en despertar; su cuerpo desnudo sobre el pecho del castaño, levantó un poco su cabeza y observó que el rostro de Terry se encontraba mucho más relajado, la pecosa supuso que era porque ya se había quitado toda esa carga que venía arrastrando desde hace más de tres meses, con los tramites del divorcio y lo de su relación secreta; pero hoy, a partir de esta noche, Terry Grandchester iba a ser suyo completamente.
Candy observaba a su amante dormir, de vez en cuando delineaba con su dedo el rostro del joven quien no hacía movimiento alguno tras el toque de la chica, la pecosa continuó con su caricia por espacio de media hora y al ver que el castaño ni siquiera se inmutaba en lo absoluto, la joven optó por depositar pequeños besos en la punta de la nariz de Terry, quien al sentir los cálidos labios de la ojiverde se estremeció un poco y arrugaba de manera graciosa su nariz haciendo que la rubia sonriera de forma divertida.
Robert Hataway conducía su auto por las calles de Nueva York, quiso ir personalmente a entregarle la invitación a la cena de gala que se les hará al elenco de la compañía después de la función especial en el ayuntamiento de la ciudad, el productor y director de la compañía Strafford se dirigía a la casa de Terry y Susana ya que desde hace meses la esposa del actor no acompañaba a las funciones como ella acostumbraba, y bueno el como amigo del matrimonio cuando le preguntaba al joven, simplemente el ingles respondía que su relación se estaba deteriorando y que ya estaba en planes de divorcio, cosa que por supuesto al mayor le preocupó ya que estimaba mucho a ambos, más sin embargo sentía un cariño muy especial por la joven; ya que no olvidaba el enorme sacrificio que había hecho al salvarle la vida a Terry a costa de que ella perdiera su pierna derecha y abandonó por completo su prominente carrera actoral.
Hataway estacionó su coche afuera de la residencia, llevando consigo un ramo de rosas y la invitación al evento, sonó la campana que fungía como llamado siendo recibido por el Ama de llaves del matrimonio quien a su vez despedía a un hombre no muy mayor y llevaba un pequeño maletín en sus manos.
Gracias por venir doctor, le agradezco mucho; y claro la Señora Grandchester seguirá sus indicaciones.
Sí, es importante que Susana no se altere ni haga movimientos bruscos, recuerden que ahora tiene que cuidarse por partida doble. – respondió el galeno de manera sonriente mientras se subía a su automóvil.
La mujer solo sonrió por el comentario del médico, Robert quien se mantenía al margen de todo le dio mucha curiosidad las últimas palabras del doctor y sin dudarlo le preguntó a la Ama de llaves lo que sucedía.
Buen día Emma. – saludó cortésmente el director, obteniendo la atención de la empleada. Devolviéndole el saludo con una sonrisa. – Dígame, ¿Susana se encuentra enferma?
Al contrario Señor Hataway, mi señora Susana esta perfectamente bien. – respondió sin ocultar la alegría que sentía. – Ha sucedido un milagro Sr. Hataway.
¿A que te refieres con un milagro, Emma? – preguntaba incrédulo el hombre.
¡Mi señora Susana esta embarazada, está esperando un bebe del señor Terruce! – habló la mujer envuelta en un llanto de alegría.
Robert asimiló la noticia un tanto sorprendido, sabía por comentarios de Terry y de su esposa que era muy amiga de la rubia, de que la joven le habían diagnosticado una esterilidad completa, pero ahora se enteraba que sus queridos amigos esperaban la llegada de su primer bebe.
Entonces quisiera felicitar a la futura Mamá. – pidió el actor.
Pero por supuesto señor, pase la señora esta en su habitación. – le indicó la mujer.
El productor se encaminó hacia la alcoba de la rubia tocando la puerta para entrar, escuchó la conocida y amable voz de la actriz, diciéndole que pasara.
¡Hola Robert que gusto verte, pasa por favor! – saludó la joven rubia acomodándose mejor en la cama ya que se encontraba acostada y se arregló un poco su cabello que lo traía sujeto en dos coletas bajas.
¡Susana hermosa! – se inclinó el hombre tomándole la mano a la chica depositando un beso sobre ella. – Me acabó de enterar de la flamante noticia, pero dime… ¿Dónde esta el futuro padre para también darle mis felicitaciones?
