Han pasado 10 años desde Amanecer, Jessica pide un deseo que obliga a Edward y Bella a volver al principio... ¿Qué pasara? Lean y opinen
Disclaimer: Twilight no me pertenece (Que lástima :'( ) y ésta historia le pertenece a Isabella-swan-3000 que en mi opinión es una gran autora…
Bella Pov.
Me acomodé más cerca de Edward buscando la protección de sus brazos mientras cerraba los ojos y trataba de relajarme, pero en un segundo ya no pude sentir sus brazos alrededor de mí por lo que abrí los ojos de golpe recorriendo la habitación en busca de Edward pero lo que me encontré fue muy diferente de lo que esperaba, casi grité de la sorpresa al darme cuenta de que ya no estaba en mi habitación y la de Edward sino en mi vieja habitación de Forks, increíble que haya pasado tanto tiempo sin estar aquí.
El pánico comenzó a recorrer mi cuerpo… ¿Qué pasaba si todo solamente había sido un sueño? ¿Qué si Edward y el resto de los Cullen nunca habían existido? ¿Y qué pasaba con Renesmee?
No, me negué a creer eso. Fui hasta el baño que compartía con Charlie para ver mi reflejo y averiguar si seguía viéndome igual que antes y casi me caigo del shock porque en frente mía había una extraña conocida.
Había crecido acostumbrada a ver mis ojos dorados cuando me viera en el espejo pero ahora solo podía ver mis viejos ojos café, los mismo que tenía cuando era una humana. En un momento la realidad me golpeo, ¡Yo era humana! No podía ser… revisé mi pulso y caí en mis rodillas de puro horror cuando pude encontrarlo. Lo único que podía pensar era en mi familia y que les había pasado.
-¡Bella, ya me voy, te veo en la noche y buena suerte en la escuela!- escuché la voz de Charlie desde el borde de las escaleras. Al escuchar su voz, me di cuenta de cuánto lo había extrañado y comencé a llorar descontroladamente.
Cuando pude recobrar la compostura regresé a mi habitación y me encaminé directo a mi escritorio, buscando el calendario que había sobre este, pero cuando revisé la fecha un gritó apagado salió de mi boca… ¡Era mi primer día en la escuela de Forks! Me reusé a creer que toda mi vida había sido tan sólo un sueño, por lo que comencé a pensar que pudo haber causado esto, alguien debía estar detrás de este asunto y ese alguien debía estar queriendo cambiar el pasado. Mi pasado.
Pensar eso fue lo que me ayudó a tomar la mejor decisión, iba a actuar como si este fuera mi primer día porque si alguien estaba tratando de cambiar el curso que había tomado el pasado él o ella iba a saber exactamente el modo en el que iban a pasar las cosas por lo que no debía reconocer a Edward hasta después cuando fuera a la casa de los Cullen y preguntarle a Carlisle que estaba pasando y cómo podíamos solucionarlo, pero hasta entonces debía actuar como si no supiera que eventos iban a pasar hoy.
Y con ese último pensamiento me vestí para asistir a mi segundo primer día en la secundaria de Forks.
Cuando terminé de vestirme, bajé a la cocina y tomé una barra de granola y me la comí de un bocado, después agarré las llaves de mi auto y salí de la casa.
Encendí mi camioneta y comenzó a hacer un gran estruendo. Estaba agradecida de que todavía funcionase pero ahora iba a sentir su lentitud desesperante ya que sabía cuáles eran las virtudes de los autos veloces.
Hola viejo amigo- pensé mientras me dirigía a la escuela y al comienzo de un día que prometía ser terrible.
Cuando llegué a la escuela, parquee justo enfrente de la oficina central para recoger mi papelería, pero cuando salí del auto una fría ventisca me golpeó y me hizo estremecerme, al momento recordé los beneficios que los vampiros tienen de nunca tener frío.