Terry no vino a dormir anoche después del teatro. – habló mostrando en su rostro un dejo de tristeza. – De hecho él no sabe nada del bebe.
¡Pero tendrás que decírselo, él se dará cuenta! – chilló alzando un poco la voz, en señal de molestia.
Por supuesto que se enterará Robert, planeó decírselo en cuanto llegue, pero esto no cambiará nada en lo que respecta al divorcio, esto ya esta finiquitado prácticamente.
Vaya. – dijo el mayor soltando un suspiro. –Sí que este día me he llevado una sorpresa. – habló muy despacio.
Dímelo a mí. – inquirió Susana mientras acomodaba el par de cojines en su espalda para acostarse mejor.
Cuando pensé que todo había terminado me entero de que puedo quedar embarazada. – prosiguió la rubia al mismo tiempo que acariciaba su poco abultado vientre.
Después de todos los esfuerzos que hicimos Terry y yo de poder ser padres me llega esta dicha. – terminó de hablar tratando de contener las lágrimas que se asomaban por sus bellos ojos.
¿Y a que debo el honor de tu visita Robert? – preguntó la ojiazul mientras se secaba las lágrimas de sus ojos.
Ah lo siento. – murmuró el director algo bajito haciendo que Susana sonriera al ver la cara de asombro que puso el mayor.
Venía a invitarte personalmente a la función especial y cena de gala que se realizará esta noche con motivo de beneficencia. – le entregó en sus manos la elegante invitación. – quisiera que nos acompañes.
Te agradezco mucho Robert, pero lamento mucho no poder acompañarlos. – se disculpaba la muchacha algo apenada. – Sabes bien que yo desde hace tiempo que no acompaño a Terry al teatro y con lo que esta pasando actualmente es imposible hacerlo.
Entiendo… - habló el actor un tanto cabizbajo ya que lamentaba la situación por lo que estaba pasando el matrimonio Grandchester.
Un silencio se postergó en aquella habitación, Susana y Robert no dijeron nada más; la rubia se veía feliz por la reciente noticia de que dentro de seis meses se convertiría en madre, pero ya desde antes de enterarse de su embarazo el tramite de divorcio ya estaba por demás terminado, Susana había comprendido que el haberse casado con Terry fue un enorme error; aunque claro al principio todo marchaba de maravilla, su esposo era por demás cariñoso con ella y hasta llegó a pensar que ya se había olvidado de aquella muchacha heredera de la fortuna Andley; pero de un tiempo para acá, precisamente después de la noticia de la negación de las agencias de adopciones, su relación con su marido se había desquebrajado. La ultima vez que ellos habían tenido intimidad fue precisamente dos días antes de aquella noticia y fue prácticamente esa noche donde habían concebido al bebe que ahora venía en camino.
Deberían de pensar mejor las cosas, lo más probable es que con la llegada del bebe Terry desista con lo del divorcio. – dijo con voz entrecortada el director, sacando de su ensoñación a la rubia.
La expresión de Susana no mostraba un aspecto positivo, no había en ella señal de emoción alguna; cuando Robert terminó de hablar simplemente encogió sus hombros soltando un largo suspiro.
Como te lo había dicho anteriormente le voy a contar lo de mi embarazo pero no confíes en que daremos marcha atrás con lo del asunto del divorcio, eso ya esta finiquitado puesto que firme los papeles hoy en la mañana. – dijo despacio enfatizando cada palabra, más sin embargo en su semblante se notó un dejo de tristeza.
¡Pues hablaré con ese cabeza dura, le haré entender que todo esto es una locura! – inquirió algo alterado el director ya que apoyaba al 100% a Susana.
¡No lo hagas! – pidió a gritos un tanto alterada la joven. - ¡Por favor no lo hagas! – suplicó ahora en voz baja al tener la atención del mayor, mientras llevaba una de sus manos a su vientre ya que sentía una molestia.
No quiero que nadie intervenga, no quiero empeorar las cosas ya no hay marcha atrás… por favor Robert a pesar de la dicha de poder llevar un bebe en mis entrañas y ser del hombre que más amo en el mundo. – Susana hizo una pausa cerrando sus ojos en el acto ya que lo que estaba a punto de decir no era por demás nada agradable, la rubia tomo aire esperando a que pasara la pequeña molestia que había sentido anteriormente, una vez pasado la inquietud la joven continuó. – El doctor me dijo que mi embarazo es de alto riesgo, por eso te lo suplico, ya no quiero tener más problemas; quiero traer al mundo a este bebito que no tiene la culpa de nada.