Entré a la pequeña oficina y de inmediato me recibió el calor producido por la calefacción que había allí dentro. Caminé hacia la señora Cope y esperé pacientemente a que notara mi presencia.
Al momento de abrir la puerta ella había levantado la cabeza y muy amablemente me preguntó: ¿Puedo ayudarte?
-Soy Isabella Swan- dije y al momento pude ver una luz de reconocimiento en sus ojos.
-Por supuesto- dijo. Comenzó a revisar una pila de documentos perfectamente ordenados hasta que encontró los que estaba buscando. –Tengo tú horario justo aquí y un mapa de la escuela- se acercó a mí y me los entrego.
Ella revisó el mapa conmigo, resaltando las mejores rutas para cada clase, no es que necesitara la ayuda esta vez. Ella me entregó un pase que debía entregara a cada uno de los maestros para que lo firmaran.
Caminé de vuelta a mi camioneta y maneje por el parqueo de nuevo buscando por el volvo de Edward que ciertamente estaba parqueado en el estacionamiento.
Apagué el motor y salí del carro, rápidamente escanee mis clases y me encaminé hacia el edificio 3, dónde le entregué el pase al señor Mason que después de firmarlo me envió hacia un asiento al fondo del salón cómo había hecho la primera vez y de nuevo pude notar con desdén que toda la clase, o por lo menos la mayoría se me quedaba viendo, mientras yo fingía revisar la lista de libros que debía leer, pero en realidad estaba dejando vagar mi mente tratando de convencerme a mi misma de que Edward si era real, bueno… por lo menos su auto estaba aquí eso debía contar en algo…
Cuando sonó el timbre Eric se me acercó.
-Tú eres Isabella Swan ¿Cierto?- Eric me preguntó nervioso.
-Suspiré mentalmente y comencé a actuar mi papel –Bella- lo corregí y otra vez cada par de ojos a un radio de 3 asientos volteo a verme.
-¿Dónde es tu siguiente clase?- preguntó
-Um… Historia con Jefferson en el edificio seis-.
No había un solo lugar adonde podía ver sin encontrarme con ojos curiosos.
-Yo me dirijo al edificio cuatro, podría enseñarte el camino- y otra vez Eric mostró su lado sobre-ayudador.
-Soy Eric- el añadió.
- ¿Enserio? Duh-pensé sarcásticamente y luego me di cuenta de que estaba pasando demasiado tiempo con Emmett y Jacob.
Sonreí -Gracias-.
Tomamos nuestras chaquetas y salimos a la intemperie dónde estaba lloviendo. Pude darme cuenta de que había bastantes personas caminando lo suficientemente cerca detrás de nosotros como para escuchar la conversación.
-Entonces… aquí es muy diferente de Phoenix ¿Cierto?- preguntó. Odio repetirme a mí misma, pensé amargamente.
-Mucho
-Ahí no llueve mucho ¿o sí?
-Tres o cuatro veces al año-dije otra vez actuando mi rol.
-Wow ¿cómo es eso?- él me preguntó
-Soleado- respondí tratando de no desesperarme
-No te ves muy bronceada
-Mi madre es parte albina- dije y me reí mentalmente sabiendo que él no entendería la broma.
Estudió mi rostro temeroso y yo sólo suspiré. Enserio estaba pasando demasiado tiempo con Emmett y Jake.
Caminamos alrededor de la cafetería hacia los edificios al sur de la escuela, por el gimnasio. Eric me encaminó hasta la puerta a pesar de que el salón tenía un letrero que lo identificaba. No podía esperar a encontrarme con Edward y volver al punto en el que estábamos antes de tener que repetir todo.
-Entonces… buena suerte- dijo y yo tomé la manilla de la puerta dispuesta a entrar cuando él dijo: Tal vez nos toque otra clase juntos- y yo sabía que él estaba esperando que así fuera.
Le sonreí y entre a la clase.
El resto de la mañana pasó de la misma manera. Mi maestro de Trigonometría, el señor Varner, a quién sabía que iba a odiar fue el único que me obligo a pararme enfrente de todos y presentarme.