El director se dio cuenta que Susana se había alterado mucho por de su comentario y comprendió que no era bueno ponerla en ese estado, obviamente apoyaría incondicionalmente a su amiga y pupila en todo lo que necesitara, ya que al enterarse de que la gestación del bebe era de alto riesgo se preocupó mucho. Al cabo de un par de minutos el mayor se acercó un poco más que ella posando sobre su hombro, en señal de solidaridad con ella.
Está bien. – suspiró – No le diré nada pero espero en Dios que todo se solucione por el bien tuyo y de tu hijo.
Gracias Robert, eres un gran amigo. – agradeció la rubia mientras dibujaba una media sonrisa en su rostro.
Bueno querida me retiro, tengo que alistarme para lo de esta noche. – se puso de pie mientras miraba su fino reloj de pulsera ya que pasaba del mediodía y la función sería a las siete de la noche. – quisiera quedarme por más tiempo pero en verdad no puedo.
No te preocupes, lo más probable es que Terry este por llegar y necesito hablar con él.
El actor se acercó nuevamente a donde se encontraba la joven y antes de tomarle la mano y besársela para despedirse le dio un consejo. – Sí después de que le digas lo de su próxima paternidad, tu esposo sigue con lo del divorcio; tanto mi esposa como yo estamos contigo y no te dejaremos sola, y por favor Sussy no te alteres, no le hace bien a esta pequeño angelito. – le dijo mientras acariciaba el vientre de la rubia, lo que hizo que la joven solo sonriera.
Nuevamente muchas gracias Robert, tú y Ruth han sido muy buenos conmigo… - se despidió la muchacha sintiéndose querida y sonriendo por la caricia del mayor.
Me voy querida y mientras llega Terruce trata de descansar un poco…
Lo haré no te preocupes. – dijo la ojiazul.
Hataway se despidió de la rubia Grandchester y se encaminó hacia la puerta de para salir de la recamara de Susana, cuando abrió la puerta vio que estaba esperando a que saliera la ama de llaves Emma, le pidió a la mujer que cuidara mucho a la joven y que estuviera al pendiente de lo que se ofreciera, la empleada asintió diciendo que cuidaría y no se separaría de ella.
Lo acompañó a la puerta señor Hataway.
No hace falta Emma, preferiría mejor que acompañe a Susana yo conozco muy bien el camino. – sugirió encaminándose hacia la escalera.
Gracias señor…
Emma espero a que Robert Hataway saliera de la residencia para entrar en la habitación de su señora quien ya se encontraba recostada cómodamente en la amplia cama. Mientras que el director de teatro abordaba su automóvil una idea se le vino a la mente, algo que haría desistir a su actor principal en lo del divorcio y criaría junto con la rubia el bebe, pero tenía que planificarlo si quería que todo saliera bien, y con una sonrisa satisfactoria el director se alejó rumbo a su casa para alistarse para el evento de esta noche.
Eran alrededor de las tres de la tarde cuando Terruce Grandchester llegaba a la casa que compartía con Susana Marlowe desde hace tres años, entró con toda la gallardía que lo acompañaba, se le veía contento ya que había pasado la noche y la mañana con su querida pecosa, su sonrisa se borró de inmediato al escuchar la voz de su ama de llaves dándole la bienvenida, esta venía descendiendo de las escaleras con una bandeja de alimentos, al ver que Emma salió de la habitación de su esposa le habló a la mujer preguntándole por la joven.
¿Cómo esta Susana, se sintió mal? ¿Ya llamaron al médico? – preguntó de manera autoritaria el castaño.
Sí mi señor. – respondió la mujer haciendo una pequeña reverencia. – la señora esta descansando, se acaba de quedar dormida.
¿Qué es lo que dijo el médico? – cuestionó de manera ácida aunque a la vez preocupado por el estado de salud de la rubia ya que no quería que se pusiera mal por lo del divorcio.
El doctor dijo que no era nada malo. Al contrario es algo maravilloso– esto último solo lo pensó Emma ya que no era su deber decirle que su señora estaba embarazada. – solo debe de descansar es todo señor.
Terry se encaminó para subir a la habitación de la ojiazul, pero mejor se dirigió hacia la de él ya que opto mejor por irse a preparar sus cosas para lo de esta noche, pero antes de retirarse al teatro pasaría por el cuarto de Susana para preguntarle como se encontraba y porque no, checar si ya había firmado los papeles del divorcio que le había entregado dos días antes.