Y el hecho de que yo fuera humana otra vez me hizo tartamudear al hablar, sonrojarme y casi caerme al suelo gracias a mis propias botas al volver a mi asiento. A veces odiaba ser humana, pensé con amargura.
Después de dos clases, comencé a reconocer a mucha gente de mi pasado. Y sólo muy poca gente vino a preguntarme si me estaba gustando Forks, cosa que me hizo ponerme nerviosa porque era una completa repetición de lo que ya había vivido.
Jessica me acompañó hasta la cafetería para el almuerzo, pero esta vez actuó extraño, diferente a cuando la conocí por primera vez. En algún momento las piezas encajaron en mi cabeza, ella sabía de todo esto porque ella había vivido todo esto también y ella sabía lo que pasaría. Descubrir eso causó un gran enfado contra ella en ese momento, pero este se disipo inmediatamente cuando entramos a la cafetería y pude ver a mi familia sentada en la misma mesa de siempre.
Pero al momento aparte la mirada esperando que Jessica no se hubiera dado cuenta mientras dejaba que ella me guiara hacia su mesa y me decía los nombres de sus amigos que, obviamente, yo ya sabía.
Eché un vistazo a mi familia y le pregunté a Jessica -¿Quiénes son ellos?
Ella miró hacia arriba para ver de quién estaba hablando, a pesar de que ya sabía a quién me refería. La mirada de Edward pasó de la de Jessica a la mía, primero con confusión y luego con dolor, yo me sonrojé de la vergüenza y también por lo mucho que estaba enamorada de él.
Jessica nos miró furiosa.
-Ese es Edward y Emmett Cullen, Rosalie y Jasper Hale y la que queda es Alice Cullen; todos viven juntos con el doctor Cullen y su esposa- dijo bajo su aliento, su tono expresaba enojo reprimido.
-Todos son bien parecidos- dije intentando parecer insegura.
-¡Sí!- dijo Jessica soltando una risita –Todos están juntos, Emmett y Rosalie y Jasper y Alice quiero decir, y viven juntos- su voz no demostraba nada más que amabilidad y eso me sorprendió por un momento.
-¿Cuales son los Cullen?- pregunté –No parecen relacionados…
-Oh no lo están, el doctor Cullen realmente es muy joven, está entre los veinte y mucho y treinta y pocos. Todos son adoptados. Los Hale son hermanos gemelos, ya sabes, los rubios y son adoptados.
-Se ven algo grandes para ser adoptados
-Lo son ahora, Jasper y Rosalie tiene ambos 18, pero han estado con la señora Cullen desde que tenían 8, ella es su tía o algo así.
-Eso es muy amable de su parte, quiero decir, por cuidar a todos esos niños cuando ambos son tan jóvenes y todo eso…
-Supongo- admitió Jessica con retinencia y me dio la sensación de que estaba celosa.
-Aunque creo que la Señora Cullen no puede tener hijos- ella añadió. "Dudo que puedas hacerme cambiar de opinión pequeña humana" pensé enojada, ¿Cómo se atrevía a hablar de mi madre de esa manera?
-¿Y han vivido siempre en Forks?- pregunté. A pesar de que ya sabía la respuesta.
-No- su voz demostraba cuán reacia estaba a compartir esa información –Ellos se mudaron aquí hace 2 años desde algún lugar en Alaska.
Miré hacia arriba y noté que Edward se me había quedado viendo. Bajé la mirada inmediatamente temiendo que él pudiera ver reconocimiento en mis ojos.
-¿Quién es el chico del cabello cobrizo?- le pregunté mientras miraba por el rabillo del ojo a mi esposo que me miraba con una expresión de sorpresa y dolor.
-Ese es Edward, es súper-guapo y, por supuesto, es mi novio- dijo con una voz fuerte y confiada.
Oír eso casi me causó que me cayera de la silla e inmediatamente vi hacia la mesa de los Cullen donde todos tenían una expresión perpleja y confusa, excepto Rosalie que estaba ardiendo de furia.
-Oh, eso es lindo- le dije intentando tranquilizarme, pues había llegado al punto de si me quedaba un poco más en esa mesa con Jessica iba a caminar directo a mi esposo y actuar cómo Rosalie con Emmett o simplemente arrancarle la cabeza de sus hombros.
"Podía no ser un vampiro pero te aseguro cómo que me llamo Bella Swan de que no voy a dejarte acercarte a mi esposo Jessica" pensé llena de enojo.
Por suerte para Jessica, Ángela se ofreció a acompañarme a mi siguiente clase y yo acepte esperando alejarme de Jasper lo máximo posible y no encontrarme con él por ningún lado porque lo había visto tratando de retenerse a sí mismo en su asiento.
Mientras caminábamos pude notar, y gracias a las estrellas de que era así, de que Ángela era tímida y no hablaba mucho.
Caminé hacia el señor Banner y luego de casi caerme y sonrojarme, le entregué el pase que debían firmar los profesores. Él, cómo la última vez, me mandó a qué me sentara junto a Edward.
Cuando llegué a mi asiento pude notar como Edward se giraba en mi dirección en vez de lejos. Rápidamente saqué un papel de mi mochila y comencé a escribir.
(Bella Italics/Edward Negrita)
No hables, sólo escucha lo que voy a decirte: Puedo recordar todo.
Él abrió su boca para hablar pero la cerró casi al mismo tiempo
Debemos actuar como si estuviéramos en nuestro primer día, creo que Jessica tiene algo que ver con lo que pasó y después de la escuela iré a tu casa para que podamos hablar con Carlisle con toda la familia presente.
Él asintió en confirmación
A propósito, ¿qué pasó con Renesmee y Jacob?
Él tomó su lapicero y con una letra muy elegante escribió
Nada, ambos están perfectamente, sólo un poco confundidos como el resto de nosotros
Rápidamente jaló el papel y lo metió en algún lado, no pude ver dónde, y comenzó a inclinarse lejos de mí, cómo lo había hecho en aquel primer día y agarró el lado opuesto de la mesa de dónde estaba yo y lo sostuvo. Verlo sólo causó que la atracción que sentía por él como humana se duplicara al instante.
Él sostuvo su posición hasta que sonó el timbre y luego rápido recogió sus cosas y salió del salón en segundos. Ahora sabía que tenía que Mike me iba a hablar estúpido Newton, sé que me va a poner de los nervios pero no puedo hacer nada al respecto, pensé molesta.
-¿No eres tú Isabella Swan? Preguntó al parecer sin darse cuenta de mi enojo.
Miré hacia arriba y gemí internamente pero igual le conteste.
-Sólo Bella- lo corregí con una sonrisa falsa.
-Soy Mike, ¿Necesitas ayuda para encontrar tu siguiente clase?
- De hecho voy hacia el gimnasio, creo que puedo encontrarlo- realmente sí sabía en dónde estaba, pero no podía dejar que él lo supiera.
-Esa es mi siguiente clase también- dijo y parecía emocionado por ese hecho, mientras yo estaba irritada por eso porque ya sabía cómo iba a terminar esto.
Caminamos juntos y él no podía parar de hablar pero mientras lo hacía yo pasé el tiempo pensando en Edward.
Pero mientras entrabamos al gimnasio él preguntó: Entonces, ¿Le clavaste un lápiz a Edward Cullen o algo? Nunca lo había visto actuar así.
Por un momento sentí vergüenza, yo no sabía actuar pero realmente esperaba que él se tragara esto.
-¿Era el chico con el que me senté en biología?- le pregunté fingiendo no conocerlo.
-Sí-dijo –Parecía como si estuviera sufriendo o algo
-No lo sé – le respondí – nunca le hablé
-Es un tipo muy raro
Mike siguió a mi lado en lugar de ir a los vestidores.