El joven se adentró a su cuarto, se dirigió a su armario para sacar la ropa que llevaría a la cena de gala, a pesar de que no le agradaba en lo absoluto pero asistiría aunque solo fuera para cumplir lo que le había pedido de favor Robert un par de horas antes cuando había pasado por el teatro y se había encontrado con el director, solo estaría un momento en la cena y después se iría él junto con Candy a pasar una velada romántica ya como un hombre libre.
Mientras tanto en el departamento del castaño, Candy comenzaba a alistarse para ir al teatro, al principio acudiría como acompañante del matrimonio Atkinson pero ya después pasaría toda la noche con su amado mocoso…
Terry terminó de alistarse para salir de la casa, se vistió de manera sencilla ya que en un porta trajes traía el terno en color negro que usaría en la cena después de la función, el joven dejo sobre una mesa el atuendo, se paro delante de la puerta de la habitación de Susana y toco dos veces, esperando la voz de la joven que le indicara que podía pasar y hablar con ella.
Pase por favor…
Hola Susana, ¿Cómo te encuentras? – preguntó el ingles algo serio y preocupado.
La joven no respondió a lo que le había preguntado el castaño, simplemente se incorporó un poco sobre la cama, se estiró para sacar del cajón de su mesita de noche los papeles que le había entregado el actor, dándoselos de forma decidida ya que quería que se fuera lo más pronto posible.
Toma, ya están firmados… con esto queda finiquitado el divorcio. – le habló de manera fría aunque por dentro sentía morirse ya que lo iba a perder para siempre.
El ingles tomó entre sus manos la carpeta en color negra donde venía su "libertad". Trató de ocultar una pequeña sonrisa ya que al abrirla vio que en la primera hoja estaba plasmada la firma de ahora su ex esposa, pero al ver que en el rostro de Susana se asomaban algunas lágrimas sintiendo pena por ella, el actor quiso acercarse hacia su cama pero la joven lo detuvo, alzando un poco su mano ya que no quería que se le acercara.
Es mejor así Terry… - musitó la ojiazul sin siquiera mirarlo al rostro.
Mañana hablaremos Susana, no quedaras desamparada. – habló algo frío el actor ya que le había dolido el rechazo de la joven.
Terry se despidió de ella con un simple "buenas noches" pero antes de salir de la habitación la voz de Susana lo detuvo.
Estoy embarazada… estoy esperando un hijo tuyo.
El último pensamiento que tuvo el castaño después de escuchar las palabras de Susana fue de su querida pecosa alejándose de él, como aquella noche en las escaleras del hospital.
Una especie de mareo sintió la joven Andley al momento de terminar de arreglarse para salir de aquel departamento ya que en unos cuantos minutos llegaría el auto que la llevaría al teatro, la ojiverde se llevo ambas manos a la altura de su pecho ya que sintió una opresión en él.
¿Qué me está pasando? ¿Por qué estoy sintiendo esta angustia? Tú estas bien, ¿verdad mi bebito? – Preguntaba algo preocupada acariciando su vientre.
Debes de portarte bien mi amor, te prometo que esta noche tu papito se enterará de que vienes en camino. Así que por favor mi bebito… solo dame esta noche. – pidió la rubia, aunque sabía bien que no era nada de su embarazo lo que la inquietaba.
No debo de preocuparme por cosas del pasado, sé que aquella noche todo era diferente pero… ¿Por qué fantasmas del pasado vienen a aturdirme precisamente esta ahora?
Terry mi amor, por favor cuídate… solo una noche más, solo está noche y empezaremos una nueva vida nosotros tres…
CONTINUARA…
NOTAS FINALES: Wuaa yo se que querrán patearme el trasero y la cara por dejarlas así, dirán… tanta espera para que nos entregara esta bazofia… lo sé pero créanme que esta es la primera parte, porque en si el capitulo era muuuuuuuuuuyyyyyyyy largo y mi beta me dijo que lo recortara y si asi lo hice.. pero les aviso que la siguiente parte ya esta en etapa de correcion y beteo.. (bueno nose si asi se dice jejeje) Agradezco a las chicas que me dejaron un review en esta nueva cuenta…. Muchisisisisisisimassss gracias!