-Si yo tuviera la suerte de sentarme a tú lado, yo sí te hubiera hablado
Le sonreí sarcásticamente sabiendo que era cierto antes de dirigirme a los vestidores de mujeres.
Por desgracia el entrenador Clapp volvió a encontrarme un uniforme pero no me hizo usarlo para la clase de hoy. Y esto me hizo recordar porqué odiaba tanto la clase de deportes antes de volverme vampira.
Observé los cuatro juegos de Voleibol uno después del otro sentada en la banca mientras esperaba a qué sonara la campana.
Tuve que esperar mucho pero luego de un rato la campana sonó. Rápidamente abandoné el gimnasio y me dirigí a la oficina de la Señora Cope para entregarle el pase antes de dirigirme hacia mi segunda casa, la de los Cullen.
Entré a la pequeña oficina y como vi que no estaba ocupada le entregué el pase y ella lo guardo en uno de sus archiveros.
-¿Cómo te fue en tu primer día, querida?- ella preguntó maternalmente.
-Bien- le mentí, esperando que mi enojo hacia Jessica no se notara. Ella me vio como si me creyera (y quizá si era así) y asintió.
Cuando salí de la oficina sólo mi auto y el volvo de Edward restaban ahí. Subí a mi camioneta y miré hacia su carro donde pude ver a mi familia dentro. Ambos autos salimos del estacionamiento con dirección a la casa de los Cullen. En ese momento me estaba preguntando cómo íbamos a hacer para que todo fuera como debía ser.
Cuando llegamos a la casa apagué el motor de mi camioneta y salí de ella, casi instantáneamente unos pequeños brazos me rodearon con tal fuerza que sacaron el aire de mis pulmones.
-No respiro- logré decir y casi al mismo tiempo los brazos desaparecieron.
-Bella, estoy feliz de que estés bien, todos estábamos tan ocupados- Alice sollozo contra mi pecho.
-Lo siento Alice, pero me aterré cuando desperté esta mañana y me di cuenta de que era humana – le dije abrazándola de vuelta.
-Mamá- escuché que alguien decía a mis espaldas, inmediatamente me voltee, aún con mis brazos alrededor de Alice, y pude ver la cara de shock que tenían mi hija y Jacob, quienes me miraban con la boca abierta y una perfecta cara en blanco.
-Ness- susurré aliviada antes de deshacer el abrazo con Alice y correr hacia ella para abrazarla.
-¿Mamá que te pasó?- ella susurró mientras yo apretaba nuestro abrazo.
-No lo sé Ness – susurré pues el pánico me estaba llenando por completo –pero, deberíamos hablar con Carlisle –dije con seriedad mientras sentía como un par de brazos me rodeaba a mí y a Nessie empujándonos contra un pecho de piedra y sentía unos labios en mi pelo.
-Muy bien, vamos adentro, Carlisle estará aquí pronto- pero tan pronto como Edward nos soltó para que pudiéramos entrar a la casa, fui jalada dentro de un suave abrazo de Rose y uno de oso de Emmett.
-¡Genial! Podré molestarte de nuevo sobre tu torpeza y tu sonrojo- dijo Emmett, soltando una risa escandalosa antes de jalarme dentro de la casa donde una ansiosa Esme me esperaba con los brazos abiertos.
-Me alegro de que estés bien, Bella- ella me susurró al oído mientras me daba un abrazo maternal, por su tono pude notar de que estaba triste.
-Lamento haberte preocupado mamá- le dije tiernamente antes de volverla a abrazar y dirigirme hacia el sofá para sentarme sobre el regazo de Edward y esperar a Carlisle.
Este capí. Estuvo más largo ¿No creen? Espero les haya gustado.
Le doy las gracias a TYCLLSW y a Angie Cullen Hale por haber dejado un review en el capitulo anterior… y espero que dejen uno también en este XD
¡Espero su opinión querida gente!
¡Bye! Teffistar XD
